Advertencia: Se ha comprobado que Inuyasha no me pertenece, y si lo hiciera, habría hecho a Miroku diez veces más atrevido y a Inuyasha menos grosero, pero con la misma dosis de tsundere con Kagome ¿y ustedes qué harían?

Día 12 – Reunión 3

─ … y fue así como Yamiko se dio cuenta que su marido le era infiel ─ terminaba Goshinki su relato.

─ Yo sabía que esos ricachones se guardaban algo, pero esperaba que se tratara de esto ─ Kagura niega con la cabeza.

Kagura, Kanna y Goshinki estaban disfrutando de su día libre (esta vez Goshinki había matado bastante gente para que Kagura los manipulara e hiciera trabajar en las obras), y para ellos parecía ser el mejor día en bastante tiempo, con la excepción de que no había sake para acompañar el momento.

─ Kikyo no se murió, pero decidió retirar los cargos en nuestra contra ─ dice Kanna de la nada, dejando atónitos a Kagura y Goshinki.

─ Esa sacerdotisa es bastante rara, si quieren mi opinión ─ dice Goshinki ─. Un día está tratando de atentar contra Inuyasha, otro día casi que baila desnuda para él, al otro día ayuda a Naraku, al otro lo amenaza, y al otro parece que no pasó nada ¿Qué tendrá en la cabeza?

─ La verdad es que no se puede saber ─ responde Kagura encogiéndose de hombros ─. Es como determinar cómo es que nació el Universo: hay teorías y creencias, pero no hay quien sepa realmente nada al respecto.

─ ¡Buenas noticias! ─ aparece Naraku muy animado ─. Kikyo decidió que mejor o se atreverá a demandarme y nos dejará en paz, e Inuyasha se peleó de alguna manera con Kagome, por lo que esa mujer se fue al lugar de donde viene.

─ ¿Y eso es una buena noticia? ─ se queja Kagura ─ Ninguno de nosotros tiene ni idea del lugar de procedencia de Kagome, por lo que no podemos ir tras ella ni tampoco obtener ese sake que ella nos trae. Esto se acaba de poner muy feo, y lo estará aún más si Kagome decide no volver con Inuyasha.

─ ¿Qué pasó para que Inuyasha y Kagome se pelearan, Naraku? ¿Acaso tuviste algo que ver? ─ pregunta Goshinki.

─ Ni idea. Al parecer fue la misma noche que intenté silenciar a Kikyo, pero Inuyasha destruyó a la criatura que envié, y no se me ocurrió enviar algún insecto, por lo que no conozco detalles al respecto.

─ Eso sí que es raro ─ Goshinki se pone pensativo y da un par de vueltas por el lugar ─. Dices que Inuyasha fue a socorrer a Kikyo, pero Kagome supuestamente se fue por pelearse con Inuyasha, y ambas cosas fueron recientemente

─ ¿Ustedes creen que pueda haber un triángulo amoroso entre ellos? ─ propone Kagura ─ Eso sería un verdadero bombazo en la comunidad youkai. Todos los temas de cotilleo quedarían en el olvido si supieran que Inuyasha anda cuadrado con dos mujeres a la vez.

─ Y eso sería el principio ─ dice Goshinki ─. Me puse a averiguar un poco sobre Sesshomaru e Inuyasha, y supe que ambos son hermanos con distintas madres, lo que significa que el padre habría estado en esas mismas andadas.

─ Ese chisme realmente está bueno ─ apunta Kagura ─. Quisiera saber si Sesshomaru también cuenta con una hoja de vida así, aunque supongo que, si es así, lo debe tener bajo un riguroso silencio, pues eso no sería bueno para su reputación.

─ Ya Sesshomaru no tiene mucho de qué hablar ─ interviene Naraku ─. Él tiene bajo su protección a una niña humana, por lo que no me atrevería a descartar que Sesshomaru esté haciendo su propia contribución a esa saga de relaciones complicada iniciadas por el padre. Y pensar que Sesshomaru se ve tan serio y respetable.

Los presentes (excepto Kanna) ríen levemente mientras se imaginaban a Sesshomaru siendo agarrado in fraganti cometiendo infidelidad, ya sea con Rin o a Rin. Naraku toma asiento junto con sus extensiones y saca un brebaje de aspecto asqueroso que Goshinki y Kagura rehusaron a probar, mientras que Kanna sí lo bebe dócilmente.

─ ¿Dónde están Kohaku, Yuromaru y Kageromaru, si se puede saber? ─ se fija Kagura.

─ Kohaku se fue a cumplir una misión, y los otros dos deben andar por ahí ─ dice Naraku restándoles importancia a los mencionados ─ Yuromaru y Kageromaru andan por su propio lado. No sé qué hice mal para tener a dos extensiones tan descarriladas, aun cuando les estoy pagando bien.

─ Es que no tienes cara de inspirar confianza, Naraku ─ dice Goshinki con maldad ─. Eres tenebroso, odioso y todo lo demás, pero no conozco a nadie que te siga por verte como un líder. Todo tiene que ver con ambiciones o porque son obligados. En cierto modo me das tristeza, Naraku.

Naraku sólo se limita a mirar de mala manera a Goshinki y continúa bebiendo aquel asqueroso brebaje que había traído. Kagura da un vistazo a los cadáveres que tenía trabajando en la extensión del palacio y ve que algunos terminaban deshaciéndose sin remedio.

─ Goshinki, parece que esos humanos que mataste esta mañana son de muy mala calidad. Mi control sobre ellos está caducando muy rápido.

─ Lo que pasa es que las víctimas que elegí eran campesinos ancianos y unos cuantos ladrones de poca monta ─ dice Goshinki como si nada ─. Era todo lo que había disponible en los alrededores, además que debes recordar que estoy en tratamiento, aunque mis colmillos se están regenerando rápidamente.

─ Bueno, al menos me han ahorrado varias horas de trabajos aburridos. Y volviendo al tema de Inuysahsa y Kagome ¿ustedes de verdad creen que hay algo entre ellos?

─ Sí hay algo entre ellos ─ dice Kanna ─. Mi espejo está mostrando algo. La señal no es del todo buena, pero podré mostrar algo.

─ A ver ─ dicen Kagura, Naraku y Goshinki al mismo tiempo.

En el espejo de Kanna se muestran imágenes ligeramente empañadas de Inuyasha junto con Kikyo, y Kagome detrás de un árbol observando todo. Naraku se divertía de lo lindo viendo cómo Inuyasha se desesperaba y abrazaba a Kikyo, y a Kagome poniendo aquella cara que era todo un poema en su opinión. La escena no dura mucho tiempo, y una vez que acaba, el espejo de Kanna se oscurece completamente, señal del esfuerzo que requirió para mostrar aquella escena.

─ ¡Ya está! ¡Bombazo confirmado! ─ sonríe Kagura ─ Me gustaría que Koga se diera cuenta de lo que pasó allí, aunque sé que no me permitiría decírselo en persona.

─ El barrio youkai que se encuentra cerca podría reventar con esto ─ dice Goshinki ─. Ya me lo imagino: el hanyou flirteando al mismo tiempo con la sacerdotisa semidesnuda y con la sacerdotisa zombi. Todos estarán sorprendidos con el tema que les haremos llegar. Por cierto, ¿quieres saber cómo fue que Yamiko se dio cuenta de la infidelidad de su marido?

Goshinki y Kagura ríen maliciosamente y se levantan para dirigirse al barrio youkai mientras Kanna también se levanta para hacer compañía a Kagura. Naraku no pudo evitar notar que últimamente Kanna siempre seguía a su hermana como si fuese una sombra, pero pensaba que era simple apego. Cuando las tres extensiones desaparecieron de vista, todos los cadáveres que estaban haciendo de obreros se desploman junto con los materiales que pudieran estar cargando, alarmando mucho al "gran" Naraku.

─ ¿Qué significa esto? ¿Qué les pasa a los obreros? ─ Naraku da una leve patada a uno de los cadáveres para comprobar qué pasaba ─ Demonios, seguro que Kagura se olvidó de mantenerlos bajo control, o tal vez sólo me está troleando para ponerme a mí a trabajar… ─ Naraku empieza a reírse y le pasa por encima al cadáver que había pateado ─ Pues se joden, porque yo no trabajo en esta clase de cosas. No me pienso rebajar por ustedes ni por nadie. Jajajaja.

Naraku se va caminando de allí, dejando todo tal y como estaba. Aún tenía pendiente el revisar cómo le iba a Kohaku en su misión, aunque el mismo chico no tuviera idea de qué tenía que hacer.

CONTINUARÁ…


El próximo capítulo tratará de cómo le va a Kohaku después de su fallida misión de matar a Kagome, pero como bien saben, tomará un par de semanas para actualizar, así que por favor esperen mientras tanto. Espero que les haya agradado lo leído, y no olviden dejar comentarios al respecto

Hasta otra