Realmente no sé si esto cuente como malentendido pero well es lo único que tenía para cubrir este día jajaja, como no tengo más que decir, les dejo disfrutar la lectura.
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Discraimer: Los personajes no me pertenecen son de Hiro Mashima
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Aclaraciones y/o advertencias
• Posibles spoilers (dudo que alguien no haya visto ya el final del manga PERO de todas formas aviso XDD)
• OoC
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Día 2: Malentendido
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Nadie en el gremio entendía que había sucedido, lo único que podían decir con seguridad es que aquello ya no era un juego. Y no lo pensaban por el enojo de Gray hacia Natsu, eso era normal. Lo inusual era el temblor de Juvia y la marca del devil slayer creciendo sobre la piel del Fullbuster.
Pero es que todo había iniciado tan extrañamente como todo lo que ocurría en Fairy Tail, con el dragon slayer de fuego haciendo de las suyas. Iba corriendo tras de Lucy, en sus manos llevaba una cadena que solo el dios Serena sabía donde había conseguido. Por lo poco que se pudo comprender, el chico quería encadenar a su mejor amiga por un razonamiento estúpido que solo él comprendía. Obviamente, la rubia no estaba nada de acuerdo y huía casi desesperada de su compañero mientras Happy revoloteaba a su alrededor, repitiendo su típica frase de "se gustan".
Sin embargo, durante la persecución, se toparon con la maga de agua, quien salía de la cocina del gremio con una bonita y apetitosa tarta de fresas. El desastre no se hizo esperar, Lucy esquivó al dragon slayer sin pensar que este terminaría yendo directo a la Loxar.
El estruendo captó enseguida la atención de todos. No solo por lo aparatoso que había resultado el choque, ni porque Juvia no hubiera activado su cuerpo de agua. Era mas bien porque la cadena que en principio había sido pensada para la maga estelar, ahora se encontraba rodeando el cuello de la chica de cabello azulino. Además de que la tarta se había deshecho y toda la mermelada había creado una mancha rojiza en la blusa de Juvia.
Entonces Gray y Erza entraron justo en ese momento, encontrándose con la escena. Ambos se apresuraron a seguir a Mirajane y Lissana para ayudar a pesar de que no entendían bien lo que había pasado.
Sin embargo, cuando los ojos oscuros del Fullbuster se encontraron con la figura tirada y encadenada de la maga, se paralizó completamente. Sus puños se cerraron con tanta fuerza que sus nudillos estaban casi blancos y la negrura de su magia hizo acto de aparición en su piel.
Para nadie era secreto que la relación entre Gray y Juvia se había vuelto sumamente íntima, era obvio por la cantidad de tiempo que pasaban juntos y la reducción de las quejas de él por este hecho. Así que su preocupación era comprensible, mas no a tal grado. Casi parecía que saltaría sobre el Dragneel en cualquier momento.
Juvia por su parte tenía la mirada fija en la mancha roja de su blusa, estaba congelada y temblaba casi imperceptiblemente. Sus manos temblorosas subieron hasta su cuello y se cerraron alrededor de la fría cadena de metal. Erza y Lucy corrieron a liberarla pero la maga de agua agarraba la cadena con firmesa. La pelirroja casi tuvo que emplear su propia fuerza monstruosa para lograr su cometido, sintió una alarma en cuanto logró captar el frío en el aire. Rápidamente giró a ver a Gray, quien en efecto era el causante de la baja en la temperatura.
–¡Gray! –le llamó con su autoridad innata pero el moreno no reaccionó.
–Hey viejo –habló intimidado el Dragneel– fue… fue un accidente.
En cualquier otro momento no hubiera dudado en plantarle cara a su mejor amigo pero hasta él sabía que había metido la pata al arrollar a Juvia. Por eso mismo, le estaba ofreciendo una disculpa.
–Juvia… –. El nombre de la maga salió como un susurro que solo los dragon slayer pudieron escuchar.
El brillo púrpura comenzó a generarse en las manos del Fullbuster, aquello se estaba saliendo de control. Natsu y Erza se prepararon para contener cualquier ataque pues solo habían visto esa faceta de Gray una vez, durante la guerra contra tártaros cuatro meses atrás y por ende sabían que muy posiblemente, no estuviera en sus cabales.
No obstante, Juvia se levantó de golpe y corrió hacia su amado, en volviéndolo entre sus brazos.
–¡Juvia esta bien! – dijo suavizando su abrazo – Juvia realmente esta aquí Gray-sama.
Los ojos ahora rojizos del Fullbuster bajaron lento hasta encontrarse con los orbes castaños de la fémina. Sus manos fueron directo a su rostro, pasando como caricias sus facciones.
Las marcas negras cedieron poco a poco y la consciencia regreso también. De igual modo, Gray y Juvia se quedaron en la misma posición, creando una atmósfera íntima que causó un poco de incomodidad al resto.
Y es que nadie entendía la actitud de ambos magos puesto que tampoco conocían a ciencia cierta lo ocurrido durante su pelea contra Invel. Sabían que Juvia estuvo al borde de la muerte y que si no fuera por Wendy la hubiesen perdido. El cómo era lo que los tortolitos no habían querido revelar y debido a los acontecimientos posteriores, Erza y Natsu instaron al resto del gremio a dejar el asunto por la paz.
Gray se deshizo de la cadena, congelándola. Tan solo verla destrozada pareció regresarlo por completo a la normalidad pues incluso soltó y se apartó un paso de Juvia mientras sus mejillas tomaban un color rojizo que le sacó una sonrisa a la maga.
–¡Ve a disculparte! – apuró Lucy, siendo apoyada por una severa Erza.
Natsu supo que si deseaba una muerte rápida e indolora debía obedecer. Así que sin dilación se acercó a la pareja, carraspeó llamando su atención.
–Juvia lo siento – dijo con sinceridad. Porque a pesar de la poca interacción entre ambos, la apreciaba y respetaba. –No era mi intención causarte problemas.
La maga de agua negó con la cabeza y le ofreció una sonrisa tranquilizadora. –Natsu-san no tiene porque disculparse, Juvia sabe que fue un accidente.
Ante sus palabras, el Dragneel pudo respirar tranquilo y le correspondió el gesto. Después sintió el puño de Gray golpear contra su rostro, para luego mandarlo a volar hasta el otro extremo del salón.
–Ahora si estás disculpado, imbécil.
Tras esas palabras el devil slayer dio media vuelta dispuesto a marcharse, siendo seguido por Juvia, quien iba exhalando corazones debido a las acciones de su amado.
Cuando la puerta volvió a cerrarse, los miembros de Fairy Tail se miraron los unos a los otros intentando encontrar a alguien que pudiera darle sentido a lo sucedido, empero, nadie sabía nada.
Quizá aquella historia quedaría como un secreto que solo les pertenecería a Gray y Juvia.
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–¡Gray-sama!
Se detuvo luego de un par de calles, todavía no se sentía listo para encarar a Juvia. No después de lo sucedido en el gremio.
–Estoy bien – habló antes de que la fémina tuviera oportunidad de hacerlo.
Sí, había tenido un ataque de pánico al verla otra vez con una cadena al cuello pero ¿quién podía culparlo?, la primera vez había dejado una huella imborrable en su memoria así como en su piel y la de Juvia. A veces – cuando ella se desnudaba- sentía un enorme desasosiego, incluso había sufrido un par de pesadillas por ese mismo motivo, por ende no había podido procesar bien la situación.
–Juvia solo quería decirte que no podrá llevar la tarta que te prometió al picnic de hoy.
Casi se golpeó en el rostro al recordar ese detalle. Juvia y él habían comenzado una especie de tradición, se juntaban un día a la semana y hacían algo que la chica deseara, algo que él pudiera hacer sin abochornarse de inmediato.
Esta semana tocaba picnic y obvio, Juvia se había propuesto hacer la comida y un postre que le ofrecería con la esperanza de ser elogiada, lo cual siempre sucedía porque había aprendido que eso la hacía feliz.
–Esta bien, no fue culpa tuya. – Frunció el ceño al recordar a su estúpido mejor amigo. – Fue culpa del idiota.
–Aún así Juvia siente posponer la cita de Juvia y Gray-sama –Se lamento enseguida–¡Juvia quería ser elogiada!
Las lágrimas se agolparon en sus ojos y eso lo puso nervioso, no le gusta ver llorara a las chicas y menos a Juvia.
–¡Oe, oe! – la tranquilizó enseguida. –¡No necesitas hacer una tarta para que te haga un cumplido!
El potencial llanto desapareció casi al instante, siendo reemplazado por una nueva sonrisa.
–Juvia sabe, pero le gusta prepararle algo rico y dulce a Gray-sama cuando no ha podido dormir.
No se sorprendió de que Juvia intuyera su terrible noche, después de todo ella se notaba igual de cansada. Tal vez ambos deberían ser capaces de dormir luego de tanto tiempo pero ese "incidente" parecía haberlos marcado de por vida.
–Podemos hacer otra cosa, deja la tarta para otra semana.
Tenían tiempo después de todo, porque ambos seguían ahí, viviendo. De forma casi milagrosa pero viviendo a final de cuentas y eso les daba la oportunidad de superar el dolor, de avanzar hacia el futuro y pasar la página.
–Juvia acaba de ver un anuncio de una promoción para una boda, por si a Gray-sama le interesa – dijo a modo de juego, con apariencia inocente.
Lo sabía y de igual modo se sonrojo hasta las orejas. –¿qué tal si vemos una película?
Juvia rió a su costa pero aceptó y ambos se encaminaron hasta el cine.
Lo que no sabían era que sus amigos no habían podido quedarse con la duda y se propusieron espiarlos hasta descubrirla.
Porque Fairy Tail podía respetar su derecho a la privacidad pero reiteraban su posición como amigos espiándolos de todos modos.
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Notas de autora
Bien eso es todo, espero les haya gustado. Le doy gracias a todos lo que han puesto este fic en favoritos y super mega agradezco a mi waifu pelirroja por su hermoso review *heart*
Me retrase otro día más pero well, este fic será terminado si o si.
¿Me regalan un review?
