Capítulo 15: Camarógrafo Petrificado

Disclaimer: Todos los lugares y personajes le pertenecen a la maravillosa J.K. Rowling yo solo los uso para mi entretenimiento y el de mis lectores. Con la excepción de Lily Snape ella es completamente mía

N/A: Hola chicos volví a subir este capítulo porque no se que diablos le paso a fanfiction que me puso un montón de códigos fuente en el texto, de nuevo gracias especiales a LIDXIII y a Lady Lyuva por sus palabras de apoyo y a todos los que se dan un tiempito de leer los quiero.

P.D. Ya estoy trabajando en el siguiente capítulo esperenlo por ahí del sábado, más o menos.

Cuando Lily dejo por fin la enfermería y caminaba por los pasillos oscuros de Hogwarts una batalla campal se estaba librando en su mente por algo que le había dicho Harry cuando se habían quedado a solas en la enfermería solo unas horas antes.

*Flash Back*

El último de los Gryffindor que habían acompañado a Harry después del desastre con su brazo, salió de la enfermería, sin dejar de felicitar a Harry por haber ganado el partido. Solo permanecían Lily, Hermione y Ron

-Fue Malfoy – sentenció Harry con frío desdén – estoy seguro

- No puedes saberlo – dijo a su vez Lily sin saber si estaba defendiendo a Draco, aunque en su voz había reproche

- ¿Quién más podría haber sido? – pregunto Ron obviamente molesto por la actitud de Lily - ¿ahora lo defiendes?

- No, Claro que… no – vacilo Lily – es solo que no creo que Malfoy tenga la inventiva como para hechizar una bludger

- En eso podrías tener razón Lily – Hermione los sorprendió con su comentario por lo que se apresuro a explicarse- Madame Hooch revisa las pelotas antes de iniciar el partido, tendría que haber notado algo

- Fue él, lo sé – dijo tozudamente Harry – o le pidió a alguien que lo hiciera, porque estaba disfrutando de lo lindo el verme huir de esa endemoniada bludger

*Fin del Flash Back*

Lily no sabía porque había defendido a Draco, se suponía que estaba molesta con él. Era cierto que ellos se conocían de toda la vida, pero después de que hablara a Hermione de aquella manera sentía que no lo conocía. Pero hacia unos días parecía el mismo Draco de siempre, fue tierno con ella. Pero también había dejado muy claro lo mucho que lo irritaba que fuera amiga de Harry. Sin embargo, Lily no podía evitarlo, había algo que le hacia sentirse muy conectada a Harry, como si se conocieran de siempre. Iba tan metida en sus pensamientos que al doblar la esquina de la escalera del séptimo piso, donde estaba la entrada de la torre de Gryffindor, no se dio cuenta y choco de bruces contra alguien, casi cae al suelo si no fuera por una fuerte mano que la sujeto y evito que eso pasara.

- Lo siento – se disculpo mientras recobraba el equilibrio – debo dejar esa maldita costumbre de caminar sin fijarme por donde voy

- "¿Maldita costumbre?" ¿Qué manera de hablar es esa? – Dijo Severus con voz estricta

- ¡Papá! Bueno yo… – Lily se sorprendió al ver a Severus – un momento ¿Qué haces aquí?

- Vengo del despacho del director e iba a aprovechar para buscarte a ti, pero cuando le pedí a la profesora McGonagall que te llamara me dijo que no estabas en la sala común

- ¿A mí? Bueno pues aquí me tienes, ¿para qué me necesitabas? - dijo Lily con una sonrisa inocente y esa voz tan dulce que derretía el corazón de su padre. Severus esbozo una leve sonrisa

- Estaba preocupado por ti, no te vi en toda la tarde y tampoco bajaste a cenar

- Estuve toda la tarde en la enfermería, con Harry – dijo Lily como si fuera obvio

- ¡Ah! Así que estuviste con Potter – dijo visiblemente molesto

- ¿Te molesta? – pregunto Lily con cierto toque retador que divirtió a Severus

- No haré ningún comentario al respecto – contesto cruzando los brazos, Lily lo imitó y lo miro con la ceja levantada y Severus tuvo que reprimir una risa – Pero tampoco me parece que no comas por estar con ese chiquillo

- Eso no importa – dijo Lily haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia – además Harry me necesitaba, le dolía mucho el brazo, o bueno lo que le quedaba después de que el "extraordinario Profesor Lockhart" le desapareciera todos los huesos

- ¡Ja! Veo que tú también te has dado cuenta – dijo al escuchar las palabras cargadas de sarcasmo de su hija" – Me refiero a que Lockhart no es mas que un farsante

- No haré ningún comentario al respecto – dijo ella imitándolo, definitivamente ambos eran maestros del sarcasmo

- Sera mejor que se vaya a la cama, señorita. Es muy tarde y no quiero tener que quitarle puntos a su casa – el parecía serio, pero Lily soltó una risita

- Buenas noches, profesor – dijo y se abrazo al torso de Severus, el correspondió al abrazo y le dio un beso en la cabeza, agradecido de que no hubiera nadie más en ese pasillo, después de todo el era "el cruel profesor de pociones" y no se le podía ver siendo tierno con una alumna, aunque fuera su hija. Además, Lily era la única persona con la que él era tierno y le gustaba que así fuera.

- Buenas noches mi niña, ahora a la cama- dijo Severus deshaciendo el abrazo, le dirigió una ultima sonrisa a su hija y siguió por las escaleras.

Severus casi había terminado de bajar las escaleras cuando escucho un grito que le helo la sangre, regreso sobre sus pasos dando grandes zancadas con el corazón latiéndole en el pecho como loco. Cuándo llegó al lugar donde procedía el grito que obviamente había proferido su hija, le regreso el alma al cuerpo al sentir como su hija se abalanzaba sobre el y escondía su cabeza en su pecho, cuando volvió la cara para ver lo que observaba cuando él llegó vio lo que parecía un pequeño bulto en la penumbra, pero solo le bastó conjurar un hechizo iluminador para ver que se trataba del cuerpo petrificado de un niño pequeño, de cabello castaño y lo reconoció como uno de los compañeros de curso de su hija: Colín Creevey

- ¿Qué son esos gritos? ¿Qué sucede? – preguntó la voz de la profesora McGonagall que salió de la torre de Gryffindor y se apresuró a donde ellos estaban – ¡oh por Merlín!

- Minerva – dijo Severus bastante preocupado – creo que hay que llamar a Dumbledore, parece que este chico también esta petrificado

- ¿Entonces no esta muerto? – preguntó Lily sin girarse a mirar

- No, no lo está, tranquila Lily – dijo Severus protectoramente

Mientras tanto la profesora que ya estaba en bata de dormir fue apresuradamente al despacho del director, quien llegó rápidamente al lugar. Severus le explico rápidamente como lo habían encontrado y el director procedió a revisar el pequeño cuerpo

- Efectivamente, este niño esta petrificado – dictaminó el profesor Dumbledore – hay que llevarlo inmediatamente a la enfermería – dijo mientras aparecía una pequeña camilla y subía con cuidado el cuerpo – te acompaño

- Señor, no es necesario yo puedo hacerlo – dijo Severus, aunque no soltó a Lily

- No te preocupes, Severus, tu hazte cargo de tu hija – dijo al ver a la pequeña que temblaba un poco en brazos de su padre – ¿estás bien Lily? – la pequeña solo asintió con la cabeza y se aferro mas a Severus, era obvio que la pequeña estaba muy impresionada

- Gracias profesor – dijo Severus y espero hasta que los profesores se fueron hacia la enfermería y luego analizo a su hija

- ¿Estás bien cariño?

- S-sí papá – dijo ella vacilante

- Vamos te acompaño a tu sala común- dijo Severus pasándole un brazo por los hombros

- No, papá. Quiero estar contigo – dijo ella suplicante y él miro el temor marcado en los ojos de su hija

- Esta bien, vamos que ya es bastante tarde – Severus cargo a Lily como si fuera una niña pequeña, el supuso, por como el pequeño cuerpo de Lily temblaba, que no podría caminar hasta su habitación en las mazmorras, cuando llegaron ahí se sentó en la amplia cama aun con su pequeña en brazos y la acuno como siempre lo había hecho desde que Lily era solo un pequeño bebe, Lily se quedo dormida en sus brazos después de un rato y el la acomodo en su cama se recostó junto a ella y el también se quedo profundamente dormido.