Advertencia: Este capítulo se me había ocurrido antes de que pudiera hacer varios de los anteriores, pero primero tenía que hacer que pasaran algunos días para poner en efecto este capítulo. Que aproveche :d

Día 90 – Reunión 13

─ … Un poco más a la izquierda… Sí, así es… No, no tanto ¡Que no tanto, Kohaku!… ─ Kagura daba instrucciones a Goshinki y Kohaku para que movieran una estantería que les había traído Kagome pocos días atrás ─ ¡Perfecto! Ese lugar es ideal para que tengamos nuestras piezas de colección y los platos con los que organizaremos nuestros banquetes cada vez que tengamos algo que celebrar.

─ O sea cuando Naraku se muera, ¿verdad? ─ aparece Kageromaru.

─ Exactamente, pero por ahora creo que podemos sentirnos satisfechos de haber logrado culminar nuestra obra más importante: La expansión del palacio, hecha por nosotros y para nosotros. Muy buen trabajo, muchachos ─ Kohaku, Goshinki y Kanna se ruborizan por el sincero halago de Kagura ─. Vamos, no muestren pena. Definitivamente este es un trabajo que sólo fue posible porque unimos nuestras fuerzas y lo hicimos como se debe.

─ ¿También habrá algo de espacio para nosotros? ─ dice Kageromaru, extrañamente con un ligero tono suplicante.

─ Claro que sí ─ Kagura se notaba muy animada y feliz, casi como si hubiese conseguido su tan ansiada libertad ─. Comprendo que varios de nosotros tuviéramos un comienzo algo brusco y trepidante en cuanto nos unimos a este consejo de sabios, pero quiero decirles una cosa muy importante ─ Kagura llena varias copas de cristal (otro regalo de Kagome) con sake y le da uno a cada uno ─: Quiero decirles que, dejando por fuera a Naraku, ustedes son mi familia, y que de verdad los quiero a todos. Sí, también te estoy incluyendo, Kohaku ─ el chico empieza a llorar conmovido, y Kanna le sostiene la copa para que no derramara su contenido ─. Algún día llegará el día en que Naraku nos dejará en paz a todos, y entonces podremos llevar este consejo de sabios a nuestros objetivos propios, y así alcanzaremos todos nuestros sueños.

─ Qué bonito ─ Goshinki se limpia una lágrima y mueve las mandíbulas conmovido ─. Yo también pienso que me siento en casa cuando estoy con ustedes, a pesar de todas las peleas que podamos tener.

─ Bueno… ─ Kageromaru traga varias veces, no muy seguro de qué decir ─ No se me dan bien las palabras bonitas, pero admito que Yuromaru y yo también nos sentimos mejor cuando estamos en compañía de ustedes, a pesar que al principio desconfiábamos y sólo pensábamos mal de ustedes. Ahora hasta el troleo que me tienen constantemente me parece gracioso muchas veces.

─ Yo también quiero decir algo ─ interviene Kohaku en medio de lágrimas ─. Sé que sólo soy un chiquillo humano, y que por eso no puedo entender muchas cosas de los youkais, pero también me siento bastante bien cuando estoy en compañía de ustedes… Yo también los veo como la familia que no recuerdo haber tenido, y espero estar siempre con ustedes.

─ Y nosotros también lo esperamos ─ Kanna le devuelve la copa a Kohaku y luego de una palmada cariñosa en el hombro.

─ Bueno, supongo que ya podemos dar por inaugurado nuestro amado cuartel, uno en donde el único que no será bienvenido es Naraku ─ Kagura alza su copa para brindar con el resto del grupo.

Todos levantan también sus copas para brindar juntos por la expansión y por la unión en el grupo, y Kagura saca el celular de Kagome para activar una música que le interesó bastante (porque fue el primer tema que no llevaba reggaetón al final) que se llamaba through it all de un grupo llamado Spoken, cuando repentinamente llega Naraku, que parecía que estuvo corriendo. Se le notaba bastante agitado y respiraba con fuerza.

─ Todos, tenemos que irnos ahora.

─ ¿A qué te refieres, Naraku? ─ se extraña Kagura ─ ¿No ves que estamos celebrando que hemos terminado de construir la expansión del palacio que tú nos ordenaste?

─ Eso a mí no me importa. Resulta que el señor feudal Rinryu y el emperador han llegado a un acuerdo para embargarme el palacio y el terreno entero sólo porque no he pagado ni un solo impuesto desde que me apoderé del mismo.

Un silencio sepulcral se apodera de la habitación en que se encontraban todos, por un tiempo que se torna eterno. Naraku se queda viendo como si nada, mientras que las extensiones y Kohaku, luego de un momento en que tenían la mente en blanco y el cuerpo se le había enfriado a una temperatura polar, luego empezaron a tener sus cerebros y cada parte de sus cuerpos hirviendo por un repentino y demencial deseo de descuartizar lentamente a Naraku. Incluso Kanna tenía un terrible deseo de asesinar a su creador.

─ ¿Qué les pasa? ¿Por qué me ven con esa cara de estreñidos que tienen?

─ Naraku… ─ Kagura emite un aura que en oscuridad y poder podía competir con el aura de Naraku en su máximo nivel ─ ¿Cómo te atreves…? Y justo cuando terminamos con esto…

─ ¿De qué estás hablando? No estoy entendiendo nada de lo que dices ─ Naraku entonces ve a los demás ─ ¿Alguien me puede explicar lo que le pasa a Kagura?

Nadie contesta. Todos, incluyendo a Kanna y Kohaku, emitían un aura tenebrosa que le genera un extraño escalofrío en el espinazo a Kohaku, en sus bocas empezaba a formarse una ligera capa de espuma, y sus ojos brillaban en un intenso rojo que hacía parecer que estaban poseídos por el mismo demonio. Naraku retrocede nervioso, pues ya comprendía lo que estaba pasando.

─ No es culpa mía, ¿de acuerdo? Fue sólo un pequeño olvido de varios años que le podría pasar a cualquiera ─ explica con algo de apuro, pues veía que todos avanzaban lentamente hacia él ─. De todos modos, les repito que deben ahora mismo hacer sus maletas para irnos al monte Hakurei ─ de pronto todos se detienen y miran extrañados a Naraku ─. También tengo un buen plan para fastidiar un poco al emperador y al señor feudal Rinryu: Podemos enviarle señales de nuestro paradero a Sesshomaru e Inuyasha, aprovechando que están cerca de aquí, y hacemos que ellos destruyan todo el palacio para que el emperador y el señor feudal Rinryu encuentren sólo ruinas cuando vengan a oficializar el embargo, y precisamente Inuyasha y Sesshomaru serán los únicos que tendrán que rendirles cuentas a ellos ¿Qué les parece mi ingenioso plan?

─ Fuera de aquí ─ dice Kagura con una voz parecida a la de Inuyasha cuando era poseído por su sangre youkai ─. No queremos verte ahora ¡Fuera!

─ ¡Un momento! ¡A mí nadie me da órdenes! ─ replica Naraku indignado ─ ¡Yo no me voy porque ustedes digan! ¡Me voy porque yo lo digo! Montón de insolentes groseros…

En cuanto Naraku se va de allí, todos se toman un tiempo para aliviar los instintos asesinos que brotaban de su interior, y luego Kohaku se pone a llorar desconsolado.

─ ¿Qué te pasa ahora, Kohaku? ─ pregunta Kageromaru.

─ Resulta que finalmente conseguí una novia ─ dice Kohaku entre el llanto ─. Una youkai realmente bonita a la que también le gusto. Incluso nos tomamos de la mano, y esta mañana me despedí de ella con un piquito.

─ ¿En serio? ¿Y quién es la afortunada? ─ se interesa Kagura.

─ Aquella youkai se llama Suiryu.

─ ¿Suiryu? ¡Ella es la hija menor del señor feudal Rinryu! ─ salta Kageromaru ─ No todos los días un simple humano tiene por novia a una youkai de una posición tan importante. Qué fichaje más maravilloso el que hemos perdido.

─ Habíamos quedado para vernos luego de que terminara el trabajo en la expansión ─ continúa el chico con un tono inocente ─. Dijo que quería venir aquí por la noche para que le presentara mi nueva habitación, y me dijo que podría tener su primera vez conmigo, aunque no me dijo de qué primera vez hablaba.

Desde luego, todos entendieron mucho mejor lo que dijo Kohaku que él mismo, y eso sólo sirvió para seguir lamentando que ahora tuvieran abandonar para siempre el hogar que tanto trabajo costó construir, y peor aún, que únicamente fuera a servir para que Inuyasha y Seshsomaru lo destruyan esa misma noche.

─ Bueno, creo que mejor empiezo a hacer las maletas ─ Kagura se retira bastante desanimada, y Kanna va detrás de ella.

─ ¿Qué vas a hacer tú? ─ dice Goshinki a Kohaku ─ ¿Te quedarás para mantener tu relación con esa chica?

─ Va a ser demasiado doloroso, pero creo que mejor la dejo ─ Kohaku se notaba muy desanimado ─. Estoy completamente seguro que ella es la chica de mi vida, y no podré encontrar a nadie como ella, pero también dije que ustedes son mi familia, y la familia no se abandona tan fácil.

─ Bueno, que así sea.

─ Nosotros también vamos con ustedes ─ dice Kageromaru ─. Va a ser una soledad horrorosa si nos quedamos nada más Yuromaru y yo, así que no vamos a volver a los terrenos del señor feudal Rinryu.

Ya llegado a un acuerdo, todos empezaron a recoger cosas, procurando llevarse también las cosas que les había regalado Kagome, pues tenían el presentimiento de que lo necesitarían.

CONTINUARÁ…


Otro capítulo más que llega a su fin, como en casi todos los casos conocidos de fanfics. Como pueden ver, un nuevo periodo empieza para esta historia, ahora a desarrollarse en el monte Hakurei, y allí viene un interesante OC que podría gustarles. No queriendo dar más detalles, me retiro por el momento.

Hasta otra