Día 315 – Reunión 44

El célebre consejo de sabios había regresado al palacio que tiempo atrás habían convertido en su hogar, y por primera vez se organizaban sus miembros sin la compañía de Hakudoshi ni la de Akago, pero al menos contaban con el regreso de Kanna, pues llevaba varios días sin aparecer. Goshinki, Yuromaru y Kageromaru se habían encargado de preparar personalmente la mesa, en lista que la servidumbre en el palacio estaba libre ese día. Por su parte, Kagura, Kanna, Tsubaki y Kohaku se habían puesto de acuerdo para hacer juntos la comida con la que coronaban la reunión, y Suiryu llega a última hora.

─ Esto se ve delicioso. Esta clase de cosas siempre gustan bastante ─ opina Kageromaru al ver lo que se había cocinado.

─ Todo está en la técnica al momento de hacer la salsa, también cuando cueces los hongos ─ dice Tsubaki con una sonrisa tan amplia y radiante que los demás creyeron que podría enceguecerlos ─ ¿No creen que la cocina es arte realmente sorprendente? Tiene tantas formas y hay tantos modismos e ingredientes a lo largo del mundo. Es tan emocionante.

─ ¿Se puede saber qué te pasa? Jamás te había visto tan feliz ─ dice Goshinki.

─ Es que finalmente logré encontrarme con Kikyo ─ todos alzaron las cejas al comprender ─. Puede que no sea exactamente la de hace más de cincuenta años, pero su aroma sigue pareciéndose tanto, y su mirada seria hace que me derrita.

─ Te entiendo que te vuelva loca el hecho de que te mire luego que dejaste de lado tu faceta tsundere, pero lo del aroma me hace creer que Inuyasha te lo ha contagiado ─ dice Kagura.

─ Ustedes no saben nada de mis sentimientos hacia ella, pero tampoco es que me importe tanto. Con que ella sí lo sepa me es suficiente.

─ Bueno, en eso te doy la razón.

─ El amor es algo realmente hermoso, y eso lo puedo decir con total propiedad ─ opina Suiryu ─. Antes de conocer a Kohaku creí que todo se resumía en estudiar mi rol dentro de los grandes dominios de mi padre y también algo de leyes para así no dejarme vilipendiar por estafadores, pero ahora tengo también el objetivo de estar con Kohaku, e incluso estoy trabajando con algunos sirvientes que me han abierto la posibilidad de hacer que Kohaku tenga la capacidad de ser tan longevo como un youkai.

─ ¿Eso es cierto? ─ Kohaku no cabía en sí de la sorpresa, y los demás estaban igual.

─ Así es, pero primero hará falta comprobar si aquello funciona para así llevarlo a cabo, y es posible que tome unos pocos años.

─ Suiryu, te advertimos que 100 o 200 años para un youkai es como un puñado de arena en una playa, pero para los humanos es demasiado tiempo ─ advierte Kageromaru.

─ No. Con unos pocos años me refiero a que dudo mucho que pase de una década, pero me dijeron que lo más probable es que la espera sea aún más corta.

─ Una vida larguísima al lado de Suiryu. Eso es para alucinar ─ dice Kohaku con la mente totalmente nublada y una ligera y boba sonrisa ─. Aunque igual tendré que seguir esperando, y encima para eso tendré que mantener seguro el fragmento de Shikkon que todavía permanece en mi espalda, a pesar que a veces me pica.

─ Cierto, ese detalle nadie lo había tomado en cuenta ─ se lamenta Kagura ─. Naraku se estará obsesionando con recuperar el fragmento a como dé lugar, y como él tiene la costumbre de barrer con todo lo que haya en su camino para lograrlo, definitivamente no podremos esperar que se contenga en lo más mínimo.

─ Pero Inuyasha se hizo más fuerte. Mi hermana me pasó el aviso hace poco ─ Kohaku le hace un gesto a Kagura para que saque el teléfono y revisa en el Facebook para mostrar unas fotos ─. Tan solo miren esto. Incluso le ha quitado ese poder raro a la espada de Sesshomaru.

─ Mmm, ya veo. ─ Kagura pasa las imágenes hasta que se detiene y suelta una risa ─. Pobre niño. Si tan solo supiera lo que hizo Kagome.

─ ¿Qué es? Dímelo ─ se interesa Kageromaru.

─ Se trata de una foto de "Sota Higurashi". Al parecer es el hermano menor de Kagome. Miren esto.

Todos miran la foto y se desternillan de risa al ver la fotografía de un bebé desnudo e inflando los cachetes mientras miraba a la pantalla, y encima de la foto decía "feliz cumpleaños al pequeñín más adorable". A Kagura casi se le cae el teléfono cuando no puede seguir conteniendo las risas, y hasta se apoya sobre Kanna, quien esconde su rostro tras ambas manos, pues también ella se estaba riendo.

─ ¿E-en serio? ¿Ese es el "hermanito" de Kagome? ─ Tsubaki se sostiene el estómago, pues ya le empezaba a doler por tanto reír ─ Me gustaría saber dónde está ese chiquillo, pues me imagino que se dará un gusto viendo esto.

─ Sí, así lo pensamos todos ─ dice Goshinki.

─ Tendríamos que organizarnos y tratar de espiar de dónde viene Kagome, y así podríamos averiguar de dónde viene, y así podríamos conocer a su familia ─ propone Kagura, y todos se muestran de acuerdo ─. Me imagino que debe tener algún pariente que produzca sake, o al menos a algún conocido cercano, y podríamos entonces averiguar cómo le sale una bebida de semejante calidad.

─ Eso suena genial. Pega bastante bien ─ responde Tsubaki ─. Para la próxima vez que me encuentre con Kikyo le propondré matrimonio, sin rodeos, y si ella me acepta, podríamos ordenar como veinte botellas de sake para celebrarlo ¿Qué les parece el plan?

─ Si es por veinte botellas, entonces me gustaría organizar también una boda entre Kanna y yo, y así podríamos duplicar la puja ─ Kagura tenía una sonrisa tan amplia que casi se desencajaba ─. El plan no podría ser más sencillo, y puedes confiar en que te voy a ayudar con tu proyecto, Tsubaki.

─ Por el sake cualquier cosa ─ dice Kageromaru entre risas.

─ Eso sería bueno. Me encanta la idea ─ apoya Suiryu ─. Además, la forma de hacer sake de aquella aldea de la que venga la sacerdotisa vendría maravillosamente para los elaboradores del palacio de mi padre. Nuevas técnicas podrían significar variedades de sake más deliciosas, y al final se traduciría en grandiosos éxitos monetarios. Estoy segura que mi padre estaría encantado de saberlo.

─ Entonces está decidido. Debemos llevar a cabo las investigaciones esta misma tarde, pero primero deberíamos comer, que los platos se nos enfrían ─ Tsubaki empieza rápido a comer.

CONTINUARÁ…


Sí, así finaliza otra reunión. Cada vez más cerca del último capítulo, el consejo de sabios estará dando todo cuanto le queda para cerrar con broche de oro.

Hasta otra