Justo estaba cenando cuando se me ocurrió este capítulo para subirlo. Falta poco para Navidad, así que me planteo la posibilidad de hacer un segundo especial navideño, y nuevamente entraría en escena Youkai Claus ¿Qué dicen al respecto? Antes de tomar una decisión, les recomiendo que lean este capítulo

Día 259 – Reunión 37

─ A ver, a ver, no te muevas tanto, niño ─ Tsubaki estaba tratando una cortada que se había hecho Hakudoshi cuando estaba jugando, y estaba chillaba mucho de dolor ─. No jodas ¿No se supone que tienes la capacidad de regenerarte como Naraku? ¿Dónde quedó esa habilidad tuya?

─ Mi habilidad regenerativa aplica cuando soy herido por un ataque. Una caída de un árbol es algo completamente distinto ─ se excusa Hakudoshi reprimiendo un quejido.

─ Vaya hombrecito estás hecho. Llorando por un corte tan pequeño. He visto a niños más pequeños aguantando como verdaderos machos heridas que sí son feas ─ Tsubaki deja por un momento la herida de Hakudoshi para que le diera la brisa ─. Hace como dos años me encontré a una niña que perdió una mano mientras estaba pescando, y la condenada en ningún momento lloró.

─ Vamos, no me estés jodiendo ahora con ejemplos, que lo que me importa es que a mí me duele.

Tsubaki solo pone una mala cara antes de retomar el tratamiento a Hakudoshi, cuando aparece Goshinki caminando de lo más tranquilo.

─ Es increíble, pero algo realmente interesante pasó con Kanna hace poco, en el torneo de dominó.

─ ¿Perdió una partida? Esa sería una noticia apocalíptica ─ dice Hakudoshi.

─ No, en realidad resulta que ahora ella tiene un círculo de admiradores. Tendrían que ver la cara que puso Kagura cuando supo de aquello.

─ Seguramente los celos se la estarían comiendo viva ─ opina Tsubaki ─. Ya me imagino a Kagura usando su danza de las cuchillas para mantener a raya a media docena de youkais pervertidos que se hayan interesado por Kanna. Realmente mataría por ver que ocurriese algo como eso.

─ En estos momentos Kageromaru está muerto de la risa. Esta vivencia de Kagura y Kanna sin duda le parece divertida ─ Goshinki casi se ríe al recordar aquello ─. Kohaku se perdió del espectáculo porque estaba paseando con su noviecita en la orilla del río. Estoy seguro que él también lo hubiera pasado en grande viendo cómo Kagura miraba mal a ese montón de interesados.

─ Eso seguramente fue la bomba. También yo lamento no haber estado allí… ¡Auch! ─ Hakudoshi se sujeta el brazo luego que Tsubaki apretara el vendaje que le había colocado.

─ Sé hombrecito, muchacho, que tarde o temprano tendrás que vértelas con una herida de verdad ─ Tsubaki deja el brazo de Hakudoshi y centra toda su atención en Goshinki ─. Esto que me estás diciendo me recuerda algo bastante interesante, y que seguramente podría correr de boca en boca por todo el barrio youkai.

─ ¿De qué estás hablando? ─dice Goshinki.

─ Al parecer, según unos cuantos testigos, ya se sabe de dónde proviene Kagome, y por tanto de dónde saca ese sake que tan loca vuelve a Kagura.

─ ¿Y bien? ¿Dónde queda la aldea de la que proviene?

─ Resulta que ella proviene de otro mundo o algo así, al otro lado de un pozo cercano a la aldea donde vivía Kikyo, y que por mucho tiempo había sido usado para lanzar los restos de youkais derrotados ─ Hakudoshi y Goshinki estaban perplejos, y Tsubaki casi se ríe al ver la cara que ponían ─. Seguro que Kagura se va volando para allá a visitar la aldea de Kagome en cuanto le diga eso. No me cabe la menor duda al respecto.

─ Sí, claro. Pero antes tendríamos que ponernos de acuerdo para hacer ese viaje. No sería justo si Kagura es la única que va ─ sugiere Hakudoshi ─. Realmente sería interesante ver qué otros juegos aguardan en aquel lugar. Estoy seguro que Kagome todavía no nos ha mostrado ni la mitad de las maravillas que seguramente están allá.

─ Una muerte por encanto. Seríamos los primeros casos de la historia que morimos de esa manera si echamos un ojo a un lugar así ─ ríe Goshinki ─. Pero seguramente Inuyasha estaría por esos lados también, o por lo menos cuando Kagome se va a su casa a hacerse con esas extrañas provisiones.

─ Mucho mejor que sea así ─ dice Tsubaki ─. Eso quedaría genial para montarle una trampa al hanyou de la que nunca más será capaz de salir: Usamos el teléfono de Kagome para capturar una imagen de Inuyasha patrullando por la aldea de Kagome para protegerla, nos regresamos, buscamos a Kikyo y le mostramos la foto para que se convenza de que Inuyasha definitivamente no es para ella, y yo, como buena gente que soy, voy y la consuelo ¿Qué les parece la idea?

─ Llena de agujeros, pero al menos el procedimiento general está bien planteado ─ dice Goshinki.

─ La cuestión sería, en primer lugar, cómo nos infiltramos a aquella zona sin que seamos descubiertos y atacados por Inuyasha, el monje Miroku, o por cualquier persona armada que se encuentre cerca ─ apunta Hakudoshi bastante certero ─. Nuestras auras youkai son bastante fuertes. Cualquiera con una mediana capacidad de percepción podría notar nuestra presencia, sin contar que Goshinki llamaría la atención de todas las maneras posibles.

─ Eso sí me haría falta entrenar bastante; adoptar un aspecto más humano ─ acepta Goshinki ─. Seguramente así podría pasar desapercibido para la mayoría de los humanos, aunque todavía tendríamos que lidiar con Inuyasha y sus amigos.

─ El tema es complicado, de eso no hay duda, pero no me cabe la menor duda de que conseguiremos resolver ese inconveniente, o por lo menos sobreviviremos al proceso ─ dice Tsubaki.

─ Por cierto ─ Hakudoshi empezaba a sentir que el vendaje le estaba molestando ─ ¿qué me cuentas de las competencias, Goshinki? ¿Hay algún galardón para nuestro consejo de sabios?

─ Solamente dos trofeos en rompecabezas y damas, ganados por Kanna y Yuromaru.

─ ¿Yuromaru ganó un trofeo? ¿Cómo le hizo para ganar, si él juega pésimamente? ─ se sorprende Tsubaki.

─ El truco para esa victoria no podía ser más simple: Ocurre que Yuromaru jugaba con Kageromaru dentro de su cuerpo, y él desde allí le decía lo que tenía que hacer.

─ ¿Para qué pregunto algo tan obvio? ─ a Tsubaki se le forma un aura gris y deprimente encima.

─ Tenía que ser. Algo así no podría explicarse de otra manera ─ se ríe Hakudoshi.

CONTINUARÁ…


Y así doy por culminada otra reunión del consejo de sabios. Para el próximo capítulo (no el especial navideño, sino el regular) habrá una extraña sorpresa que quisiera darles, pero mejor no digo más para no arruinarlo. Sin más que decir, los dejo y espero que se porten todos muy bien 😊

Hasta otra