Nota: Lo prometido es deuda dice un dicho. He venido exclusivamente a dejar este tercer capítulo y ni siquiera tengo idea como, de verdad que la Universidad me está consumiendo de a poco. Un día exposiciones, otros exámenes y por ultimo mesas críticas. Creo que los profesores han confabulado en contra mía para no permitir que continúe escribiendo, posibilidad que queda desechada debido a la discreción con que he manejado mi buen secretito. Nadie conoce lo que en realidad hace Dayani-chan en su ordenador y teléfono celular xD
Aclaración: El contenido del capítulo puede que parezca un poquito dramático, quizás exagerado en relación a lo que siempre he hecho, pero supongo que no vendrá mal una dosis de sufrimiento :D Gocen, mis niños, gocen.
Capítulo 3: Sacrificio
La tensión que se instaló en el pesado aire que rodeaba la oficina terminó por hartar la paciencia del rubio que durante diez minutos le insistía a Tsunade que platicaran la posibilidad de que Sakura aguantara la operación. Sosteniendo la idea de que pagaría a quien fuera si lograba que ella viviera y envejeciera a su lado.
—No se trata de dinero, sino de que el corazón esté en buenas condiciones —repitió por quinta vez la pensativa directora.
—Publicaré en los periódicos ofreciendo mi fortuna, pediré que lo coloquen en canales de televisión nacional… ¡lo que sea! Pero no descansaré hasta conseguirlo.
—No tenemos mucho tiempo, Naruto —Demostró la agonía que ocultó en el pasillo principal cuando la personas conocidas rodeaban su figura en espera de novedad—. Hay que darnos prisa.
El rubio lleno de terror, preguntó —¿Cuánto nos queda?
—Cinco horas… máximo.
Un silencio sepulcral poseyó la estancia.
Hasta que el Uzumaki elevó su rostro anteriormente cabizbajo y con un brillo en sus celestes esferas, se levantó de la silla —Sé que hacer.
Tsunade sospechó que era descabellado.
…
La manera tan devota en que Menma pegaba su cara al vidrio de la ventana buscando ver el pequeño cuerpo de su sobrino, alentó a la fémina a que se acercara un poco y le preguntara si quería cargarlo, a lo que él respondió con una vana excusa que a duras penas ella creyó. La verdad es que nunca sostuvo a un recién nacido en sus brazos y el hecho de que fuese la primera vez lo invadía de miedo, y sensaciones extrañas. Una experiencia que jamás había vivido.
Su hermano lo pilló en el acto y no duda en bromear sobre el asunto —A papá le habría encantado estar aquí.
El pelinegro supo de quien se trataba y no vio la necesidad de girarse —Hmp. Eso es seguro.
El hombre rascó su rubia cabellera y optó por mirar tras el cristal, igual que él —Se parece mucho a ella ¿no?
Menma afirmó en un ligero cabeceo.
De repente Naruto adquirió seriedad y le habló en voz baja —Ven conmigo, necesito un favor.
El tono de preocupación alarmó al menor que apartándose del material, dirigió su vista hacia el adulto —Ni lo sueñes.
—Es en relación a Sakura-chan —susurró cuando lo observó caminar rumbo a la salida, el pelinegro detuvo el andar de sus pies y lo miró por encima del hombro. El rubio supo que obtendría la ayuda—, y no confío en nadie más que en ti.
—Te escucho.
…
—¿Qué deseas de cenar?
El joven arrugó su frente y abrió los mensajes de texto no leídos en su teléfono celular —Ya comí, despreocúpate.
Temari asomó su rostro por el cuadro de la cocina y lo vio sentado en el sofá —¿Ocurre algo, Shikamaru?
—Naruto pide que me comunique con él de inmediato.
—¿Por qué?
—No lo sé, cariño. Pero esto no me da buena espina.
Y ciertamente… no se equivocaba.
…
(Una hora después)
—Traje comida, Hinata.
La mencionada giró en su propio eje y descubrió una blanca bandeja de alimentos en las manos de Sasuke, quien la veía de una forma tan cálida y entregada que la idea de negarse le pareció absurda. Sus pómulos enrojecieron de la vergüenza.
—G-gracias.
—Hmp.
Una sonrisa afloró en sus labios al verlo dar media vuelta y caminar hacia la pila de bancas arrimadas a la limpia pared, serio como de costumbre. Aquella pose de don y señor fue lo que la terminó de enamorar.
—Lo amas ¿cierto?
La chica dio un brinco del susto y sudando frío, tramitó saliva —Itachi.
—Tranquila, Hinata —le cogió de la muñeca antes que huyera de su presencia, atrayéndola hacia su cuerpo—. Recuerda que soy tu cuñado, no tu enemigo.
Sasuke estaba inocente de todo.
—¿P-porque viniste? —clavó su perlada mirada en él sin saber que se perdería en el abismo que los negros orbes del mayor de los Uchiha poseía. Sus rodillas temblaron—. Si mi esposo…
—¿Qué crees que haría? ¿Reclamarme?
—S-supongo.
—¿Y tú, Hina? —la encaró sin remordimientos y ataduras que antes lo detenían. Afianzó el agarre en la extremidad de la fémina y arrimó la delicada figura junto a la suya, ansiando oírla emitir silaba alguna que contrarrestara lo que su alma le gritaba—. ¿Me reprocharías también?
—Itachi… yo…
—Conoces mis sentimientos y no evitas que me acerque. Dime la razón.
—Esto es un error, mi marido es tu hermano.
—Y su mujer la que me quita el sueño, y desvela todas las noches en busca de ahogar lo que siento.
—Basta —murmuró en el momento que su cuñado acortaba la distancia.
Él la obedeció. —Estoy enamorado de ti, Hinata.
—Y ella de mí, Itachi.
La chica desvió sus orbes a la silueta parada detrás del pelinegro, llevándose la sorpresa de que Sasuke los estuvo viendo desde el inicio de la acalorada conversación.
—Y no permito que la toques.
El mayor de los Uchiha aflojó la presión ejercida en la epidermis de su víctima —Te envidio, hermanito.
—No tienes idea de cuánto me alegra enterarme.
—Cuida tus palabras, Sasuke. Porque si quisiera podría quedarme con ella.
Los jóvenes platicaban como si la chica no contemplase la disputa.
—Pareces muy seguro —dijo en un evidente tono de burla.
—Lo estoy, hermanito. Créelo.
—Ya p-paren. Dejen de pelear por mí. Esto… es horrible —musitó Hinata zafando su muñeca de la delicada unión y partiendo del lugar sin decir nada más. Los dos hermanos quedaron asombrados de la valiente actitud que adoptó.
—Aléjate de ella —advirtió Sasuke cuando pasó por el costado derecho de su mejor amigo y rival.
—No será porque tú me lo pidas.
La guerra amorosa dio comienzo y la joven ni enterada.
…
Ino miró el sobre envuelto y después al chico que se lo extendía —¿Qué es eso?
—Una carta.
No pudo evitar rodar sus orbes por la obviedad del asunto. —Claro que lo sé, tontito. ¿Pero a quién la entrego?
—Tú sabrás cual es el momento indicado —contestó mientras la veía recibir el papel.
—Aguarda, no estarás…
—Dentro hay una cuerda con un amuleto en forma de largo diamante, le dirás que lo amarre a su cuello y nunca lo retire de allí —interrumpió la frase de su rubia amiga, y ahora confidente secreta—. Sé qué harás lo que te pido, Ino.
—Eres un idiota, la lastimarás y lo sabes.
—Se repondrá en cuestión de años, te lo aseguro.
—¿Y si no llega a ocurrir?
—Las personas que la rodean sabrán darle cariño y apoyo que yo no podré, solo tengan paciencia y lo soportará.
La chica observó (un rato) la portada del sobre y al subirla, el joven había desaparecido de su campo visual.
—Espero que estés en lo cierto.
…
La mujer de rosáceo cabello respiró calmada moviendo los dedos de los pies que al estar descubiertos, el frío de la habitación los asediaba. Frunció el ceño algo contrariada, apretó sus parpados y entreabrió sus ojos color esmeralda en búsqueda de luz o alguien que la estuviera acompañando en el reducido lugar. Encontrando una melena rubia que se agitaba con suma lentitud cerca de su extremidad superior y fue allí cuando lo sintió; unos labios besar el dorso de su mano y lágrimas deslizarse por la longitud de su antebrazo mojando la sabana que tapaba la mitad de su cuerpo. Seguido de un ahogado sollozo que empañó los tímpanos de sus oídos.
Aquella persona lloraba sin consuelo.
Manteniendo los dedos ajenos y suyos fuertemente entrelazados.
Como si temiera soltarla.
—N-naruto ¿eres tú?
—¿Sakura-chan? —llamó en un hilito de voz que ella por poco y no percibe, separó unos milímetros su húmedo rostro de la cobija y centró su mirada en la verde de la chica—. Pensé que continuabas dormida.
—¿Por qué andabas llorando?
—¿Yo? —se apuntó a sí mismo y negó de inmediato— No, claro que no. Son imaginaciones tuyas.
Ella elevó su extremidad hasta acariciar la abigotada mejilla del rubio y dijo: —Eres mi esposo, conozco tus gestos y muecas. También cuando mientes.
—Es que… —acabó por quebrarse ahí, frente a la fémina que preocupada, lo contempló con una sensación de angustia y confusión.
Las abundantes gotas parecían cascadas de ríos de agua dulce.
—No te quedes callado. Me hiere verte así, Naruto.
—No puedo…
—¿A qué te refieres? ¿Es de nuestro hijo? ¡Contéstame!
Sakura zarandeó alterada la mano de su marido.
—Shinachiku está bien.
—¿Entonces?
—Te someterán a un operación —confesó abrazándola por el abdomen—, y existe la posibilidad de que no toleres la duración. Reemplazarán tu corazón.
—¿Qué? —interrogó sin saber cómo reaccionar.
La noticia le cayó de bomba.
—Un donador se ofreció y dentro de dos horas alistarán las cosas.
Haruno no supo hacer mayor movimiento que sobar la rubia cabeza del Uzumaki.
—Naruto… mírame.
El joven acató la petición de su mujer.
Ella al igual que él tenía los pómulos bañados en lágrimas.
—Si muero… —El rubio rechazó el que siguiera hablando de esa manera, pero nada la detendría— te harás cargo de Shinachiku y llenarás del amor que yo en vida le hubiese inspirado.
—¡No, no, y no! Prefiero fallecer a tu lado.
—¡Escúchame! —recostó su nívea frente encima de la masculina, frotándola como si se tratara de un gato—. Debes vivir, comprende que no podemos dejarlo desamparado.
El sufrir de Naruto perforaba su pecho del dolor.
—Te amo, no aguantaré tu ausencia.
—Lo tendrás a él.
—Sakura —sollozó con una intensidad abrumadora que desgarra los corazones de ambos, y priva de respirar a un ritmo normal—, no me abandones. Te lo ruego.
La pelirrosada compartió el sentimiento. —Tu tampoco. Sabes que no lograría salir adelante sin tu sonrisa iluminándome.
—Prometo acompañarte cada segundo, nunca fallarte y recordarte siempre que este amor es eterno. Que ni la muerte nos alejará.
—Eres el único hombre que he amado, y amaré hasta el último instante. No importa donde me encuentre.
Naruto empezó a repartir ósculos en el contorno de la hermosa cara femenina.
—Te amo, te amo. Te amo —declaró ella antes de perder fuerza y aferrarse al moreno cuello de su esposo, mientras el rubio la acobijaba en su regazo, oliendo el perfume que desprendía la rosácea melena.
Permanecieron en la misma posición por cinco minutos.
El triste muchacho bajó su rostro en busca de los carnosos labios de la mujer, intercambió una veloz mirada y fusionó sus pieles despacio, besándola con aquella pasión que lo describía y caracterizaba desde que la conoció. Sakura había despertado en su interior la ardiente llama del amor, el cohibido deseo, la locura y una férrea obsesión de robarle el aliento si así lo deseara. Moría y resucitaba solo por ella. Y después de todo… no era el único en sentirlo.
La fémina enredó sus finos dedos en la revoltosa cabellera de su conyugue y encajó la abertura de sus húmedas bocas, que a medida de segundos crecían más y más. El mundo dejaba de existir siempre que estuviera entre los músculos brazos que ahora la arrimaban hacia él, y transmitían una calidez envidiable. Esos que en las noches eran claros testigos de lo que provocaba Naruto cuando hacían el amor, y tocaba de la manera en que lo estaba empleando. El simple roce de las yemas masculinas sobre su epidermis mandaba a volar cualquier problema que hayan tenido, y le proporcionaban una paz inquebrantable. La armonía que necesita para continuar lo que el destino le deparaba.
—Mi corazón… —balbuceó el Uzumaki luego de culminar la amorosa actividad, delatándose— es tuyo, Sakura-chan.
Ella no entendió el mensaje oculto en la oración.
…
—Ya es hora.
El chico rubio asintió pidiendo un favor. —Quiero ver a mi hijo, vieja.
Shizune ingresó a la desolada recamara y ubicó a la criatura en los antebrazos del padre, viendo el desbordado cariño que mostraba en rozar su nariz y los pequeños deditos del bebé.
—Eres precioso, mi niño. No cabe duda que llevas los apellidos Uzumaki Haruno. Ojala tu mamá salga pronto y te colme de caricias, abrazos y mucho amor. Igual que lo haré yo.
Tsunade observó la escena y le indicó a su subordinada que cogiese a Shinachiku, y lo internara de nuevo en la incubadora. A Naruto le dolió verlo irse.
—¿Y Sakura-chan?
—Varias enfermeras la preparan para el quirófano.
—Bien.
La rubia arrugó su entrecejo y lo miró —¿Estás consciente de los riesgos que corre? Hay posibilidad de que muera y el esfuerzo sea en vano.
Él lució una amplia sonrisa. —Eso no sucederá, vieja. Mi Sakura-chan saldrá viva de allí, ya lo verás.
«A un precio muy alto», pensó en aportar la directora a la corta conversación.
…
(Cuarenta minutos más tarde...)
—Bisturí.
Una de las asistentes le pasó el metálico objeto.
Tsunade tragó grueso y comenzó a rajar la carne que debía separar para llegar al sitio exacto donde inspeccionarían las arterías que conectan al corazón con otros órganos imprescindibles. Luego arrancarlo y sustituir por el donado. La primera fase había transcurrido en condiciones favorables, solo esperaban que lo demás fuese 'pan comido'.
…
Ino, Ten-Ten, Hinata, Sasuke, Sai, Itachi y Menma aguardaban impacientes en la sala principal, algunos rogando en silencio que todo resultara victorioso y a otros les era indiferente la situación. Sin embargo, no deseaban mal alguno.
—Que todo esto haya valido la pena.
La Hyuuga volteó a su derecha y pilló a la rubia en una especie de suplicio, de imploraciones hechas al aire, pero que demostraban una arraigada esperanza que ni ella misma tenía.
Tuvo la gentileza de apoyar su abierta palma en la mano de Yamanaka —Tranquila, confiemos en que el cielo se apiadará de nosotros.
La joven estrechó sus extremidades y devolvió la mirada —Ojala, Hinata. Porque acabamos de presenciar un sacrifico de amor puro y verdadero.
«Que costará lágrimas de inmenso dolor».
…
—Traspaso exitoso.
El comentario de la pelinegra alegró en demasía el rostro de los ayudantes y su superiora.
—¿Palpitaciones?
—A ritmo estable.
—Operación terminada. Salvamos a Sakura —sonó la autoritaria y contenta Tsunade, objeto de admiración y esmero laboral.
—¡Felicidades! —animó Shizune antes de aplaudir.
Los demás la imitaron.
«Cumplí la promesa... Naruto».
…
Pronto un grupo de enfermeros liderados por la directora se acercaron, Menma al ver que hablarían de su cuñada caminó apurado y observó a la autoridad del Hospital. Ansiando que hubiera acontecido un milagro.
—Familiares de la señorita Haruno.
Todos asintieron.
—Me es grato informarles que salió bien, ella está viva y bajo mis cuidados.
Unos suspiros de mera paz se apropiaron del amplio lugar.
—¿Podemos verla?
La rubia miró al muchacho que preguntó.
—No, Menma. La intervención fue riesgosa y necesita descansar. Yo les avisaré cuando pueden entrar.
—Gracias —Ino cogió las enguantadas manos de Tsunade, quién le sonrió a modo de respuesta—, es una bendición que existan personas como usted.
—Bueno, ahora si me disculpan... Voy a reposar.
La manada de admiradores la siguieron en su andar.
…
La luz de la lámpara guindada en el centro del techo le dio de lleno en la cara, cegando su visión al grado de apenas distinguir varias siluetas de pie frente a la camilla donde yacía su débil cuerpo y los aparatos médicos no dejan de pitar. Frotó sus parpados con las yemas y pestañeó desorientada, no reconociendo el aspecto blanquecino de su recamara.
La primera incógnita resbaló de sus resecos labios sin meditarlo.
—¿Que es este sitio?
—El Hospital de Konoha, ¿no lo recuerdas?
La voz le pareció brusca y por instinto enfocó su mirada en el portador.
Era de un hombre que rondaba los veinte años, pelo azabache y ojos color negro, traía camisa corta de mangas, recargaba los codos encima del colchón y mantenía su atención en ella.
—Menma.
—Hmp.
Supo que es él con tan solo oírlo gruñir.
Luego de eso identificó a los presentes allí dentro.
—¡Que felicidad tenerte de regreso, amiga!
Sakura rió ante la emotiva frase de Ino.
—Creímos que morías —expresó Sai, a quién un tremendo codazo por parte de su esposa lo hizo callar.
De repente una mujer de oscura melena ingresó al espacio cargando un bultico en su seno. La pelirrosa lo apuntó y clavó sus aguados orbes en el menor de los Uzumaki —Ese... ¿es mi hijo?
Menma afirmó en un cabeceo.
—Dámelo —estiró sus brazos, Shizune lo acomodó y ella solloza de la emoción—. Oh Dios, que ternurita. Es maravilloso.
El bebé abrió sus ojitos por cinco segundos y un rayito celeste se vislumbró.
—Tienes rasgos idénticos a los de su papá. Pero heredó mi tono de cabello.
Las carcajadas no tardaron en retumbar de muro a muro.
Tsunade avanzó hacia la pareja. —No te esfuerces mucho, Sakura. Aún presentas debilidad en tus huesos.
—¿Y mi esposo?
El aire se tornó tenso, las voces pararon de murmurar y una punzada de angustia perforó el nuevo corazón de Haruno. Nadie quiso hablar.
—¿Porque esas caras? —cuestionó borrando la contenta mueca de su boca— ¿Que sucede?
—Salgan de aquí —ordenó Tsunade, y señaló a la criatura—, regrésalo a la incubadora, Shizune.
La pediatra permitió que le despojasen de su niño, vio a cada uno de sus amigos abandonar la habitación y dirigió toda su atención a la única que quedó consigo ahí; su superiora.
Inclinando su cuerpo al frente para oír lo que le informaría —Maestra... ¿Dónde está Naruto?
La rubia intuyó que requeriría de gente para controlar la furia de su discípula.
—En tu pecho, Sakura. Latiendo de amor por ti.
Nota Final: Con la publicación de este fanfic me vuelvo propensa a recibir amenazas, propuestas de matrimonio, y cadena perpetua. ¿La razón? Bueno, ciertamente dudo que a los amantes de finales felices les cause alegría lo que ocurrirá en el siguiente episodio. Recalco lo que mencioné al comienzo: La historia "Sacrificio" ha sido dedicada a una persona maravillosa, cuyo ser ahora quiero como si fuese mi hermana de sangre, mi mejor amiga. Hablo de ti Hanny-sempai, ¿pues de quién más?
Respondamos los reviews.
honter11: Me alegra que hayas decidido leer este proyecto, muchas gracias :D Respecto a lo que crees será el final, solo puedo decir que a mí me encanta lo original. El desenlace que escribí es distinto a lo que te imaginas o pensaste, ya lo comprobarás en su debido momento. No dudes en que continuaré "Espina en el Corazón", debo confesar que esa trama salió de un día en el que no traía mucha inspiración, pero esforzándome lo logré. Para aliviar un poco tu ansiedad es necesario que te avise dos cosas: 1) La actualización está pautada para el mes de Marzo. 2) A partir de ahora inicia la disputa amorosa SakuNaruIno, porque a pesar de mantener una relación con el sexy de Sasuke, la condenada pelirrosa se opondrá a que Naruto la olvide. Es un acto egoísta, lo sé, pero mi único propósito es que ustedes (los lectores) conozcan la otra cara de Sakura. El lado negativo de su personalidad. Y tal parece que lo he conseguido xD Naruto no está con Ino por despecho, esa no es mi intención. Yo soy la primera en negarse a que mi nena Yamanaka salga herida, te lo aseguro. Sí haré historias NaruIno, pero después de que termine con el NaruSaku. Y para eso tendrá que pasar mucho (mucho) tiempo. Por cierto, me llamó la atención que menciones el lemon si yo aún no he dicho que lo haré. ¡Saludos!
Hanny Bell: Siempre que leo tus comentarios acabo riéndome, aún desconozco la razón O.o Más bien creo que es por tu buena vibra y emoción en escribir lo que me contagia de felicidad. Debo admitirlo, yo también soy masoquista. En relación a Menma, solo cabe decir que me ha enamorado su superioridad y las escenas que vi en Road to Ninja. Es que su sonrisa, su porte todo varonil, la forma en que montó al zorro de las Nueve Colas… joder, no tiene comparación. Yo lo defino como una mezcla perfecta de Sasuke-papi y Naruto-bebé. Espero no haber demorado demasiado en traerte este capítulo. No eres la única que ama a Sai ¬.¬ ¡Vaya, a ti no se te escapa nada eh! Sí hubo DeiIno, y también existe una pelea ItaHinaSasu xD Sabes que me fascinan los triángulos y cuartetos amorosos, Hanny-sempai. La admiración es por partes iguales. Hey, cuidado con irte a otros fandom y no regresar al de Naruto, a varios escritores les ha ocurrido, lo cual es lamentable. Nah, estoy bromeando jajajajaja. Conociéndote, de seguro que sabrás llevar sin problemas cada uno de tus fanfic. Tu capacidad de aprendizaje y adaptación es evidente, hermana mía. Leíste bien :D porque te aprecio como si tuviésemos una lazo de sangre que nos uniera. Solo que en este caso, es un cariño sincero y fraternal (de mi parte). Así que ya sabes, cuando haya dificultad con algo o alguna perra (o perro en la mayoría de las situaciones) se atreva a ofenderte o hablar mal de ti… pues que sepa y lo grabe en su cabeza: Dayani-chan te defenderá a capa y espada, dispuesta a degollarle el pescuezo a quién piense en juzgar verbal y físicamente a mi autora favorita. Lo digo enserio 7u7 Hanny-sempai.
Angron11: Tus palabras hacen que me sonroje :3 No sigas o me lo voy a creer, eh. Prepárate para más entonces, porque no me quedaré con solo 29 historias en mi vida como escritora. Quiero dejar el legado NaruSaku muy arraigado aquí, demostrar que así no hayan terminado juntos ese amor existe y vivirá siempre. Mierda, creo que me he vuelto poética. En fin, ya poco a poco lo irás viendo. En relación a lo que dices de disminuir el contenido de los párrafos, entérate que ni lo noté. Los capítulos que leí de tu proyecto me parecen de lo más livianos y entendibles, no necesitan mejorar en nada porque son perfectos. Sin embargo, hay algunos lectores que opinan lo contrario y es comprensible. Digo, no todos pensamos igual, cada uno juzga de una forma distinta a los demás. Al final… no somos monedita de oro. Ahora si no te molesta, me tomaré el atrevimiento de aconsejarte unas cosillas que serán de utilidad en tu futuro como fanficker. Empezando por entender que siempre habrá personas inescrupulosas con el fin de bajar tu autoestima, y buscarán arruinar el desarrollo de tus creaciones. Luego siguen los insultos, la crítica hecha a detalles que no tienen importancia, etc. Una barbaridad de sucesos que forjan el crecimiento de un escritor en todo su esplendor, porque es así. Si no tropiezas, jamás sentirás lo que es corregir una falta. Lo he dicho: estoy inspirada el día de hoy. Yo, Dayani NS, prometo con la mano en el corazón ser tu fiel consejera y ayudante hasta que mi estadía en Fanfiction culmine. Rayos, hablé como si te jurara matrimonio jajajaja. Tantas clases me están haciendo daño U.U Desde mi hermoso país te mando un fuerte abrazo, y como siempre mis mejores deseos. A distancia huelo tu progreso xD
Aewina-chwan: Pensé en responder a tu comentario con el mismo idioma que hablas (francés tengo entendido), pero mi desconfianza hacia el traductor de Google es tan grande que no me atreví. Espero comprendas lo que escribo aquí (como lo haces en relación a mis historias). Me llena de orgullo que un nuevo lector o lectora valore mi esfuerzo en aprender y mejorar, es muy lindo que reconozcan el amor dedicado al desarrollo de las escenas y todo eso. Gracias, mil gracias, de verdad que me emociona muchísimo haberte hecho entrar de lleno en la trama. Sí, este fanfic es tristeza y sufrimiento, pero lo cierto es que me gusta adaptar el NaruSaku a universos alternos en los que sucedan acontecimientos reales. Ya sean accidentes, asesinatos, o sacrificios. La mayoría de proyectos sin publicar tratan de romance, drama (Dios, enserio que amo este género), tragedia, aventura y supernatural. Me agrada que hayas leído lo que hasta ahora he subido, espero contar contigo para las próximas creaciones xD No, no es presión, bueno… solo un poquito. Jajajajaja. Te mando saludos, y besos de amistad. Un placer tenerte de lector(a).
Mensaje de Autora: El siguiente episodio lo montaré a finales de mes debido a algunos pendientes que tengo con la universidad, pero no entren en pánico, les aseguro que volveré el 14 de Febrero. Planeo lanzar un Oneshot NaruSaku en honor al día del amor y la amistad, veamos que disparate sale de mi vagabunda cabeza y como lo reciben ustedes. La idea ya está, lo único es desarrollar las escenas y los diálogos. Casi todo ¿verdad? xD Queridos lectores, por favor no olviden comentar si algo de esta tercera parte no les gustó o causa inquietud. Puede que haya dejado un cabo suelto y yo ni enterada.
Con gran amor, su fiel servidora… Dayani-chan.
