Capítulo 7: Toda una Snape

Notas del Autor: Antes que nada una disculpa, no planeaba demorarme tanto en subir capitulo, pero estoy arreglando unas cosas antes de volver a la Universidad, Muchas Gracias por tener paciencia y por sus comentarios, la verdad me llenan de animo para seguir y sin mas aquí les dejo otro capítulo, no es muy largo pero si muy importante espero que lo disfruten

Un abrazo fuerte 3

Diclaimer: Todos los personajes y Lugares le pertenecen a la maravillosas J.K. Rowling, Yo solo los uso para mi entretenimiento y el de mis lectores, el único personaje que me pertenece es el de Lilian Eileen Snape (Lily) que salio de mi loca cabecita

Lily corrió hasta el salón de transformaciones, que se encontraban en el tercer piso del castillo y llegó justo a tiempo pues la profesora McGonagall estaba a punto de entrar al aula cuando escucho los pasos de la pequeña en el pasillo, justo detrás de ella

- Lily... quiero decir, Señorita Snape- dijo la profesora volviéndose para mirarla- se puede saber de dónde viene, Llega tarde

-Lo siento… profesora- dijo Lily con una mano en el costado y tratando de recuperar el ritmo normal de respiración, después de haber emprendido semejante carrera para llegar a tiempo a su primera clase

-Espero que no sea necesario recordarle no…- empezó McGonagall, pero Lily la interrumpió

- ¿Qué no voy a tener ningún trato especial por ser hija de un profesor? – dijo dibujando una media sonrisa en los labios, la profesora le hizo un ademan indicándole que entrara al salón, y justo cuando paso por si lado susurró-Lo sé… Tía Minie

McGonagall contuvo una sonrisa y negó con la cabeza, divertida, esa niña era digna hija de su padre

Al salir de su primera clase un chico de segundo año, rubio y con las facciones afiladas la llamó

- ¡Lily! – Dijo el chico lo suficientemente alto para llamar la atención de Lily, que al verlo se le dibujo una sonrisa en los labios

- ¡Draco! – Exclamo la niña emocionada y corrió a abrazar a su amigo

- ¿Qué tal tu primera clase? – pregunto Draco

- Increíble, no sabía que transformaciones fuera tan difícil, pero es un reto que asumiré- dijo Lily firmemente. En ese momento Ginny se acerco

-Lily, tenemos que irnos, la siguiente clase empieza en diez minutos, y luego miro a Draco fríamente

- Una Weasley- se mofo Draco- ¿En serio Lily? Te juntas con gentuza como esta- Lily lo miro no creyendo lo que oía

- Si soy una Weasley y tú eres un asqueroso Malfoy- y los avanzaron hacia el otro desafiantes

- ¿Pero a ti qué diablos te pasa? Eres un grosero de lo peor- dijo agarrando la mano de su amiga y la alejó de Draco- Y sabes me he juntado con gente peor- dijo mirándolo significativamente, el chico frunció el ceño enfadado y se fue de ahí

- Lo siento Ginny- se disculpó Lily- Draco es un poco idiota a veces

- No te preocupes Lily ya conozco como son los Malfoy, en vacaciones mi padre y el de Malfoy tuvieron una pelea- Lily la miro sorprendida, luego miro en la dirección en la que Draco se había ido

- Pero él no es como su padre- susurro y en su mirada se volvió triste

- Lily ¿estás bien? – pregunto Ginny al verla

-Sí, estoy bien- dijo volviéndose, no dejaría que el idiota de su amigo le arruinara su primer día, así que sonrió y le dijo a Ginny - vamos que tenemos clase

Los siguientes días Lily evadió a Draco y se concentró en sus clases, las que encontró cada vez más fascinantes, por las materias y sus profesores. Y sobre todo se había encargado de demostrar que no solo era la hija del profesor de pociones, sino que era una bruja de un extraordinario talento, Incluso había tenido su primera clase de pociones con Severus, que se había comportado de la misma manera fría y cortante con sus alumnos, y por supuesto, no desaprovecho la oportunidad de restarle cinco puntos a Gryffindor, la única diferencia era tal vez que nunca se mofaba de ella cuando contestaba alguna pregunta, aunque no tenía razón para hacerlo, Lily era muy buena en pociones, debido a la gran cantidad de libros que había leído de la biblioteca personal de su padre. Esa era la única ventaja que tendría por ser hija de un profesor según Severus.

También había iniciado una estrecha relación de amistad con toda la familia Weasley ya que todos adoraban el Quidditch tanto como ella (Excepto Percy que en lo único que se parecía a su familia era en el cabello rojo fuego). Ginny, sus hermanos gemelos Fred y George y ella habían entablado una discusión la primera noche en el comedor contra algunos hijos nacidos muggles, sobre que deporte era el mejor el Futbol o el Quidditch. Hermione y Harry que conocían ambos deportes trataban de mediar el asunto, aunque Harry se inclinaba más al deporte mágico.

Y era precisamente con Harry con quien Lily tenía una amistad muy especial, era como si se conocieran de toda la vida. Al principio Lily no sabía que esperar del chico, su padre decía que era un engreído, pero a Lily no le parecía que fuera así. Era un chico amable y divertido. Ella pasaba la mayor parte de su tiempo libre con sus nuevos amigos, siempre en los descansos y durante las comidas se les veía juntos. Esto era algo que su padre no había podido ignorar, si bien el detestaba a Harry, entendía que él y Lily se llevaran tan bien, era algo completamente normal así que no había movido un dedo para evitar que ellos dos se volvieran tan cercanos en solo cuestión de días.

El Jueves Lily tendría su primera clase de Defensa Contra las Artes Obscuras, como era bien sabido los profesores de Defensa no solían durar mucho, por lo que cada año Dumbledore se veía en la necesidad de contratar a un nuevo profesor. Y ese año había escogido al único incauto que no sabía de la maldición del puesto de profesor de DCAO: Gilderoy Lockhart. Severus se había opuesto rotundamente a que le dieran el puesto a un idiota como ese.

Gilderoy Lockhart era bien conocido en el mundo mágico como un gran aventurero y un mago excepcional, tenía varías obras publicadas en las que relataba todas las hazañas que, según él había vivido. Pero Severus no se creía ni una sola coma de esos libros

-Es claro que todo eso es un invento suyo- le había dicho Severus a Dumbledore cuando se reunió con ellos para cenar un mes antes del inicio de curso.

-Lo sé- contesto Dumbledore amablemente, con una sonrisa en los labios- pero no hay nadie más para ocupar ese puesto

-Tu sabes perfectamente…- empezó Severus, pero Dumbledore lo detuvo

-También lo sé y he dicho que no- Lily detestaba que en ocasiones hablara como en clave, excluyéndola deliberadamente de la conversación.

Lily lo había visto en los pasillos durante la semana y le parecía sin duda un hombre extraño, que poseía un carácter empalagoso y que hablaba dándose aires de grandeza. Ginny la había molestado toda la semana hablando de lo grandioso que era Lockhart, aquel que había luchado contra vampiros y enfrentado a la banshee, pero Lily no se tragaba ninguno de esos cuentos, eran demasiado fantásticos para ser verdad

-Pues para mí, que no tiene nada de extraordinario- Le dijo Lily a su amiga cuando caminaban a el aula de Defensa

- ¿Cómo puedes decir eso? Después de todo lo que ha hecho y a todo lo que ha enfrentado- Ginny suspiro- tiene que ser un gran tipo

- No lo creo, ¿Es que no escuchaste lo que dijeron Harry y tú hermano? No pudo siquiera controlar unos pequeños duendecillos de Cornualles – Dijo Lily exasperada- el todo un farsante

Las chicas llegaron al aula y se sentaron en una banca justo al frente, cerca del escritorio del profesor. En las paredes del aula se podían ver cientos de retratos de Gilderoy Lockhart, un hombre alto de ojos celestes y una cabellera – había que admitir- hermosa cayendo como una cascada dorada por sus hombros y una sonrisa que pretendía ser encantadora, pero que Lily encontraba melosa, de pronto la puesta que estaba atrás del profesor y que sabían llevaba a su despacho, se abrió de par en par y de ella emergió un hombre idéntico al de los retratos.

-Mi nombre es Gilderoy Lockhart, Orden de merlín tercera clase, miembro de la liga de Defensa contra las Artes Obscuras y cinco veces ganador del premio a la sonrisa más encantadora de la revista corazón de bruja- el hombre esbozó una sonrisa, como quien muestra un trofeo. Varias chicas suspiraron audiblemente, Lily por otro lado había rodado los ojos- pero no hablemos de mí, no fue así como vencí a la banshee que presagiaba la muerte- Dedico un guiño cómplice a la persona más cerca de él, que para su hastío era Lily

- ¡Ah! Por supuesto- dijo mirándola con ese tono de superioridad- Señorita Snape, ya he tenido gusto de hablar con su padre y le advierto, no tendrá ningún trato especial, aunque su padre sea el profesor Snape

Como única respuesta Lily lo miro a los ojos con esa mirada fría con una ceja levantada, una mirada asesina. Lockhart no resistió el contacto visual y desvió la mirada sintiendo un pequeño escalofrió y siguió con su clase ignorando por completo una risita insolente de la menor de los Weasley, solo para no tener que mirar de nuevo en dirección a esos ojos negros como túneles obscuros

- ¿Qué? ¿De qué te ríes? - murmuro Lily a Ginny molesta

-Es que cuando haces esa cara te pareces mucho al profesor Snape- murmuro de vuelta Ginny con una sonrisa socarrona- como dos gotas de agua

- Bueno no puede ser de otra forma- dijo Lily medio divertida y medio exasperada- es mi papá.