Advertencia: Otro capítulo más, y esta vez regresa nuestro tan despreciado villano, es decir Naraku. Saludos a todos los lectores, y que disfruten de lo siguiente.

Día 48 – Reunión 9

Goshinki estaba dando a Kohaku clases de inglés y, a juzgar por la enorme cantidad de pergaminos que se hallaban a su alrededor, era de saber que llevaban todo el día en eso. Kageromaru y Yuromaru llegan después de una nueva tanda de castigos en las tierras vecinas y sienten curiosidad por lo que veían.

─ ¿Qué están haciendo? ─ dice Kageromaru.

─ Es que Kohaku desea aprender idiomas para ganarse la vida, además que nos propuso llevar a nuestra banda al exterior, pero esto parece un caso perdido ─ suspira Goshinki antes de levantarse para darle algo de comodidad a las piernas ─. Tengo ya varios días enseñándole inglés, y Kohaku apenas va por "coman mamey". A este paso todos hablaremos fluido hasta arameo, y Kohaku todavía estará haciendo esfuerzo por decir dos frases corridas de manera correcta.

─ Lo siento mucho ─ dice Kohaku.

─ Naraku está viniendo ─ anuncia Kanna, la cual se encontraba en un rincón con un pergamino.

─ Oye, Goshinki, ¿Kanna también está aprendiendo a hablar inglés? ─ se interesa Kageromaru.

─ ¡Qué va! Ella ya terminó todos los módulos de inglés, y ahorita está leyendo francés ─ señala Goshinki con orgullo ─. Puede que tenga menos presencia que un fantasma, pero aprende realmente rápido. Próximamente se pondrá a estudiar italiano y castellano, y ya veremos cómo Kanna se convierte en una digna representante de nosotros en Europa…

─ He vuelto ─ canturrea Naraku en medio de una nube de veneno ─. Espero que me hayan extrañado.

─ La verdad es que no ─ admite Kageromaru ─. En realidad la estábamos pasando bastante bien con Tsubaki. Incluso las misiones y los planes para acabar con Inuyasha y sus amigos han sido menos tediosos y letárgicos que cuando estabas tú.

─ Claro ─ apoya Goshinki ─. Deberías tomar vacaciones más seguido, Naraku, y encima hacer que duren mucho más, que eso te sienta bastante bien, y también a nosotros.

─ Comprendo a la perfección el punto de vista de ustedes ─ dice Naraku con tranquilidad, haciendo que Yuromaru y Kageromaru se ilusionaran por un momento ─. Pero por ser el que manda aquí, y por ser quien soy, me paso por los huevos la opinión de todos ustedes y me quedo aquí. Supongo que por lo menos obedecieron a Tsubaki.

─ Por supuesto ─ se apresura a decir Goshinki ─. Es una grandiosa sacerdotisa mala, aunque le patina un poco el coco y tiende a ponerse pesada cuando se trata de Kikyo.

─ ¿Alguien dijo Kikyo? ─ aparece Tsubaki detrás de Naraku ─ Estaba hace un momento paseando por la aldea para maldecir a unas cuantas personas, cuando escucho que alguien aquí la menciona ¿Qué pasó con ella? ¿Está bien?

─ No es nada importante ─ dice Kageromaru con maldad ─. Sólo estábamos charlando que el bandido Onigumo, aquel del que nació Naraku, al parecer estaba enamorado de Kikyo, e incluso la espiaba cuando se bañaba.

─ ¡Eso es repugnante! ─ salta Tsubaki con gran desprecio ─ ¿Cómo pudo atreverse ese sucio bandido espiar a Kikyo y salir tan avante? Tiene suerte que ya no existe como tal, porque le daría su merecido… D-digo… ─ la sacerdotisa se pone bastante roja, y Naraku miraba extrañado ─ N-no es que me importe esa tonta de Kikyo ni nada por el estilo. S-sólo d-digo que no sé q-qué podría ese bandido haberle visto a Kikyo. Eso es todo.

─ Claro. Es que aparentemente Onigumo no era demasiado inteligente ─ continúa Kageromaru.

─ Ya me empieza a aburrir esta charla que no entiendo en absoluto ─ interrumpe Naraku ─. Bueno, como ya he regresado de mis vacaciones, creo que es hora que me devuelvas la perla de Shikkon, Tsubaki.

La sacerdotisa mala suspira con resignación y accede a la petición de Naraku, poniendo fin de ese modo a su liderazgo temporal en el palacio, y luego se dirige a Kohaku y las extensiones y se despide de cada uno de ellos. Todos se muestran un poco tristes por la ida de Tsubaki, y prometieron que cuando vieran a Kikyo le darían saludos de parte de ella, a lo que Tsubaki se sonroja y les dice que no hacía falta que lo hicieran.

─ Vaya que ustedes se han encariñado con Tsubaki. Pareciera que yo no agrado como líder ─ dice Naraku.

─ Es que tú no nos agradas como líder ─ responde Goshinki ─. Es más, ni siquiera te reconocemos como tal por voluntad propia.

─ He vuelto a casa ─ dice Kagura al abrir la puerta, y llevaba unos costales con lo que parecía ser comida ─. Traigo arroz, pescado de mil ojos, y también pata de cría de dragón, todo del mercado del barrio youkai, donde lo venden más fresco… Oh, veo que has regresado, Naraku.

─ ¿Kagura? ─ se extraña Naraku ─ ¿Qué te ocurre? ¿Estabas trabajando?

─ ¡No! ¿Cómo puedes creer eso? ─ dice Kagura con un amargo sarcasmo ─ ¡Pues claro que estoy trabajando! Te llevaste lo poco que había en reservas, y yo tuve que salir a trabajar porque era la única con un perfil normal para ello.

─ Por eso mismo es que estoy estudiando yo también ─ dice Kohaku ─. También quiero ayudar a Kagura para que no se esfuerce demasiado.

─ Eso a mí me da igual ─ dice Naraku ─. Ahora tenemos que discutir nuevamente los planes para acabar con Inuyasha y sus amigos ¿Ha habido algún avance con ello?

─ Da la casualidad que sí ─ Kagura deja su compra y saca de su kimono el celular de Kagome y teclea por un momento ─. Resulta que he estado haciendo lo que me dijiste, y casualmente me encontré con algo llamado "vídeo 4", y allí hay una escena extraña en la que aparece el verdadero punto débil de Inuyasha y Kagome.

─ ¿De verdad? ¡Muéstrame lo que encontraste, te lo ordeno!

─ Desde luego, pero esto es algo que deberás llevarlo a tu habitación ─ Kageromaru, Tsubaki y Kohaku notan un brillo maligno en la mirada de Kagura ─. Es que no se oye del todo bien, y necesitas un ambiente calmado y silencioso para contemplarlo con detalle.

Naraku sonríe como un niño pequeño y extiende las manos para que Kagura le diese el celular, se va emocionado a su habitación con Kagura dándole instrucciones sobre cuál botón presionar para empezar a ponerlo en marcha, y luego Kagura sale de la habitación y bloquea la puerta.

─ ¿Qué fue eso de hace un momento? ─ se interesa Tsubaki.

─ Yo ya estaba lista para el momento en que Naraku regresara a importunarnos a todos ─ dice Kagura con orgullo y con tono astuto ─. La cosa que puse en marcha es la misma pintura que vimos la otra vez en esa carpeta de nombre "boku no piko", pero esta se mueve y emite sonidos desde dentro del aparato. Naraku seguramente se va a entretener con aquello que va a ver un buen tiempo, porque aquella pintura móvil dura bastante, y encima son varias, y el celular tiene la orden de pasarlas todas. Seguro que Naraku no se esperaba mi dominio sobre Nokia.

─ ¿Nokia? ─ se extrañan Kageromaru, Kohaku y Tsubaki.

─ Eso fue lo que pudo leer Goshinki de aquellas letras que aparecen detrás del artefacto, y supusimos que ese podría ser su verdadero nombre. Y también engañé a Naraku con el sonido, porque en realidad suena fuerte, aunque no podamos oírlo por la insonorización de las puertas, y resulta que ese aparato es realmente resistente ─ Tsubaki miraba boquiabierta, y Kageromaru parecía completamente fascinado con el relato ─. Cuando Kanna y yo los descubrimos esa cosa móvil en el celular, me asusté tanto que usé mi danza de las cuchillas, pero no logré hacerle un rasguño. A ver qué hará Naraku contra eso durante los próximos tres días, que es el tiempo máximo que dura la energía del aparato.

¡Hijos de puta, ábranme! ─ grita Naraku desde el otro lado de la puerta ─ ¡Kagura, te juro que esta me la pagarás bien cara! ¡Esta cosa es demasiado terrible hasta para mí! ¡Quítenmeloooooooo!

Todos del otro lado de la puerta (excepto Kanna) se desternillan de la risa mientras oían cómo Naraku vociferaba y maldecía a la vez que pedía auxilio.

─ Kagura, esta vez has sido realmente diabólica ─ alaga Kageromaru.

─ Gracias. Era lo mínimo que podía hacer después de todo lo que hemos pasado junto a Naraku.

─ Oigan, en vista que ahora tengo tres días más para quedarme, ¿qué tal si brindamos y nos ponemos al día con los sucesos en el barrio youkai? ─ propone Tsubaki ─ Igual las personas que debo maldecir pueden esperar un rato.

─ Kohaku ─ empieza a ordenar Goshinki ─. Puedes guardar los pergaminos. Continuaremos después tus clases.

─De acuerdo.

─ Poco después que Kikyo murió hace cincuenta años, yo me gané la vida por un tiempo enseñando chino cantonés ─ dice Tsubaki ─. Cuando quieran les enseñaré unas cuantas lecciones, que no se los pondré demasiado complicado.

Todos preparan alegremente y se sientan alrededor de la mesa, sirven sake y se ponen a charlar y a descansar de los estudios y deberes por un momento, y también decidieron ignorar completamente a Naraku.

CONTINUARÁ…


Naraku regresó por la puerta grande, ¿verdad? Bueno, próximamente retomamos acciones, así que tranquilos.

Hasta otra