Academia Luna Nova, un día como cualquiera, en la habitación que comparten Lotte Jansson, Sucy Manbavaran y Akko Kagari el día comienza con un grito.

-VOLVISTE A USARME COMO CONEJILLO DE INDIAS! - gritó Akko viendo el color verde en su cara

Sucy río.

-Tranquila, pasará en un día o dos.

-NO PUEDO PASAR DOS DÍAS COMO MARCIANO!

-Creo que lo mejor será ayudarla - intervino Lotte

La profesora Ursula escuchó la conmoción y se apresuró a ir al cuarto de las chicas para conocer lo que ocurría, siendo ella la consejera designada de Akko, era además su obligación estar al tanto de todo lo que ocurriera a la jovencita, al abrir la puerta, los gritos se hicieron más claros.

-ARREGLALO SUCY!

Lotte que veía su bola con atención volteó con una sonrisa en su cara.

-Creo que tengo la solución.

Haciendo un giro con su varita Lotte hizo que Akko recuperara el color natural en su cara.

-Listo - dijo sonriendo

-Gracias Lotte! - exclamó Akko

-Vamos tenemos que ir a clase, es tarde - terció Sucy

El día transcurrió tranquilo, en otra parte Diana habla con Hannah y Barbara, sus amigas más cercanas.

-Para que querías vernos? - preguntó Hannah

-No iré a la última clase - dijo fríamente

Sus dos amigas abrieron sus ojos tanto como pudieron, aquello no era en absoluto usual en Diana Cavendish.

-No me vean así, tengo algo que hacer.

-Podemos ir contigo? - pregunto Barbara

-No.

-Pero Diana - insistió Hannah

-NO. Tengo que hacerlo sola. - replicó aquella

Y tal cual había planeado Diana caminó hacia una cueva que no estaba en ninguno de los mapas que había visto en Luna Nova, sin embargo ella la había visto el día que había ayudado a Akko cuando esta caía cerca de la piedra filosofal. Había investigado mucho tiempo hasta que al fin dio con un libro que hablaba sobre ella y sobre un secreto que se ocultaba en su interior. En el salón de clase la primera en notar la ausencia de Diana fue Sucy.

-Diana no está en clase.

Akko entonces reparó en el asiento vacío.

-Que raro… Diana no faltaría a clases sólo porque sí…

Mientras tanto Diana seguía caminando por la cueva, a pesar de que su varita iluminaba su camino no reparó en que el piso desapareció de sus pies y un grito que solo el frío vacío de la cueva escuchó inundó la estancia para luego terminar con un pesado golpe. Pasaron dos horas para que la chica rubia abriera los ojos, lo primero que notó fue una sensación pegajosa en su cara, al pasar su mano sus ojos se abrieron como platos al notar que era sangre seca, mareada se sentó en el frío piso de piedra y notó que uno de sus tobillos también estaba lastimado, lenta y trabajosamente se puso de pie y notó un resplandor verdoso a la distancia. Sosteniéndose de la pared avanzó hasta llegar a una estancia donde vio un libro en un pedestal y un enorme cristal verde frente a este, con un enorme dolor en su tobillo Diana llegó hasta el pedestal y comenzó a leer el libro escrito en lenguaje antiguo.

-Pero… esto… esto es…

La rubia levantó la vista al escuchar una voz en su cabeza

-lee… es la respuesta que buscas Diana… lee

En la biblioteca la maestra Ursula Callistis, cuyo verdadero nombre es Chariot du Nord y que fuera conocida como Shiny Chariot, revisa los viejos textos, su sorpresa no conoce límites al notar la ausencia de cierto libro. No le tomó mucho tiempo saber quien lo tenía y aquello aumentó su preocupación.

-Diana… Dios no…

Tomando su escoba voló a toda prisa a la cueva donde Diana lee de aquel extraño libro, de la enorme piedra verde frente a ella una extraña energía empieza a hacer levitar a la adolescente

-Eso es… sigue leyendo Diana…

-no… no debo… esto… está mal…

-LEE!

Un grito llenó la estancia cuando aquella energía estalló en el cuerpo de la adolescente que con lágrimas en los ojos continuó leyendo aquel texto, guiada por una voluntad que ya no era la suya. Mientras tanto, la maestra Ursula ya como Chariot corre por el interior de la cueva buscando a Diana.

-DIANA! DIANA DONDE ESTAS! DIA

-Chariot…

La joven mujer vio el brillo en los ojos de la adolescente y las manchas de sangre en su uniforme

-Diana, Diana estás bien?

Pero lo que obtuvo por respuesta fue el impacto de un fogonazo verde esmeralda que la lanzó fuera de la cueva y la hizo terminar aparatosamente frente a esta. Trabajosamente la joven mujer se levantó y observó a Diana levitando cerca de ella.

-Diana… que… tienes…

Una carcajada precedió a la respuesta.

-Soy libre de nuevo Chariot… gracias a esta torpe muchacha la piedra filosofal será mía y nadie detendrá mi conquista…

Los ojos de Chariot se abrieron como platos al reconocer la voz que salió de los labios de Diana.

-no…

En Tokio, Japón, una joven de largo cabello rubio esta sentada en el alfeizar de su ventana. Una gata negra con una luna creciente se acerca a ella.

-Serena que tienes? Llevas días así.

-Tengo miedo Luna…

-Que novedad. - replicó la gata acurrucandose

-Lo sé, siempre he sido miedosa… pero esto es diferente… algo me dice que… tendré que volver a ser Sailor Moon…

-Serena, no has sido Sailor Moon en ocho años, desde que acabamos con Sailor Galaxia nada ha pasado, todo esta calmado y en perfecto balance en el sistema solar, no debes preocuparte.

-Luna… quiero me prometas algo.

-Que?

-Si tengo que volver a ser Sailor Moon… quiero que me jures que no le dirás nada a las chicas.

-Serena de que estas hablando?

-Por favor. Ami esta por irse a la escuela de medicina, Lita se casará el mes que viene, Rei será nombrada nueva sacerdotisa principal del Templo Hikawa y Mina se irá a filmar una película a América, por nada del mundo voy a dejar que algo arruine sus sueños.

-Bueno, considerando que nada va a pasar… de acuerdo, te lo prometo.

Sin embargo algo si estaba por pasar, y más pronto de lo que Luna podía imaginar…

Continuará...