Año 3 – Reunión 47
─ ¿Todavía nada? ¿Es que esos anfibios son estúpidos o qué? ─ Suiryu se soba las sienes al ver que le llegaba el mismo documento diplomático con quinta vez consecutiva.
─ ¿Qué pasa? ¿Esos hombres-salamandra siguen creyendo que no has firmado el acuerdo? ─ se acerca Goshinki.
─ Realmente no sé qué tienen en sus limitadas mentes que no son capaces de comprender la respuesta que doy a sus peticiones, y siempre doy la misma respuesta, procurando ser lo más clara posible, pero estos youkais con cerebro de mantis de pinzas gigantes siempre regresan a hacer las mismas preguntas como si nada. A veces creo que me están vacilando.
─ Esto sin duda es un trabajo para ti, Goshinki ─ interviene Kageromaru ─. Podrías aprovechar tu escuela para youkais y hanyous para que esas criaturas desarrollen algo de capacidad mental, suponiendo que algo así sea posible.
─ Claro que lo es. Imposible es una palabra que no existe en mi diccionario ─ responde Goshinki con ímpetu ─. Ya verás que a esas criaturas les haré comprender lo que Suiryu dice, y en cuestión de pocos meses toda su atrasada comunidad será de vanguardia.
─ Pues te deseo la mejor de las suertes, pues yo también necesito que eso funcione ─ dice Suiryu soltando un suspiro.
─ ¿Hay algo nuevo? Lo estoy oyendo hablar sobre algo ─ aparece Tubaki junto con Kanna, y Suiryu, Kageromaru, Goshinki y Yuromaru se extrañan con ello.
─ ¿Kanna no estaba con Kagura cuando se fue al hogar de los hombres lobo para burlarse de Koga? ─ pregunta Goshinki con razonable duda.
─ Eso hicieron, si hasta Kagura estuvo vacilando a ese Koga hasta que se cansó, y luego se fue en dirección sur para encontrarse con Kohaku, pero antes le dijo a Kanna que regresara conmigo al palacio ─ todos se dan por entendidos ante la explicación de Tsubaki ─. Yo también estuve en ese lugar, y les digo que hasta me dio pena el líder de los hombres lobo. Tendrían que verlo rojo y a punto de explotar. Esa imagen estaba de leyenda.
─ Si tú lo dices, entonces te tomamos la palabra. Sabes que has mostrado ser de confianza en nuestro grupo ─ Suiryu deja sus deberes para estirarse un poco para quitarse el hormigueo de las piernas ─. Realmente este trabajo es duro. A veces me pregunto cómo le hace mi padre para cargar con tanto, pues esto no es ni la mitad del trabajo que realiza todos los días.
─ Chicos, algo acaba de ocurrir ─ Kanna saca de pronto su espejo y muestra a todos lo que pasaba ─. Kagome ha vuelto a aparecerse.
El consejo de sabios se queda mirando con sorpresa lo que pasaba en la imagen mostrada por el espejo. Veían a Inuyasha recibir a Kagome con una emoción incontenible, y luego se podía ver a sus demás amigos recibir también a Kagome y celebrar su retorno a ese mundo. El grupo que veía todo por el espejo estaba atónito, pues ninguno de ellos pensaba que Kagome pudiese volver alguna vez.
─ Kagura se va a poner contenta ─ apunta Goshinki ─. Kagura lleva ya tres años esperando a que Kagome regrese con una botella de sake de su aldea, y ahora resulta que ha vuelto, e incluso se ve que lleva consigo varias botellas grandes.
─ Kagome ha salido del pozo donde se depositaban los huesos de youkais derrotados ─ dice Kanna, llamando la atención del grupo ─. Según las leyendas locales, aquellos huesos desaparecían misteriosamente porque el pozo tenía la capacidad de hacerlos viajar por el tiempo. Tal vez eso explique que las ropas de Kagome no coincidan con las de ninguna aldea que conozcamos.
─ Es la primera vez que te oigo hablar tanto de forma seguida, pero tienes mucha razón ─ dice Tsubaki ─. Realmente Kagura se pondrá muy feliz, pero ese pozo ahora mismo tiene un serio problema ─ todos se quedan mirando a la sacerdotisa mala ─. Desde hace tres años ese pozo ha dejado de funcionar. Al parecer los poderes sobrenaturales que allí yacían se habían inactivado o apaciguado, y eso podría explicar que Kagome desapareciera tanto tiempo ─ todos asienten ─. Ahora que ha regresado, no podemos esperar que ella regrese fácilmente a su mundo para traer más sake en cuanto esas reservas que trajo se agoten.
─ Eso es un problema, pero igual creo que Kagura querría aprovechar al máximo ese momento ─ opina Goshinki.
─ Oh, eso hace que me acuerde de algo muy importante, muchachos ─ todos miran fijamente a Suiryu ─. Resulta que ya se ha fijado una fecha para que Ko-chan y yo nos casemos ─ todos se quedan ligeramente boquiabiertos, y Suiryu ríe divertida ─. Va a ser al principio del invierno y en el palacio de mi padre. Desde luego ustedes están invitados a la celebración, y voy a aprovechar para hablar directamente con Kagome en unos días para saber su secreto para elaborar sake para así mejorar la calidad de las elaboraciones en los predios de mi padre. No todo está perdido, después de todo.
─ Eso es música para mis oídos ─ dice Kageromaru ─. La verdad es que también yo extrañaba ese sake. Era una verdadera delicia que llevaba tres largos años sin probar.
─ Por cierto, esta mañana llegó una nota en el teléfono de Kagome ─ Tsubaki es la que capta la atención de todos en esta ocasión ─. Aquí dice algo sobre una graduación de la preparatoria, y luego aparecen unas fotos de las amiguitas de Kagome y ella misma sonriendo, vistiendo togas y con unos cilindros oscuros en la mano ¿Creen que sea algún tipo de consolador?
─ No lo sé, y sinceramente me parecen muy gruesos para que lo sean ─ responde Tsubaki viendo los portatítulos con algo de horror. No sé de dónde o cuándo sean esas chicas, pero se me hace bastante perturbador que posen de esa manera para un retrato. Ni siquiera en la escuela donde me formé como sacerdotisa se veía algo así con tanta libertad.
─ Eso lo sé ─ responde Kageromaru ─. Jamás creí posible algo como esto. Si realmente esa imagen de Kagome proviene del futuro, mucho me temo que el mundo se irá a la mierda inexorablemente.
─ En ese caso, mejor disfrutemos de nuestro presente mientras podamos ─ propone Goshinki, recibiendo un asentimiento de parte de todo el grupo ─. Genial. Posiblemente mañana venga Kagura, y también tendremos que preparar este palacete para recibir a la madre de Onigumo, pues ella vendrá a quedarse unos días.
─ ¿Esa señora todavía vive? ─ Goshinki asiente en respuesta, y Kageromaru no cabía en sí de la sorpresa ─ ¿Están seguros que esa anciana es humana? Jamás he sabido de un humano que sea capaz de vivir tanto tiempo sin la ayuda de un youkai.
─ Ella nos explicará cuando sea el momento ─ opina Suiryu ─. Mejor dejo este papeleo para después, y podría ayudarles con la limpieza del palacio de ustedes, y espero que Ko-chan venga con Kagura.
Ya habiendo hablado todo, todos ponen manos a la obra y se dedican a limpiar el palacio. Ya llevaban tres años viviendo una paz que realmente se les había hecho placentera. Mismos tres años desde que Naraku había desaparecido de la faz de la Tierra.
CONTINUARÁ…
El capítulo que sigue será el último, el que dará por terminado todo en este consejo de sabios ¿Quieren saber qué pasará? Les recomiendo que esperen a que publique ese capítulo, pero les adelanto que será una tremenda sorpresa. Se cuidan mucho, y pronto estaré para dar fin a este fic, por mucho que duela ello.
Hasta otra
