¡Buenas a todos! Primero que todo, quería disculparme otra vez por estar tardando en las actualizaciones. Sucede que, de pronto, me conseguí dos empleos, y poder llevarlos no es nada fácil. Además, he tenido algunos problemas para comunicarme con mi beta, y me siento insegura publicando algo sin su visto bueno. También me disculpo por no haber respondido a sus comentarios en el capítulo anterior, pero dado que llevaba prisa, no me dio el tiempo suficiente.

Karin-chan150301, inuchara2511, Teklay, Bleu Nefeli, Naty-Marisson. Muchas gracias a todas por haber dejado sus reviews. andreuIR, todas sabemos que Top no es siempre tan segura como lo hace parecer, un poquito de nervios también era lo justo luego del sufrimiento de Zuko conociendo a sus padres XD.


® Los personajes de avatar no son de mi creación ni me pertenecen a mí, sino a Bryan Konietzko, Michael Dante DiMartino, y a Nickelodeon. La trama de la historia, sin embargo, sí que lo hacen. Escribo esto solo con fines de entretención, y espero que respeten su autoría.


Paso 10

APRENDAN COSAS JUNTOS, PUEDE SER INTERESANTE

― ¡No lo necesitamos!

― ¡Por supuesto que lo hacen!

― Pura basura. ― Escupiendo con desenfado, la maestra de tierra-control se levantó de su asiento. ― ¿Para qué voy a necesitar aprender a dibujar? ¡Soy ciega!

― En esta ocasión, estoy de acuerdo con Toph. Hacerla dibujar es absurdo, Sokka.

― ¿A qué te refieres con "en esta ocasión"? ¡Siempre tienes que estar de acuerdo conmigo! ¿Y se supone que eres mi novio?

Enarcando una ceja, Sokka se les quedó viendo mientras discutían, una sensación de hartio apoderándose de él. Solo quería que disfrutaran de un momento de aprendizaje juntos, tal como él lo hacía con Suki. ¿Qué había de malo en eso? Y vale, quizás había olvidado -otra vez- que su mejor amiga era ciega, pero no había sido a propósito.

― Tío Iroh, no puedo creer que lo apoyes. ― El más viejo rio animado, poniendo en sus manos la tetera de porcelana a la vez que daba indicaciones al mayor de ambos. ― ¡Sokka está loco!

― Tal vez lo esté, pero en una cosa tiene razón. Aprender algo juntos puede mejorar aun más la relación.

En su opinión, el anciano decía lo que se le daba la gana. Su rostro volteó hacia la derecha, buscando a ciegas una sonrisa que moría por conocer, pero que tantas veces ya había acariciado con la yema de sus dedos. Las vibraciones de Zuko eran suaves, casi armoniosas al momento de verter las hiervas hervidas en las pequeñas tacitas, como si hacer eso fuera para él todo un privilegio.

Había algo en todo eso que la hizo suspirar, hipnotizada por sus casi mágicas palpitaciones, por todo lo que de Zuko se desprendía. Por el hecho de que él parecía feliz aprendiendo a hacer algo tan simple como lo era el té. Por la simple razón de estar a su lado.

― ¿Qué me dices? ― Iroh se había marchado ya, y solo los vestigios del inconfundible aroma a hojas y hiervas llenaba ahora la estancia. Zuko estaba nervioso, aguardando su respuesta, ajeno a la ternura que este hecho le provocaba a Toph.

― No voy a mentir, flamitas. El mío saber mejor.

Aunque ambos sabían que esto era una mentira, el mayor se limitó a hacer un sonido -quizá sonrisa, quizá suspiro- bebiendo del té que su querida niña ciega había preparado, una expresión satisfecha en su rostro.

Ellos podían ser un completo fracaso en eso de dibujar juntos, pero servir el té se les daba de maravilla.