Pues llegamos al final de este fic, que realmente fue una locura pero que de cierta manera disfruté escribir.
Agradezco muchísimo a todos quienes han estado siguiéndolo. Y a las chicas que han dejado sus reviews un doble gracias porque me motivan a seguir.
También gracias a quienes han pasado por la página de Facebook enlacamaradeAthena/ la verdad no esperaba la respuesta que he tenido. Esa pagina se ha vuelto un relajo, pero uno muy divertido. Así que si alguien de aquí, anda por allá, de señales de vida porque me encantaría saber que están ahí.
Tengo en mente otros proyectos y espero que uno de ellos pueda ser algo con más estructura que lo que he hecho hasta ahora, por lo que puede que me tarde más. Y creo que saben que seguiré dando lata con mi OTP (hasta que me corran jaja). Lo único que les puedo prometer es nunca, nunca dejarles algo incompleto. Lo prometo.
Este es un capítulo un poco más corto que los anteriores pero espero que lo disfruten.
CAPÍTULO 8: LA DULCE VENGANZA
Hotel en Atenas p.m.
Hilda: ¿A donde fue la novia? -dijo tambaleándose en la puerta-.
Mu: No se preocupe señorita Hilda, la despedida sigue y usted y su hermana se quedan en representación de la festejada.
Shura: Ya escucharon al patriarca temporal. !A entretener a las damas!
Saori bajó por las escaleras, ya que el elevador demoraba demasiado. Bajó al lobby y al cruzar la puerta principal, vio al peliazul recargado en una motocicleta negra. Ella algo desconcertada se acercó.
Saori: Pensé que te habías ido de nuevo.
Saga: Te estaba esperando. Vaya que te tardaste…
Saori: ¿Y por qué estabas tan seguro de que vendría?
Saga: Porque te mueres porque te vuelva a besar.
Saori: ¡Obvio no, presumido! Por lo visto tú eres el que te mueres por estar conmigo.
Saga: ¡Eso quisieras niña caprichosa! -dijo riéndose- Pero es algo que no vas a escuchar de mis labios.
Saori: ¿Entonces empezaremos de nuevo con este juego?
El negó con la cabeza, riendo de manera coqueta.
Saori: ¿Y esa motocicleta?
Saga: Un regalo de Aioros…
Saori: ¿Entonces ya no le temes a su fantasma?
Saga: Supongo que ya era tiempo de hacer las pases con ese tema. Él fue el único responsable de lo que le pasó.
Saori: Gracias por lo que hiciste… Lo de la deuda.
Saga: Era mi deuda. No tuya -él miró hacia otro lado y tragó saliva- ¿lista para el gran día?
Saori: Tenías razón -dijo con una mueca- hoy tuve el cheque que me dio Julián en mis manos y lo rompí.
Un silencio incómodo se apoderó del momento.
Saori: Solo quisiera deshacerme de este tonto anillo que sigue sin salir de mi dedo. Empiezo a creer que es el de los nibelungos.
Él le dio esa intensa mirada que la hacía estremecerse, al tiempo que se acercaba a ella. Tomó su mano e introdujo el dedo anular en su boca, humedeciéndolo y quitándoselo sin mayor problema. Ella solo lo miró atónita, mientras se le aflojaban las rodillas.
Saga: ¿Segura de querer entrar en mi laberinto? Porque seguramente, te vas a perder…
Saori: Solo me perdería si buscara una salida. ¿Y quien dijo que voy a querer salir?
Él sonrió un poco sorprendido de su respuesta.
Saga: Pues hay algo que sí voy a admitir. Eso de verte ahí atada, no me pareció nada mal. ¿De casualidad no trajiste contigo las esposas?
Saori: No… Pero sé de una daga dorada bajo el trono del patriarca que podría sernos de utilidad.
Saga: Uhh. ¡Que perversa! Me gusta como piensas… ¿Nos vamos? -dijo subiendo a la motocicleta-.
Ella asintió y se aferró a su espalda, mientras él encendía la maquina.
Santuario, día siguiente 10 a.m.
Athena había llamado ante ella a los santos de bronce traidores.
Saga: ¿Entonces los puedo matar o no?
Saori: ¡Por cuarta vez, no! Necesito encomendarles una misión.
El patriarca gruñó molesto y los cinco de bronce hicieron acto de presencia.
Seiya: Saori, me alegra que nos hayas llamado y que podamos dejar atrás todo el asunto de...
Saga: Guarda silencio Pegaso -lo interrumpió- Athena los ha reunido aquí para un tema oficial y nada más.
Saori: Seiya, este no es momento para asuntos banales.
Shiryu: ¿Acaso hay algún enemigo al acecho?
Saori: Espero que no. Pero sí hay algo que necesito que hagan para prevenirlo.
Seiya: Dinos, lo que sea, tu sabes que lo haría por ti.
Saori: (Lo que sea menos devolverme mi dinero!) Te lo agradezco Pegaso -dijo con una sonrisa fingida- Esta vez se trata de Poseidón.
Hyoga: ¿Poseidón? ¿Que es lo que quiere?
Saori: Pues, prácticamente a mí.
Seiya: ¿Quiere secuestrarte?
Saori: No exactamente… Tuvimos una pequeña crisis económica y tuve que comprometerme con él para conseguir el dinero de la hipoteca y no perder el santuario. La verdad, es una larga historia.
Shun: ¿Cómo pudo pasar eso? ¡Les dije que no pusiéramos esa tonta demanda!
Seiya: ¿Entonces te ibas a casar con él? ¡Pero, Saori! Tu no puedes…
Saori: Oye, calmate que yo no critico a la huerfana esa con la que te quedaste. Mira que Shaina era mejor partido, pero ni te la mereces tampoco.
Seiya: ¿Como te enteraste de Miho?
Saori: Hoy en día, todo se sabe… Pero ese no es el punto. El asunto es que ya no necesito casarme porque el asunto lo arreglo mi nuevo… -detiene sus palabras en seco y se voltea hacia el patriarca- ¿Que somos?
Saga: Err…-pone cara de nervios sin saber que contestar- ¿Amantes? ¿Amigos con derechos? ¿Compañeros de perversiones sexuales hasta la eternidad?
Saori: Oiiee see… !Grr! -dice acercándose a acariciarle el cabello al peliazul.
Shun: ¡Demasiada información para mí!
Seiya: ¡Saori!
Saori: Como sea. Saga lo resolvió y necesito que ustedes entreguen esto -dice entregándole a Seiya un sobre- adentro está el nibelungo, digo el anillo de compromiso que me había dado, junto con un cheque roto.
Shiryu: Pero… Él ya esta enterado ¿no?
Saori: ¡Claro! ¿Por quien me tomas Dragón? Solo que necesito que le regresen esto. Él los estará esperando el día de mañana a las 12 p.m. en su residencia.
Ikki: Todo esto es una estupidez. Yo no voy a ser mandadero de nadie -dijo dándoles la espalda- me largo de aquí.
Saori: Pues es una pena porque entonces tendré que buscar un nuevo caballero de Fénix.
Ikki: ¿Estas loca? Yo gané esta armadura con años de sufrimiento en la isla de la reina muerte. Tuve que ver morir a mi amada Esmeralda para obtenerla.
Saori: Si, que triste. Pero las 88 armaduras pertenecen a mi ejercito y si te reusas a servirme, te convertirás en un desertor. Ya bastante hago con perdonarlos por lo que me hicieron. Así que, o cooperas o esa armadura ya no te pertenecerá.
Ikki: ¿Y piensas venir tu misma a quitármela? -dice amenazador-.
Saga: Ella no. Pero da un paso más fuera de aquí y yo mismo la retiraré de tu cadáver -dijo elevando su cosmos agresivamente-.
Saori: Caballeros, les guste o no siguen bajo mis órdenes y deben cumplir con lo que les pido. Es lo menos que pueden hacer.
Shun: Athena tiene razón. En parte esto fue nuestra culpa.
Shiryu: Entonces iremos. Seiya, Ikki… No podemos ir contra los deseos de Athena.
Seiya: De acuerdo -afirma de mala gana- solo le damos el sobre y terminamos con esto.
Saori: No, deben esperar a que lea la nota que viene adentro. De la manera en que ustedes actúen también dependerá que eviten una guerra, no quiero que él lo tome como una desconsideración de mi parte. Así que la entregan y se quedan ahí hasta que él revise todo y esté satisfecho.
Shun: No te preocupes Saori, dejalo en nuestras manos.
Los bronceados salen del santuario con la importante misión en sus hombros. Saga y Saori los observan alejarse desde la explanada donde está la estatua de Athena. El geminiano se acerca a la diosa por detrás y la toma por la cintura.
Saga: ¿Realmente hablaste con Poseidón?
Saori: No. No tuve tiempo.
Saga: ¿Y que dice la nota que envías con ellos?
Saori: Que no me casaré con él porque estoy enamorada de Pegaso. -dice sonriendo-.
Saga: ¿Sí sabes que tu prometido no lo tomará nada bien?
Saori: Lo sé.
Saga: ¿Y sabes que todos los generales marinos estarán ahí?
Saori: Lo sé, también… No por nada soy la diosa de la estrategia.
Saga: ¡Vaya! No conocía esa parte malvada de ti... Bueno sí, un poco.
Saori: No me digas que no se lo merecen.
Saga: Pues si, de hecho… Dime algo ¿de verdad te ibas a casar con tu tío? Incestuosa.
Saori: Cállate pedófilo.
Saga: Ok, me callo -dijo besándola-.
Saori: Entonces… Eso de hasta la eternidad sonó bien.
Saga: Como si fueras a soportarme por tanto tiempo.
Saori: Soy una diosa, tal vez pueda lograr un milagro.
Saga: Dudo que tengas tanto poder, pero podemos descubrirlo… Y mientras tanto ¿quieres ir al jacuzzi?
Saori: Oh, si…
Notas finales.
-Los bronceados no sospechaban de la trampa que su diosa les puso. Tuvieron que soportar la ira del dios y, aunque por poco no la cuentan, sobrevivieron.
-Cuando volvieron a Japón, invirtieron el dinero de la herencia Kido en una prominente empresa por consejo del viejo maestro Dokho. La empresa se llama Sexy Calendarios Polux. Aun no saben que el dueño es Saga.
-Julián descargó toda su furia con Pegaso e indignado regresó a Atlantis. Ahora está saliendo con Thetys.
- Siegfried se enteró del desliz de Hilda y la mandó a volar. Ella ahora está saliendo con Alberich formalmente.
-Mu logró deshacerse de sus antecedentes penales gracias a las influencias de Shura y sus amigos mafiosos que amedrentaron al jefe de la policía de Rodorio. Shura mantiene una buena relación con la mafia.
-Aldebarán, Afrodita y Máscara Mortal siguen con sus empleos, pues ya le agarraron el gusto y lo combinan con sus deberes en el santuario.
-Aioria por fin pudo curar sus hongos de los pies. Marin esta feliz por ello.
-Shaka y Milo le dieron una segunda oportunidad a su negocio New Age y les está yendo mejor. Contrataron a Camus como recepcionista para que mejore sus habilidades sociales.
-Saga ya no tiene miedo de pasar de noche por la casa de Sagitario y la armadura ya no está embrujada.
-Saori ya no tiene que esperar a que el balneario esté desocupado ya que lo comparte con Saga. Gracias a esto, la factura del agua ha disminuido considerablemente.
-Saga vendió la motocicleta para comprarle un anillo de compromiso a la diosa, pero aún no se lo da porque le da miedo que lo rechace.
-Saori ya lo descubrió pero le gusta ver cómo su patriarca sufre al querer portarse tierno con ella y no saber cómo.
FIN
Gracias de nuevo y hasta la próxima!
