Muy bien, aquí les dejo otra reunión del consejo de sabios. Al ser este el primer capítulo de este nuevo año, me complazco en saludarlos otra vez 😊
Día 268 – Reunión 38
Finalmente había llegado a su fin el gran concurso organizado por Suiryu. Como era de esperarse, Kanna había arrasado en los juegos, llevándose de lejos la mayor cantidad de trofeos. Los demás miembros del consejo de sabios (con excepción de Yuromaru, Akago y Suiryu) habían ganado también varios trofeos, pero ninguno se acercaba a lo que había ganado la youkai albina.
─ Un día de estos me tendrás que decir cuál es tu secreto, Kanna. Tú sola te has llevado como dos tercios de todos los trofeos. Eso no es justo ─ dice Kageromaru.
─ Pero yo no tengo ningún secreto ─ dice Kanna con sinceridad.
─ Yo ya he probado innumerables veces a leerlo la mente, y lo que dice es verdad ─ interviene Goshinki.
─ No le hagas caso, Kanna. Lo que pasa es que tanto talento innato despierta la envidia ─ dice Kagura pasando una mano en la cabeza de Kanna ─. No te preocupes, no hagas caso a esas cosas que te digan. En lo que a mí respecta, lo tuyo es un talento natural.
─ De acuerdo ─ responde quedamente Kanna.
─ ¡Al fin los encuentro! Llevo bastante rato buscándolos ─ entra en escena Naraku, luego de mucho rato de ausencia.
─ Carajo, ¿de dónde vienes que estás tan andrajoso? ─ dice Tsubaki sin disimular el asco que le inspiraba el aspecto del hanyou.
─ La historia es larguísima, pero creo que ustedes se saben el inicio ─ dice Naraku tratando de remover el sucio que tenía sobre sus ropas ─. Después de todo, fueron ustedes quienes me dejaron atado a ese árbol mientras se acercaban aquellos youkais mordelones.
─ Sí, eso fue bastante gracioso ─ concede Hakudoshi ─. No nos habíamos alejado ni cien metros cuando oímos a Naraku chillar como nena y rogando que esos youkais no le mordiesen no sé qué cosa, pues en ese punto los llantos hicieron que no se entendiera nada.
─ Yo sí entendí lo que estaba gritando ─ dice Kagura ─. En ese momento no sabía si reírme de la desgracia o asquearme al pensar dónde estaba siendo mordido.
Los demás miembros del grupo se echan a reír mientras empiezan a hablar sobre aquella vez que abandonaron a Naraku. El villano se enfurece mucho al ser objeto de todas aquellas burlas, e incluso intenta intervenir para parar las burlas, pero nadie parece hacerle caso al principio, cosa que lo hizo enfadar muchísimo.
─ Mierda ¿Cuándo fue que mi autoridad vino a dar a la basura de ese modo? Recuerdo que antes se me hacía mayor caso.
─ El equipo de Inuyasha ha reiniciado la búsqueda ─ avisa Kanna, mostrando las imágenes a través de su espejo.
─ Ya se me hacía raro que no lo hicieran. Kagome llevaba un rato desaparecida ─ opina Kagura.
─ Esto me preocupa mucho, para serles sincero ─ dice Hakudoshi ─. La fuerza vital de Naraku y mía están atadas, y lo mismo va con Akago. Si Inuyasha consigue encontrar a Akago y lo asesina, también yo acabaré en el otro mundo junto con Naraku.
─ Es verdad. Algo típico en alguien tan valiente y bastante macho como Naraku: usar un bebé como escudo youkai cuando se ve en un problema ─ ironiza Akago.
─ ¡Yo no soy ningún cobarde! ─ se defiende Naraku ─ Por si ustedes no lo saben, yo destaco entre los que son como yo como alguien osado, valeroso, fuerte y tenaz. Y la fuente que les cito es de una encuesta realizada por algunos súbditos de la madre de Sesshomaru.
─ ¿Osado, valeroso, fuerte, tenaz? ─ Kageromaru se cae del hombro de Yuromaru al no contener la risa ─ ¿A quiénes encuestaron ellos para que figures con semejante talante? Eso no hay quien se lo pueda creer.
─ Ustedes mismos pueden averiguarlo si quieren, pero hay algo más importante que tengo en mente ─ dice Naraku antes de que nadie más dijera nada ─. En vista que Inuyasha ya está en mi búsqueda y que no se detendrá aunque tenga que mate a Akago, les propongo que busquemos alguna alternativa para esconderlo de todos ellos.
─ Sí, porque eso va a ser muy fácil ─ ironiza Tsubaki ─. Veamos, Inuyasha es un hanyou, por lo que es capaz de detectar el aura de un youkai, a su lado hay un monje y una sacerdotisa, ideales para detectar energías sobrenaturales, y también contemos al zorrito y la gata, ambos youkais, por lo que aportarían también alguna fuerza a la búsqueda.
─ Vamos, que la más normal es la cazadora, y todo el día lleva consigo un búmeran de hueso mucho más grande que ella ─ culmina Kohaku, fingiendo que aún no recuperaba sus recuerdos.
─ Lo sé, esto representa una pega bastante complicada de superar, pero alguna alternativa debe haber ─ se queja Naraku, no queriendo oír más objeciones ─. Tiene que haber alguna forma para que esos imbéciles no puedan detectar la presencia de Akago sin importar lo que intenten ¿No tendrá acaso la hija del señor feudal Rinryu algo que pueda ayudar?
─ No, y estoy seguro que Suiryu me lo habría mostrado de tenerlo ─ confiesa Kohaku.
─ En resumen: estamos completamente jodidos, y Akago y yo estamos necesariamente en la línea de fuego de Inuyasha y sus amigos ─ se lamenta Hakudoshi.
─ No sé cómo es que ustedes no se mueren, si ustedes son tan pesimistas ─ Tsubaki y los subordinados de Naraku ven a este con cara de are you funcking kidding me, pero Naraku no se da por aludido ─. Todo es cuestión de pensar un poco, que a lo mejor algo se nos ocurre.
─ La única cosa que se me ocurre es que cortemos el nexo de Akago y Hakudoshi contigo, y así Inuyasha y sus amigos ya no tendrían que estar buscándonos ─ resuelve Goshinki con algo de hastío.
─ La idea suena bastante bien ─ apoya Tsubaki.
─ Ni hablar. Esa solución a mí no me parece de fiar, así que mejor hay que pensar en algo más ─ responde Naraku de mala gana ─. Habrá entonces que buscar algo que nos sea de utilidad, y también podríamos probar a montar algunas defensas adicionales para que esos tontos no puedan acercarse a Akago.
─ De eso me encargo yo, que de lo contrario la cagas cuando debería confiar en nosotros ─ se ofrece Hakudoshi con determinación ─. Sé que el proceso no va a ser muy agradable que digamos, así que espero que el proceso sea rápido.
─ ¿Ya tienes algo en mente? ─ se extraña Kagura.
─ Sí, pero sé que no te sentirás a gusto si te lo digo.
─ Hakudoshi tiene razón ─ interviene Goshinki ─. Yo ya acabo de leerle la mente, y me arrepiento de haberlo hecho.
─ Bueno, ¿pero la idea es buena o no? ─ se impacienta Naraku.
─ Sólo es efectiva. No es buena, simplemente efectiva ─ responde Hakudoshi.
─ Entonces que no se diga más. Tenemos que poner manos a la obra.
─ ¿Qué hay de los trofeos del festival? ─ Kanna derriba el ambiente que había conseguido erigir Naraku.
─ Es verdad. Será mañana que pensemos en algo, que ahora estamos ocupados ─ Kageromaru se burla con disimulo.
El consejo de sabios se separa entonces y dejan allí a Naraku. El hanyou se indigna al quedar ignorado por sus subordinados justo cuando estaba en la mejor parte, pero ya no había nada que hacer más que simplemente descansar y procurar darse un baño completo, pues toda la suciedad que cargaba encima le resultaba bastante molesta.
CONTINUARÁ…
Con esto culmina la primera reunión del año, marcada por el regreso de Naraku al consejo de sabios. Esta historia ya viene bastante avanzada, y posiblemente pase directamente al kanketsu-hen luego de finalizado el primer anime. Les dejo por lo pronto, y espero por sus opiniones con respecto al capítulo.
Hasta otra
