¡Aprovechando que hoy es el cumpleaños de España subo este drabble! Lo escribí a petición de Tuli para un tag de Twitter.
Situado en algún punto indeterminado entre finales de la Edad Moderna e inicios de la Edad Contemporánea.
Espero que os guste~~
Ojos Verdes
—¿Crees que tenemos alma?
España siguió contemplando el horizonte. El frío de la brisa marina le mordía las mejillas, pero no quería regresar al interior. Todavía no. Necesitaba un respiro de tantos tratados, tantas sonrisas falsas.
—¿España?
Con un suspiro cansado, se volvió hacia Inglaterra, que no había apartado la mirada del océano.
Quizás, en otras circunstancias, no habría dudado ni por un momento que la pregunta fuera genuina. Pero hacía años, décadas que Inglaterra había abandonado la verdadera fe y España nunca había sido bueno a la hora de analizar las intenciones de los demás.
—¿Qué crees tú? —preguntó a su vez, no queriendo arriesgarse.
—No somos como los humanos. Vivimos más. Sentimos más. Pero no somos solo nosotros. También somos ellos. ¿Es posible que no tengamos más alma que la suma de las suyas?
Era una duda razonable; a fin de cuentas, parte de sus emociones era la suma de las de sus habitantes.
—¿Y este interés por las almas a qué se debe?
—Me preguntaba qué es lo que pasará con nosotros cuando seamos polvo en la Historia —Inglaterra se giró hacia él, una sonrisa le bailaba en los labios—, qué es lo que nos espera en el Cielo. O en el Infierno, por supuesto.
España no contestó, meditando por un instante cómo sería llegar al Cielo. Porque él debía acabar en el Cielo como todo buen católico, ¿verdad?. Y, como todo buen católico, su destino sería contemplar la faz de Dios para toda la eternidad, la faz de aquel a quien se suponía que amaba por encima de todas las cosas terrenales.
Cerró los ojos, conteniendo una carcajada amarga. No podría confesar lo que había imaginado a nadie jamás, y mucho menos a Inglaterra. Porque a pesar de todo lo que había ocurrido entre ellos —desde aquellos breves años en los que habían compartido anillos y fe—, a pesar de todas las guerras, a pesar de todas las cicatrices… aquel Dios era rubio y tenía los ojos verdes.
