Capítulo 10: Temed Enemigos del Heredero

Notas del Autor: Bueno aquí esta el siguiente capitulo, disculpen que haya tardado en subir, soy escritora a la antigua y escribo mis historias primero en papel y luego las tengo que mecanografiar, así que me tardo un poco, pero no se preocupen, la historia va viento en popa, Espero que disfruten mucho este capítulo, yo lo amé, escribirlo fue una delicia,

Un saludo a todos

Disclaimer: Todos los lugares y personajes, pertenecen al increíble universo nacido de la mente de la maravillosa J.K. Rowling, yo solo los tomo prestados para mi entretenimiento y el de mis lectores, el único personaje que me pertenece es el de Lilian Eileen Snape.

Desde el incidente Lily no había vuelto a cruzar palabra con Draco, no pensaba que pudiera perdonarlo en un buen tiempo, y también estaba el hecho de que desde ese día no había vuelto a hablar con Severus, la primera semana Lily había estado tan molesta por lo sucedido que no lo había notado, pero con el transcurso de los días Lily notó que su padre no le había mandado una sola nota, ni siquiera para regañarla por la forma en que había dejado su despacho el día de su discusión, lo que hacía que Lily se sintiera un poco triste, ella jamás había peleado con su padre al grado de no dirigirse la palabra. Por otro lado, se había vuelto muy cercana a Harry, Hermione y los hermanos Weasley. Lily se sentía que en ellos había encontrado una familia. Siempre habían sido solo Severus y Ella. Y, dada su situación actual con Severus, encontraba ese cambio en su vida, reconfortante. Ella no pensó que hacer amigos era tan fácil. No había sido fácil hacer amigos cuando ella estaba en aquella escuela Muggle, de hecho, no tenía ninguno.

Quizá se debiera a que con sus nuevos amigos no tenía que esconder su magia y tampoco la miraban raro cuando ella hablaba de Quidditch y Pociones.

Lily pasaba mucho tiempo sobre todo con Ginny, claro que eso era de esperarse ya que estaban juntas en todas las clases. Ginny era por mucho su mejor amiga, eran muy parecidas, ambas amaban el Quidditch y su equipo favorito era Las Arpías de Holyhead. A ambas les gustaba la tarta de melaza y podrían comer toneladas de Helado si se lo propusieran. Aunque también tenían cosas que las diferenciaban, como el hecho de que Ginny estaba perdidamente enamorada de "el-niño-que-vivió" y Lily solamente lo veía como Harry un chico común y corriente, ella encontraba gracioso que Ginny fuera una niña tan atenta y animada, pero en cuanto veía a Harry los nervios la traicionaran y no decía nada mientras sus mejillas se volvían prácticamente del mismo color que su pelo.

Octubre había llegado y se había ido rápidamente, era treinta y uno, es decir, el día de Halloween y todos en el castillo habían esperado con emoción ese día, ya que los de tercero en adelante tenían su primera visita a Hogsmade, un pequeño pueblo que se encontraba a las faldas de la colina donde se encontraba Hogwarts. Y era de los pocos lugares completamente habitados por magos que quedaban en Gran Bretaña. Los que no podían ir Hogsmade esperaban ansiosos el banquete que se daría por la noche, corría el rumor de que Dumbledore había contratado un espectáculo formidable para esa noche.

Lily se levantó de la cama con pereza, había pasado toda la noche haciendo un trabajo para encantamientos. Se puso el uniforme, estaba arreglando su cabello frente al espejo cuando Ginny salió del baño ya arreglada, llevaba un lindo jersey morado.

-Buenos días- saludo Lily

-Hola- contesto ella distraídamente

- ¿Estas emocionada? – preguntó Lily girándose a mirarla- Por Halloween y eso

-Bastante- dijo esbozando una sonrisa, como si de pronto aterrizara de sus pensamientos- mis hermanos siempre me han dicho lo increíble que son los banquetes de Hogwarts, una de las mejores noches en el castillo

-Lo sé, mi padre siempre ha detestado el Halloween- dijo y su mirada se volvió triste- supongo que por el ruido

- ¿Aun no has hablado con tu padre? – preguntó Ginny comprensiva, mientras tanto, buscaba algo, sacó de su baúl un cuaderno con pastas de cuero y remaches de oro en las puntas, también tomó pluma y tinta y se acomodó en su cama dispuesta a escribir en aquel cuaderno- Deberías escribirle una nota o algo

-Lo intentaré- dijo Lily y saco pergamino y ella también se dispuso a escribir, pero después de un momento de mirar el papel en blanco, no se le ocurrió nada. ¿Cómo empezar la carta? ¿debía ella pedir disculpas por lo que había ocurrido? eso era probablemente lo que su padre esperaba, pero ella no quería pedir disculpas, no era ella quien había utilizado aquella terrible expresión, había sido Draco el que provoco todo, lo había golpeado porque se lo merecía. Lily levanto la vista de pergamino y se concentró en la pared, como si fuese a encontrar ahí las palabras adecuadas

-No sé qué escribir- le dijo a Ginny, pero ella no le prestaba atención, era obvio que ella estaba muy segura de lo que quería escribir, porque lo hacía rápidamente, solo se tomaba un momento pensando, suponía Lily, lo que iba a escribir a continuación.

Lily se levantó y camino hacia su amiga intrigada, caminó hasta situarse detrás de ella, donde podía ver por sobre su hombro lo que escribía, pero Lily no alcanzo a leer nada cuando Ginny cerro precipitadamente

-Es algo privado ¿te importa? – le espeto Ginny bruscamente

-Lo siento- dijo Lily yendo de nuevo hacia su cama- Me dio curiosidad que era lo que escribías tan concentrada

-No es tu asunto- dijo Ginny fríamente, volvió a abrir el cuaderno cuando Lily se aparto

-Está bien- dijo Lily herida y un poco a la defensiva- no es para que te pongas así

Las dos se quedaron en silencio, para Lily fue incomodo, pero Ginny parecía estar muy concentrada en lo que escribía después de un minuto, Lily pregunto vacilante

- ¿Bajamos a desayunar?

-Yo iré en un segundo, adelántate- contesto sin levantar siquiera la vista del cuaderno

-Está bien- dijo Lily ofendida – nos vemos en el comedor

Lily tomo su capa y su mochila y bajo al Gran Comedor. Lily estaba un poco enojada con la actitud de Ginny. Los últimos días había estado actuando de una manera muy extraña, estaban perfectamente bien y cinco minutos después ella estaba de mal humor. Cuando llegó a la mesa de Gryffindor, se reunió con sus otros amigos que estaban sentados casi al final de la mesa. Los saludo escondiendo su malestar

-Hola chicos- se apresuró a tomar asiento junto a ellos

-Hola- contestó Harry y los demás otros saludaron con la mano

- ¿Dónde está Ginny? – preguntó Ron extrañado

-Ha dicho que baja en un momento- dijo Lily un tanto enfadada

-No sé qué es lo que le pasa- dijo Ron ofuscado- lleva días comportándose raro

-Sí, yo también lo he notado- señalo Hermione

Los cuatro se quedaron mirando, pero en ese momento apareció Ginny, que parecía perfectamente normal, incluso se sonrojo cuando Harry la saludaron. Ginny se comportó como si nada ocurriera e incluso negó que tuviera algo cuando los chicos le preguntaron. Pero ellos no se lo creían

-Nos vemos más tarde- dijo Ginny tomando sus cosas y sonrojándose cuando vio a Harry- Lily nos vemos en el aula iré por algo que olvide en el dormitorio

-Intentare hablar con ella, en clase- cuando estuvo segura que Ginny no la escuchaba- les diré si consigo algo en el banquete

-Tendrá que ser después del banquete- dijo Harry con cara de triste resignación

- ¿No vendrán al banquete? – preguntó Lily

-No vendremos- respondió Ron con un bufido

- ¿Por qué?

-Sir Nicolás, nos invitó a su fiesta de cumpleaños de muerte- dijo Harry mirándola con preocupación. Lily hizo una mueca de desagrado que preocupo aún más a Harry- Siento que no debimos aceptar

-No debieron aceptar- confirmo la pequeña y sus amigos lo miraron con reproche, en especial Ron

-Pero si solo es una fiesta- volvió hablar Harry

-Es una fiesta de muertos, ahí no hay nada bueno o divertido para un vivo- dijo Lily como si fuera lo más obvio del mundo- todo lo que habrá ahí, será comida descompuesta y fríos fantasmas

Harry estaba a punto de decir que lo mejor era que se disculparan con Sir Nicolás y le dijeran que no podrían ir. Pero Hermione leyó en sus facciones lo que planeaba hacer y dijo firmemente:

-Harry nos hemos comprometido a ir a esa fiesta y un compromiso, es un compromiso

Los chicos se despidieron cuando terminaron de desayunar y Lily se fue directamente al salón de encantamientos. Entro en el aula y Ginny aún no había llegado, el profesor Flitwick estaba pasando Lista cuando Ginny apareció en el Aula, parecía confundida y solo asintió con la cabeza cuando el profesor le llamo la atención por llegar tarde.

Lily no tuvo oportunidad de hablar con Ginny durante las primeras dos clases, ya que ambas habían sido clases prácticas, debían manejar con fluidez el encantamiento paralizante y su contra hechizo y eso requería bastante concentración. Cuando salieron al receso para comer Lily intento sacar el tema mientras bajaban las escaleras

-Ginny, tienes que decirme que es lo que te pasa- dijo Lily, pero su amiga no contesto siguió mirando hacia el frente- Ginny por favor tu hermano está preocupado por ti

-No tienen de que- contesto ella escuetamente- yo estoy bien

- ¿Estás segura? – Insistió Lily

-Mira Lily- dijo Ginny alzando la voz, de forma grosera- estoy perfectamente bien y si vas a seguir dándole vueltas al asunto yo mejor me voy al dormitorio

Y sin decir más Ginny se dio la vuelta y se fue, dejando a su amiga sorprendida en la entrada del gran comedor. A Lily se le fue el apetito y salió del castillo, se dirigió al campo a los terrenos del castillo, con un sentimiento de profunda tristeza. Era lo último que necesitaba, estaba distanciada de su padre y ahora se peleaba con su mejor amiga. Fue a sentarse a la orilla del lago, deseando poder acercarse al campo de Quidditch y dar unas vueltas en escoba, pero los de primer año tenia estrictamente prohibido volar sin la supervisión madame Hooch la instructora de vuelo, Lily soltó un suspiro, se limpió dos lagrimar rebeldes que habían rodado por sus mejillas y saco un libro que tenían que leer para la siguiente semana y se puso a leer, no le apetecía estar dentro del castillo, además todos tenían la tarde libre por ser Halloween, se quedó ahí sentada leyendo sobre los movimientos precisos de varita hasta que hizo bastante tarde, " creo que debo entrar ya" se dijo cuando vio que un resplandor amarillo salía de los ventanales del Gran Comedor, seguramente el banquete ya había comenzado aunque ella no tenía muchas ganas de festejar en ese momento, por lo que solo entro a beber un jugo de calabaza y salió de ahí sin llamar mucho la atención, lo cual no fue difícil con todo el alboroto que había.

Cuando salía del gran comedor, vio como Harry, Hermione y Ron, salían del pasillo por que se iba a las mazmorras. Lily se sintió un poco más animada al verlos se acercó a ellos

-Hola- los llamo cuando estuvo cerca

-Lily ¿por qué no estás en el banquete? – pregunto Harry preocupado

-Yo… eh… vengo de allí, pero no me siento muy bien

- ¿Está todo bien? – pregunto Hermione, pero Lily no respondió porque se vio interrumpida por Harry que se puso súbitamente serio

- ¿Escuchan eso? – preguntó

- Escuchar ¿qué?, Harry

- La voz, ¿oyen lo que dice? -dijo Harry que cada vez se veía más angustiado

-Yo no escucho nada- dijo Ron

-Tampoco escucho nada- dijo Lily tratando de captar algún sonido, pero solo le llegaba el alegre murmullo del gran comedor

- Avanza, quiere… ¡Va a asesinar! – exclamó Harry y se echó a correr, sus amigos lo siguieron realmente asustados

-Espera Harry, ¿A dónde vas? – gritó Hermione – Harry ¿Harry que está pasando?

Los chicos siguieron a Harry corriendo por los pasillos, corrieron todo lo rápido que se lo permitieron sus piernas y sus túnicas. Llegaron al segundo piso y lo primero que les llamo la atención era que el piso estaba completamente cubierto de agua, Harry se detuvo y miro a su alrededor

-Parecía que venía de aquí- dijo examinando el lugar, sus amigos hicieron lo mismo y de pronto lo vieron, había escrito algo en la pared, aparentemente con sangre.

-La Cámara de los Secretos ha sido abierta, Enemigos del Heredero Temed"- Leyó Harry en voz alta - ¿qué significa? De pronto Hermione soltó un grito ahogado y señalo la antorcha que había justo a un lado de la inscripción, ahí colgada por la cola, yacía completamente tiesa la Sra. Norris, la odiosa gata de Flich el velador de la escuela

- ¿Qué le paso a la Gata? – preguntó Lily mirando boquiabierta al animal

-No lo sé- dijo Harry mirando de cerca a la gata

En ese momento, para desgracia de los chicos se oyó el murmullo de gente que se acercaba por el corredor, el banquete seguramente había terminado y todos se dirigían a sus salas comunes, todos se les quedaron mirando a los chicos

- ¡Avancen! -Les llego una voz desde el fondo del pasillo, era el mismo Flich quien se abría paso a empujones, pero se detuvo atónito cuando vio la macabra escena - ¡¿Quién lo ha hecho?! – preguntó con rabia y miro a Harry que era el que estaba más próximo al animal- Has sido tu… has matado a mi gata, ¡haré que pagues por eso…!

Flich, se abalanzo sobre Harry, pero antes de que lograra siquiera tocarlo se escuchó una voz potente y firme

- ¡Argus! – dijo Dumbledore que había llegado al lugar acompañado de los profesores, pero se detuvo en seco al ver la escena y ordeno con voz serena- Vayan todos a su dormitorio, todos, excepto ustedes cuatro- dijo señalando con un gesto elegante a Harry, Ron, Hermione y Lily

-Asesinaron a mi gata- dijo Argus con voz llorosa- quiero que el responsable pague por ello

Todos miraron a la Gata, Dumbledore se acercó a la gata y con delicadeza la tomo y la bajo para examinarla, le dio un par de golpecitos con la varita

-No está muerta, Argus- dijo con Calma- la han petrificado, pero no sé como lo han hecho

- ¡Él sabe, fue quien lo hizo! – dijo señalando a Harry

- Perdóname Argus, pero dudo mucho que un estudiante de segundo año pueda realizar magia tan complicada

-Que desgracia que no estuviera yo aquí- dijo Lockhart sobreactuando su papel

- Si me permite opinar señor- dijo Severus en su típico todo frio que hizo estremecer a Lily- creo que estos estudiantes han estado en el lugar y momentos equivocados- dijo y Lily se sintió aliviada, pero el alivio solo fue momentáneo- aunque no recuerdo haber visto a Potter en el banquete

Harry, Ron y Hermione relataron atropelladamente su historia sobre el cumpleaños de muerte y Lily dijo que había estado fuera del castillo toda la tarde y las manchas de lodo en su túnica lo confirmaron

- … No dirigíamos a… - dijo Hermione, pero se detuvo, los chicos se vieron los unos a los otros preguntándose sin palabras si debían decir todo lo que había pasado, Harry les hizo una seña negativa, apenas perceptible

- ¿Sí? señorita Granger – pregunto Severus

- Íbamos a nuestra sala común- dijo Harry firmemente para que no se notara la mentira

- ¿Sin cenar? – apunto sarcásticamente Severus y Lily le dirigió una mirada cargada de reproche que el apenas pudo ignorar

-No teníamos hambre- dijo Lily como si lo retara

-Así es- confirmo Ron- No teníamos hambre, cuando subimos la gata ya estaba ahí

Severus miro significativamente a Dumbledore, estaba prácticamente seguro de que mentían

-Inocentes hasta probar lo contrario – dijo el Director calmadamente

- ¿Qué pasa con la Sra. Norris? – preguntó de repente Flich con voz aguda

-Podremos curarla, Argus, no te preocupes tengo entendido que Madame Sprout tiene una cosecha de Mandrágoras- dijo Haciendo un gesto hacia la profesora de herbología que asintió- en cuanto estén maduras, podremos preparar una efectiva poción para devolverla a la normalidad

-Por supuesto que sí, en cuanto estén listas las mandrágoras yo mismo preparare la poción – dijo Lockhart en tono pedante

-Disculpe- dijo Severus hastiado de su actitud- pero me parece que el profesor de pociones en este colegio, soy yo- y a pesar de que Lily estaba molesta con Severus, apenas pudo reprimir una risita

-Les recomiendo que todos anden con extrema precaución- dijo Dumbledore de súbito- ahora vayan a la cama

Los chicos asintieron y se dirigieron a la torre de Gryffindor, pero cuando Lily paso a un lado de Severus, este la detuvo y le dijo al oído

-Ve a cambiarte te espero en mi despacho- dijo muy bajito para que solo Lily escuchara, ella extrañada asintió y alcanzo a sus compañeros.