Los personajes no me pertenecen son propiedad de Craig McCracken.

Leve mención de algunas obras literarias/películas/caricaturas y algunos personajes extras inventados por mí. Espero y disfrutes la lectura.

Capitulo 3

¡No lo hare!, ¡Definitivamente no lo hare!. Pensaba constantemente Brick caminando de un lado a otro en su habitación.

Ya eran las once de la mañana y en dos horas tenía que ir a la escuela. Odiaba esa escuela, la odiaba tanto que le gustaría tener visión de rayos laser y quemarla toda, claro a excepción de la biblioteca, pero dejando eso de lado, simplemente no entendía como su padre pudo inscribirlos en una preparatoria de dos turnos. ¡No!, mejor dicho…¡¿Cómo pudo él escoger una preparatoria de dos turnos?!. Pero de nada serbia quejarse ahora, sabía que por más que lo deseara ya no podía cambiar de escuela o cambiarse al turno de la mañana. Su padre le dio a escoger a ¡él!, no a sus hermanos, solo a él, en que escuela quería estudiar. Y él pensó que sería mejor estudiar en esa preparatoria, solo por el hecho de estar bastante cerca del lugar donde vivían. Y claro, para amolarla, de igual forma pensó que sería buena idea estudiar en el turno de la tarde, porque eran muchos más estudiantes en la mañana y eso lo distraería de sus estudios.

Brick daría lo que fuera por regresar el tiempo y decirle a su padre que prefería trabajar como cuidador de perros o caminar inclusive dos kilómetros hacia otra escuela. A cualquiera. Menos esa.

— ¿Qué hago?...¿Voy o no voy?—se sujetaba los cabellos con fuerza intentando decidirse por alguna opción.

Aun recordaba cómo la tarde anterior, a la hora de salida, volvió a encontrarse con esa chica pelirroja de sonrisa espeluznante y estremecedora. Lo peor de todo era que no estaba sola, estaba acompañada de la copia de la muñeca barbie y de la chica con peinado estilo Bob y de una gran fuerza bruta. A su vez recuerda como le tuvo que estrechar una vez más la mano a la chica de ojos cafés, justo como lo hiso en la biblioteca.

Sin duda se estaba volviendo loco, si de por si se sentía como un vaso lleno de agua, que en realidad eran problemas, por su nueva estadía en aquella ciudad tan decrepita que era Náinari, el que no estuviera su padre a su lado, el hipotético abandono de sus hermanos por estar en todo momento en fiestas y las miradas extrañas que recibía a diario por parte de sus compañeros de institución. Eso con suerte lo podía aguantar, pero la aparición de esa chica fue la gota, o mejor dicho, el problema que derramo el vaso.

El problema que tenía como loco a Brick, fue que después de presentarse con la pelirroja, ella le dijo que lo vería en la biblioteca a la hora de receso mañana por la tarde, ósea, ¡hoy en la tarde!. Aun recordaba la voz de la chica literalmente ordenándole ir.


Flasback.

— ¡Vas mañana a verme en la biblioteca!, ¡¿de acuerdo?!— y junto con las demás chicas, pasa a un lado de él y se marcha corriendo.

Fin del Flasback.


¡Si hubiera escogido otra escuela u otro turno, no me estaría pasando esto!. Pensaba bastante irritado.

—De todas formas, ¡¿Quién se cree ella para ordenarme cosas?!—dijo con un todo de voz casi tan alto como el de sus pensamientos—. Pero…¿Qué quiere decirme en la biblioteca?, ¿será importante?—cruzo sus brazos a su vez que levantaba una ceja y miraba al techo pensativo—. ¡No, eso es imposible!, me conoció ayer. Pues en tal caso no iré.


Brick se quería dar contra la pared. Odiaba contradecirse así mismo. Hace unas horas había dicho firmemente que no iría a ver a la pelirroja, pero como era un vil idiota, ahí estaba él, parado enfrente de la biblioteca escolar.

—Que alguien me haga el favor de asesinarme—dijo en un susurro para sí mismo.

Deseándose a sí mismo la muerte, entro a la biblioteca. Brick se sentía como esos muñequitos que salen en las caricaturas, esos que cuando se están escondiendo de algo o alguien, caminan de puntitas y se esconden detrás de todo lo que está a su alcance, y efectivamente así iba recorriendo la biblioteca Brick, llevándose una que otra mirada, posiblemente de confusión o de risa por parte de los alumnos que se encontraban en el lugar, aun que claro, Brick ya se había acostumbrado a recibir miradas extrañas de los demás, importándole poco lo que pensaran.

Se encontraba recargado en una de las estanterías, en el pasillo más oscuro de la biblioteca debido a que no funcionaba una de las luces que se encontraban en el techo de la biblioteca, así, dándole la oportunidad de que no lo viera la pelirroja debido a la falta de luz. Se encontraba asomando su cabeza por una de las esquinas de la estantería para así poder apreciar con más facilidad a los alumnos que se encontraban en el lugar, con la esperanza de que no estuviera la chica de ojos cafés.

— ¿Cómo dijo que se llamaba?—dijo para sí mismo—. ¿Bom...qué?, ¿Bombon?, que nombre más raro—comento sin reparo.

De repente sintió un frio aire en el cuello haciéndolo estremecerse, la situación se puso peor cuando sintió como unos fríos dedos tocaban su cuello descendiendo lentamente, para luego ver de reojo una mano reposarse en su hombro. Lo único que pudo escuchar fue una voz femenina a sus espaldas susurrándole su nombre al oído..

Con los ojos muy abiertos giro su cabeza lentamente. Al momento de ver que era lo que le había provocado ese horrible escalofrío, lo único que pudo apreciar fue una silueta femenina en el oscuro pasillo. Pero lo que definitivamente hiso que a Brick casi se le salieran los ojos de sus orbitas, fue que la silueta femenina lo estaba observando fija y profundamente con unos ojos grandes y oscuros. La gente del lugar se alarmo al momento de escuchar un grito masculino que provenía del pasillo más oscuro de la biblioteca, asustando algunos estudiantes y dejando desconcertados a otros.

Al parecer el tremendo grito que había proporcionado Brick le dio resultado, ya que la silueta femenina retrocedió algo alarmada.

— ¿Por qué gritas?—dijo con voz asustadiza la silueta femenina. Brick inmediatamente reconoció a la chica de ojos cafés.

—La pregunta aquí es, ¿Por qué me asustaste tú?—le reclamo algo asustado aun a la chica que ya podía reconocer, aun que no lo suficiente debido a la oscuridad del pasillo.

—No era mi intención hacerlo—le contesto con una voz claramente nerviosa. Aunque Brick no la podía ver por alguna extraña razón le dio la ligera impresión de que la chica le estaba sonriendo, aun que claro, algo avergonzada.

Bombon rodeo a Brick, para así salir del pasillo oscuro y dirigirse a la luz. Brick no le dijo nada a ella y ella tampoco a él, así que solo la siguió hacia una de las mesas que se encontraban ahí para que los alumnos se sentaran e estudiaran. Ambos se sentaron en la mesa, uno frente al otro, ella solo esbozo una sonrisa y procedió a hacer lo que a Brick le provocaba unos horribles escalofríos. Lo miraba fijamente.

Después de unos silenciosos y algo incómodos segundos, que a Brick le parecieron horas, debido a que Bombon solo se limitaba a verlo fijamente sin hacer ningún movimiento, ya harto de toda esa incomodidad le dijo con voz gélida aun que algo nervioso por dentro.

— ¿Qué?.

Ella solo agrando su sonrisa.

—Eres raro—le dijo sin más la pelirroja.

Brick se sintió ofendido. Si esa chica fuera su hermana haría lo que hacía cuando se enojaba con alguno de sus hermanos, Arrastrarla por los pisos hasta que se retractara. Pero ese pensamiento se esfumo cuando la chica dijo "me gusta lo raro". Lo única forma en la que Brick le respondió fue poniendo una cara de total confusión, pudo ver como la chica notaba esto, así que recargándose en sus codos se inclino hacia él.

—Quiero que trabajemos juntos—se le iluminaron sus ojos cafés.

— ¿Eh?, ¿trabajar juntos?—ahora definitivamente si estaba confundido.

— ¡Sí!, Tu eres el chico al que la mesera confundió con una chica el fin de semana pasado en aquella biblioteca ¿verdad?—Bombon había hablado tan rápido que Brick con suerte pudo comprender su pregunta.

Brick se sorprendió un poco al enterarse de que la chica sabía tal cosa.

— ¿Cómo sabes eso?, ¿Quién te lo dijo?—le preguntaba ahora él algo desconcertado.

— ¡Pues muy sencillo!—le contesto a Brick como si la respuesta a sus preguntas fuera muy obvia—. Yo estaba en el lugar. En la mesa de al lado.

Como si Brick padeciera de algún problema mental, de repente empezó a escuchar fuertes tecleos en sus oídos o mejor dicho en el interior de su cabeza. Y con fastidio lo recordó todo. ¡Ella era la chica que tecleaba como loca en la biblioteca!. Ya se había vuelto a enojar.

Si no fuera porque con suerte le podía dirigir la palabra, le hubiera reclamado ahí mismo. Más sin embargo después de pensarlo unos cortos segundos, recapacito y pensó que eso no era un grave problema para ponerse a discutir y mucho menos con una chica que recién conocía.

—Pues…¿y eso que tiene que ver?, dijo, y además, sigo sin entender a que te refieres con eso de "trabajar juntos"—decía mientras se paraba los dedos por el cuero cabelludo.

—A lo que me refiero es que te he estado observando por un tiempo, pasas mucho tiempo en la biblioteca de la escuela y además por lo que vi…también lees mucho afuera de ella.

¿Observándome?, ¿acaso es alguna acosadora o una psicópata que busca alguna victima?..Brick llego a la conclusión que él debía dejar de leer novelas de misterio y novelas policiacas. No le dijo nada así que Bombon continuo hablando.

—Veras, desde hace tiempo he querido escribir una historia, pero no cualquier historia, quiero que sea "la historia"—dijo haciendo énfasis en lo ultimo y formando con las manos arriba de su cabeza algo que a Brick le pareció algo así como un arcoíris imaginario.

Brick recordó automáticamente aquel capitulo de Bob esponja que veía constantemente de pequeño con sus hermanos, donde había una supuesta caja mágica y la esponja amarilla decía "imaginación".

— ¿Te refieres a escribir una novela?—le pregunto haciendo una clara mueca de confusión.

— ¡si, a eso me refiero!, pero…—Brick pudo apreciar como la gran sonrisa de la chica se desvanecía poco a poco, sus ojos cafés dejaron de emanar ese gran e intenso brillo y bajaba la cabeza mirando a su regazo.

Por alguna extraña razón Brick se sintió algo extraño…algo…triste. Bombon levanto inmediatamente la mirada y aun que sus ojos no tenían la misma intensidad, brillaban un poco y aunque ya no tenía esa sonrisa de oreja a oreja, volvió a esbozar una pequeña sonrisa.

—He escrito algunos fanfics y algunas historias originales en una página llamada "Ficción Fantástica para Fans", pero solo he escrito fanfiction como medio de práctica, pero creo que después de tanto escribir me he quedado sin ideas—soltó una pequeña risa y se rasco la cabeza nerviosa—. Y pensaba que tú podrías ayudarme a escribirla.

— ¡¿Tú has escrito en esa pagina?!—exclamo sorprendido—. ¿Cuál es tu seudónimo? O ¿acaso utilizas tu nombre verdadero?—por un momento pensó que le brillaban los ojos igual que a la chica.

—Mi seudónimo es "LaDamaRoja"—dijo orgullosa, posando su mano sobre su pecho.

Brick sonrío feliz y sorprendido, no podía creer que estaba enfrente de una escritora muy reconocida en esa gran comunidad de escritores y lectores, "LaDamaRoja" era bastante popular por sus historias y fanfictions, ya que de hecho la pagina tenía una clase de medidor de "popularidad" o algo así, Brick no sabía cómo llamar a esa barra donde se podía apreciar cuantas personas seguían y leían a cierto escritor. Y de hecho le constaba que la chica era buena, después de todo no se leyó una saga entera en un solo día por nada.

— ¡Wow!, ¡genial!—grito parándose de la silla, mientras recargaba sus manos sobre la mesa inclinándose hacia Bombon, de repente se dio cuenta de su clara expresión de felicidad y del hecho de que había gritado, nunca gritaba, o por lo menos no a voz viva, solo lo hacía en sus pensamientos. Volteo hacia los lados con la mirada y contemplo como los demás alumnos que se encontraban en el lugar, volvían a posar sus miradas sobre él. Sintió como sus mejillas comenzaron a arder de la vergüenza y volvió a sentarse.

La expresión que tenia Bombon era solamente de impresión pero a los pocos segundos comenzó a reír mientras con una mano señalaba con el dedo índice a Brick y con la otra se agarraba el estomago.

—No te rías—le susurro Brick inclinándose nuevamente hacia ella y con el dedo le señalo a una mujer que estaba a unos pocos metros observándolos con algo de seriedad o inclusive enojo.

Bombon se tapo la boca en cuanto vio a la mujer, así que se inclino hacia Brick, cosa que al parecer lo incomodo debido a la cercanía de sus rostros.

— ¿Y bien?, ¿me ayudaras?—le susurro y volvió a sonreír.

Brick se lo planteo por unos segundos y cuando le estaba a punto de decir "no", como si Bombon leyera sus pensamientos, le tapo la boca con una mano y lo miro serio.

—Digamos que es un "si"—ahora sonreía de lado. Y procedió a quitar su mano de la boca de Brick.

Brick le hubiera dicho allí mismo que era una mandona, ahora si lo haría enserio, pero al parecer el destino no quería que Brick se hiciera oír por una vez en la vida ya que cuando le por fin le iba a reclamar a la pelirroja sonó la campana de entrada a clases. Bombon se levanto de la silla y sin mirar a Brick o decir algo más se dirigió hacia la salida de la biblioteca. Brick la quería seguir y preguntarle por que justamente quería que él la ayudara pero debido a que tenía que volver pronto a su salón, no pudo seguir a la chica.


Ya habían acabado las clases. Brick se encontraba en su habitación acostado en su cama, se sentía muy cómodo al tener el cabello suelto y al estar en pijama, eso era sin duda uno de los pequeños placeres de la vida, además de los libros según Brick. De manera instantánea se acordó de Bombon así que tomo su celular que se encontraba en la mesa de noche y entro a "Ficción Fantástica para Fans". En cuanto cargo la pagina busco "LaDamaRoja" y después de leer algunas cuantas sinopsis, entro a la primera historia que le llamo la atención.

La historia era de suspenso y terror. Trataba de una pareja de casados que se mudaron a una nueva casa junto con su hija pequeña de seis años. La comodidad de Brick se desvaneció por completo. Toda la noche tuvo pesadillas.

Escuchaba la risa de su pequeña.

Jess podía escuchar los pasos apresurados de su hija Lis salir hacia afuera de la habitación. No podía ver absolutamente nada. Le sorprendía lo bien que su pequeña de seis años había atado ese pañuelo a sus ojos.

¡Aquí voy!

Le hiso saber a Lis que ya comenzaba el juego. A su hija le encantaba mucho jugar la nueva versión que ella misma había inventado de las escondidas. A Jess le sorprendía la imaginación de Lis, a veces creía que no tenía límites.

Jess comenzó a caminar a paso lento y con los brazos extendidos hacia adelante, para así asegurarse de no chocar con algo que pudiera romper o lastimarla. Salió despacio de la habitación de su hija, comenzando a girar por los pasillos. Después de unos pocos minutos de estar chocando con muebles y estar a punto de romper aquel jarrón que le había regalado su hermana como regalo de bodas decidió que ya era hora de pedirle a su hija una pista de su ubicación.

¡Aplaude!—le pido con un grito a su hija.

A unos cuantos metros adelante de ella escucho dos claros aplausos. Jess asegurándose de haber rodeado el mueble donde se encontraba el jarrón, con paso un poco más acelerado se dirijo hacia adelante. Pocos segundos después de haber avanzado escucho como delante de ella se escucha el rechinido lento de una puerta abriéndose que de manera inmediata se cierra de un golpe.

Sigue avanzando con los brazos extendidos hasta tocar con las manos la puerta hecha de madera.

Lisie, ya te encontré—dijo con voz cantarina mientras giraba la perilla de la puerta e ingresaba a la habitación.

Giro hacia un lado de la habitación pero inmediatamente escucha dos aplausos provenientes del lado contrario del dormitorio.

Ya me encontraste mami—escucho claramente la voz de su hija.

Y con una sonrisa en su rostro, Jess se dirige al lado proveniente de los aplausos. Cuando se encontraba a punto de tocar a su hija y ganar el juego escucha como algo proveniente del pasillo se rompe. Alarmada se gira a paso veloz y en cuanto sale de la habitación se quita la venda de los ojos. Jess mira sorprendida como su hija se encuentra parada a un lado de varios fragmentos de lo que solía ser el jarrón.

Lo rompí. Perdón mami, no me castigues—decía entre sollozos la pequeña.

Se le acelero el corazón a Jess cuando a sus espaldas la puerta se cerro de golpe.

Capitulo 8 de: "Lisie"

Escrito por: "LaDamaRoja"

Nota de la autora:

¡Hey!, hola.

Al parecer ahora si me agarro bien el archivo de Word, así que no tengo de nada de que preocuparme. Por cierto decidir poner "separadores" (no se como se llaman esas lineas) para que así no se confundieran al momento de estar leyendo los cambios de escenas o los muy utilizados flasbacks, aun que aun no estoy muy segura de utilizarlos o mejor dicho hacerlos notar en el finc ya que no me gusta escribir "flasback" (ni siquiera se si se escribe así), pero aun así lo decidi hacer notar para que no se confundieran al momento de leer.

Ademas quiero añadir que surgió un problema personal muy grave y que no se desesperen si no puedo actualizar el próximo fin de semana, es que posiblemente nos embarguen la casa y ya saben que te quitan todo, y por todo me refiero a los aparatos electrónicos. Así que si no subí continuación fue por que me quitaron la laptop xc . Pero no se preocupen, buscare una forma de continuar con esta historia.

Espero y hayan disfrutado la lectura (y de los fincs de Bombon o mejor dicho de "LaDamaRoja").