Notas del Autor: Muchas Gracias por leer esta historia de verdad aprecio mucho sus comentarios y de verdad espero que les guste este capítulo, la verdad es que yo amé escribir esta parte aunque siendo objetiva se que quedo algo dulce pero es así como me imagino que Snape pudo llegar a comportarse con alguien a quien amaba. Me preguntaron que cuando iba a actualizar la segunda parte de esta historia y la verdad es que estoy empezando de creo ahora mismo estoy terminando esta parte, así que digamos que empezare otra vez, les prometo que sera para bien, o al menos eso espero yo. De nuevo Gracias por leer.
Disclaimer: Todos los lugares y personajes pertenecen al mundo mágico que saló de la mente de la extraordinaria J.K. Rowling, yo solo los uso para mi entretenimiento y el de mis lectores. El único personaje que es enteramente mio es Lilian Eileen Snape
Capítulo 3: Las cosas van a cambiar
De vuelta en casa, Severus y Lily se dedicaron a acomodar todas las compras dentro del baúl que usaría Lily para el colegio, pues ella quería estar preparada para partir a Hogwarts el primero de septiembre
- ¡Papá estoy tan emocionada! – dijo Lily arrodillada junto a su baúl acomodando una y otra vez las cosas- Y pensar que todavía falta una semana para que nos vayamos al colegio
- Respecto a eso quería hablar contigo hija- Dijo Severus sentándose con la espalda recta mirando a Lily- Como bien sabes yo tengo que estar una semana antes del inicio de las clases en el colegio y tú siempre has ido conmigo, pero… - Lily asintió con la cabeza- ya no será así Lily
- Pero, papá yo quiero ir contigo – gimoteo Lily y lo miro confundida- ¿Por qué?
- Porque desde ahora serás una Alumna en Hogwarts y no tendrás ningún trato especial por ser hija de un profesor, así que no podrás ir conmigo, iras con tus compañeros en el expreso de Hogwarts- Severus miró a Lily con seriedad – Hija esto es algo que quiero que tengas bien presente, no porque yo de clases en el colegio tendrás privilegio alguno, porque no será así, Lo entiendes ¿verdad cariño?
- Sí… si papá lo entiendo- Lily lo miró, era la segunda vez en su vida que Severus le hablaba de esa manera, la primera había sido cunado le dijo que los muggles no podían saber que ellos eran magos. Por otro lado, ella no quería ningún trato especial, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por su padre que se dirigía a ella nuevamente
- Te amo hija- dijo agachándose para esta a su altura y poder mirar la a los ojos - Y quiero que sepas que siempre me te querré, que entiendas que todo lo que hago es por ti, por tu bien, porque eres lo más grande que tengo en este mundo
Lily se levantó seguida de Severus que la miraba expectante. Lily estuvo en silencio un momento procesando lo que su padre había dicho, él no era una persona que dijera cosas como esa a la ligera, él no era un hombre que se anduviera con cursilerías, eso tenía que significar mucho más de lo que las palabras podían expresar. Al final no pudo comprender el trasfondo de sus palabras, pero estas le llegaron al corazón así que se limitó a abrazar a su padre fuertemente
- Yo también te amo papá
Una semana más tarde Severus partió al colegio dejándola al cuidado de la Señora Figg una encantadora mujer que sabía mucho del mundo de la magia, ella era lo que llamaban una squib, es decir que venía de una familia de magos, pero ella no podía realizar magia. Siempre que Severus iba a algún lugar y tenía que dejar a Lily mucho tiempo, llamaba a la señora Figg para que la cuidara. A Lily le gustaba porque sabía mucho de historia mágica. Aunque no le gustaba mucho hablar del periodo en el que el-que-no debe-ser-nombrado, un mago terrible que había aterrorizado a los magos años atrás. lo único sabia es que habían sido tiempos muy malos que habían acabado con muchas personas hasta aquel suceso misterioso en el que un niño llamado Harry Potter había acabado con él.
La historia de Harry Potter era una que la intrigaba demasiado, ya que nadie, incluyendo a su padrino Albus Dumbledore, sabían que había ocurrido el día en que se fue el-que-no-debe-ser-nombrado desapareció y Harry Potter se convirtió en el-niño-que-vivió. Recordó el día que lo conoció en el callejón diagon y se quedó pensativa, él no tenía el aspecto de un gran mago, no se parecía a su padrino ni a su padre, que eran los magos más grandes que ella conocía. Harry Potter más bien parecía un chico común y corriente.
Por fin había llegado el 1 de septiembre y la señora Figg llego un poco tarde porque aun tenia puesta una férula en la pierna que se había quebrado por culpa de uno de los muchos gatos que tenía. La casa de los Snape, que estaba ubicada en la calle Hiladera en suburbio muggle de mala muerte, claro está que Lily no salía mucho de casa y esta se encontraba rodeada de poderoso encantamientos protectores. La señora Figg y Lily tomaron un taxi, en el cual subieron su baúl, que era grande y pesado. De camino a la estación Lily miraba las calles y los edificios del mundo muggle con fascinación, veía la gente que iba y venía. Ella conocía un poco del mundo muggle, cuando era más pequeña incluso había asistido a un colegio muggle, donde aprendió a leer y escribir y también algo de matemáticas, algo que Severus podría haber hecho, pero él pensaba que Lily debería convivir con más niños de su edad, Lily solo tenía un amigo el cual se llamaba Draco Malfoy y era el ahijado de Severus, pero la familia de Draco era muy rara y aunque Severus era muy amigo del Lucius Malfoy eran pocas las veces que convivía con él. Aunque Lily tampoco tuvo muchos amigos en la escuela muggle, porque ahí nadie sabía lo que era el Quidditch, el deporte favorito de Lily, ni querían hablar de pociones ni hechizos por lo que Lily mostraba poco interés en hacer amistad con sus compañeros, que al mismo tiempo la consideraban extraña, además las pocas veces que Severus se presentó en la escuela no contribuían mucho a la popularidad de Lily. Pero la gota que derramó el vaso fue un incidente que se suscitó cuando Lily estaba en el tercer grado
Flash Back
Lily de unos ocho años de edad estaba sentada en una banca afuera de la oficina de la directora del colegio, su padre estaba adentro en ese momento, lo habían mandado a llamar.
-Estas en problemas- le dijo un niño desagradable con el cabello negro cenizo y que era particularmente cruel con sus compañeros, pero Lily no se inmutó seguía sentada contemplando al niño y su amigo con gesto neutral.
-Eso te sacas por rara, pero te castigaran, con la pinta que se carga tu padre no dudo que te encierre en un psiquiátrico- dijo el otro niño que era robusto y pelirrojo. Las comisuras de los labios de Lily se curvaron ligeramente en una sonrisa traviesa
-Si soy rara- dijo con diversión- ¿hay algún problema con eso? ¡Oh ya se! Tienen envidia porque ustedes son unos muggles sin talento
Los niños iban a replicar, pero antes de que eso ocurriera se abrió la puerta de la oficina y por ella salió primero Severus con cara de muy pocos amigos y les lazo una mirada peligrosa a los chicos que molestaban a Lily
-Así que señor Snape, le ruego por favor que hable con su hija- dijo La directora, una mujer regordeta con el cabello rubio y ataviada en un ridículo traje rojo- estas cosas no se pueden repetir aun no estamos seguras de como lo hizo, pero es inaceptable.
-Le aseguro que no volverá a suceder- dijo Severus con voz sarcástica tomando de la mano a su hija- Nosotros nos largamos de aquí.
Severus estaba serio cuando salieron de la escuela, Lily sabía que no podía usar magia y menos aún frente a los muggles, pero ese chico estúpido la había hecho enojar y no había podido evitar hacer que se le callera todo el pelo. Sin embargo, Severus no estaba molesto, es más había un brillo en sus ojos que parecía ser diversión.
-Sabes que no puedes hacer magia frente a los muggles- le dijo, y en su voz se notaba que estaba batallando por no reírse- pero creo que ese chico lo tenía bien merecido
-Lo siento, no pude controlarlo- dijo ella aliviada de no ser reprendida y para su sorpresa Severus la levanto, le dio un beso en la mejilla y le dijo
-Estoy muy orgulloso de ti
Fin del Flash Back
Después de eso Lily no volvió a la escuela y siguió sus estudios bajo la asesoría de Severus.
Lily siguió mirando hacia la calle impaciente por llegar al andén 9¾ para estar lo más pronto posible en Hogwarts
