Hola mis lectores sigo viva, y les traigo el capítulo de hoy wuju….

Les debo una gran disculpa por haber tardado tanto si muchos me siguieron desde el principio se dieron cuenta que actualizaba casi a diario, y la verdad era que los capítulos eran más cortos, y ya tenía super bien pensado como estarían estructurados. Como ven ahora los capítulos con un poco más largos y la historia dará más personajes y otros sucesos.

NO VOY A MENTIR tardare más en actualizar y espero no me odien y me tengan paciencia, pronto acabaran mis vacaciones y entrare de nuevo a la universidad, me esforzare mucho y tratare de no ser de esas autoras que dejan de actualizar por meses, siendo honesta odio eso a veces hasta cuando me llega el correo de que actualizaron y olvido hasta de que trataba el fic. No quiero que pase eso con este. No sé cómo rayos le hare, pero me esforzare.

Aura117, Nía-chan, Dark-nesey, Lulytaa y quien sea que se puso Guest

GRACIAS POR LOS PRECIOSOS REVIEWS LOS ADORE VALEN MIL.


En medio del camino a un pueblo algo desolado se hallaban caminando un par de guardianes sumidos en el silencio. Sakura contemplaba los alrededores interesada mientras que Sasuke mantenía la vista al frente del camino, sin mostrar ninguna expresión en su rostro.

- ¿Sasuke? – Llamo la ojijade rompiendo el silencio.

-Hmp. - Respondió sin voltear a verla.

-Las misiones que hacen los elementalista ¿Cómo se dirigen? ¿Quiénes las solicitan? - El morocho giro su cabeza en dirección a ella.

- ¿Alguna vez dejas de preguntar cosas? - La pelirrosa bufo ofendida e inflo sus cachetes en un tierno puchero. Sasuke al ver la expresión de Sakura soltó un suspiro derrotado. - ¿Te has preguntado como rayos se mantienen los colegios? - Cuestiono el azabache, volviendo su vista al camino.

-No.- Respondió bajando la cabeza apenada por su ignorancia.

-Pon atención, que es lo último que explicare por hoy. -Ordeno intimidante. -Para entender las misiones debes saber lo básico, que es el cómo se les asigna rangos a los elementalistas. -

- ¿Rangos? – cuestiono confundida.

El morocho asintió. – El colegio mide el control sobre las habilidades que poseemos, como fuerza física, control de la energía, habilidad en el combate cuerpo a cuerpo, entre otras cosas. Dependiendo de cómo salgas en la evaluación es el rango que te dan. ¿Entendiste? -

Sakura hizo una señal de afirmación con su cabeza.

-Hacen una evaluación cada cuatro meses, ósea tres veces al año. A partir de eso te dan un nivel y te jerarquizan. Ahora, entre esos rangos están A, B, C, D y Omega. -Hizo una leve pausa. -Los D son el rango más bajo, son elementalistas con un nivel inferior ya sea en el control de su energía, o simplemente su habilidad es baja en todos los campos que ya te había mencionado. Los nuevos por lo general tienden a ser este nivel. Aquellos que ya poseen un mayor control y son más hábiles en combate van subiendo de nive B. –

Sakura lo escucha fascinada. -

- Además existen ciertas personas que no se especializan en batalla, estos entran en otras especialidades, como curación, rastreo, sellado, etc. Ahora, el rango A es uno de los rangos más altos, el control y habilidad de batalla debe ser excepcional, su manejo es perfecto y tienden a ser los mejores. Los maestros del colegio son todos perteneciente al nivel A. De hecho, es un principal requisito que te piden porque significa que tienen control total de sus habilidades. -

- ¿Y el nivel omega? -

-Es un rango especial. Son lo mejor de lo mejor, se le conoce como la elite. Son considerados los más fuertes y respetados, casi todos los guardianes alcanzan ese nivel. Algunos de los directores de los colegios y líderes de clan llegan a pertenecer a este nivel, por ejemplo, Itachi es el próximo a ser líder del clan Uchiha y él es nivel omega. -

- ¡Vaya! Que sistema tan complejo tienen. -Dijo asombrada. - Oye Sasuke ¿Entonces por el hecho de ser nueva pertenezco al rango D? –

El morocho negó con la cabeza -Lo dudo mucho, tu control es bueno, y aprendes rápido, a veces creo que demasiado rápido. De hecho, eres mejor que muchos de rango C, -Alzo una mano a hasta su barbilla pensativo. - Incluso tal vez si te hicieran la evolución tendrías un rango C o B. Si te esfuerzas en un año o dos podrías alcanzar el nivel A.-

Sakura sonrió orgullosa y feliz. - ¿Sasuke tú que rango eres? – interrumpió

-Por el momento A, próximamente seré Omega. - sonrió arrogante. -

-Bien puedes continuar señor próximamente seré omega. – Hablo sarcástica.

Sasuke la fulmino con la mirada y prosiguió -Bueno prosigo, en cuestión a las misiones, es importante aclarar que existen muchos individuos normales que conoce de nosotros. Ellos al ser incapaces de resolver ciertos problemas o situaciones, buscan la ayuda de los elementalistas. Ahora existe un área en el colegio que se encargada de las misiones. En esa sección se hacen solicitudes, y dependiendo del grado de dificulta se clasifican con el de darles un precio. Pueden ser desde el exorcizar lugares y buscar personas, hasta tener que matar demonios de alto nivel. -

- ¿Precio? ¿Cobran? -Pregunto cofundada

-El dinero que se gana de la misión se le entrega al colegio y un pequeño porcentaje al elementalista o elementalistas que realizaron la misión. Así es como se sustenta el instituto, además de que los diferentes clanes proveen de cierta cantidad al mes y así mantener los colegios en buenas condiciones. -

-Vaya, es todo un negocio. -

-Se podría decir, y antes de que preguntes, nuestra misión es sellar un demonio nivel Delta, que se ubica en un pueblo en las afueras de Fukui. –

- ¿También clasifican demonios? -

-Si dependiendo de su fuerza, se clasifican en alfa, beta, gamma y delta. Son los más comunes. No obstante, también existen el nivel épsilon, pero esa clasificación solo es para Kaguya. -

- Ya veo ¿Y Como lo sellare? –

-Realizaras un sello espiritual de cuatro puntos. Después de llegar a la posada, iremos un lugar donde no haya gente y te enseñare hacerlos. –

- Todo esto es con el objetivo de que aprenda a realizar barreras de sellado ¿no es verdad? -

-Mientras más rápido aprendas, más pronto podremos comenzar a entrenar todos juntos y así hacer el sello que volverla a dormir a Kaguya en otra dimensión. -

-Sasuke yo…- Comenzó a mostrarse ansiosa.

-No te preocupes, luego de realizar algunas misiones iremos a donde habita el clan Uzumaki, ellos se especializan en ese tipo de habilidades, te ayudaran. -

Seguido de caminar unos kilómetros más tarde, encontraron una posada que tenía aguas terminales. Los dueños del lugar eran mujeres las cuales no dejaban de comer con la mirada a Sasuke, sin embargo, para la gracia de Sakura, el las ignoraba olímpicamente.

Se dirigieron a la recepción donde una mujer madura y bastante hermosa los atendió. La mujer no pudo evitar no recorrer a Sasuke con la mirada.

- ¿Cuántos cuartos serian? ¿Solo son usted y su hermana? – pregunto coqueta.

"¿Hermana? "Pensó la Haruno irritada debido a la pregunta de la mujer.

-Un cuarto está bien, nos quedaremos unos días. - Hablo secamente Sasuke, la mujer se sorprendió ya que solo las parejas pedían un cuarto.

-Muy bien síganme- Pidió otra joven con la mirada decepcionada, al escuchar que habían pedido un cuarto, obviamente eran pareja a los ojos de los demás.

El lugar era sencillo, bien iluminado, limpio y cálido. Les mostró el camino a su habitación la cual se encontraban en el segundo piso. Posteriormente al llegar al cuarto, observaron que este se dividía en dos áreas; la primera tenía una mesa pequeña, con dos cojines, dos puertas deslizantes una que permitían ver la vista a la luna y a jardín de abajo, en cuanto a la otra, donde se ubicaba el área de dormir.

Cuando la pelirrosa se dirigió a la segunda sección de la habitación, se percató que solo había un futón matrimonial, se sorprendió y regresó a la sección de la salita, más la mucama ya se había retirado.

-Sasuke, solo hay un futón, será mejor que pida un futón extra en recepción. – señalo Sakura.

-No importa, podemos dormirlos dos ahí, es grande- dijo restándole importancia el azabache. Pero Sakura seguía nerviosa, sabía que si los dos dormían juntos. una cosa los llevaría a la otra.

-Sasuke deberíamos de comenzar el entrenamiento. - Pidió Sakura nerviosa. La joven solo deseaba dejar de estar a solas con el Uchiha menor.

Sasuke alzo una ceja extraña por el nerviosismo de la pelirrosa. -Vamos entonces. – dijo saliendo de la habitación.

Los guardianes se dirigieron a un lugar desolado, a uno diez minutos de la posada. Estaban rodeados de árboles que les daba privacidad y así nadie miraría lo que hacían.

-Este sello radica en formar cuatro puntos de energía que se expandirán hasta unirse, generando un tipo prisión hecho de energía, es parecido a una barrera, aunque un poco diferente. Al momento que liberes tu energía, necesitas pensar en que deseas desaparecer algo. Esa es la clave para poder formar el sello que lograra atrapar al demonio. -

- ¿El demonio desaparece? -

-Se traslada a una dimensión de la cual no puede salir y este queda sumido en un profundo sueño. - Explico. - Bien, coloca tus manos juntas y une tus dedos, observa bien los puntos donde se originará tu energía. -

Sakura comenzó a imaginar que su poder se colocaba en las diferentes áreas que Sasuke le menciono y posteriormente varias esferas de energía aparecieron a unos metros de los guardianes, formando lo que parecía ser un cuadro.

-Muy bien ahora únelas, necesitas que esas esferas se adhieran unas a otras. –

Ahí fue cuando todo comenzó a complicarse para la pelirrosa. El hacer que estas comenzaran a vincularse era más complicado de lo que parecía, cuando estuvieron a punto de unirse la energía fluctuó y desaparecieron todas las esferas.

-Diablos, es más difícil de lo que pensé. – Dijo al ojijade frustrada.

-Lo hiciste bien y más por ser la primera vez, solo concéntrate más en la siguiente. No te iras de aquí hasta que la hayas unido todas. -Advirtió el morocho.

Sasuke tomo asiento en un árbol y Sakura bufo molesta, se sentía como cuando un padre le decía a su hijo que no se levantaría de la mesa, si no, se comía todas sus verduras.


Mientras tanto en el colegio Hinata e Izumi se encontraban hablando cerca del lago.

- ¿Todo bien Hinata? Te noto preocupada-

-Los líderes de los clanes están moviéndose- Exclamo preocupada.

- ¿Te refieres al asunto de Sakura? - Cuestiono la castaña.

La ojiperla asintió- ¿Itachi ya te lo menciono? -

- ¿Que intentaran casar a un líder de los clanes con ella? Y usarla como vientre viviente. -Respondió sarcástica y molesta- Es algo normal que ocurra eso con las guardias mujeres ¿no? -

Hiante asintió tristemente. -Es lo común, ya que yo pertenezco a un clan y Sakura no, ella es un blanco más fácil. además, Naruto siempre estuvo ahí. Porque lo que se estableció que él y yo uniríamos a nuestras castas. – hizo una pausa. -Se le informo a Neji que debe cortejarla. Aunque creo que él lo hace más por interés personal que por el clan, ¿Qué hay de Sasuke e Itachi?

-A Itachi no le interesa y Sasuke creo que no está enterado y no sé si intente algo. -

-Él está interesado en Sakura, solo que aún no se ha dado cuenta o no quiere hacerlo. -

-Es verdad, pero luego de todo lo que ha pasado, perder a su madre, ser rechazado por su clan e incluso su padre, ósea el tipo lo mando con orochimaru. -Menciono frustrada. - Es normal que sea así de cerrado, solo espero que el tonto se dé cuenta antes de que alguien más cautive a Sakura. -


El atardecer se hacía visible en el bosque donde se hallaba Sakura, después de horas intentando arduamente el poder unir las esferas de energía se encontraba algo cansada, Sasuke no le permitió tomar un descanso, y en su último intento logro mantener cada esfera de energía unida formando una típica caja. En unos cuantos segundos las uniones se separaron y las esferas desaparecieron. Sakura se tiro al piso de rodillas exhausta.

Sasuke se puso de pie y se acercó a ella. -Con eso es suficiente, no creí que podrías unirlas si te soy honesto. - sus labios se torcieron en una sonrisa cautivadora. -Mañana practicaras el mantenerlas unidas, por hoy vayamos mejor a descansar. -Le ofreció su mano y así ayudarla a levantarse.

Ambos caminaron hacia la posaba, y una vez ahí enseguida decidieron bañarse en las aguas termales con el objetivo de lograr quitarse la suciedad y relajarse. Una vez listos, ya en sus batas típicas, que se prestan en las posadas, decidieron ir cenar.

- ¿Sasuke cuánto tiempo te tomo hacer ese sello espiritual? – Menciono tomando un poco de arroz con sus palillos.

-Yo no poseo habilidades de ese tipo. - Hablo desinteresado.

Los palillos se cayeron de la mano de Sakura, la cara de la pelirrosa se torció a ver a Sasuke con la boca abierta. - ¿ENTONCES COMO MIERDAS ME GUIABAS?

-La teoría es más que suficiente para enseñar- Pregunto calmado mientras comía su arroz tranquilamente.

- ¡Tú sabes que eso es mentira! -

-Sakura. - Hablo calmado- ¿Pudiste hacer sello? – Cuestiono aun con la vista en su arroz.

-Casi…- Dijo apenada

-Entonces cierra la boca y come, molesta-

-Grrrrhhhh- Gruño irritada la joven por la falta de tacto del Uchiha.

Mas tarde ambos jóvenes se dirigieron a su habitación, Sakura fue a cepillarse su largo cabello antes de ir a dormir. Cuando regreso a donde dormirían no vio al morocho. Aunque unos segundos más tarde sintió una respiración en su cuello, y como unas manos desabrochaban su bata.

- ¿Sasuke? ¿Qué haces? – cuestiono confundida la ojijade.

- ¿Acaso pensaste que sería tu pareja y tu maestro sin nada a cambio? - Beso su cuello y le dio un pequeño mordisco al lóbulo de su oreja. - Es hora de que pagues las clases Sakura. – Ronroneo sensual sobre su oído.


En una cueva oscura un pelinegro con dientes afilados se encontraba haciendo reverencia a un hombre con capucha, al cual no se le podía apreciar la cara debido a la oscuridad.

-Tu misión es traerla Kisame, los reportes que me dieron dicen que están en las afueras de Fukui. – hablo el ser misterioso.

-Como usted ordene mi señor. -

-El reinado de Kaguya está próximo… –


Después de haber saciado todos sus deseos, ambos jóvenes se hallaban recostados, cubiertos por el futón, Sakura no despegaba la vista del techo, contemplándolo pensativa.

-Sabes, creí que todos los guardianes podían hacer barreras de sellado o sellos espirituales. -

-Solo Hinata, Naruto y tu pueden, aunque los dos primeros dos tienen sus habilidades muy limitadas- Dirigió su mirada ónix hacia ella. - En cambio tú tienes un tipo de energía espiritual que pueden sellar lo que sea, por eso tu sellaras a Kaguya de nuevo. –

-Gracias por todo Sasuke. - Sakura beso tiernamente a Sasuke en los labios y se acomodó sobre el abrazándolo, dejando a azabache algo sorprendido por su acción.


Al abrir los ojos, Sakura se ubicó de nuevo en el palacio, donde observo a la princesa que se hallaba regando una flor pacientemente, y como era costumbre ya Sousuke estaba observándola sentado sobre un árbol. Mio se percató de su presencia y alzo la vista hacia donde se localizaba el morocho.

- ¿Otra vez espiando mi señor? – Cuestiono mirándolo seria.

-Por el momento no tengo nada más interesante que hacer y pensé en ver que era lo que hacía señorita Mio. –

-Como ve solo cuido del jardín. – Contesto desinteresada, señalando las flores con suma elegancia.

Sakura miraba las imágenes de como pasaban las semanas y se dio cuenta que cada día Sousuke seguía y contemplaba a Mio, procurándola, molestándola y jugando con ella para ver cada una de sus reacciones. Era algo muy interesante de observar. El morocho al principio solía verla con deseo y frialdad, pero con el tiempo su mirada se volvió cálida, y de vez en cuando sonreía sinceramente.

Se encontraban en el bosque donde Mio practicaba arquería y como siempre Sousuke llego a observarla, sin embargo, en lugar de solo verla trajo con el dos Katanas de madera. Se acerco a la pelirrosa y bajo la mirada llena de sorpresa de ella, se la extendió, Mio la tomo con sus pequeñas manos.

- ¿Qué significa esto mi señor? - Aun sin comprender mirando la espada de práctica.

-Quiero ver que tan hábil eres con la Katana- Hizo una sonrisa lasciva. -Hagamos un trato si logras desarmarme, hare lo que sea que me pidas. -

-Sacarme de la mansión y llevarme conocer el mundo. - Dijo rápidamente con una mirada determinada.

-Sousuke se sorprendió por la petición. - Muy bien, aunque si yo gano hara lo que yo quiera. -

Mio frunció el ceño si ella perdía, existía la posibilidad que el Uchiha se aprovechara de ella, lo tenía muy encuentra, sin embargo, una parte de ella deseaba cumplir su sueño.

-Acepto. – dijo decidida

Mio posesiono sus dos manos en el mando de la Katana y la coloco delante de ella en posición recta y en guardia, observo atenta los movimientos del pelinegro. Como el morocho no atacaba decidió ir ella contra él.

Con rapidez lanzo un ataque hacia el frente, este la bloqueo y ataco un Angulo abierto, aunque ella logro bloquearlo rápidamente, la pelirrosa sin duda era rápida.

-Eres rápida, lo admito. - Dijo divertido el Uchiha. Este la comenzó a atacar por todos los lados y ella hábilmente los bloqueo y esquivo todos.

Mio intento atacar a Sousuke, no obstante, al igual que ella él se defendía bien. Cuando el morocho se cansó de jugar con ella en un movimiento rápido, chocaron ambas espadas, dio una vuelta y mando a volar la Katana de la ojijade, seguidamente puso la punta del sable al nivel del corazón de la joven, bajo la mirada sorprendida de ella.

- ¿Pero ¿cómo? -

-Sabes nos llaman el clan de la guerra, porque desde que aprendemos a caminar nos pone un arma en la mano. - Sonrió con suma arrogancia. - Sin duda que para ser una princesa usted es a una ferviente guerra.

Mio no podía evitar sentirse molesta y asustada pero no dejaría que el Uchiha notara su miedo, ahora ella estaba a la merced de él.

-Bien es hora de que cobre mi premio, acércate princesa. - Pidió con voz suave y amable, muy raro por parte de él.

Mio se acercó hasta posesionarse frente a él. - ¿Qué es lo que desea a cambio? -

-Cierra los ojos. - Pidió el azabache. La joven hizo lo que el pidió y luego sintió como este se acercaba lo cual hizo que se tensara completamente, con uno brazo el tomo su cintura, y el otro su cabeza, posteriormente percibió unos labios en su frente. Abrió los ojos y así poder ver como el Uchiha besaba su frente tiernamente. Después de unos segundos él se apartó del rostro sonrojado de Mio.

-Listo. – Sonrió pícaramente.

- ¿Es todo? - pregunto aun sorprendida y sonrojada.

- ¿Acaso querías algo más? Porque eso se pude arreglar. - sonrió coqueto.

-Pero que dice-. Se giro aún más nerviosa, cosa que Sousuke encontró encantador.

-Sera mejor que me vaya señorita Mio, adiós. - Tomo las Katanas y comenzó a retirarse.

- ¿Volverá a entrenar conmigo? - Pregunto sin mirarlo a los ojos, totalmente sonrojada por la petición.

-Si usted lo desea. – Sonrió lascivamente.

-Yo. – dijo sin poder terminar, aun confundida de por qué su corazón latía tan rápido.


La imagen se borró y comenzó a despertar, al abrir sus ojos hallo la cara dormida de Uchiha menor.

-Me pregunto si alguna vez poder ver esa misma mirada y sonrisa de Sousuke en tu rostro Sasuke. -

Se acerco al pelinegro y beso su frente justo como Sousuke hizo con Mio. La pelirrosa se levantó y cambio su ropa rápidamente, luego escribió una nota a Sasuke y salió de la habitación.

Camino a lejos de la posada, deseaba poder hacer la técnica del sello y progresar, así no sería más una carga para Sasuke. Y quien sabe tal vez podría disfrutar un poco de los lugares a los que viajaran.

El viento comenzó a soplar de una manera irregular el aire se volvió frio y sintió una presencia extraña que la observaba, en un instante sintió un gran dolor…

….


Los ojos negros de Sasuke se abrieron, y giro su cabeza en dirección a su lado derecho, observo que no había rastro de la pelirrosa, frunció el ceño y se levantó con el fin de buscarla en toda la habitación, pero no encontró, más en su lugar justo sobre la mesita de la salita observo una nota.

Buenos días Sasuke salí a entrenar y no te desperté porque te mirabas muy cómodo.

Atte. Sakura.

-Molestia- Dijo aun dormido. De la nada la mirada ónix se convirtió de completa molestia una casi furia. Sintió la presencia de alguien muy poderoso cerca. Corrió a cambiarse rápidamente y así dejar la habitación.

Corría tan rápido como sus pies le permitían, sin poder evitar sentir angustia, algo grande se localizaba cerca de Sakura y él no ubicaba a su lado para protegerla. No podía abrir un portal y llegar ahí en cuestión de segundos porque no sabía dónde exactamente se localizaban. Solo pudo atinar a correr como un diablo.

Aun a corriendo a gran velocidad percibió que la presencia detectaba más cerca, cuando se halló cerca visualizo a un tipo alto con facciones de tiburón, con un tono de piel azulado, y se hallaba lanzando golpes con su gran espada a lo que parecía ser un campo de energía. Al prestar más atención miro que Sakura se encontraba dentro de esta. El sujeto no se percató de la presencia de Sasuke y este como un rayo impacto un golpe en el estómago del sujeto, el cual fue lanzado a unos metros.

Se coloco delante de Sakura la cual seguía dentro de su barrera. La examino rápidamente y su expresión era de preocupación. El pelinegro no pudo evitar pensar que si el tipo no logro destruir su barrera con sus golpes significaba que esa barrera estaba muy bien hecha y era muy resistente, sonrió al darse cuenta de lo fuerte que la pequeña pelirrosa se estaba volviendo.

- ¿Te encuentras bien? – Hablo sereno mirando al enemigo delante de él.

-Sasuke lo siento yo…- Intento disculparse Sakura.

-Solo quédate dentro y no quites el campo aun, yo acabare con este sujeto. -sonrió arrogante.

-Vaya, vaya el príncipe vino a salvar a su princesa. -

-Identifícate. - Exigió el moreno.

-Mi nombre es Kisame Hoshigaki. - Sonrió mostrando sus dientes afilados.

- ¿Quién te envió? -

-Lo siento joven Uchiha, no vine aquí a charlar con usted, si no, por ella. - Señalo a la pelirrosa.

-Si no hablaras entonces tendré que matarte. - Sonrió de una forma tan fría que hizo temblar a Sakura, jamás había conocido esa faceta tan escalofriante, podía sentir el instinto asesino de Sasuke, incluso un aura roja emanaba del cuerpo del azabache.

Sasuke genero un gran círculo de fuego alrededor de ellos encerrándolo al junto con Kisame, a una velocidad asombrosa el morocho lanzo una fuerte patada su adversario en el tórax y lo desarmo golpeando su brazo hasta casi fracturarlo, la espada de Hoshigaki cayo lejos de él.

"No me dijeron que el guardián de fuego estaría con ella, maldición. "Pensó Kisame.

El Uchiha menor libero energía y se abrió un portal del cual saco una espada, corrió en dirección a Kisame y blandió el sable en un elegante movimiento y así decapitar a su oponente.

La cara de la pelirrosa era de total terror al ver la cabeza del enemigo tirada en el piso, pero cambio a una de confusión cuando esta se volvió agua. El pelinegro gruño molesto.

-Es un maldito clon. - gruño para más tarde desaparecer su Katana.

-Creo que por esta vez me retiro joven guardián, nos veremos la próxima. - Tomo su espada y desapareció de la vista de los guardianes.

Una vez que la presencia de Kisame desapareció la pelirrosa deshizo su barrera y callo sentada. Después de todo tenía aguantando desde antes de que Sasuke llegara, en cuanto el enemigo la ataco, ella hizo lo único bien que sabía, lo cual era crear una barrera. Duro alrededor de veinte minutos resistiendo los golpes monstruosos del enemigo hasta que por fin el Uchiha arribo a su rescate.

Sasuke corrió hacia ella. Y Observo su costado el cual hallaba herido. - Diablos estas heridas. - su mirada se mostraba preocupada.

-Puedo curarme, no te preocupes. - Sakura paso un mano sobre su costado y comenzó a emanar energía y la herida comenzó a curarse bajo la atenta mirada ónix del Uchiha.

Mas tarde la herida ya no estaba. - Ya estoy bien. -Sonrió mientras levantaba amabas manos en señal de que se encontraba perfectamente.

-No deberías volver a irte sin mí, te dejo sola un momento y casi te matan. - Exclamo cabreado.

-Lo siento mucho, solo quería mejorar rápidamente. - Bajo su mirada. -Sasuke lo siento y muchas gracias por venir en mi ayuda.

-Es mi trabajo. - Le ofreció su mano con el fin de ayudarla a levantarse. - Por hoy creo que será mejor que descanses. –

-Es muy temprano Sasuke, ya no estoy herida y creo que aun puedo. – Dijo demostrando frustración.

- ¿Por qué haces esto? Aún queda tiempo. - Contesto fríamente

-No quiero depender de ti, quiero ser fuerte, no quiero que me protejan. - hablo la pelirrosa seriamente.

El pelinegro suspiro derrotado y sin ganas de alegar con ella. -Está bien sin embargo solo por una hora, entendido. -

-Gracias Sasuke-

Los dos se dirigieron al mismo lugar del día anterior. Al primer intento de generar el sello Sakura fallo en unir la energía, pero la segundo logro entrelazar todas las esferas, y mantenerla por unos minutos. En el tercero intento la energía comenzó a cambiar de color y a mirarse más sólida y estable, pudo mantener el sello espiritual unos minutos hasta que Sasuke le dijo que era suficiente y cuando Sakura iba respingar este la corto- Esta completo, solo ocupas una criatura que sellar. -menciono el azabache.

Sakura sonrió satisfecha, aunque su orgullo no la dejaba estaba exhausta y solo quería darse un baño. Satisfecha consigo misma dio un paso al frente y fue cuando todo se volvió negro, solo pudo escuchar a Sasuke gritar su nombre mientras todo desapareció.


La pelirrosa se encontró en un gran salón lleno de gente sentada sobre cojines de manera muy elegante. Tanto Sousuke como Mio estaban ahí, también el señor feudal y padre de la pelirrosa, más los representantes de los otros señores feudales, todos se encontraban escuchando a un mensajero.

-Según la información dada por unos aldeanos, nos mencionan acerca de una mujer que solía ser una sacerdotisa. Parece ser que genero un pacto con un demonio, y comenzó a destruir aldeas hasta desaparecerlas. La mujer posee poderes sobrenaturales y devastadores, nada la puede detener. –

Todos los presentes comenzaron a susurrar. - ¿Hacia dónde se dirige? - Pregunto el feudal.

-Lo desconocemos señor, así como llega desaparece. -

-Lo que debemos hacer es aumentar la protección y las fuerzas militares para intentar detenerla. Además de tratar de llevar a mujeres y niños a sitios lejos de las aldeas, almenas hasta que se contenga al demonio, ya que no tardan en convertirse en un campo de batalla, con esto se cierra la junta de hoy. -

Todos los representantes y señores salieron de la sala excepto Sousuke, Mio y el señor feudal. El morocho hizo una reverencia y pidió unas palabras.

-Señor me parece debo regresar a mis tierras, es mi debe ir a procurar el bien de mi gente. – Mio lo observo con cara sorprendida.

-No esperaba menos de usted joven Uchiha, fue un gusto tenerlo con nosotros ¿Cuándo partirá? -

-En unas horas señor. -

- ¿Tan pronto? - exclamo mío decepcionada.

-Si mi señorita. – giro su vista hacia ella. - Con permiso. - Y se marchó de la sala bajo la atenta mirada de mío.

- ¿Padre si esa mujer hizo un pacto con un demonio, no cree que sería buena idea aliarnos con alguna criatura sagrada? -

-Mio no podemos depender de esos seres, no digas tonterías-

-Pero padre nuestros pueblos, mucha gente inocente cuenta con nosotros. -

-Por eso mismo déjame hacerlo a mi manera. –

La escena cambio a la entrada del castillo, Mio fue a despedirse de Sousuke el cual ya se encontraba listo para partir.

-No pensaba darle esto todavía, sin embargo, tome. - le extendió una enorme caja de regalo, la cual era sumamente elegante. Mio tomo la caja entre sus manos. – Trate de no abrirlo hasta que se encuentre sola. -

- ¿Cuándo volveré a verlo? – Pregunto de golpe y al darse cuenta de lo que dijo cambio su cara sonrojada a un seria. - Usted es mi compañero de entrenamiento después de todo. – Dijo orgullosa.

El Uchiha sonrió posteriormente se acercó hacia ella y tomo un mechón de su largo cabello entre sus dedos y luego lo acerco a su boca y lo beso, la cara de la ojijade se tornó de color carmín, por la acción del azabache, unos segundos más tarde soltó el sedoso cabello de la pelirrosa y miro intensamente sus ojos verdes como el jade.

-Nos veremos muy otro príncipe, es una promesa. -Diciendo eso subió a su caballo y se alejó bajo la mirada de la pelirrosa.

Mio camino a paso rápido hasta llegar a su habitación, una vez ahi con sumo cuidado deposito la caja en su futón, y al abrirla en su interior encontró un arco color café el cual era sumamente hermoso, paso sus dedos por el exquisito tallado de madera que aun lado portaba un grabado que era un pequeño pétalo de cerezo. Con mucha felicidad se aferró al arco.

La escena cambio al palacio de siempre, aunque esta vez este estaba cubierto de llamas y los sirvientes corrían desesperados.

- ¡Kaguya está aquí, corran! -Grito un guardia.

- ¡Moriremos si nos quedamos aquí! – Gritaba un sirviente

Sakura incluso en la visión busco corriendo a su antepasada, cuando llego a donde se localizaba, sus ojos se abrieron menormente, Mio sostenía en sus brazos el cuerpo inerte y lleno de sangre de su padre mientras lloraba. Había una mujer con cabello largo y blanco como la nieve, además de portar cuernos en su cabeza, portaba un elegante kimono que estaba cubierto de sangre. Al ver sus ojos llenos odio, un escalofrío atravesó la espalda de Sakura,

Su antepasada tomo el arco dado por el Uchiha y apunto una fecha hacia el demonio en forma de mujer. sin dudar disparo sin embargo Kaguya intento detener la flecha, mas esta estaba rodeada con una pequeña luz y la flecha atravesó la barrera lastimando así el brazo de la reina del mal. La cual molesta además de confundida abrió un portal y desapareció.

Mio estaba agotada y muy mareada por haber inhalada tanto humo, dejo el arco en el suelo y luego se aferró a su padre, para cerrar sus ojos y esperar su final. Por la lejanía pudo escuchar una voz. Pero no le puso atención...

Después unos brazos la tomaron y arrastraron fuera del lugar, al contemplar a la persona, vio a Sousuke con su mirada preocupada llevándola fuera del peligro. Cuando sintió el aire puro entrar a sus pulmones, la pelirrosa no pudo más y perdió el conocimiento.


Como ven describir peleas no se me da bien he he, quise mostrar un poco más del pasado de Mio y Sousuke, quería mostrarles como están surgiendo las cosas entre ellos. A pesar de no intimar tanto se siente más el amor 3