Cuando la campana de la escuela dio su talan avisando que las tres de la tarde habían llegado, Saki suspirando no le quedaba otra que recoger sus cosas y, solo por ese día, podría decidir si irse a su casa o quedarse en el club. Esa decisión la había tomado la presidenta Hisa sorprendiendo un poco a Saki ya que no imaginaba que la presidenta se tomara esas libertades solo porque era el día de san Valentín.
Volviendo sus pensamientos sobre aquel día la chica maldijo por su insistencia de recordarse a sí misma, o en este caso, recordar a su amiga la pelirrosa que desde su plática con Yuuki descubrió ciertos sentimientos que no imaginaba que tenía guardado dentro de su pecho.
Volviendo a sus sentidos comunes y sobre aquel día especial que le dio más de una vez una punzada dolorosa en su corazón, Saki trató o se permitió alejarse de todo aquello que le recordara los dichosos chocolates, no estaba en contra de dicha fecha, ya que mayormente su sufrimiento se reducía a Nodoka su mejor amiga de cabello rosa.
"¿Ahora qué haré?" se dijo viendo a su salón que ya estaba desierto, había pensado demasiado que el tiempo se fue volando
Desierto era casi toda la escuela, ya imaginaba que las parejas no querrían perder su tiempo entre esos muros. Había tanto que hacer con ese amor especial que casi no bastaba todo un día para celebrar.
Saki agarro su bolso y fue a dar una vuelta por ahí casi sin encontrar a nadie, por los pacillos vacíos risitas tímidas se escuchaban provenientes de algunas aulas cerradas. Saki no pudo imaginar otra cosa y aquello le estaba incomodando, su escuela se había vuelto en su contra.
Hablando de eso Saki pensó en la repentina desaparición de su amiga Nodoka, y pensar que tal vez estaría en ese preciso momento tomada de brazos con su novio, o algo peor… besándose, por un lado daba gracias de que Nodoka estuviera desaparecida y no podía ver su felicidad pero por otro lado al no saber de ella le dolía y mucho.
¿Quién le podría dar información sobre su amiga? Tal vez no deba buscar demasiado pues sus amigas tendrán algo que decir, aunque tampoco se había topado con Mako, pero la que le interesa no era otra que la presidenta del consejo. Hisa seguramente y tenía conocimiento sobre el paradero de Nodoka e incluso podrían estar juntas en ese momento, cosa que Saki ya estaba deseando con el alma.
Saber dónde buscar a la presidenta del consejo era sencillo y ese lugar o lugares serian el salón del consejo y el propio club de mahjong. Pero como Hisa había cancelado las actividades del club entonces eso solo dejaba una opción.
Estando justo delante de la puerta del salón Saki se contuvo de tocar, curiosa pues escucho unas voces que venían dentro del lugar. Estaba demás pensar que tal vez se estuviera llevando una reunión los integrantes del consejo ese preciso momento, y no estaría bien que Saki interrumpiese sin un motivo que lo amerite.
Sin embargo Saki no pudo ignorar aquellas vocecitas que más que parecer serias estaban llenas de risitas y tonos tímidos. Así fue que curiosa dejando a un lado su objetivo principal, pegó la oreja en la puerta y escuchó con atención
"sigo pensando que no es buena idea" aquella voz le pertenecía a Mihoko, Saki la reconoció casi de inmediato
"tranquila, ya me ocupe de todo y tenemos todo el tiempo que queramos" esa era Hisa, Saki no podía estar confundida
"pero es que…" Saki notaba el tono de voz de Mihoko algo tembloso como nervioso
"no te sientes segura a mi lado" dijo Hisa
"no quiero decir eso… no podría estar más a gusto entre tus brazos" aquí la mente de Saki empezó a trabajar planteándose miles de escenarios diferentes donde Mihoko y Hisa eran protagonistas
"entonces cual es el problema" habló Hisa un poco más bajo que la anterior vez
"es mi primera vez… soy inexperta y temo que te pueda lastimar" la mente de Saki se detuvo en una solo imagen, ahí donde Hisa y Mihoko yacían juntas en una cama completamente desnudas. Para Saki la conversación se estaba volviendo inimaginable, aunque su rostro enrojecido decía una cosa diferente
"tranquila… yo te guiare, además nada de lo que me hagas me molestara"
"pero…" dijo Mihoko
"no te preocupes, se sentirá bien ya lo veras… ahora pon tu mano así…"
"¿de esta forma?" preguntó Mihoko
"jijiji espera no aprietes tanto, me haces cosquillas"
Saki no se daba cuenta pero su acción de espiar aquella conversación le estaba costando caro al seguro de la puerta, y es que en su afán de escuchar mejor estaba recargando su peso en la puerta. Ya no soportaría mucho más y el mismo seguro que ya no soportaba el peso de Saki y que pronto colapsaría por la presión.
"si así… un poco más abajo Mihoko"
"es vergonzoso"
"te ves linda así," dijo Hisa "ahora voy a poner…"
Pero la puerta se abrió de golpe y una Saki cayó al piso, rápidamente se colocó de pie y se cubrió los ojos con las manos.
"lo siento yo no vi nada no vi nada"
Hisa y Mihoko la miraron con curiosidad sin dejar de hacer lo que estaban haciendo, incluso Hisa reprodujo una canción en su celular y guio a Mihoko como si nada hubiera pasado. Eso confundió un poco a Saki pues creía que había interrumpido algo importante, de ser cierto o no, a Hisa no pareció importarle mucho.
"puedes descubrirte los ojos Saki" le dijo Hisa sosteniendo a una roja Mihoko mientras la guiaba al ritmo lento de la melodía "seguramente escuchaste nuestra conversación y la malinterpretaste"
Saki se descubrió procurando no ver demasiado pero eso no fue necesario, suspiro de alivio y rápidamente la vergüenza se asomo a su rostro. Hisa sonrió divertida pues había estado pensando demasiado las cosas. Dentro del salón del consejo estaba la pareja y lo que hacían era algo tan simple como bailar, o en este caso, Hisa le enseñaba a Mihoko a bailar, quien sabe por que.
"que mente sucia la tuya Saki" dijo Hisa burlándose de la chica
"esa no es su intención Hisa" dijo Mihoko en defensa de la chica
"yo lo siento mucho" dijo Saki haciendo una reverencia
"ok te perdono" dijo Hisa girando a Mihoko con una mano y atrapándola por atrás rodeándola con los brazos para luego volverla a girar y que volviera a la posición anterior frente a frente "por cierto Saki"
"si"
"Nodoka te espera en el club"
Su solo nombre provoco que su corazón palpitara apresurado, sin saber los motivos algo dentro de ella se alegro de que al menos Nodoka la necesite aunque aún no sabe para qué.
"auch" dijo Hisa quejándose de un repentino dolor en los dedos de los pies
"oh lo siento mucho Hisa ¿te lastime?" se disculpaba Mihoko por haber pisado los pies de Hisa
"no mucho, pero sabes que eso merece un beso"
Mihoko se sonrojo pero sin dar la oportunidad de acobardarse tiró de Hisa y la besó como ella quería, Hisa la atrajo más a su cuerpo sintiendo más amor y fuego que llenaba sus sentidos y hace latir su corazón. Mientras tanto Saki quedó con la boca abierta viendo a la pareja compartir esa muestra de afecto tan íntima, hasta que Hisa se dio cuenta de que las miraban.
"este Saki… por favor no hagas esperar a Nodoka" en verdad Hisa quería un poco de privacidad
"eh… sí sí gracias hasta luego"
Saki dejo atrás a la pareja sola con sus asuntos que al parecer iban más allá de una simple amistad, aquello le alegraba y emocionaba ya no tendría alguna duda sobre los sentimientos que pueden florecer entre las chicas.
Mientras iba caminando su corazón pareció que se aceleraba con cada paso que daba, la emoción y el miedo la atrapaban rodeándola con cadenas que le estaban cortando el aire. Es solo un sentimiento de intranquilidad plena por la nombrada Nodoka, por salir del ese bache en el que ese día la metió.
¿Pero que quería que pasara en realidad?, ¿que deseaba encontrar en la sala del club?
A Nodoka claro está, pero aparte ¿su corazón estaría preparado para la verdad? Y ¿Cuál verdad seria esa?
"¿Nodoka-chan?" llamó suavemente del otro lado de la puerta
"Saki"
Saki abrió despacio entrando de igual manera en la sala como si eso le ayudara a apaciguar su corazón, pero cuando sus ojos se encontraron su corazón no dejó de latir gustoso. ¿Algo había cambiado para Saki? Ante ella Nodoka parecía más hermosa que el ayer esperando a que ella decidiese avanzar hacia estar juntas otra vez.
"Nodoka-chan… Hisa dijo que querías verme" eso no fue lo que Hisa dijo, pero Nodoka le dio crédito
"¿sabes que día es hoy?" le preguntó adelantándose a sus pasos posesionando sus manos tras de sí, ya que parecía que nunca llegaría a su lado.
Claro que lo sabía estaba de más recordárselo si pasó todas las horas de colegio pensando en ese día y pensando en su amiga, aquella que tenía en frente y que deseaba desde que descubrió que sus sentimientos van más allá de una simple amistad.
"yo…" Saki no veía oportunidad, su mente así se lo decía "yo te apoyaré, sé que es una etapa en nuestras vidas y que sin importar tu decisión puedes contar conmigo" dijo sin pensarlo muy bien
Nodoka inclino su cabeza forzando una sonrisa pues no entendía "¿Qué tratas de decirme?"
"fe felicidades" solo dijo y sus ojos se cristalizaron "felicidades, ustedes serán muy felices, él será muy afortunado por tenerte"
"¿de que estas hablando?" dijo preocupada por las repentinas lágrimas de la chica "yo solo quería compartir contigo este día" dijo presentándole una caja roja en forma de corazón atada con una listón azul
Saki tomo entre sus manos aquella linda caja y antes de abrirla miro a Nodoka, sonriéndole le dedico su más tierna expresión y se movió hacia ella para plantarle un beso en la mejilla. Nodoka tomo sus manos junto con la caja y la guio para que la abra, sin siquiera verla luego llevó un trocito de chocolate a los labios de Saki y deslizo delicadamente.
"es dulce" dijo Saki sonrojada por lo atrevida de Nodoka
"es como tú" dijo Nodoka
"me gusta mucho" Saki miró la caja tomando un trozo de chocolate en forma de corazón "pero yo… no tengo nada para ti" dijo mirando el chocolate
"a mí no me gusta mucho el chocolate" dijo Nodoka tomando la mano de Saki "y por eso te prefiero a ti"
Saki despacio deslizo el chocolate en su boca, seguidamente Nodoka la rodeo con sus brazos y se acercó a centímetros de sus labios. Susurro un par de palabras y juntó sus labios con los achocolatados de Saki, llevando a la chica al borde del colapso con un dulce beso apasionado.
"me gustas Nodoka-chan, me gustas mucho" dijo Saki suspirando en medio del beso
"tú también me gustas mucho"
Para Saki quien creía que ese día terminaría mal, se convenció de que sus sentimientos por su mejor amiga fueron más que lo antes dicho. Saki ya no dudaba de sus sentimientos y estaba más convencida con cada beso que sus ojos brillan enamorados por Nodoka. Ahí en el salón del club despejaba sus inseguridades y abrazaba su emocionante destino, un camino que le esperaba ser recorrido siempre tomando la mano de Nodoka.
Mientras Hisa sonreía al otro lado de la puerta espiando a la pareja, se le ocurrió hacer la misma jugada que Saki pero antes de que fuera más lejos Mihoko la arrastró lejos y la presionó contra la pared más cercana.
"¿sabías que ellas terminarían así verdad?" dijo Mihoko manteniendo una mirada dura sobre Hisa
"algo, lo presentía" dijo Hisa rodeando a su novia en un fuerte abrazo "ahora tenemos con quien hablar sobre esas cosas"
"me alegro por ellas"
Hisa acaricio a su novia dejando lo anterior para después miró a ambos lados por los pacillos desiertos, sonrió y acorralo a su novia entre sus brazos para darle un beso fugas cargado de sentimientos.
"te amo Mihoko"
