Advertencia: ¿Cómo se encuentran todos los lectores de este fic? Yo estoy bien, por si a alguien le importa. Hora de actualizar, y estoy seguro que disfrutarán de lo lindo con lo que están por leer.
Día 83 ─ Reunión 12
Naraku irrumpe para comprobar cómo iba el trabajo de la extensión del palacio, y lo primero que ve es a Kagura, Goshinki, Kohaku, Kanna, Yuromaru y Kageromaru leyendo algo. Naraku no entendía qué podía ser tan entretenido como para que abandonaran el trabajo de ampliación, y justo cuando faltaba nada para terminar.
─ ¿Qué están haciendo todos? ¿Qué es tan divertido, eh?
─ Naraku, no me di cuenta de que llegaste ─ dice Goshinki apenas levantando la vista de lo que estaba leyendo.
─ ¿Qué son todas esas cosas que tienen ahí, y por qué tienen tantas?
─ Es el último regalo que Kagome me dio precisamente ayer ─ dice Kagura cerrando la cosa que estaba leyendo ─. Kagome dice que esto se llama manga, y tiene bastante parecido con las pinturas de tinta, con la diferencia que las imágenes vienen en secuencias para relatar historias, y Kagome nos regaló unos mangas bastante entretenidos.
─ Es verdad ─ dice Kageromaru ─. Si fuera por leer dos o tres de estos nada más, creo que el tiempo que Yuromaru y yo pasamos en las deprimentes mazmorras del señor feudal Rinryu valdría la pena. Esto es oro en imágenes y trama.
─ Realmente no estoy entendiendo lo que quieren decir ─ dice Naraku algo confundido ─ ¿Qué tiene eso que se llama manga que les hace emocionarse tanto por unos dibujos? Esa cosa es absolutamente incomprensible.
─ Dices eso porque no has leído ninguno, Naraku ─ dice burlón Goshinki ─. Estoy por terminarme este manga que trata de la historia de un hanyou que es sellado durante cincuenta años hasta que es despertado por una chica de otro mundo, y que juntos van a la busca de una perla bastante parecida a la perla de Shikkon, y en su camino se encontrarán amigos que les ayudarán a encontrar esa perla y también a enfrentar a un malvado que les jode la vida cada vez que aparece, y encima ese malvado tiene esclavizados a varios de sus esbirros. Este villano se ha ganado mi más profundo y sincero odio.
─ Ese manga engancha de verdad ─ secunda Kagura ─. Es una historia llena de drama, acción, romance y una ligera dosis de humor, aunque lo que no me gusta de esa historia es el malo. Ojalá que el protagonista logre matarlo pronto. No lo soporto, más bien diría que lo detesto con todas mis fuerzas. Y por cierto, el hanyou del manga se parece mucho a Inuyasha…
─ Eso suena bastante interesante ─ opina Naraku ─. Pero alguien tan importante como yo no tiene tiempo para estar leyendo los dibujitos raros que trae una sacerdotisa, así que no perderé mi tiempo en leer eso como ustedes.
─ Pues tú te lo pierdes ─ señala Kageromaru ─. Ojalá que Kagome traiga más mangas de este. Quiero qué sigue luego de que el hanyou derrota al dragón que mató a su padre.
─ ¿También incluye dragones? ─ se sorprende Naraku ─ Se nota que debe tener su trama, pero no crean que es suficiente tentación.
─ Con lo que a mí me importa ─ Kagura toma otro manga y empieza a hojearlo ─. Este es el medio de entretenimiento perfecto para los momentos de descanso luego de un día duro de trabajo. Sería perfecto si tuviéramos algo de sake para tomar mientras leemos esto, pero se nos acabó esta mañana.
─ Yo todavía insisto en que deberíamos pedirle la receta y procedimiento que utilizan en el pueblo de Kagome ─ dice Kageromaru ─. Imaginen lo que pasaría si pudiéramos fabricar nosotros mismos ese sake tan delicioso, incluso más delicioso que comer vísceras frescas en el desayuno.
─ Eso no suena demasiado bien ─ opina Kohaku ─. Este manga que estoy leyendo es buenísimo, señor Naraku. Apenas lo empiezo y me cuesta un poco leerlo de manera fluida, pero me ha enganchado bastante. Hasta acabo de inventar una canción que por alguna razón empezó a sonar en mi cabeza cuando estaba leyendo.
─ ¿Tú ya sabes leer? ─ se extraña Naraku.
─ Nos ha costado mucho lograr que aprendiera ─ dice Kagura ─, pero estos mangas que Kagome nos trajo han hecho milagros. Tendrías que verlo, ahora hasta lee kanji con fluidez moderada. La exterminadora seguro que se lamentará cuando sepa que hemos logrado más en la educación de Kohaku que ella.
─ Bueno, Kohaku, canta esa canción que inventaste ─ pide Kageromaru.
Kohaku se pone de pie y se aclara la garganta, y Goshinki, empezando a leer la mente del chico, se prepara para hacer los efectos musicales.
─ Bueno, la canción que acabo de inventar la titulo Los Guardianes del Universo…
─ ¿Los guardianes de qué? ─ interrumpe Naraku ─ Kohaku, ¿qué fue lo que te dije sobre el uso de malas palabras?
─ No interrumpas, Naraku, que ahora viene lo bueno ─ regaña Kagura.
Goshinki empieza con los efectos musicales, que ya parecía ser prometedor para el grupo (excepto para Naraku), y Kohaku espera a un punto para empezar a cantar.
─ Los Guardianes del Uuuniverso – Al triunfar el mal – Sin dudarlo salen a combatir ─ Por un mundo ideaaaaal…
─ ¿Para qué estoy perdiendo mi tiempo aquí? ─ corta Naraku ─ Yo vine aquí para cómo iban las obras de expansión, y ustedes sólo están perdiendo el tiempo inútilmente.
─ Mejor deberías irte, Naraku ─ dice Goshinki molesto ─. Igual esta expansión es para nosotros, por lo que los que deberían estar angustiados y todo lo demás deberíamos ser nosotros. Tú no pintas nada aquí.
Naraku se pone a rechinar los dientes, muy furioso, y se va de allí, no sin antes ordenarles que volvieran al trabajo. El grupo le resta importancia al berrinche de Naraku y regresan todos a la lectura de los mangas.
─ ¡Todos, miren esto! ─ Kageromaru pone en el suelo un manga para que todos lo vieran ─ Este manga está buenísimo desde el principio. Un niño con cola se junta con una chica igual de rara que Kagome para conseguir siete perlas con estrellas para invocar a un dragón que concede deseos.
─ ¿Puedo leerlo después que termine este? ¿Puedo? ─ pedía Kohaku como si fuese un niño que acaba de ver un dulce nuevo.
─ Lamento decirte que no queda mucho tiempo para eso ─ responde Kagura ─. El tiempo de descanso se ha terminado, y ahora tenemos que volver al trabajo.
Algo desanimados y arrastrando los pies, todos se disponen a regresar a sus lugares (Yuromaru y Kageromaru iban a regresar a los terrenos del señor feudal Rinryu), y entonces Kagura nota que Kanna estaba completamente condentrada en un manga que hasta el momento no había leído.
─ ¿Kanna? ¿Qué estás leyendo? ─ Kanna levanta la vista por un momento, y luego la baja mientras sus mejillas tomaban algo de color ─ No debes sentir pena, puedes decirme qué es… ¿Hentai? Qué nombre más raro para un manga ─ dice Kagura al ver la portada, y después abre las páginas para ver de qué trataba, y entonces se queda boquiabierta.
─ Vamos, Kagura ─ apremia Goshinki ─. Tenemos que terminar con esto pronto, además que tú misma fuiste la que nos apuró a continuar con el trabajo.
─ C-claro. Sólo dame un momento, que voy a recoger ─ una vez que logra disuadir a Goshinki, Kagura vuelve a ver a Kanna ─. Que esto se quede entre tú y yo, ¿de acuerdo? ─ Kanna asiente ─ Buena chica. Esta clase de cosas no creo que debamos compartirla, especialmente con Kohaku ─ Kagura se guarda en el kimono el manga que había tomado de Kanna ─. Ahora vamos, que ya nos están esperando, y será después que lo podamos leer con calma. Enserio Kagome está loca, pero ha sabido traer cosas bastante interesantes.
Kanna se levanta y va con Kohaku y Goshinki para ayudarlos en su trabajo, y Kagura recoge rápidamente los mangas antes de ir detrás de Kanna, ya habiendo contado los mangas y sabiendo que, en efecto, Yuromaru y Kageromaru se habían llevado algunos con ellos.
CONTINUARÁ…
Otro capítulo finalizado ¿algo que comentar? Aún faltan reuniones, así que no piensen ni por un momento que esto se vaya a terminar. Ahora me retiro, nos leemos en otro momento.
Hasta otra
