Sortilegio 4

Durante su largo e indefinido viaje antes de conocer a Gilgamesh, Arturia cambiaba sus vestimentas por las de una chica de vez en cuando. Le alegraba tener un respiro de ser "el espadachín prodigio Saber" y en su lugar caminaba por los lugares que visitaba como "Lily". Ese alter ego de Arturia también gano su propia fama, aunque fue mucho menos conocida con respecto a "Saber". Lily tenía impresionantes habilidades curativas y aunque trataba de no llamar mucho la atención no podía evitar usar su magia para ayudar a quienes lo necesitaban, por ello se había ganado el título de "la chica de los milagros" era referida como una linda niña con sonrisa angelical que amaba las flores y que era capaz de sanar todo mal existente. Fuera de "Saber" o "Lily" jamás se presentaba como Arturia Pendragon.

La madre de Arturia no fue humana en un principio y su padre había dejado de serlo hacia mucho tiempo. Nada en su ascendencia era remotamente normal, entonces era muy lógico que su vida tampoco lo fuera. Su linaje era una maldición, pero aun así ella no renegaba de sus raíces, aquello no podía ser cambiado. De hecho, Saber no lo cambiaría por nada de mundo. Tuvo una madre amorosa y un padre ausente.

No deseaba tener padres distintos, pero no podía evitar pensar en que muy en el fondo su corazón deseaba un destino diferente. Ya había marcado un sendero espinoso que debía de seguir y avanzaría con la frente en alto, sin embargo ¿Qué persona es feliz sabiendo que le espera un mar de sufrimiento?

Nadie lo era.

No importaba si aquel camino estaba disfrazado de deber o responsabilidad, los humanos por inercia buscan un sendero menos doloroso. No había excepción.

El apellido Pendragon alguna vez aclamado y alguna vez temido tenía su historia con la familia real. Los Pendragon eran todo un clan de caballeros, los mejores espadachines del reino, todos ellos con un fuerte sentido de justicia y deber, era inimaginable que alguno osara levantarse en armas contra el rey.

Y por ello, cuando la cabeza de la familia, Uther Pendragon, se levantó contra el reino tratando de destruir a su mejor amigo, todo el mundo miró incrédulo como el noble caballero se convirtió en alguien guiado por la oscuridad que su corazón albergaba. Las personas se preocuparon más por su cambio radical que por los motivos que pudieron haberlo hecho convertirse en alguien completamente diferente de lo que alguna vez fue.

El enfrentamiento entre Uther Pendragon y Lugalbanda Izdubar fue inminente, viejos amigos y compañeros de armas dispuestos a matarse el uno al otro. El primero deseando la destrucción y el sufrimiento mientras que el segundo peleaba por la salvación de su reino. Eventualmente quien se alzó victorioso en el campo de batalla fue el rey de Nilonia, tirando su espada al suelo, se lamentó en silencio al ver sus manos manchadas con la sangre de su amigo preguntándose que pudo haberlo llevado a matar a su esposa y tratar de destruir su reino.

Únicamente Lugalbanda pensaba que debió haber algo que había obligado a Uther Pendragon a pasar de un hombre justo y noble a alguien cegado por la maldad cuyos deseos eran solo sembrar caos. El rey jamás pudo encontrar una respuesta. Al final el hombre que alguna vez había jurado su lealtad y su espada a su servicio, quien le aconsejo un sin número de veces y quien incontables veces salvo su vida en el campo de batalla ahora era recordado como el más grande de los traidores.

El solo escuchar el apellido Pendragon causaba temor en más de alguno de sus súbditos, pero eso no evito que Lugalbanda siguiera manteniendo buenas relaciones con la familia que actualmente era liderada por la hermana de Uther, Morgan Pendragon y era por eso que Mordred constantemente visitaba el palacio conviviendo con Gilgamesh muy a menudo.

—Siempre es un placer recibir su visita Lady Morgan—el rey comentó sentado en una mesa del balcón de la sala real con aquella mujer de porte frio.

—Es grato estar nuevamente aquí su majestad, aunque Camelot es la segunda ciudad más extensa de Nilonia su glamur no se compara al de la capital.

—¿Qué asuntos la traen a la capital mi Lady?

—Vengo a expresar mi más profundo deseo, como vera, después de la muerte de… mi hermano, usted me nombro la cabeza de la familia Pendragon haciendo que el resto de la familia me aceptara como la líder. Planeo que mi hija Mordred sea mi sucesora puesto que no tengo deseos de contraer nupcias nuevamente n tener más descendencia, sin embargo, es posible que el resto de la familia no la acepte y para asegurar su posición con su heredera me gustaría que fuera entrenada en el palacio para convertirla en caballero.

—Una propuesta sin lugar a duda interesante, de hecho, creo que podría ser buena compañera de entrenamiento para Saber, así ella no se sentirá sola al ser la única mujer entre caballeros.

Morgan miró al rey con curiosidad.

—¿Ha dicho usted Saber? ¿El joven espadachín viajero? —pregunto la mujer.

Por supuesto que Morgan oyó hablar de él, ese chico había salvado a su hija en Camelot y desde entonces Mordred estaba fascinada con él, le admiraba tanto que deseaba convertirse en caballero como lo aspiraba Saber. La mujer se enteró que el espadachín se encontraba en Nilonia y ese era el motivo por el cual, a petición de su hija, había adelantado el viaje desde Camelot.

—Le sorprenderá saber que en realidad es una chica de la edad de mi hijo, debió tener una vida dura antes de llegar aquí, mañana se llevara a cabo un torneo para medir su fuerza ¿Le gustaría asistir al evento?

—Eso suena interesante, a mi hija y a mí nos encantaría ir.

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"Mantente alejada de tu tía Morgan."

Las palabras de advertencia resonaban en la cabeza de Lily, si esa mujer era una invitada del rey dudaba que eso fuera posible, su madre a menudo le decía que tenía los ojos del color de los de su padre y compartía varios rasgos similares, si se acercaba mucho a Lady Morgan sin lugar a duda está la reconocería por lo cual lo mejor era evitarla a toda costa, pero parecía que el destino tenía otros planes.

Fue un día muy divertido para Saber por lo cual había terminado bajando la guardia y olvido por completo que en la cena estarían todos los invitados del rey. Reprochándose a sí misma hizo lo mejor que pudo para ocultar su nerviosismo mientras estrechaba la mano de Lady Morgan.

Durante toda la cena pudo sentir la mirada de aquella mujer examinándola de pies a cabeza con interés, como pudo se las arregló para ignorar los escalofríos que la recorrieron conversando animadamente con Alexader y Enkidu. Al terminar la cena finalmente la mujer pareció perder el interés en ella retirándose con Mordred para dormir. Alexander y Enkidu conversaron un rato más con ella y Gilgamesh antes de retirarse cansados aconsejándole que durmiera bien porque mañana era un día muy importante.

—¿Estas nerviosa? —preguntó Gilgamesh mientras caminaba acompañándola a su habitación.

—Si, un poco—comentó con toda honestidad—Tengo miedo a fallar la prueba…

Incluso aunque se viera fuerte y decidida las dudas asaltaban a la rubia muy frecuentemente, ella evitaba por todos los medios manifestar sus inquietudes, pero con Gilgamesh era como si no pudiera controlarlas. Lily era más honesta cuando estaba a su lado y por desgracia el príncipe lo había notado.

—Yo… lamento mucho haberme distanciado de ti estos días… no hiciste nada mal, yo solo me moleste un poco…

Ella inclinó ligeramente la cabeza haciendo evidente su confusión ante sus palabras. Él se detuvo al llegar a la puerta de la habitación de la rubia y se giró para mirarla a los ojos.

—Me preocupas Lily—declaró Gilgamesh—Tú eres una guerrera, confió en ti y estoy seguro de que podrás superar la prueba de mañana sin embargo no dejas de preocuparme… tus heridas…

—Sanaron hace dos días—comentó la chica interrumpiéndolo solo para causar sorpresa en el joven príncipe.

—Pero… ¿Cómo?

—Yo poseo una magia especial de curación, la usaba muy a menudo para sanar personas, pero en mi parece actuar anormalmente rápido sin que sea capaz de controlarla … —Gil notó la incomodidad de Saber pero decidió pasarla por alto—Es una habilidad bastante inusual que había estado manteniendo en secreto… aun con magia no es usual sanar tan rápido ¿Verdad? Incluso parece como si fuera una maldición que impide mi muerte—comentó sonriendo algo forzada.

Era la primera vez que Lily mentía… o más bien que decía una verdad a medias. Era cierto que era una habilidad que poseía lo que hacía que sus heridas sanaran anormalmente rápido, pero no provenía de su magia. Aunque Gilgamesh pudo notar que ella no estaba siendo completamente honesta prefirió dejarlo pasar, había cosas que era mejor mantener como secretos y él no planeaba presionarla para que se los revelara, lo mejor era simplemente esperar a que ella decidiera contarle la verdad.

—No es una maldición—el príncipe tomó su mano con suavidad—Es una bendición gracias a la que te salvaste de la muerte y fui capaz de conocerte.

En ese momento Gilgamesh maldecía su baja estatura. Las niñas por lo general crecían primero que los niños y aun cuando tenían la misma edad la diferencia de alturas era bastante notoria, por lo cual debía alzar su vista para mirarla a los ojos. Su único regocijo era que el futuro crecería más que ella y entonces la que tendría alzar la vista seria Lily.

—Tú te consideras un caballero, no una dama o princesa que necesite la protección de alguien, ahora lo entiendo, no debí esperar otra cosa de ti así que fue mi error molestarme, eres perfecta tal y como eres, no pretendo cambiarte. De ninguna manera te considero débil, pero a mis ojos eres una delicada flor que genera en mí el deseo de cuidarte, aunque sepa perfectamente cuanta fortaleza hay en ti. Solo te pido que, así como tu estarás conmigo me dejes estar a tu lado para apoyarte, no importa que decisiones tomes, sean buenas o malas, si es necesario recorreré contigo el camino que hayas elegido, como tu soporte y como tu amigo.

Arturia no supo cómo reaccionar ante las cálidas palabras del príncipe, era la primera vez que alguien le extendía la mano con honestidad, alguien por fin veía más allá del espadachín prodigio "Saber" y de la chica de los milagros "Lily". Había jugado tanto con esos dos nombres que en algún punto se había perdido en a sí misma.

¿Eran Lily y Saber dos versiones de sí misma diferentes? ¿Quién era ella en realidad?

Después de mucho tiempo finalmente había llegado a la conclusión de que ella era Arturia Pendragon, ella era ambos y ambos formaban parte de ella, aunque esos dos alter egos fueran similares y a la vez opuestos ambos se complementaban haciendo a Lily y Saber dos partes de uno mismo. Pero para entonces su verdadero nombre parecía estarse perdiendo en un mar de confusión junto con el apellido Pendragon hasta que se encontró con Gilgamesh.

El príncipe de Nilonia la aceptaba por completo no como Lily ni como Saber, sin que él lo supiera la aceptaba como Arturia Pendragon. Porque Lily era la niña de los milagros llena de sueños y esperanzas mientras que Saber el espadachín prodigio que deseaba poner su espada al servicio del honor y la justicia, Arturia Pendragon era la chica soñadora que deseaba ser caballero, la fusión perfecta de sus dos yo a quien él conocía como Saber Lily.

El joven príncipe jaló hacia abajo la mano de la rubia para hacer que esta se inclinara ligeramente, con la guardia baja y algo desorientada, Arturia permitió que Gilgamesh hiciera su movimiento, pero no se esperaba recibir un casto y cálido beso en la frente. Como chica Saber había leído algunas novelas, las historias románticas hacían que su corazón se agitara secretamente deseando alguna vez ser la protagonista de un cuento de hadas. Sabia por lo que había leído, lo que un beso en la frente significaba.

"Te protegeré".

Ahora podía comprender mejor porque razón Gilgamesh se había molestado cuando aceptó el desafío del consejo, trataba de protegerla y ella había ignorado el gesto. La rubia no podía evitar sentirse feliz, aunque debía ser ella quien protegiera a Gilgamesh, evocar en alguien ese sentimiento de protección hacia que una sensación dulce se albergara en su pecho.

—Buenas noches Lily.

Gilgamesh se despidió con una sonrisa comenzando a avanzar por los pasillos en dirección a su habitación, Arturia apenas fue consiente del suceso, algo avergonzada se tocó la frente y con un sonrojo llamo el nombre del rubio. Él se detuvo girando la cabeza para verla.

—Gracias…

Fue solo un susurro, pero el joven príncipe fue capaz de escucharlo y asintió con la cabeza alegremente.

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Arturia sintió que había dormido muy poco, le tomó un tiempo poder controlar sus nervios, pero después del desayuno se tranquilizó al recibir palabras de aliento del príncipe. En todo momento Mordred, Enkidu, Gilgamesh y Alexander estuvieron haciéndole compañía hasta llegar al coliseo en carruaje, la gente parecía muy entusiasmada de ver el combate de Saber y la rubia no pudo evitar preguntarse si seguirían con ese mismo estado de ánimo cuando se enterarán de que Saber era en realidad una chica.

Lily apenas fue consiente de los sucesos a su alrededor hasta que finalmente fue presentada ante el público, las exclamaciones de sorpresa y murmullos no se hicieron esperar. En un palco en lo alto donde se encontraba el rey, su hijo y sus invitados, los chicos, quienes estaban sentados los cuatro juntos en una fila frente de Lady Morgan y el Rey, le hicieron señas de que todo estaría bien tratando de ayudarla a relajarse.

Respirando hondo ella avanzó por la arena del coliseo, el calor del medio día la hacía sentirse algo debilitada e ignoró el malestar llegando al centro de la arena para acto seguido inclinarse ante el hombre parado en medio del lugar. Podía sentir la mirada despectiva que el consejero le lanzaba, pero le restó importancia, estaba acostumbrada a sentir sobre ella ojos llenos de desprecio que solamente la juzgaban pues ella y su madre había recibido infinidad de miradas similares cuando vivían solas en Lecurt. Una mujer sola criando a su hija jamás era bien vista.

—Confirmaremos si de verdad eres digna de servir al futuro rey. De pie niña, tu primera prueba está a punto de comenzar, pero a decir verdad dudo que la puedas pasar—el hombre habló con acidez y un toque de burla en sus últimas palabras.

Él levanto la mano haciendo una señal y las compuertas comenzaron abrirse, caballeros salieron de ellas marchando hacia el centro. Sin comprender completamente lo que eso significaba, la chica miró a su alrededor expectante y esperó silenciosamente a que aquel hombre hablara.

—¿Qué clase de torneo seria este si no permitiéramos una competencia justa para ganar el derecho de servir al príncipe? ¡Guerreros convocados el día de hoy, demuestren su valía, destreza y astucia! Solo el último en pie avanzará hacia la siguiente prueba. Un caballero debe saber luchar sin lastimar. Derroten a sus oponentes sin derramar sangre pues, aunque compiten por el puesto de guardián todos, son valiosos aliados que sirven al rey.

Desde el palco real Gilgamesh frunció el ceño poniéndose de pie indignado.

—Esto no era lo que se había acordado, las pruebas eran para que ella demostrara sus habilidades, no una competencia para ver quien ganaba el derecho a ser mi guardián, yo ya la he elegido a ella.—reprochó el joven príncipe.

—Parece que el consejo de ancianos tenía sus propios planes—comentó Lugalbanda con serenidad observando la trampa disfrazada de prueba que el consejo había armado para Lily—Ya hicieron público este torneo, si ella no pasa la primera ronda el pueblo no la considerara digna de protegerte, aunque sea un espadachín prodigio… sus intenciones eran exponerla de esta manera desde un principio. Nos ataron de pies y manos al ponernos como espectadores, a estas alturas no podemos intervenir.

Gilgamesh apretó los dientes irritado, no pensó que el consejo hiciera una movida de ese calibre, pasaron por encima de la decisión que había tomado sin siquiera comentarle de frente su desacuerdo en primer lugar. Alzando la vista Lily miró al príncipe dedicándole una gentil sonrisa, leyendo ese gesto el rubio relajo su expresión para asentir con la cabeza y sentarse de nuevo a observar.

Alexander miró con curiosidad el gesto y a su vez esbozó una ligera sonrisa, pensar que ambos habían llegado tan pronto a tal nivel de entendimiento era algo sorprendente.

—De repente pareces muy calmado Gilgamesh—comento Mordred—Pensar que hace unos segundos parecías tener ganas de matar a alguien.

El tono usual en la burla de la chica jamás había parecido tan reconfortante, Enkidu rio por lo bajo.

—Bueno, Gil simplemente estaba preocupado, no le gustaría que alguien más se ganara el título de su guardián—dijo el peliverde.

—¡Imposible! ¡Lily no perderá! ¡Ella es el mejor espadachín que existe sobre la faz de la tierra, esta prueba será pan comido para ella! —exclamó Mordred con entusiasmo y ojos llenos de admiración por la chica.

—Si, tienes razón, ella no perderá—comentó el joven príncipe lleno de confianza.

—¡Comiencen! —aquel grito daba inicio a la batalla.

Arturia sabía que el consejo de ancianos había orquestado todo aquello de manera que ella tuviera desventaja para ganar, quizás se hubieran basado en las debilidades de "Saber" pero no conocían las habilidades ocultas de Lily.

Saber poseía una espada que solo podía se empuñada por alguien digno, era llamada "La espada de la selección" precisamente porque ella elegía quien podía portarla. Además de eso sus reflejos y destreza eran de un nivel excepcional cuando se encontraba en condiciones óptimas para batallar. Su magia de viento constantemente era un elemento extra que trataba de usar lo menos posible y por supuesto poseía fuerza al nivel de un guerrero, sin embargo, estas habilidades por si solas no le proporcionaban algún tipo de defensa ante una batalla donde fuera superada por los números como lo era esta.

Durante el incidente del bosque tuvo la suerte de que Gilgamesh concentrase sus ataques en los asesinos y que estos apenas y le prestaran atención mientras liberaba a los huérfanos. Como Saber los números eran su mayor desventaja, pero como Lily tenía una defensa y resistencia mágicas bastante superior a la de cualquier humano.

Lily quien era llamada "la chica de los milagros" poseía una magia curativa muy avanzada, herencia del linaje de su madre, la sangre que recorría sus venas era capaz de purificar aquello que hubiera sido "ennegrecido" y había obtenido también un don que le fue regalado por un mago muy peculiar. No sabía mucho de él salvo que era llamado "el mago de las flores" y el regalo que le dio fue una habilidad que drenaba la energía (principalmente la mágica) de sus enemigos haciendo florecer cientos de Lirios a su alrededor.

Ese extraño don no solo hacia esas flores brotar si no que en general cualquier tipo de platas o frutos crecían a su alrededor si ella lo deseaba pudiendo convertir un paisaje desolado en un bello campo de flores. Este encanto bien podía ser usado con su propia magia, pero generalmente lo usaba para causar somnolencia a sus enemigos para inhabilitarlos sin que estos sufrieran ningún daño.

Como Saber solo lo había usado una vez, precisamente en Camelot para salvar a los niños de los bandidos y la única que presencio dicho don fue Mordred. Arturia le había hecho una señal de que guardara el secreto regalándole un lirio antes de hacerlos desaparecer.

Cuando la batalla comenzó no tardo ni cinco minutos antes de terminar, clavando su espada en el suelo Lily adoptó una pose orgullosa con ambas manos sobre su espada, todos los aguerridos caballeros cayeron al suelo tan pronto se vieron en un campo de Lirios, con gracia y belleza la única de pie en medio de todas las flores fue Lily.

El público miró anonadado como la chica había superado la primera prueba regalándoles un bello paisaje en medio de la desértica arena del coliseo, los caballeros a su alrededor dormían plácidamente.

Al minuto siguiente los aplausos y gritos inundaron el lugar.

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Continuara

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Nota de la Autora

Guest: Thanks for your review, i was very Happy because i thought that this story was boring. Even if i don't write in english i hope that you enjoy the reading.