Advertencia: Buenos días, tardes, noches, o lo que toque a quien lea por aquí. He aquí el segundo capítulo de esta serie de historias centradas en Naraku, sus extensiones y Kohaku, espero que les agrade. Inuyasha solo le puede pertenecer a Rumiko, una mangaka con talento para crear a un villano con semejante capacidad de estratega.
Día 9 ─ Reunión 2
Kagura, Kohaku y Kanna se encontraban bebiendo un poco de té a la sombra de un árbol marchito (no podían esperar otra cosa dentro de los predios de Naraku), disfrutando de un merecido descanso luego de estar todo el día trabajando en las obras de expansión del palacio. Kagura estaba especialmente molesta porque se suponía que ya las nuevas extensiones de Naraku se debieron anexar al trabajo, pero hasta el momento sólo estaban ellos tres trabajando. Kanna bebía el té sin expresar ninguna emoción, y Kohaku se sentía aliviado por tener un rato libre, pues el trabajo de ampliación del palacio resultaba muy pesado.
─ No me lo puedo creer ─ Kohaku y Kanna se quedan mirando a Kagura ─ ¿Se puede saber cuándo mierda vendrán Naraku y los demás? Se supone que sólo harían una prueba de batalla con Inuyasha y luego vendrían a ayudar…
─ Es que vengo del dentista para youkais ─ aparece Goshinki de la nada, asustando a Kohaku ─. El Sesshomaru se apoderó de todos mis dientes para hacerse de una espada, y ahora tengo que asistir periódicamente al dentista para que se me regenere la dentadura, además que ya no puedo comer como me gusta.
Kagura se echa a reír cuando ve la boca de Goshiki desprovista de dientes, cosa que lo hacía ver ridículo e indefenso. Kanna ni se había molestado en voltear a ver a su hermano.
─ ¿Qué hay del señor Naraku? Estaba esperando que él viniera para saber qué iba a ordenar ─ dice Kohaku.
─ Ni idea, yo tampoco lo he visto ─ responde Goshinki ─. Yo también oí que tenía pensado decirnos algo, pero pensaba que estaba llegando tarde, y es que el dentista recién se ha mudado por unos humanos que están en guerra cerca de su casa.
─ ¿Humanos en guerra? ─ Kagura se termina su té de un trago, mostrando su enojo ─ ¿Por qué nadie me dijo que hay humanos cerca de aquí? Los hubiese matado a todos para que hiciesen ellos el trabajo…
─ Es que cada quien tiene cosas que hacer, Kagura ─ aparece el impresentable, justo cuando todos empezaban a olvidarse de él.
─ Genial, tuviste que aparecerte ─ bufa la youkai del viento.
─ Y no vine solo, porque conmigo se encuentran los nuevos integrantes del equipo ─ detrás de Naraku aparecen Yuromaru y Kageromaru ─. Damas y caballeros, les presento a mis últimas extensiones, que sin duda son los más traicioneros y políticos youkais que hayan visto.
─ Saludos, montón de perdedores ─ saluda Kageromaru ─. Veo que están muy lentos con las obras.
─ ¡Es porque estamos solos Kanna, Kohaku y yo! ─ replica Kagura con una vena asomándose en su frente ─ ¡Se supone que nos iban a ayudar a trabajar en esta basura, pero en lugar de eso nos han dejado con todo el trabajo!
─ Vamos, que te dije que necesitaba ir al dentista.
─ Como si me importara que estés molesta o no ─ se burla Kageromaru ─. Yuromaru y yo estábamos ocupados en lo nuestro, y no teníamos tiempo para estar construyendo nada.
─ Déjame adivinar ─ dice Goshinki ─. Estaban negociando un contrato con Naraku para mostrarle lealtad, pues de lo contrario renunciarían ─ a Naraku le sale una gota en la nuca, precisamente porque Goshinki tenía razón.
─ ¿Se puede negociar un contrato? ─ Kagura estaba boquiabierta ─ Maldición. Qué lástima que Naraku tiene represado mi corazón, porque intentaría tener mis propias ganancias negociadas…
─ Bueno, creo que nos estamos desviando demasiado ─ interviene Naraku, logrando el silencio de todos ─. Según la inteligencia que tengo recolectada, Goshinki logró romperle la espada a Inuyasha, y para reparar su espada tuvo que recurrir a usar uno de sus propios colmillos, y ahora tiene problemas para manipular su espada ¿me equivoco o me falta algo? ─ todos niegan tranquilamente ─ Bien, podemos proceder a crear una nueva extensión…
─ ¿¡MÁS!? ¡Pero si las extensiones recientes aún no los puedes ni controlar! ─ regaña Kagura.
─ ¿Puedo continuar? ─ dice Naraku endureciendo la voz ─ Como estaba diciendo, la nueva extensión que quiero crear tendrá como función absorber las almas de Kikyo, y es que he descubierto que nos va a denunciar a todos por evasión de impuestos al emperador, y encima le dirá que con mi veneno he destruido plantas ornamentales protegidas por decreto real.
─ A la mierda ─ se lamenta Goshinki ─. Es que eso te pasa por querer andar de pretensioso con los lujos de Kaikewaki, y encima destruiste toda la riqueza monetaria del palacio ¿Cómo hacemos para pagar antes que Kikyo haga su movimiento?
─ ¿Pero qué tiene el emperador que tienen tanto miedo que se entere? ─ interviene Kohaku ─ Ustedes son youkais. Tienen poderes y todas esas cosas increíbles que el emperador seguramente no tiene.
─ Se nota que no te has enterado, Kohaku ─ se burla Kageromaru ─. El emperador es en realidad un youkai, aunque tiene la costumbre de dar licencias a sacerdotisas y protege a los humanos. Por todo ello, no entiendo por qué Naraku no ha entrado en su lista negra.
─ Sí lo estoy, pero como siempre estoy escondido y no soy muy popular aún, las cosas han estado bien hasta ahora ─ dice Naraku encogiéndose de hombros ─. Si Kikyo llega con el emperador y le sopla todo lo que sabe sobre mí, empezando por la ubicación de nuestro escondite, tendremos que mudarnos inmediatamente o me tendré que enfrentar a las autoridades.
─ Entonces arregla esto de una vez ─ ordena Kagura con poca paciencia ─. Tengo más de una semana trabajando en estas obras como para que vengas a decir que nos vamos a mudar a la mitad, sólo para empezar otra vez a trabajar en donde sea que caigamos. Además, tomando en cuenta lo que nos contaste sobre esa sacerdotisa, si nos llega a atrapar, entonces nos va a matar y nos va a violar.
─ Hombre, si es en ese orden, mejor ─ dice Kageromaru.
─ Me gusta estar aquí. No lo quiero dejar ─ dice Kohaku.
─ Si nos mudamos, tendrás que pagarme el arreglo dental, Naraku ─ presiona Goshinki.
─ ¡Ya sé, ya sé! ─ Naraku empezaba a perder su paciencia ─ Sé que todos estamos muy a gusto aquí…
─ Yo no ─ interrumpe Kageromaru ─. El suelo está muy envenenado para que puedo viajar debajo de él, y Yuromaru prefiere espacios boscosos, y como podemos ver, aquí no lo hay.
A todos (excepto Kohaku y Kanna) les causaba molestia la postula tan quisquillosa que mantenían Yuromaru y Kageromaru, pero prefirieron no decir nada para no iniciar una pelea que arruinase el lugar. Naraku se sobaba las sienes, pensando en que tal vez crear tantas extensiones en tan poco tiempo había sido un error, por lo que empieza a dudar sobre si crear más extensiones luego del último que se le había ocurrido. Kanna continuaba tomando té como si la reunión no hubiese empezado siquiera, aunque prestaba bastante atención a la discusión.
─ Por cierto ─ dice Kagura ─, tengo previsto que en los próximos días Kagome traiga ese sake importado que trajo la otra vez, así que me reuniré con ella para que me dé una botella, porque el último que me dio se acabó esta mañana.
─ Está bien, pero procura que Inuyasha no se dé cuenta ─ dice Naraku ─. Ese sake estaba realmente bueno, y sería un desperdicio no intentar conseguir más cada vez que podamos.
─ Entonces ya está decidido ─ Kagura revisa en un reloj de sol que tenía cerca y comprueba que se había acabado la hora de descanso ─. Ok, ¿quién me ayuda con el trabajo?
Naraku, Yuromaru y Kageromaru se desaparecen en el acto: Naraku se desvanece en una nube de veneno; y Yuromaru y Kageromaru se van juntos a toda velocidad, dejando solos a Kagura, Kanna, Goshinki y Kohaku. Kagura se enfurece y tira su taza al suelo, rompiéndolo en varios trozos pequeños.
─ ¡Hijos de puta! ¡Son hombres y no se atreven a hacer estos trabajos que se supone lo hace un hombre! A la mierda todo. Kanna, voy a buscar a esos ejércitos en guerra y los mataré para reclutarlos. Así no tendremos que rompernos la espalda todo el día.
─ Te esperaremos, Kagura ─ dice finalmente algo Kanna.
Acto seguido, Kagura utiliza su pluma gigante para transportarse de allí, mientras el resto del grupo se pone a trabajar. Lo único bueno que veía Kagura era que al menos Goshinki veía el momento para colaborar con ellos en las obras de expansión.
CONTINUARÁ…
Segunda reunión completa, y espero que haya, por lo menos, acabado igual de bien que la primera. La próxima reunión será pronto, sólo esperen mientras tanto
Hasta otra
