Capítulo 2: El callejón Diagon

Notas del Autor: No quise hacerlos esperar más, aquí esta el segundo capítulo de mi historia re-escita y mejorada, espero. Gracias a todos por leer

Disclaimer: Todos los personajes y lugares le pertenecen a la maravillosa JK Rowling, yo sólo los uso para mi entretenimiento y el de mis lectores. El único personaje que me pertenece es el de Lily Eileen Snape

Al llegar al callejón Diagon el primer lugar que visitaron fue Gringotts el banco de los magos, donde Severus hizo el primer retiro del dinero que había estado guardando, una buena cantidad de oro mágico, para la educación de Lily, después a la tienda de túnicas de Madame Malkin por el uniforme escolar. Cuando salieron de ahí, Lily miro con impaciencia y emoción hacia todos lados

-Papá ¿qué compraremos primero?

-Creo que primero deberíamos ir primero por tus libros- Dijo Severus revisando atentamente el pergamino que contenía la lista de materiales que ocuparía su hija en el curso. Era la primera vez que se daba cuenta de todo lo que sus colegas, maestros del colegio, pedían para un solo curso- Después los frascos de cristal, el juego básico para pociones, no, creo que eso no será necesario yo tengo todas las substancias en mi armario, el caldero igual, lo único que nos haría falta sería la Varita

La varita eso era lo que más emocionaba a Lily, ella había visto a todos los adultos a su alrededor usando sus varitas, pero nunca se le había permitido tener una propia o siquiera tocar la varita de su padre. Después de salir de la librería Flourish & Blotts con todos los libros de Lily, fueron a una tienda al fondo del callejón, era un poco obscura y tenía un aura mágica que se podía sentir desde afuera. Severus había evitado que su hija se acercara a esa tienda por mucho tiempo, pero ahora había llegado el momento de adquirir una varita para ella y no había lugar mejor para eso que Ollivanders, aunque creía que el señor Olivander estaba un poco loco.

Lily se adelantó al local y abrió la puerta haciendo que sonara una campanilla, el lugar estaba vacío, solo había un mostrador alargado y detrás cientos de pequeñas cajas rectangulares puestas una encima de la otra y los estantes cubrían de piso a techo con los estuches de las varitas

- ¡Bienvenida señorita! - dijo un hombre anciano con enormes ojos grises que parecían penétrate la mente- Profesor es un gusto tenerlo de nuevo

-Gracias- dijo Severus un tanto cortante, no era una persona muy sociable

-29 centímetros, pino negro y nervio de corazón de Dragón, espectacular para Duelos ¿estoy en lo correcto?

- Si- apenas contestó el, pero el señor Olivander parecía ya no estar prestándole atención, en su lugar hurgó en su mandil hasta que dio con una cintra metica que tenía los números plateados y empezó a tomarle medidas a Lily. Ella no dijo nada solo se dejó hacer, de pronto el señor Olivander se apartó y fue a sacar varias varitas de distintos estantes y regreso al lado de la pequeña que seguía siendo medida por la cinta métrica que lo hacía por si sola hasta que el dependiente le dijo:

-Basta con eso es suficiente- la cinta métrica se detuvo y se posó sobre el mostrador- Aquí tengo varias opciones veamos cual es la ideal.

Le paso a Lily la primera que un tanto nerviosa la tomo en su mano, cunado la tuvo instintivamente la agito un poco pero solo salieron unos chispazos muy débiles, el creador de varitas se la quitó y le entrego otra hecha de Nogal según dijo él, pero no sucedió nada. Lily no sabía que era exactamente lo que tenía que pasar para que se considerara que habían encontrado la correcta, pasaron varias varitas, pero ningún resultado parecía complacer a Olivander. Severus empezaba a impacientarse cuando conto 20 varitas descartadas sobre un vaquillo junto al mostrador

-Un cliente difícil, me encanta, interesante- eran algunos de los comentarios de Olivander cuando pasaba cada varita- ¡Ya sé! - Dijo de pronto y se perdió hacia atrás de la tienda, regreso con una caja delgada y alargada color caoba, de ella extrajo una preciosa varita que nada más verla Lily se enamoró de ella, Lily la cogió emocionada y sintió un calorcillo en los dedos con solo tocarla y un cosquilleo le recorrió el cuerpo y de la punta salía una potente luz ámbar que ilumino todo el local

- ¡Bravo! - aplaudió Olivander- Caoba, pelos de unicornio 26 centímetros otra perfecta varita para Duelos, muy bien

-Increíble- dijo Lily mirando la varita- ¿eso significa que seré buena en los duelos?

El señor Olivander rio complacido – Eso depende de usted claro, pero si se decide por eso seguro será una de las mejores.

Severus no lo dudaba siquiera un poco, conocía a Lily como la palma de su mano y sabía que su hija tenía un poder muy grande, sin duda heredado de sus padres. Pagaron 10 galeones de oro por la varita y salieron de la tienda, Lily muy contenta diciendo a su padre todo lo que esperaba poder hacer con ella

-Pociones, Transformaciones... wow Papá ¡Duelos!

-Si claro, Lily ni siquiera lo pienses, te lo advierto no quiero que vayas por ahí retando a todo el mundo a Duelo- dijo Severus estricto mirando nuevamente la lista de útiles

-Lo sé papá- dijo Lily con una sonrisa divertida y traviesa

Severus seguía revisando la lista mientras vigilaba con el rabillo del ojo a su hija que iba de un lado a otro mirando los escaparates, preguntándose si necesitaría eso o lo otro para para su primer año en Hogwarts. De pronto Lily soltó un pequeño grito que hizo que Snape volviera rápidamente la cabeza para ver qué era lo que lo había causado, tardo un par de minutos en encontrar a Lily, cuando la localizo ella estaba hablando con un hombre que era dos veces más alto de lo normal y que debajo de una espesa mata de cabello y barba tenía una mirada bondadosa.

- ¡Hola Hagrid! - saludo la pequeña. Conocía al guardabosque muy bien de las muchas veces que había estado en el Hogwarts

- ¡Hola Lily! Has crecido mucho desde la última vez que te vi, ¿ya comprando las cosas para el colegio? - pregunto él hombre

-Sí- dijo Lily dando saltitos de emoción- Incluso he comprado ya mi varita- Lily se percató entonces del chico de cabello negro azabache y ojos color esmeralda, que parecía estar todo cubierto de hollín, que la miraba intrigado

-Lo siento ¿dónde están mis modales? -Dijo Hagrid y haciendo un gesto con la mano los presentó- Mira Lily él es Harry Potter

-Mucho gusto- dijo Lily ofreciendo una mano que el chico acepto con una sonrisa

-Igualmente- contesto Harry. Lily sabía quién era desde el momento en que vio la cicatriz en forma de rayo que tenía en la frente. No había nadie en el mundo mágico que no conociera la leyenda de el-niño-que-vivió, pero por las cosas que le habían dicho de él se mostró tranquila, no debía ser fácil sobrellevar todo lo que significaba ser él.

-Ella es Lily S.…- empezó Hagrid, pero antes de que pudiera terminar con las presentaciones Severus apareció con la misma cara de pocos amigos que Lily le había visto usar con los sus estudiantes, especialmente los Gryffindors

-Hora de irnos- dijo secamente,

-Si- dijo Lily, aunque negó con la cabeza, pero se colocó a lado de Severus. Le causaba gracia que su padre fuera tan frio con todas las personas menos con ella. Sonrió a Harry y él le devolvió la sonrisa

-Hagrid- dijo Severus a modo de Saludo y Despedida

-Profesor

Lily y Severus se alejaron y antes de perderse entre la multitud Harry vio como Snape tomaba a la pequeña Lily de la mano en un gesto muy paternal. Harry se quedó en silencio confundido y preguntándose "¿desde cuándo el murciélago de las mazmorras se comportaba así?" Entonces se le ocurrió que la única explicación razonable para eso era que al igual que Hagrid había hecho con él el año pasado Snape ayudaba a esa niña a comprar el material escolar

- ¿Lily es hija de Muggles? - preguntó Harry como si la respuesta fuera obvia

- ¿Quién? - preguntó distraídamente Hagrid que contaba unos sickles

-La niña que estaba con Snape

- ¡No que va Harry!, esa niña es hija del profesor Snape

- ¡¿Qué?!- exclamo Harry con sorpresa- ¡¿El profesor Snape tiene una hija?! ¡¿desde cuándo?!- Hagrid rio, comprendía que para muchas personas suponía una gran sorpresa que una persona tan seria como el profesor Snape fuera padre

-Más o menos hace unos once años- dijo Hagrid- es un año menor que tú y este año asistirá por primera vez a Hogwarts. Bueno primera vez como alumna suele pasar las vacaciones en el castillo con su padre. Hagrid no terminó la historia porque habían llegado a Flourish & Blotts, donde se encontraron con Hermione Granger y La familia Weasley.