Advertencia.- Posible OoC.

® Los personajes de avatar no son de mi creación ni me pertenecen. La trama de la historia, sin embargo, sí que lo hacen. Escribo esto solo con fines de entretención, y espero que respeten su autoría.


Quinto paso

SI LA HACES ENFADAR, DISCULPATE DE UNA FORMA ORIGINAL

Había cosas que a Toph solían molestarle mucho. Como la actitud tan sobreprotectora que tomaba a veces Katara, o la cobardía repentina de Aang. Pero existía algo que realmente la hacía enfadar, y ese algo era que desquitaran en ella un enfado que, raramente, no había sido por su causa.

Así que, a pesar de que su trabajo deteniendo a las flotas de la nación del fuego con Sokka y Suki fue un completo éxito, la maestra ciega no lograba sentirse del todo feliz. ¡Gritarle a ella por nada! Aang y Katara lo habían hecho una vez -el avatar dos, en realidad- y ella no dudó en enviarlos a ambos al demonio.

El engreído principito de la nación del fuego -ahora señor- no iba a ser la excepción, por mucho que a ella le gustara el dichoso príncipe. En lo que a Toph respectaba, la relación -o lo que sea que se estaba gestando entre ambos- estaba tan muerta como la pierna de Sokka.

-Eso fue cruel. -Sokka habló a su lado, pendiente del lugar donde sus amigos aparecerían en cualquier momento. -Me rompí la pierna intentando mantenerte viva.

- ¿Hablé en voz alta?

- ¡Oh, sí que lo hiciste! -Encogió los hombros, dándole un golpe a su mejor amigo en el brazo. -No castigues tanto a Zuko. El pobre es ahora gobernante de toda una nación.

-Mayor razón para que me deje en paz.

- ¿Acaso no lo quieres?

- ¡Claro que lo quiero!

Lo quería, aunque nunca se lo había dicho con esas palabras. En su defensa, Zuko tampoco lo había hecho últimamente, así que estaban a mano. Pero estaba furiosa ahora, lo había estado desde que Aang desapareció y Zuko le gritó en la playa, y Toph solía ser bastante rencorosa en ocasiones. Así que no dudó en dar por acabada cualquier relación que pudiera surgir, importando poco los intentos de intervención por parte de sus amigos y del tío Iroh.

- ¿Cuánto más va a hablar? -Sokka suspiró a su lado, encogiendo los hombros. Luego recordó que ella no podía verlo.

-Ha de estar por terminar.

-Nunca lo había escuchado hablar tanto. -Volvió a concentrarse en Zuko y Aang cuando sintió a las personas comenzar a murmurar muy bajito, volteando en todas direcciones. - ¿Qué dijo?

-Algo de su chica…

-No hablas en serio.

- ¡Toph Beifong! -Maldijo entre dientes cuando quienes les rodeaban no tardaron en reconocerlos, susurrando entre ellos. - ¡Te amo nena! ¿Podrías perdonarme por ser un idiota contigo?

-Sokka… -Llamó bajito a quien estaba a su lado, sintiéndolo inspirar hondamente - ¿Le diste jugo de cactus?