¡Y llegamos con un nuevo paso! Espero que les guste, muchas gracias a todos por leer y comentar. Karin-chan150301, arandiagrande y Aaly, me hizo feliz leerlos aquí y, Aaly, bienvenida al fic. ¡Te apoyo en todo lo dicho! Las Tokko también merecemos soñar. Intentaré darles más para leer en el futuro, así como responder con más amplitud la próxima vez. Ahora mismo me he quedado corta de tiempo, por lo que prometo darles a todos más palabras en el próximo capítulo. ¡Nos leemos!


® Los personajes de avatar no son de mi creación ni me pertenecen a mí, sino a Bryan Konietzko, Michael Dante DiMartino, y a Nickelodeon. La trama de la historia, sin embargo, sí que lo hacen. Escribo esto solo con fines de entretención, y espero que respeten su autoría.


Paso 13

SI NO SABES LA CAUSA DE SU ENFADO, NO INTENTES ADIVINARLO

"Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo."

- ¿Podría alguien explicarme porqué Toph me maldijo apenas me crucé con ella en el palacio?

Enarcando una ceja al escuchar suspirar a su mejor amigo, el avatar buscó en la burlona mirada de Sokka alguna respuesta. Por supuesto, el moreno parecía más preocupado de no reírse de Zuko, que de darle alguna señal. No es que le sorprendiera viniendo de su cuñado.

- ¿Entonces?

-Está enfadada. -Resumió el gobernante de la nación del fuego, recargándose en el respaldo de su silla.

-Si, creo que eso lo noté. -Aang dijo bajito, rascando su mejilla con cierta diversión. -La cosa es, ¿Por qué está enfadada?

-Es lo que intento descubrir.

Luego de toda una mañana ocultándose de su furiosa novia, el señor del fuego Zuko abandonó al fina su despacho/escondite en compañía de Sokka y Aang. Y aún, sin importar el paso de las horas -o comentarios burlones de Sokka- ellos no lograban entender qué había hecho tan horrible durante la noche, que hiciera a Toph enfadar, eso considerando que dormían en habitaciones separadas -la mayoría del tiempo- y que, al momento de desearle buenas noches, ella había sonreído como siempre.

- ¡Chispita! -La tierra tembló bajo sus pies mucho antes de que Toph apareciera en su campo de visión. -También ronquidos y pies ligeros.

-Prefiero "capitán boomerang"

-lo que digas. -Restó importancia la menor, colgándose del brazo de su novio. -Es hora del almuerzo…

Y ella parecía tan feliz y relajada, que no pudieron hacer más que observarla, cada uno más perplejo que el anterior. De pronto, como reaccionando a la sonrisa femenina, tanto Aang como Sokka balbucearon algo de ir al comedor, antes de perderse a una velocidad envidiable.

Zuko parpadeó -aún algo confuso- viendo a la maestra tierra con insistencia. ¿Sería posible que fuera una alucinación?

-Toph… acerca de esta mañana…

- ¡Oh! Creí que habías tomado mis chocolates de la cocina, y luego recordé que los escondí ayer en mi habitación. -La más joven rio, enserio lo hizo, la cabeza echada hacia atrás al carcajearse. -No fue para tanto, ¿Verdad? No era para que lo tomaras tan enserio.

-Eh… no, no lo era.

Por supuesto que no lo era. Una amenaza por parte de una excelente -por no decir la mejor- maestra tierra y metal, de destruir el palacio con él en su interior, no era para nada algo que Zuko debiera tomar en serio.

¡Por Raava! ¡Su novia estaba loca!