Nueva reunión, nuevas vivencias a relatar. Empezamos nuevamente con el gran consejo de sabios. Ya saben ustedes que sus miembros no me pertenecen, con excepción de la OC.
Día 239 – Reunión 32
─ A ver… Necesito una buena movida… ─ dice Kohaku con bastante nerviosismo, pues iba perdiendo en un juego de Otelo ante Kanna ─ Rayos, no está nada fácil… ¡Ya sé! ─ Kohaku hace su movida, logrando cambiar casi la mitad de las fichas que había obtenido Kanna.
─ ¡Genial, Ko-chan! Esa movida ha sido genial ─ felicita Suiryu.
─ Es la primera vez que veo que Kanna está en desventaja. Parece que esta vez vas a ganar, Kohaku ─ dice Kageromaru bastante sorprendido.
─ Es mi turno ─ Kanna no se lo piensa mucho y posiciona su ficha recuperando la gran mayoría de sus fichas y varias otras que ya tenía Kohaku desde antes, volteando el juego de forma sorprendente.
─ ¿Es que no hay manera de ganarle una a Kanna? ─ dice Kageromaru.
─ Vaya pena, Ko-chan. Estuviste a punto de una hazaña que te hubiera glorificado de por vida ─ Suiryu abraza a Kohaku y lo besa, sin importarle mucho que Kanna y Kageromaru viesen.
─ ¡Buahhh! ¡Me lo quitaron! ─ aparece Hakudoshi llorando y enjugándose las lágrimas del mismo modo en que lo haría un niño pequeño.
─ ¿Qué te quitaron, muchacho? Vocaliza correctamente ─ apremia Kageromaru.
─ ¡A Entei! ¡Inuyasha mató a Entei! ─ dice Hakudoshi entre sus llantos ─ Estábamos él y nosotros peleando, cuando Entei y yo acabamos separándonos, y entonces Inuyasha engañó a Entei para meterlo al fondo de una cueva y lo mata. Me quitó a Entei y ya no lo puedo recuperar ¡Buaaahh!
─ ¿Ahora es que se aprende el nombre de Entei? ─ dice Kohaku.
─ ¿La putada del día no es cortesía de Naraku? ─ se sorprende Suiryu ─ ¿Será que ese Inuyasha quiere desbancar a Naraku en ese sentido?
─ Pues tendrá que esforzarse bastante ─ opina Kageromaru ─. Para ser más miserable que Naraku es bastante difícil. Yo mismo no me creo capaz de alcanzar ese nivel tan despreciable.
─ ¡Chicos, adivinen qué! ─ aparece Tsubaki, acompañada por Abi ─ Acabo de descubrir que Kikyo en realidad nunca murió, y que Hijiri es en realidad la misma Kikyo.
─ No me vengas con eso, mujer ─ se ríe Kageromaru ─. Sé que todavía tienes esa espina por la muerte de Kikyo, todos lo sabemos, pero creo que te estás excediendo con…
─ No, Tsubaki tiene razón. Yo también lo vi ─ defiende Abi ─. Estábamos las dos persiguiendo a la otra sacerdotisa, a Sango…
─ Su nombre es Kagome ─ corrige Tsubaki.
─ Eso me da igual ─ responde Abi con fastidio ─. Como iba diciendo, nos encontramos con algunas serpientes cazadoras de almas, y Kagome estaba siguiendo a esas cosas, cuando decidimos seguirlos a todos y logramos burlar una barrera protectora que había en el área, todo gracias a las habilidades de Tsubaki.
─ Ya desde un primer momento empezaba a sospechar que estaba ocurriendo algo raro, pero esto supera por mucho lo que me habría imaginado ─ continúa Tsubaki ─. Hijiri no era más que una tapadera para que Kikyo pudiera seguir ayudando a la gente mientras se recuperaba de la herida que le causó el bastardo de Naraku, y todo sin levantar sospechas…
─ ¿Saben todos lo que eso significa? ─ interviene Kohaku ─ Significa que Tsubaki se ha enamorado nuevamente… de exactamente la misma persona.
─ Eso es verdad. Es una casualidad muy rara de ver ─ dice Kanna.
─ Además tenía una preocupación adicional por abordar ─ dice nuevamente Tsubaki ─, y es que pude ver a Kagome entrar al agua donde se encontraba Kikyo, y cuando vi que no estaba saliendo, acabé haciéndome a la idea de que estaba teniendo algo con ella.
─ Eso hubiera sido una locura. Hasta el incesto entre Kagura y Kanna es fácil de entender, pero esto se escapa un poco de entendimiento ─ opina Kageromaru.
─ ¿Y dónde queda mi dolor por Entei? ─ dice Hakudoshi sintiéndose ignorado.
─ El problema es que no se puede hacer nada por tu pony, Hakudoshi ─ responde Kageromaru ─. Si algo he aprendido aquella vez cuando peleé junto con Yuromaru contra Inuyasha y Koga, es que ese hanyou no acostumbra dejar el trabajo a medias. Él no se detiene hasta asegurarse de que su enemigo esté bien muerto.
─ Eso es lo que había escuchado. Muchas aldeas cercanas a los dominios de mi padre confirman esos rumores, aunque eso le confiere también una buena fama destruyendo a youkais viciosos ─ señala Suiryu.
─ De todas maneras no deberías estar llorando, Hakudoshi ─ anima Kohaku ─. Piensa por un momento que Entei está en un lugar mejor, donde no le hará falta pelear ni sufrir por cualquier tontería.
─ Sí, algo así como un cielo de caballos youkai ─ complementa Kageromaru ─. Eso tendría que verlo: un coro de querubines con rostros equinos rodeando a Entei mientras le dan la bienvenida al paraíso y cantan cualquier clase de cánticos que servirían para eliminar cualquier problema que le estuviera acompañando desde el mundo de los vivos. A los mejor habrá una yegua de fuego esperándolo, bramando feliz por la compañía que a ella llegaría.
─ Eso espero. Eso parece muy bonito ─ gimotea Hakudoshi ─. Ustedes saben que esto ni de broma se lo diría a Naraku porque él se reiría de mi desgracia y no me tomaría en cuenta para otra cosa, pero con ustedes es bastante distinto… y por cierto, ¿dónde están los demás?
─ Yuromaru y Goshinki han salido para ver las opciones que haya de abrir esa escuela que quiere Goshinki ─ responde Kanna ─, y Kagura está en una misión que le dio Naraku.
─ ¿No querrás decir una misión "que le impuso Naraku"? ─ señala Tsubaki ─ Con eso ya sabemos que Goshinki y Yuromaru son quienes están haciendo algo más productivo y entretenido, además de positivo. Esos dos tienen mucha suerte.
─ En eso te doy toda la razón ─ dice Kohaku ─ ¿Alguien más quiere jugar Otelo con Kanna? Ya ella acaba de derrotarme de forma total.
─ ¿Otelo? ¿Y eso cómo se juega? ─ se interesa Abi.
─ Pues que Kanna misma te enseñe ─ dice Suiryu ─. Con lo increíble que es jugando, dudo mucho que logres a una mejor maestra que ella. Haz la prueba y verás lo que te estoy diciendo.
Bastante entusiasmada, Abi toma asiento donde antes estaba Kohaku y espera a que Kanna tomase el primer turno. No es que le sirviera de mucho, pues Kanna acaba derrotándola de forma absoluta cuando todavía llevaban medio tablero cubierto, y los demás estaban un poco aterrados por la habilidad de Kanna que no parecía ofrecer ningún punto débil.
─ ¿En dónde aprendió ella a jugar de esa manera? Es una campeona nata en todo lo que juega ─ dice Abi con gran sorpresa.
─ ¿Saben una cosa? Eso me ha dado una genial idea ─ dice Suiryu, y los demás la ven ─. Si mi padre ve estos juegos y les da su aprobación, en nuestros dominios podríamos celebrar un campeonato anual o algo así de juegos de mesa, aparte de los tradicionales nuestros, y el primer lugar donde pondríamos el proyecto a prueba sería en el barrio youkai ¿Qué les parece, chicos?
─ Que la idea está genial, sencillamente ─ Tsubaki sonríe con ánimo ─. Esto significa un rato de compartir y disfrute para los habitantes del barrio youkai, olvidándose por un momento de todo el estrés que causan las guerras circundantes y las tonterías de los humanos ¿Cuántos crees que podrían participar en algo así, Suiryu?
─ No creo que vaya a haber un número fijo. No es que mi padre organice eventos masivos muy seguido, pero sí sé que él suele invitar a todo su reino a esa clase de cosas, por lo que mi idea es que podrían haber miles de participantes allí ─ opina Suiryu, y todos se muestran entusiasmados ─. De todos modos tendría que irme a casa a hablar de esto con él, así que estaría ausentando unos días por lo menos, pero me aseguraré de que sepan a la brevedad posible su respuesta.
─ Eso es música para mis oídos ─ responde Kageromaru.
─ Entonces me voy en un par de horas, pues incluso a mí me tomaría un tiempo tratar de cosas así con mi padre, tomando en cuenta que él siempre está ocupado revisando tratados de paz y defensa y recibiendo peticiones de sus súbditos, además de que también suele supervisar personalmente el entrenamiento de su ejército ─ Suiryu le da un corto beso a Kohaku ─. Estaré lejos unos cuantos días, Ko-chan, pero en cuanto tenga una respuesta de mi padre les enviaré un mensaje a todos para que vayan al barrio youkai, que allí les voy a esperar.
─ Estamos bien de tiempo, así que no hay problema ─ dice Kageromaru como si Suiryu hubiera estado hablándole a él.
─ ¿Qué opinas, Hakudoshi? ─ dice Tsubaki.
─ Yo también me apunto. Espero estar de mejor humor en ese momento ─ responde el pelirrosa.
─ Yo no podré ir ─ responde Abi ─. Siento mucho apego por esta zona como para querer dejarlo, además que siempre tengo al cuidado de mi madre, así que quizá no me quede mucho más en este consejo de sabios, aunque admito que me divertí más de lo que me esperaba.
─ Aquí con nosotros es natural ─ fanfarronea Kageromaru.
CONTINUARÁ…
Próximamente vamos a tener una saga con lugar fijo (nuevamente), y ya Abi no estará más en el consejo, como bien pueden ver. Comentarios y sugerencias serán bien recibidos, así que espero por sus opiniones 😊
Hasta otra
