Un elfo interrumpió la conversación de Draco con sus amigos. Entregando un mensaje de parte de los Señores Malfoy.
—Theo, Blaise, debo irme ahora. Mis padres quieren verme y dicen que es importante —vio la interrogante en sus rostros y siguió—. Yo les diré de qué se trata, no se preocupen.
—Entendemos, Draco. Si es tan urgente, ve ahora mismo —expresó Theo, antes de que Blaise dijera cualquier cosa.
Draco asintió y entró a la red flu. Salió en la chimenea de su salón principal, caminó hasta el despacho de su padre, donde indicaba la nota que lo estarían esperando. El ambiente era tenso y se preguntó de qué querrían hablar con él.
—Hijo —habló su madre con mesura.
—¿Qué pasa, madre? ¿Por qué me llamaron? —indagó
Narcissa rehusaba mirar a su marido —Tu padre tiene algo que decirte.
—¿Sobre lo que discutían el otro dia? —percibió la sorpresa en sus ojos, aunque no lo demostraron— Los escuché, pero no es mi culpa que se gritaran sin antes poner un muffliato...
—En efecto, se trata de eso. Supongo que te enteraste de que tu madre tuvo una hija —el gesto de Draco se mantuvo sereno—, tienes una hermana, Draco.
—¿Y dónde está ella? ¿Quién es? —articuló las preguntas antes de pensarlo un poco
—¿Ya conoces a la señorita Granger, no? —preguntó su padre, le pareció distinguir un toque de perversa diversión en su voz.
Draco no se movió, luego comenzó a hiperventilar, cayendo sobre sus rodillas.
—¡Hijo! —Narcissa se inclinó frente a Draco— Respira hondo, sé que es difícil para ti que sea esa jovencita en específico, pero hay una explicación, y no queríamos retrasarlo más.
Cuando recuperó el ritmo respiratorio normal, el joven alzó la cabeza —¿Y qué esperan de mí con exactitud?
—Primero queremos que la aceptes, ya que sabemos que no se han llevado bien desde que se conocieron —dijo Lucius—. ¿Estás listo para conocer la historia?
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Justo después de enterarse del secreto familiar, Draco recurrió a Harry para distraerse. El moreno lo invitó a su casa sin hacer preguntas, solo le había dicho que no quería estar en la mansión y toparse con sus padres. Sirius lo saludó amablemente, el no cuestionaba la elección de las amistades de Harry, hacía tiempo que había recibido a Draco con los brazos abiertos, después de todo el chico era su familia. El hombre estuvo con ellos un rato y luego fue a su habitación a tomar una siesta. En el transcurso de las horas, Harry sintió que hablaba mucho y al observar a Draco notó que se comportaba de manera extraña desde su llegada.
—¿Ocurre algo? —preguntó el ojiverde, preocupado
—No, todo está bien —escucharon que tocaban la puerta con urgencia y Harry fue a atender.
Draco casi tuvo otro ataque hiperventilatorio al ver al visitante.
—Buenas noches, Malfoy.
Apartó la mirada de la chica, aun abrumado por conocer su verdadera identidad —Hola, Granger —pronunció el apellido enfáticamente, no sabía hasta cuándo la chica dejaría de ocuparlo.
Ella se percató de que había algo raro con él, pero lo pasó por alto y se dirigió a su mejor amigo —Necesito tu ayuda, Harry. Mis padres actúan extraño, como si no me conocieran. No supe que hacer y solo se me ocurrió venir a ti.
Malfoy escuchó con atención las palabras de Hermione y supo que algo tenía que ver su padre. Y no pudo evitar pensar en que eran parecidos, ambos pensaron en Harry al tener un problema.
—No tengo idea de que esté pasando con tus padres, pero opino que no vuelvas a tu casa, ¿quieres dormir aquí? —ofreció el chico y ella lo abrazó
—Gracias Harry, concuerdo contigo. Será mejor que vuelva a casa mañana, averiguaré que les pasa.
—Puedes ocupar la habitación de siempre, sé que es tu favorita —le sonrió confortadoramente.
—Iré a dormir, entonces —informó—. Buenas noches Harry, Malfoy.
Potter tomó asiento junto a su pareja y recargó su cabeza en el hombro de Draco. Este último comenzó a peinar el oscuro cabello con sus dedos, y se apartaron al escuchar la voz de Sirius.
—Oye Harry, ¿Has visto mi túnica nueva? —preguntó el hombre, entrando en el salón—Tengo una pequeña fiesta y me gustaría usarla
—No la he visto, ¿Le has preguntado a Walt? —Sirius negó
—Ahora lo hago —El elfo llegó por el llamado de su amo, desapareció y luego regresó con la prenda de Sirius—. Deberían ir a dormir, ya es tarde.
—Por supuesto, padrino. Por cierto, Hermione llegó hace un momento, va a quedarse aquí.
—Me la encontré en la escalera, no hay problema —miró a Draco— ¿También te quedarás?
—No lo creo, en un momento me iré —Sirius se despidió y se dirigió a la puerta principal.
Una vez se aseguraron de que había dejado la casa, volvieron a la posición anterior. Potter sobre el costado de Malfoy.
—¿Aún no lo sabe? —Harry movió su cabeza negativamente— Tampoco mis padres.
—¿Soy tu sucio secreto? —bromeó el moreno
Malfoy soltó un suspiro y con pesar, confesó —No eres mi único secreto.
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Sorry porque el momento llegó muy rápido, pero no voy a darle largas al asunto, el chiste es que empiecen a llevarse bien sabiendo que son hermanitos.Ahora si, hasta la próxima,Nia.
