Buenas noches a todos, y feliz Halloween para quienes me leen. ¿Salieron a pedir dulcecitos? Hoy les traigo un nuevo capi que espero que les guste.

Karin-chan150301; Toph no es para nada sutil manteniendo a las mujeres alejadas de su hombre XD, y por eso la amamos. Inuchara2511; No tengo muchas ideas para una respuesta, así que… ¡Hola! Gracias por leer ^^. Teklay; ¡Con la silla, con la silla! Jaja en lo personal, Mai tampoco es de mis personajes favoritos. Gracias por leer y ¡Bienvenida!

® Los personajes de avatar no son de mi creación ni me pertenecen a mí, sino a Bryan Konietzko, Michael Dante DiMartino, y a Nickelodeon. La trama de la historia, sin embargo, sí que lo hacen. Escribo esto solo con fines de entretención, y espero que respeten su autoría.

Paso siete

UNA CITA NO ES CITA SIN UN BESO

― ¿Qué quieres comer?

― ¡Todo lo que puedas pagar, por supuesto!

Toph lucía deslumbrante aquel día, con el vestido de la nación del fuego envolviendo su delgado cuerpo, y el rostro rebosante de salud y vitalidad. Y por cada sonrisa de ella, un pedacito del corazón de Zuko caía rendido a sus pies. El gobernante intentaba disimularlo, por supuesto, más era obvio que la maestra ciega lo descubriría más temprano que tarde. Ella siempre terminaba haciéndolo.

Se limitó a verla comer, despreocupación absoluta en el rostro de ella, y una sonrisa en el suyo. A Toph no le importaba hallarse cubierta de polvo en medio de tanto lujo que les rodeaba. No le importaba tampoco fingirse más femenina ante él, porque estaba segura de sí misma, de quien era. ¿Y cómo no iba a estarlo, si era la mejor maestra tierra y metal que existía?

― ¿Te gustan? ― Las pequeñas manos seguían acariciando cada línea esculpida en la piedra, absoluta concentración dominando sus facciones.

― Pienso que el dragón estaba mejor. ― Decretó, apartándose ahora para volver a su lado. ― Parece ser el mejor del concurso, ¿No crees? Los dragones son criaturas fascinantes.

― Se me ocurre una criatura que lo es aún más.

Su sonrojo podría -quizás- competir con el color de su vestido.

El concurso de esculturas llegó a su fin al atardecer, la favorita de Toph resultando en un nada despreciable segundo lugar. Zuko decidió que era ya hora de regresar, y Toph no se opuso a la idea, yendo a su lado en el camino al palacio.

― Fue divertido. ― Comentó al sentir cercanas las presencias de sus amigos. El mayor suspiró a su lado.

― Sí, lo fue. Solo quería que fuera especial para ti.

― Me gustó mucho, chispita. ¿Puedo compensártelo?

― ¿Compensar qué? ― Las manos femeninas se aferraron a sus mejillas, haciéndolo inclinarse hacia la más joven y, en solo cosa de un parpadeo, sus labios fueron unidos.

Y no había para Zuko sabor más dulce que el de los labios de Toph Beifong obsequiándole su primer beso.

― El que me quieras.