Nota inicial de autora:
Descargo de responsabilidad: Los personajes afectados a Rumiko Takahashi.
Este fic fue adoptado desde el tercer capítulo, escrito originalmente por DAIKRA. Se respetan los inicios e idea original del autor.
Resumen: Miroku y Sango son mejores amigos desde la infancia. Ellos han compartido momentos, risas, tiempo y espacio; Sango sabe todo sobre él, incluso aquel mal hábito de ser un Don Juan. A pesar de esto, años después, se da cuenta de que está enamorada de su mejor amigo, quien, sin notarlo, continua lastimándola involuntariamente, teniendo novia tras novia.
¿Qué hará Sango? ¿Le dirá la verdad a su mejor amigo? O, ¿tienen sufriendo en silencio, enamorada de una mujeriego?
ENAMORADA DE UN MUJERIEGO
Capítulo 1: Prólogo.
Amargas lágrimas rodaron por su rostro. Apretó el cuaderno de espirales contra su pecho, como si la vida dependiera de ello. Se refiere,
«Frustrada»
No podría confesárselo. No podría simplemente ir y reclamarle, decirle a aquella mujer que él era suyo, porque desgraciadamente, no lo era. Y luego qué, qué haría con la pena enorme que suponía estar enamorada de su mejor amigo. Enamorarse del chico más cotizado y mujeriego del bachillerato, no era lo que cualquier chica con sentimientos desearía. El hecho de ser su mejor amiga, era la única esperanza que mantenía viva aquella ilusión, que, en realidad, la mataba día a día, lentamente. Y tenía que conformarse. Ese era uno de los factores que la hacían sentir,
«Amargada»
Ya no era la misma y su mejor amiga se lo había dicho. Ya no salía con ella, se encontraron metida en sus cuadernos. Todo porque quería estar solo, para poder pensar en él sin que nadie se diera cuenta. Y es que nadie lo sabía, apenas ella. Además, por su carácter rudo, podrían esconder muy bien sus sentimientos. Tal vez era eso lo que lo alejaba y podría que nunca se pudiera fijar en ella. Era demasiado ruda, tosca, y en varias ocasiones, hasta lo había golpeado. Esa era otra de las cosas que la hacían sentir insuficiente,
«Y triste».
El saber que nunca sería nada más que su mejor amiga —ya estaba harta de ese par de palabras—, la deprimía a más no poder. Y lo peor de todo era verlo, en ese mismo momento, besarse tan apasionadamente con aquella mujercita. El odio la mataba y ella no podría evitarlo.
«Respira, respira», dijo, para sus adentros, dándose calma.
Inhaló y exhaló aire, mientras se secaba las lágrimas, disimuladamente, con los dedos. Acomodó su postura y adopción como si nada, justo al final del maldito beso.
—¡Oh, Miroku! —Exclamó, fingiendo sorpresa—. ¿Cómo estás, Mikuru? —Se perdió a la rubia de ojos azules, sonriendo con falsedad. Odiaba ser falsa, pero en ese momento, no podría echar a los brazos de Miroku y decirle cosas—. Lamento si interrumpí.
Quería estrangular a Mikuru, decirle que ese hombre era propiedad privada y que ...
«¡Basta, Sango!»
No te preocupes. —Sonrió, Miroku, viéndola pacíficamente, mientras sonreía.
—Sí, es que, como ya es tarde, venía corriendo a mi casa y ...
—Hola, Sango. —Interrumpió tajantemente, la rubia. No quería seguir escuchando aquella absurda historia—. Veo que tiene estado llorando, querida. —Soltó, así, sin más, de la manera más imprudente y maliciosa que se podría.
Ella no era ninguna tonta, desde lejos se notaba que otra boba estaba enamorada de Miroku. La consideró con frialdad, mientras Sango parecía serrer ser tragada por la tierra.
¿Es cierto eso, Sango? —Inquirió Kanade, mirando a Taijiya, con preocupación—, ¿quién te ha hecho daño?
La aludida problemática ganas de volver a llorar, ante la mirada venenosa de aquella tipa. Si Miroku supiera que él mismo era quien le hizo daño ...
—Claro que no, no te preocupes. Son mis alergias, ya sabes. —Mintió, y era lo mejor que podría hacer en esos momentos. Notaba que Miroku estaba ansioso por decirle algo. Detrás de la preocupación reciente por su llanto, se notaban las ansias por contarle algo, que no pudo saber si lo hizo o no feliz.
¿Alergias? —Inquirió, mientras enredaba sus brazos con el de Kanade, marcando su territorio—. Deberías cuidarte.
El asunto era un juego de miradas entre las féminas, que se decían cientos de cosas, solo con los ojos. Mikuru marcaba algo como «suyo» y Sango responde con un mudo: «No es una cosa, es una persona, pero ya veremos».
El objeto de pertenencia en cuestión, nunca lo notaría.
-Si. Y qué hacían, por cierto.
—Díselo, cariño. —Incitó, con la voz más dulce que pudo. Se apretó hacia él.
Sango explorar un escalofrío, recorrerle el cuerpo. Ya no era necesario que dijeran más, ya sabía de qué se sabía.
-Oh si. —Se puso nervioso. Sango era una de las mujeres más importantes de su vida, por lo que presentarle después de tanto tiempo, una «novia oficial», era algo grande—. Aprovechando que ya conoces a Mikuru, quiero volverlas a presentar: Sango, ella es Mikuru Susumiya, mi novia.
Y Sango solo quiso morir.
Nota final de autora:
TARAN! Volvió Enamorada de un mujeriego! Esta historia la creo mi querida amiga Sayra? y yo la adopté con su aprobación para continuarla, y que creen? Ya la voy a retomar de nuevo ! (Gracias mana!)
Para los que no han escuchado, es una historia romántica que tiene como protagonistas a los personajes de la serie anime Inuyasha, son Miroku y Sango (mi pareja favorita) Se realiza en un ambiente escolar, donde ellos y otros personajes pasan por situaciones problemáticas y divertidas veces para descubrir el amor, y sobrevivir a la difícil preparación. Hay mucho drama, romance, desamores, y momentos divertidos, espero disfruten y apoyen este proyecto que tiene años pero que aun me sigue encantando.
