Un nuevo capítulo les dejo, uno donde empieza un nuevo arco que quizás se deslinde de la historia, pero no del todo. Si no saben a qué me refiero, entonces pasen y vean lo que viene a continuación

Día 247 – Reunión 33

─ A ver… a ver… ─ Kohaku estaba resolviendo un crucigrama (otro regalo de Kagome), y Akago, Yuromaru y Kageromaru estaban ayudándole a resolverlo ─ Nombre general o genérico de cualquier planta de tallo leñoso y de altura de tres o más metros…

─ Tiene que ser árbol. No veo de otra ─ opina Akago.

Kohaku hace lo que le dice Kageromaru y lo anota tal cual, logrando encajar la respuesta como era de esperar. Ya los tres llevaban resuelto la mitad del crucigrama, y Kanna, Kagura, Goshinki y Tsubaki se entretenían contando sus últimas vivencias.

─ …Como pueden ver, esa es la última tendencia en moda en la región bajo el dominio de las tribus del sur de hombres gallina ─ Tsubaki les mostraba a los demás unos retratos de unos kimonos de diseño, logrando impresionar a Kagura y Goshinki.

─ Carajo, y yo que creía que los hombres gallina eran simplemente unos cobardes que sólo cacareaban y botaban pluma ─ opina Kagura, y los demás (incluyendo Kohaku, Yuromaru y Kageromaru) se le quedan viendo ─ ¿Qué? ¿Dije algo fuera de lugar acaso?

─ Sí y no. Todo a la vez ─ responde Goshinki con tono distante.

─ De cualquier modo, el gusto por la moda de esta gente es indudable ─ opina Kanna.

─ Si Kanna, con su opinión que resulta ser la más neutral entre todos nosotros, aprueba esto, debería plantearme seriamente comprar algunas de esas prendas ─ concluye Kagura.

─ Ya sabía yo que te iba a encantar ─ Tsubaki guarda complacida el retrato.

─ Gente, han llegado noticias ─ llega Hakudoshi corriendo como loco ─. Resulta que en el barrio youkai que ustedes me contaron se empezaron a hacer una serie de preparativos para una especie de concurso interespecie, y por lo tanto estarán humanos, youkais y hanyous.

─ ¡Eso significa que Suiryu lo logró! ─ Kohaku se levanta muy contento de donde estaba, dejandoa un lado el crucigrama ─ Tan solo falta que nos envíe las invitaciones para…

─ Allí hay un detalle, y es que las invitaciones fueron enviadas hace tres días, y nosotros todavía estamos esperando ─ dice Hakudoshi para sorpresa y desagrado de todos.

─ ¿Cómo es eso que no nos van a invitar? ¡Si nosotros le dimos la idea a la chica! ─ replica Kageromaru.

─ Precisamente de eso estaba hablando con el mensajero que me dijo aquello, y entonces él me mostró la lista completa de destinatarios a los que había sido entregado su respectivo envío, y nosotros no figuramos en nada de aquello, y supuestamente mañana empieza el concurso.

─ Esto es para oírlo y no creerlo ─ Kagura se pone las manos a la cabeza ─. Yo creía que Suiryu era una chica sana y bondadosa, y ahora resulta que nos traiciona a todos.

─ No… ¡No me lo puedo creer! ─ Kohaku empieza a llorar sin gimoteo ─ Yo confié en ella. Era capaz de confiarle mi vida, mi amor por ella era absoluto ¡Es imposible que nos traicione así!

─ Tiene que haber una explicación. No puede ser que Suiryu de nueva cuenta venga a hacer eso y que su padre ni se dé cuenta ─ analiza Goshinki ─. Es que yo opino igual que ustedes: No es posible que Suiryu nos haga esto, si en todo momento se podía probar que hablaba con sinceridad ¡Incluso en un par de ocasiones llegué a leerle la mente!

─ ¿Y qué viste cuando lo hiciste? ─ se interesa Tsubaki.

─ Únicamente cosas pervertidas que ella quería hacer con Kohaku.

El humano se sonroja bastante, y los demás normalmente se reirían por ello, pero en ese momento no estaban en su mejor estado de humor. La situación era bastante grave, y ahora debían averiguar lo que estaba pasando. En ese momento todos sienten un aura maligna acercarse, y todos supieron de quién se trataba.

─ Veo que están todos aquí ─ dice Naraku nada más llega ─. Yo creí que tendría que buscarlos uno por uno, pero me alegra que no sea así. Tenemos que ir a buscar el fragmento de la perla que está en manos de Inuyasha y sus amigos, así que levántense y pónganse a trabajar.

─ Buenos días para ti también, grandísimo patán ─ dice Kagura de mala gana ─ ¿Es que nadie te enseñó jamás que hay que saludar cuando llegas a algún lado?

─ Sí me enseñaron, pero jamás hacía caso ─ responde Naraku con franqueza ─. Pero ahora retomemos lo importante, que es capturar el fragmento de la perla de Shikkon para mí, pero necesito que empiecen ahora mismo.

─ ¿Acaso no ves que estamos pasando por un mal momento? ─ se queja Akago mientras señalaba a Kohaku, el cual estaba llorando.

─ Eso para mí es lo de menos, y de todos modos es mejor que se vaya olvidando de esa niña revoltosa que se la da de protectora del proletariado, como si los sirvientes tuvieran derechos o merecieran consideración alguna ─ dice Naraku ignorando los gestos de desprecio de los demás ─. En cualquier caso, mejor olvídate de ella ¿Quién te dijo que un humano mugroso y sin ascendencia de alcurnia podía realmente estar con la hija youkai de un señor feudal, y más cuando no les envía sus invitaciones a la cosa esa que estaba haciendo?

─ P-pues… Yo…

─ ¡Un momento, que hay algo que no me agrada! ─ Kagura interrumpe a Kohaku ─ ¿Cómo sabes de la invitación al concurso que le sugerimos a Suiryu? Hasta donde sé, no te dijimos nada de eso porque no queríamos que nos lo arruinaras.

─ Eso es verdad ─ dice Kageromaru blandiendo sus cuchillas como lo haría una mantis ─. Será mejor que hables y nos digas cómo es que sabes eso.

─ Eh, bueno… Es que adiviné que se trataba de eso… Fue una simple casualidad ─ se defiende Naraku con nerviosismo ─. De todos modos no deberían cambiarme el tema, que aquí el amo soy yo y…

Goshinki le da un manotazo a Naraku y le hace chocar contra un árbol cercano, y de las ropas del hanyou caen unos pergaminos que estaban doblados sin ninguna delicadeza. Tsubaki los toma y empieza a leerlos, y Naraku no tarda en reaccionar.

─ ¡No los leas! Son cosas absolutamente privadas.

─ Sí, muy privadas, Naraku ─ dice Tsubaki con una voz gélida que aterra al hanyou ─. Sin duda que es un tema muy privado interceptar invitaciones ajenas para que nos concentráramos únicamente en tu ridícula misión por conseguir el fragmento de la perla.

─ ¿Nuestras invitaciones? ¿Nos la robó Naraku? ─ Goshinki lanza un temible rugido y captura a Naraku, poniéndolo al alcance de todos.

─ ¡Esperen! ¡No pueden matarme! Recuerden que yo soy inmortal, mi corazón está en el cuerpo de Akago, y recuerden que yo soy el jefe de ustedes ─ se defiende Naraku a la desesperada.

─ Tú tranquilo, que no tenemos planeado matarte ─ dice Hakudoshi ─. Tan solo vamos a golpearte hasta que nos cansemos todos, si es que llega ese momento.

─ Yo le doy primero ─ Kohaku saca su espada y apunta al ojo del pecho de Naraku ─. Con mi Suiryu nadie se mete, ni acepto tampoco que nadie la insulte.

─ En ese caso voy a buscar sal y salsa picante ─ dice Tsubaki bastante divertida ─. Será un placer oír lo que dirá Naraku en cuanto rociemos sus heridas con todo eso.

─ ¡No, no lo hagan! ─ Naraku tenía la cara desfigurada por el terror, sabiendo lo que se venía para él.

Por todo el bosque se escuchó, por el resto del día, un grito que estremecía el espinazo del hombre más osado, grito de dolor que atravesaba todo y daba a entender el nivel de tortura al que estaría siendo sometido el ser mortificado. Debía ser aquello tan terrible, que nadie que oyera aquello se atrevió a acercarse ni por curiosidad.

CONTINUARÁ…


Supongo que este final de capítulo les agradó bastante, ¿verdad? Como pueden ver, el próximo capítulo será desarrollado en el tan mencionado barrio youkai, y nuestro consejo de sabios estará dentro del concurso. Si quieren saber cómo sigue, les invito a que lean el próximo capítulo por este mismo canal xD

Hasta otra