Hola, estamos a punto de terminar esta historia, ya que solo será este y otro capítulo.
Agradezco mucho a las personitas que han estado siguiendo este fic loco.
Ichigo, recibí tu review en mi mail, aunque aquí no apareció. Gracias por los comentarios, se que no estás feliz con la boda, espero pueda redimirme en esta vez, jaja.
Pues eso es todo, que lo disfruten!.
CAPÍTULO 7: ¿ACEPTO?
Santurario, 12 a.m.
Shaka: Oigan ¿escucharon eso?
Milo: Como si algo se quebrara ¿pero de donde vino ese sonido?
Saga: Parece como si viniera de debajo de nosotros.
Máscara Mortal: Yo digo que excavemos.
Milo: ¿Estás loco? No podemos hacer algo así sin el consentimiento de Athena
Aioria: Pero sí con el del patriarca aquí presente.
Saga: ...Bien, excavemos.
Otro ruido del subterráneo se dejó escuchar.
Shaka: ¿Y si mejor lo dejamos así? Esto ya se está poniendo raro.
Saga: Ah, pero yo era el miedoso ¿no? A ver, haré un hoyo rápidamente. Explosión de Galaxias…
Milo: Caballeros, después de ustedes...
Los cinco santos bajaron por el agujero que había provocado el geminiano y se encontraron con una cámara secreta.
Saga: Miren, la armadura está aquí.
Máscara Mortal: ¿Quien rayos la trajo para acá? No pudo haber venido sola.
Milo: Pues Junini dice que la ha visto moverse muchas veces.
Aioria: Eso es verdad, yo también lo he visto.
De repente, la armadura dorada de Sagitario apunta en dirección de una esquina de la habitación y un destello parece salir de ahí.
Saga: ¿Que es eso?
Aioria: No se, pero ya se me puso la piel de gallina.
El patriarca pasó con cautela a un lado de la armadura para acercarse al lugar que ésta le indicaba. Sin embargo, la armadura se movió apuntándole con la flecha.
Saga: ¿Eres tú Aioros? Si es así, danos una señal…
Aioria: Te está apuntando con su flecha. ¿Que otra señal quieres?
Saga: Una más amigable, tal vez.
Shaka: Intentaré contactarlo con mi cosmos -dijo elevándolo- Amigo ¿estas con nosotros?
La flecha de la armadura volvió a apuntar hacia el lugar de antes y se disparó, dejando ver bajo la grieta provocada, un baúl enterrado en la pared.
Saga: Miren eso. Ayúdenme a sacarlo.
Shaka: Parece ser un cofre. Hay que abrirlo.
Saga: ¡Vaya! -dice al ver lo que encuentran adentro- Son dolares.
Shaka: Muchos de ellos. ¿De donde salio esto? Aioria, ¿tu hermano te contó alguna vez sobre esto?
Aioria: No, para nada.
Milo: Miren, hay una carta -dice tomándola-. La leeré.
Querido intruso:
Si estás leyendo esto, es porque seguramente se me pasó la dosis de polvo estelar. De otro modo, no te hubiera dejado entrar a mi sótano secreto.
Felicidades, has encontrado mi tesoro. Supongo que te preguntarás de donde lo saque y podría decirte que a ti que te importa si de todas maneras te lo vas a gastar. Pero la verdad, hoy Saga me dio a fumar de su plantita especial y me siento de buen humor, así que te contaré.
Conocí a un hombre llamado Mitsumasa Kido, él es el que me ha estado consiguiendo las dosis de polvo, porque Junini ya no me quiere dar. Dice que me pongo mal,que mejor solo fume marijuana, que nadie me aguanta y que un día no la voy a contar, tal vez tenga razón pero…. ¿Que estaba contando? ¡Ah si! El japonés ese, me dijo que me daría todo el polvo estelar que quisiera si le ayudaba a distribuir la mercancía, que iba a ganar mucho dinero. La verdad me ha ido súper bien. Aunque también me pidió que lo ayudara con el tráfico de menores, que pagan mejor, pero eso no me late mucho…
Bueno, el punto es que he estado guardando este dinero para la educación de mi hermanito. No quiero que termine siendo caballero como yo, con mala paga, feos horarios, jefas autoritarias, uniformes incómodos y usados, esto no es vida… Quiero que estudie y sea alguien en la vida. Así que te pido un favor. Si encontraste esto, toma tu parte, pero déjale algo para que pueda sobrevivir.
Con amor… Ah no, con amor no, pinche gandalla...
AIOPOE
(Caídas locas para los amigos)
Saga: Dioses…
Máscara Mortal: Estaba más perdido de lo que pensaba.
Milo: Pues se jodió de a feo, porque el gato sí se convirtió en caballero.
Aioria: A mi me gusta ser caballero…
Saga: Y a él también, posiblemente ya desvariaba.
Shaka: Pues el viejo maestro tenía razón, esto podría ser la solución.
Saga: No. Este dinero es del León. No lo tocaremos.
Aioria: Ese dinero era de mi hermano, de sus malditos vicios. Yo no lo quiero.
Saga: Pues yo no quiero estarme preocupando de que venga a jalarme las patas en la noche porque no te lo di.
Aioria: No, él seguramente habría hecho lo correcto, que es usarlo para salvar nuestro hogar.
Máscara Mortal: Seguramente no, pero se murió y se jodió.
Milo: Un momento. ¿Habrá sido por los negocios con ese Kido que Aioros se llevó a Athena?
Todos: ….. Naaahhh….
Atlantis, 8 a.m
Julián: Athena, debo ofrecer una disculpa por lo de anoche, no fue mi intención abandonarla.
Saori: No te preocupes, a cualquiera le pasa- dijo intentando aguantar la risa al recordar las gotas que Kanon había puesto en la comida del dios- pero debo decir que hoy mismo partiré.
Julián: No es posible, ni siquiera pudimos pasar mucho tiempo juntos.
Saori: Si, que pena. Pero hoy veré a Hilda en la tarde, quiere que festejemos o algo así.
Julián: Oh ¿despedida de soltera?
Saori: Pues creo que pijamada más bien.
Julián: Claro, supongo que tendré que dejarte ir. Después de todo, pasado mañana serás solo para mí.
Ella hizo una mueca que intentó ser una sonrisa. El dios sacó su chequera y firmó uno de los papeles, el cual le entregó.
Julián: Lo había olvidado por completo. Con esto puedes cubrir la deuda del santuario. No quiero que nada te perturbe en nuestro gran día.
La chica tomó el pedazo de papel y lo sintió. Saga tenía razón aunque odiara admitirlo. Ella estaba vendiendo su alma y deseó poder huir lejos de todo, pero ahora era demasiado tarde. ¿En que rayos me metí?. El dios se acercó a ella sin dejar de mirarla y la abrazó hacia él, acercándose a besarla.
Kanon: Mi señor – interrumpió tosiendo - perdone la intromisión. Hay un problema en el pilar del pacífico sur.
El dios lo miró molesto pero no contestó, sin embargo se dirigió a la diosa.
Julián: Te veré pasado mañana… No faltes -dijo besando su mano-.
Poseidón caminó seguido por Kanon, éste último miró a la chica y le guiño el ojo. Ella respondió con una sonrisa. Al parecer tenía un aliado.
Al volver a la superficie, la diosa se dirigió a Atenas, donde se vería con sus amigas. Llegó al hotel acordado y entró a la suite que estaba reservada por la albina, donde la esperaría. Sacó el cheque de su bolso, aún tenía tiempo de pasar al banco y terminar con el tramite pero ¿debería hacerlo?.
Un par de horas después, llegaron las asgardianas, destaparon una botella de vino tinto y se pusieron cómodas a platicar. Las hermanas notaron algo rara a la pelilila, pero culparon a los nervios por la boda.
Un rato después y al calor de varios tragos…
Hilda: Amiga, tengo algo que confesarte -dice apenada- el día que fui a visitarte al santuario. ¿recuerdas que te estuve convenciendo de que Julián era buen partido?
Saori: Claro que recuerdo. El horóscopo decía que no era para mí. La verdad, me ayudaste mucho a decidirme.
Hilda: ¡Te mentí! Ya. Lo dije. La verdad no creo que debas casarte con él.
Flare: ¡Hermana! ¿cuanto has bebido?
Hilda: Es la verdad ¡solo se lo dije porque ese idiota me estaba chantajeando!
Saori: ¿Que dices? ¿Chantajearte con que?
Hilda: Tenía fotos mías con Alberich y me amenazó con mostrárselas a Siegfried.
Flare: ¿Cómo pudiste hacerle eso al pobre Siegfried?
Hilda: Fue un pequeño desliz, un besito, no menos, como cinco. ¡Además estaba molesta por el incidente con Sorrento!
Flare: Pues eres una tonta, porque Siegfried está mucho mejor que el otro.
Hilda: Perdóname Saori -dice haciendo cara de perrito apaleado-.
Saori: Primero que nada… ¿donde está mi vaso?
Flare: ¿No es el que tienes en la mano?
Saori: Ah, si. Primero que nada, eres una maldita. Segundo, obvio que te perdono porque entiendo tu situación. Pero me debes una, porque mira en lo que estoy metida ahora. O sea, yo confié en tus consejos, perra.
Hilda: Lo sé… -en eso tocan a la puerta- ¡Oh! Ya están aquí. Te tengo una sorpresa. Es mi regalo de despedida y se que con eso me vas a perdonar un poquito.
Flare: ¿Cuál sorpresa? ¿Por qué a mi nunca me cuentas nada?
La albina abre un poco la puerta sonriendo y al abrirla por completo, grita "Sorpresa", dejando ver a los caballeros dorados sonrientes y muy bien vestidos, en un instante, la suite se llenó de chicos.
Saori: ¿Que es esto? -pregunta sorprendida- ¿Que hacen ustedes aquí?
Camus: Pues que hoy es viernes, chèrie. Y si tu no vas a la casa de Libra, la casa de Libra viene a ti.
Afrodita: No pensabas que te iban a echar el lazo encima, sin antes divertirte una vez más con nosotros ¿o si?. Chicos, ¡ Pónganle las esposas!
Saori: ¡¿Nani?!
Shaka: Discúlpeme Athena -le dice muy serio mientras la sienta en una silla y le pone unas esposas, dejando sus manos atrás de la misma- será mejor que ponga de su parte.
La habitación quedó iluminada unicamente con algunas velas que Mu encendió. Shaka encendió su ipod y la música comenzó a sonar.
Hilda: Bien muchachos, denle su regalo a su diosa.
Milo: Bien, yo iniciaré el juego -dijo desprendiéndose de su chaqueta de forma coqueta al ritmo de la música- pon atención Athena.
Aldebaran: Pero no dejen fuera a las 2 señoritas del norte.
Aioria: Claro que no -dijo invitando a bailar a Flare- ¿me acompañas?
Shura: Señorita Hilda -le ofreció la mano para integrarla-.
Milo continuó desabotonándose la camisa. La diosa no podía contener la risa sin saber si era de nervios o vergüenza, para colmo, con sus manos atadas por atrás, ni siquiera podía cubrirse el rostro ante la desfachatez de su bailarín.
Máscara Mortal: ¡Ya muevete bicho! -dijo quitándose la playera- Es hora de mostrarle la calidad italiana.
Shura: Bien Mascarin, muestrales cómo se hace.
Shaka: Aunque considero que esto es una experiencia mundana, me uniré al tributo presentado a nuestra diosa -dijo seriamente mientras se bajaba los pantalones-.
Camus: No que muy virgen y meditabundo…
Saori encontraba sumamente divertidas las locuras de sus santos y recordó que su compromiso matrimonial era por ellos, para que no tuvieran que padecer.
Sin embargo, cayó en cuenta de que, entre el ruido, la oscuridad y la multitud, no había notado algo antes. Ahí estaba, recargado en el marco de la puerta, con una botella de cerveza en la mano y mirando todo de manera fría, el patriarca desertor.
Aldebaran: Chicos, ni se desgasten, creo que la atención de nuestra diosa está en otro lado -afirmó, apuntando a que la chica no dejaba de mirar al geminiano-.
Aioria: ¡Hey, Géminis! ¿No vas a venir a darle su despedida a Athena?
El peliazul negó con la cabeza sin decir nada y sin mostrar ningún tipo de gesto, dando un sorbo a la botella que tenía en la mano.
Mu: ¿Seguro? Hoy es su última noche de soltera...
Afrodita: No pensarás dejarla con las ganas ¿verdad?
El geminiano la miró. Ella no le había despegado la mirada a pesar de la vergüenza que le producían las insinuaciones de los dorados. Él se incorporó dejando la cerveza en una mesa que encontró de paso y caminó hasta donde ella estaba. Un pasillo instantáneo se formó dejándolo pasar cuando el resto vio el movimiento.
No dijo nada, no se quito nada y obviamente no bailo para ella. Solo se agachó para quedar a su altura y la besó. Ella cerró los ojos y abrió los labios. Fue un beso delicioso, largo, pausado, pero lleno de pasión.
Milo: ¡Hey! Besarla no era parte del juego. ¿O si podíamos?
Afrodita: ¡Ay cállate! -dijo llevándoselo a otro lado- no arruines el momento.
Hilda: Entonces ¡ese era el Géminis del horóscopo!
Mascara Mortal: ¡Consigan un maldito cuarto, tórtolos!
Cuando Saga se separó de los labios de la chica, ella aún tenía los parpados cerrados, saboreando el momento. Cuando los abrió lo vio caminando hacia la salida y dejando un sobre en la mesa en la que había depositado su botella. Tomó la cerveza y se fue. Después del par de segundos que le tomó volver en sí:
Saori: Bueno... ¡desátenme!
Camus se acercó con las llaves de las esposas y la liberó. Ella se levantó y fue a tomar el sobre para abrirlo sin entender de qué se trataba.
Mu: Son las escrituras del santuario -dijo acercándose a ella- Saga liquidó la deuda hoy y las liberaron.
Saori: ¿Pero cómo?
Shaka: Encontramos dinero en el sótano de la casa de Sagitario. Al parecer Aioros tenia algunos negocios y acumulo bastante dinero.
Aioria: Al menos su debilidad y su muerte ahora servirán para algo positivo.
Mascara Mortal: Y además ya no se aparecerá a asustar, o eso espera Junini.
Saori veía las escrituras sin poderlo asimilar.
Afrodita: Pues si muy buena la platica y todo Athena, ¿Pero y luego?
Saori: ¿Que?
Afrodita: ¡Ve a buscarlo! Antes de que vuelva a desaparecer.
Avtío... O sea, Adiós.
