Advertencia: Ha llegado el momento de poner en marcha el cuarto capítulo, del cual seguramente se preguntarán si estoy dando unos cuantos elementos fuera de historia, y mi respuesta es la siguiente: esto es un fic, y por lo tanto no es obligatorio tener respeto por el orden de época. Ya verán porqué lo recalco.

Día 16 – Reunión 4

Kagura estaba bebiendo un buen trago de sake junto con Kanna y Goshinki, mientras del otro lado de la mesa se encontraba un Kohaku que no se veía en absoluto animado, cosa que extrañaba a la youkai del viento.

─ ¿Te ocurre algo, Kohaku? No me gusta esa expresión que tienes ─ dice al cabo de un rato.

─ No me pasa nada. Es sólo que fallé en lo que me ordenó el señor Naraku, y por eso me dijo que me quedara aquí a esperar mi castigo ─ responde el chico sin rodeos y con un aura bastante deprimente.

─ Pues pobre de ti, a menos que tengas algo que permita disimular la dimensión de tu fracaso ─ Kagura se termina su sake y se acerca a Kohaku ─. A ver, ¿qué tenías que hacer?

─ El señor Naraku me ordenó que asesinara a esa chica llamada Kagome, pero no pude…

─ Naraku definitivamente ha perdido la cabeza ─ opina Goshinki ─. Kagome es quien nos está dando este sake, y si ella muere, nos podemos despedir de esto.

─ Igual no te preocupes, que nosotros te apoyamos e impediremos que Naraku te haga nada ─ asegura Kagura con un tono amable nada ordinario en ella.

─ ¡Bueno, gente, vamos a empezar con el juicio! ─ aparece Naraku, sorprendiendo a los presentes (excepto Kanna) ─ ¿Dónde están Yuromaru y Kageromaru? Este asunto también le concierne…

─ Ya llegamos, ya llegamos… ─ llegan los referidos con fastidio evidente ─ Se nota que no tienes nada que hacer, Naraku. Creyendo que los demás no tenemos nuestros propios problemas…

─ ¿Qué razón hay para juzgar a Kohaku? ─ interrumpe Goshinki.

─ He decidido someterlo a un juicio por haber fallado demasiado últimamente ─ las extensiones de Naraku no comprender lo que éste quiere decir ─. Ayer debía matar a Kagome para así obstaculizar la búsqueda de Inuyasha y sus amigos de los fragmentos de la perla de Shikkon, y resulta que vaciló y acabó siendo interrumpido por Inuyasha.

─ No fue mi culpa, señor Naraku ─ dice Kohaku con tono suplicante ─. Lo que pasa es que estuve a punto de matarla, pero entonces se le cae de sus ropas un objeto extraño que nunca antes había visto, y eso me llamó mucho la atención y me distraje ─ el chico saca un pequeño objeto mas o menos cuadrado de color rosa y se lo muestra a todos ─. Pude llevármelo, pero no sé para qué sirve ni cómo se utiliza.

─ Kagome me habló de esto ─ Kagura toma el objeto y lo revisa detenidamente, con no menos curiosidad que sus colegas ─. Ella llama "teléfono" a esta cosa, y me habló sobre varias cosas raras que no entendí en absoluto acerca de guifai, navegador, shateo y no sé qué más. Es la primera vez que lo veo en persona, pues Kagome sólo me lo había mostrado en un dibujo muy bien hecho que ella llama fotografía.

Todos en el salón estaban boquiabiertos viendo el teléfono de Kagome, y entonces empezaron a indagar las utilidades que podría tener. Lo abrieron, lo volvieron a cerrar, lo voltearon, le acercaron la perla de Shikkon, presionaron las teclas, pero no pasaba nada. Kagura intenta hacer memoria sobre lo que le había enseñado Kagome sobre aquel extraño aparato, y entonces recuerda cómo era que eso se encendía, lo hace asimismo y ¡voilá! La pequeña pantalla del objeto se ilumina, asustando un poco a Kohaku y Yuromaru.

─ ¿Qué fue eso? ¿Qué hiciste, Kagura? ─ pregunta Naraku con sorpresa y, quizás, algo de temor.

─ Sólo encendí el teléfono. De esa manera podemos descubrir los secretos que esto encierra.

─ No olvidemos que esto pertenece a una sacerdotisa, por lo que podría contener algún conjuro o una manera importada de invocar pergaminos, así que debemos tener mucho cuidado ─ dice Kageromaru preparado para huir.

Kagura activa accidentalmente algo que se llamaba "menú" y ve una serie de imágenes en miniatura que parecían contener algún significado, así que los va revisando de uno en uno, siempre cauta en caso que, en efecto, Kageromari tuviese razón. Uno de los primeros "yiconosu" que Kagura hurga tenía una peculiar forma de remo azulado con un extremo que, en vez de tener forma de T, era más bien como una hoz cuya punta se inclinaba demasiado hacia el remo mismo. Kagura presiona sobre la imagen y ve algo llamado "karupetsu" que tenía una inscripción que nunca antes había leído, y por lo tanto no lo podía reconocer ni entender su significado.

─ Regate… rugou… mierda, esto debe ser alguna jerga europea que estará usando Kagome para jugarnos una broma ─ dice bastante frustrada.

─ Yo lo leo, que soy más culto ─ Goshinki toma con delicadeza el aparato y le da una ojeada ─. Ahí dice "reggaetón". Tal vez venga de Gran Bretaña o de Prusia, por la forma tan rara en que está escrito.

Goshinki le devuelve el teléfono a Kagura, la cual continúa revisando y abre la carpeta para ver una lista de íconos que tenían una inscripción que decía "mp3" que, aunque Kagura no entendía qué significaba, Kagome le había dicho antes que eso significaba que debía ser alguna grabación de sonido o música, lo cual le hizo pensar que podría escuchar música si lo presionaba. Con todos a la expectativa (incluso Kanna se acerca para ver qué pasaba), y entonces…

¡PERREA, MAMI, PERREAAAAAA! ¡PERREA, MAMI, PERREAAAAAA!

─ ¡La madre que parió a Kagome! ¿¡QUÉ MIERDA ES ESA!? ─ grita Naraku tapándose los oídos.

─ ¡Quita eso, Kagura! ¡Siento que muero! ─ Kageromaru se retuerce como gusano por el suelo y agitaba sus brazos como loco, cortando la orilla de la mesa en consecuencia.

Kagura intenta desesperadamente quitar aquel sonido infernal, pero el teléfono se le resbala de los dedos y tiene que recogerlo antes de intentar apagar ese sonido. Finalmente lo logra, y todos estaban estupefactos ante esa cosa. Incluso Kohaku respiraba agitadamente y tenía la vista perdida después de aquella rara tortura.

─ ¿Qué es lo que tiene Kagome en ese teléfono? ¿Eso es lo que significa reggaetón? ─ pregunta Kageromaru con los ojos desorbitados ─ No esperaba que ella contara con mecanismos de purificación tan poderosos…

─ Eso no tiene nada que ver con purificación ─ dice Naraku con gravedad ─. Pude detectar energías oscuras muy poderosas en eso, incluso por encima de mi capacidad, por lo que dudo que sea purificador. Tal vez se trate de un entrenamiento intensivo para que Kagome incremente sus poderes de sacerdotisa.

─ ¡Santa mierda! Entonces Kohaku más bien cometió un acto heroico al despojar a Kagome de un artefacto tan poderoso ─ señala Goshinki con sorpresa y admiración ─ ¿Estás aún convencido de querer juzgarlo, Naraku?

─ Sólo por esta ocasión dejaré pasar esto, pero igual mañana hay varias cosas que tenemos que discutir con respecto a los fracasos en los que ha caído Kohaku ─ responde Naraku aún aturdido ─. Que no crea este chiquillo que puede andar cometiendo errores a la brava cuando le ordeno que mate, que a mí no me gustan los fallos. Kagura, investiga qué más hace esa cosa llamada tsurifon o como se llame. Me gustaría saber qué otras cosas puede hacer esa cosa en caso de que pueda urdir un concienzudo plan y pueda perjudicar a Inuyasha con esa cosa. Pero eso sí, no pongas ruggautsun o esa cosa en mi presencia.

Kagura no ve otra opción que aceptar a regañadientes la orden de Naraku, y entonces el villano se retira de allí con Kohaku para llevarlo a las mazmorras para asegurarse de que no escape mientras espera que reinicie el juicio. Kageromaru tiene serias dificultades para levantarse correctamente, por lo que Yuromaru lo engulle y se va de allí trastabillando un poco por los efectos de aquel sonido. Goshinki agita un par de veces la cabeza para quitarse las secuelas de aquella experiencia.

─ Esa Kagome se ve que adora los riesgos. Esa cosa llamada reggaetón casi nos mata a nosotros, siendo youkais. Me imagino que el monje, la exterminadora y el zorrito no tendrían ninguna oportunidad si esa cosa se activa en presencia de ellos.

─ Ya lo creo ─ Kagura se guarda el teléfono para revisarlo en otro momento ─. En fin, lo que cuenta es que nadie salió demasiado mal de esto ¿no es así, Kanna? ¿Kanna?

La chica de blanco se encontraba tirada a un lado de la mesa, en medio de violentas convulsiones y con su espejo tirado al revés. Kagura mira con terror a Kanna y empieza a moverla para tratar que reaccionara, aunque la primera respuesta no es nada prometedora.

CONTINUARÁ…


Pronto continúa el juicio. Sí, este asunto no se ha terminado :p. Como muy bien sabemos todos, Inuyasha se ambienta (en la época de Kagome) en los años 1997-1998, por lo que este caso no habría podido ser posible. Bueno, lo importante es dar avance a esto, y así será mientras sea necesario.

Hasta otra