Advertencia: Es nuevamente el momento de poner en marcha la actualización de este fic, en beneficio del entretenimiento y disfrute de todo aquel que guste de leer. Naraku, sus extensiones y otros personajes de este anime/manga no me pertenecen, sólo los uso y los troleo para fines del fic.

Día 38 ─ Reunión 6

─ …Desde entonces Moshayo no volvió a ser el mismo y les tiene fobia a los peces youkai ─ narraba Goshinki a Kagura, Kanna y Kohaku.

─ Qué trauma más patético. Y pensar que Naraku pensaba en la posibilidad de utilizarlo para liquidar pronto a Inuyasha ─ dice Kagura ─. Es increíble lo que se puede hacer con tripas y un par de trampas hechas por simples mapaches.

El grupo disfrutaba de un poco de té y de una soleada y bonita mañana. Para sorpresa de todos, Kanna había sido quien había comido más bocadillos. Cuando la tertulia estaba más animada, aparecen Yuromaru y Kageromaru bastante adoloridos, y todos se les quedan mirando.

─ ¿Y qué hacen ustedes aquí? Creí que habían muerto ─ dice Kagura.

─ El tal Rinryu y sus vasallos se pueden ir a la mierda. Yuromaru y yo aguantamos lo que sea ─ responde Kageromaru con la voz ligeramente chillona por el dolor ─. Desgraciadamente tenemos que volver allá por la noche para ser sometidos a más castigo, pero al menos tenemos un tiempo para descansar…

─ Claro, pero no esperes que te demos de nuestro té ─ dice Goshinki.

Kageromaru y Yuromaru se acomodan con dificultad y extienden las extremidades para liberar el dolor y el daño recibidos durante todo el tiempo que han sido sometidos a cruel castigo. Goshinki, Kagura y Kohaku retoman la tertulia que tenían acerca de los youkais que conocían, cuando aparece Naraku con su traje de mandril.

─ Muchachos, tengo algo muy importante que debo anunciarles ─ dice muy serio ─. He decidido tomar unas breves vacaciones para pensar en cómo deshacerme del corazón de Onigumo, y también quisiera descansar de todas las molestias que me causan Inuyasha y sus amigos.

─ Ya era hora que lo hicieras ─ Kagura toma un dango y lo come ─. Si tú tomas vacaciones, entonces nosotros también estaremos temporalmente libres de todo esto, ¿no?

─ Te equivocas, Kagura ─ todos miran extrañados a Naraku ─. Sólo yo tomaré vacaciones, mientras ustedes continúan en la misión de destruir a Inuyasha y capturar para mí todos los fragmentos de la perla de Shikkon. Pero no se preocupen por el liderazgo, que no pienso dejar este grupo acéfalo…

─ De eso ni se preocupe, señor Naraku ─ ice Kohaku poniendo tono respetuoso ─. La verdad es que nuestros movimientos son más efectivos y certeros cuando usted no los dirige.

Todos empiezan a reírse a carcajadas de la ocurrencia de Kohaku. Incluso Kanna reprime una sonrisilla y se tapa con las mangas de su ropa para disimular el sonrojo en sus mejillas. Naraku se enfurece mucho y hace que Kohaku recuperara por un momento todos sus recuerdos, torturándolo mentalmente, y luego vuelve a formatear el cerebro del chico.

─ Más respeto cuando me respondas, Kohaku ─ dice Naraku con crudeza ─. Bueno como les estaba diciendo, estuve durante unos días pensando en alguien que pudiera liderarlos temporalmente, durante el tiempo en que me encuentre de vacaciones. No fue fácil dar con esa persona, pero encontré a esta persona ─ entra en escena una mujer de cabello canoso, a pesar de verse bastante joven, y estaba vestida de negro ─. Ella es Tsubaki, la mala sacerdotisa…

─ Es sacerdotisa mala, tarado ─ reprende la recién llegada con firmeza, dando a entender que no le amedrentaba estar rodeada por Naraku y sus vasallos ─. Yo no soy una mala sacerdotisa, más bien soy muy hábil en mi oficio.

─ Naraku, creo que cometes un grave error al asignarla a ella como miembro temporal de este consejo ─ interviene Kageromaru ─. Se supone que aquí no se permiten mujeres…

─ ¿Y es que Kanna y yo estamos pintadas o qué? ─ corta Kagura molesta ─ Nosotras estamos aquí desde mucho antes que ustedes y siempre hemos estado en cada una de las reuniones de este consejo, y nadie nos ha prohibido venir.

─ ¿Hay alguien prestándome atención? ─ casi grita Naraku al ver que todos empezaban a desvariar ─ Les estoy diciendo que me voy de vacaciones y dejo a Tsubaki a cargo de todos ustedes. Obedezcan a lo que ella diga y acuérdense de eliminar a Inuyasha y sus amigos mientras no estoy. Tsubaki, te dejo la perla de Shikkon mientras tanto, y espero que este grupo no te genere problemas en mi ausencia.

─ ¿Problemas? Como si fuera posible orillarme tan fácilmente ─ se mofa Tsubaki cruzándose de brazos ─. Puedes sentirte tranquilo, Naraku. Ya verás que en cuanto vuelvas, lo primero que verás es a este grupo de indisciplinados y delicados convertidos en youkais hechos y derechos.

─ Ummm... Señorita Tsubaki ─ Kohaku levanta la mano ─. Yo no soy un youkai, soy humano.

─ Igual te haré tener la resistencia y el temple de un verdadero youkai, niño. A mí no me importa qué clase de ser seas.

Naraku asiente al ver que había hecho una grandiosa elección con Tsubaki, así que se despide de todos, se cubre la cabeza y se va dando saltos a quién sabe dónde. El grupo de extensiones (dejando de llado a Kanna) espera unos segundos para asegurarse que Naraku se haya ido lejos, y entonces rodean a Tsubaki de una manera amenazante.

─ ¿Qué tienen pensado? ─ pregunta Tsubaki en total calma.

─ Ya Naraku no está, y nosotros no estamos en la obligación de estar haciendo nada ─ responde Goshinki con maldad ─. No vamos a dejar que nadie, aún si se alguien designado por Naraku, se atreva a arruinar nuestro descanso, que nos la pasamos todo el día trabajando con las obras de extensión del palacio.

─ Yo pido los intestinos. Escuché que son más deliciosos si son de una sacerdotisa ─ dice Kageromaru.

Tsubaki sonríe confiada y levanta la mano con la que tenía la perla de Shikkon, y de pronto caen relámpagos sobre las cuatro extensiones. Kohaku y Kanna simplemente estaban mirando lo que pasaba.

─ Ustedes a mí me obedecen, o puedo hacer esto todo el día. No tengo problema con hacerlo ─ dice Tsubaki con traquilidad.

─ Está bien, tú ganas ─ Kagura se levanta y se arregla el pelo con algo de dificultad─. Realmente me ilusionaba estar libre un buen tiempo. Ese Naraku nos ha jodido muy bien a todos…

─ ¿De qué estás hablando? ─ dice Tsubaki con burla ─ Claro que quiero tomar el control de la perla de Shikkon, pero no tengo ningún interés en imponerles ningún orden, si a mí me gustan las reuniones como esta que ustedes tenían hace un momento.

Kagura y Goshinki estaban boquiabiertos mientras ven a Tsubaki tomar asiento y servirse té en su propia taza. Kanna y Kohaku también se sientan y se sirven un poco más para disfrutar del día. Yuromaru y Kageromaru se mantienen cautos mientras retomaban su descanso antes que llegara la hora de regresar al territorio de Rinryu a recibir una nueva tanda de castigo.

─ ¿Tienes pensado hacer algo respecto con respecto a derrotar a Inuyasha y sus amigos? ─ pregunta Kagura cuando se decide a sentarse nuevamente.

─ Inuyasha como tal no me interesa. Lo que quiero es humillar a Kagome hasta que no pueda hacerla sentir peor ─ todos se quedan mirando a la sacerdotisa mala ─. Naraku ya me explicó que esa chica es la reencarnación de Kikyo, la misma miserable que, no conforme con humillarme y despojarme de mi derecho a cuidar de la perla de Shikkon, también acaparó todos los test de popularidad en los pueblos aledaños, siempre dejándome como la segundona, y también me derrotaba en todos los eventos deportivos para sacerdotisas ─ a todos les sale una gota en la nuca ─. No comprendo cómo es que Kikyo pudo ser tan buena en todo, con lo miserable que era. Cuando sus padres murieron, ella organizó una gigantesca colecta para tener el dinero para pagar un magnífico entierro, pero luego guardó ese dinero y se contentó con organizar una quema de los cadáveres. Nadie sabe qué fue de ese dinero, aunque es extraño que su hermana Kaede se tardara tanto en ponerse a trabajar como sacerdotisa luego de que Kikyo murió.

─ Sí. Puras coincidencias ─ dice Goshinki con sarcasmo ─. Por cierto, escuchamos que hiciste un pacto maligno para conservarte joven ¿Es verdad eso?

─ Desde luego ¿Acaso crees que el secreto de mantenerse bien conservado es comer sano, hacer ejercicio y evitar los vicios? Yo no hago nada de eso, o lo hago muy poco, y miren cómo estoy: hermosa, joven y violable. Pero de algún modo, esa Kikyo siempre estaba encima de mí. Sólo porque era muy bonita, esos labios fueran tan carnosos y sus ojos inexpresivos fuesen tan adorables que provocaba abrazarla y comerla a besos, se creía el centro del mundo ¿No les parece que ella era demasiado cínica?

Las extensiones y Kohaku intercambiaron miradas. Todos estaban de acuerdo en que la estadía de Tsubaki como jefa temporal iba a ser bastante peculiar.

CONTIUARÁ…


Misión: cumplida. Como van a ver, Tsubaki estará durante sólo unos cuantos capítulos, y es que esto será un abreboca para cuando Naraku regrese. Si quieren saber a qué me refiero, les recomiendo que vayan leyendo y esperando hasta que llegue el momento. Sin más que decir, les dejo hasta que pueda actualizar nuevamente.

Hasta otra