Mi intención era que cada drabble de esta colección fuera independiente, pero en cuanto subí el primer drabble del Mundial supe que tenía que escribir una "continuación", pasara lo que pasara con ese partido de semfinales.

Así que, por si alguien ha acabado aquí sin mirar el resto de la colección: es más que recomendable leer el drabble anterior a este.

Dicho esto, ¡espero que os guste~~!


Mundial de fútbol 2018 - Segunda parte

La situación era ya familiar; España esperando a Inglaterra en los vestuarios (aunque, esta vez, mirando en dirección de la puerta correcta). Inglaterra saliendo de un partido contra Bélgica en el que había perdido.

Pero el ambiente no podía haber sido más distinto.

Si España había llegado a pensar la primera vez que aquello era una mala idea, ahora estaba seguro de ello. Debería estar con Francia, dándole ánimos para la final, o esperando a Bélgica para darle la enhorabuena por haber conseguido el tercer puesto.

A pesar de todo, seguía sin apartarse de las taquillas sobre las que estaba apoyado.

Escuchó a Inglaterra rezongando en la distancia, soltando una ristra de palabrotas dignas de cualquier descargador de muelles de Manchester, e intentó parecer despreocupado, metiéndose las manos en los bolsillos.

Inglaterra le fulminó con la mirada nada más ver que estaba allí.

Lo cierto era que su aspecto era bastante peor que el de la vez anterior. No solo porque se le notaba más cansado; a pesar de que había intentando disimularlo al saber que no estaba solo, en su rostro se veía el enfado y la decepción a partes iguales.

—Si vienes a reírte de mí, ahórratelo a menos que quieras pelea de verdad —casi gruñó—. No estoy de humor.

—No tengo costumbre de hacer leña del árbol caído —repuso España, esbozando una sonrisa inocente—. Y, sinceramente, no sé si sobrevivirías a que te dieran dos palizas en un solo día.

Inglaterra le miró como si estuviera calculando dónde le dolería más recibir un puñetazo, pero España ni se inmutó. Hacía mucho tiempo que Inglaterra había dejado de intimidarle, y estaba seguro de que él tendría las de ganar si de verdad empezaran a pegarse. Entre otras cosas, porque no venía de jugar un partido de fútbol más prórroga.

—De todas formas —masculló Inglaterra, apartando la mirada—, no eres la persona más indicada para venir a decirme nada. ¿No se suponía que íbamos a cruzarnos en semifinales? ¿Qué pasa, te entró el canguelo?

España torció el gesto. El partido contra Rusia no había sido ni la mitad de humillante que el perdido contra Holanda el anterior Mundial, pero desde luego no era un buen recuerdo, menos aún estando tan reciente.

Sobre todo porque era el motivo por el que estaba allí.

—Tienes suerte que la UEFA se haya sacado lo de la liga de las naciones de la manga —seguía diciendo Inglaterra, dándole la espalda mientras rebuscaba algo en su taquilla—, y de que estemos en el mismo grupo, porque a este paso podría hartarme a esperar por ti.

Sí, definitivamente tendría que estar animando a Francia. Si ganaba, iba a estar insoportable, pero al menos eran colegas y eso era lo que tocaba. Su relación con Inglaterra estaba bastante menos clara.

Suspiró. Ya que era tarde para largarse, al menos podía acabar lo que había empezado.

—Siento no haber podido enfrentarme a ti. Tú cumpliste tu parte del trato y yo… Jugué, ummmm, ¿jugué mal?

Inglaterra se giró para mirarle con la boca abierta.

—Espera, ¿me estás pidiendo perdón?

—¿Qué pasa, Bélgica te ha dado un balonazo en la cabeza y no me he enterado? —España cruzó los brazos para no caer en la tentación de darle un puñetazo—. Sí, te estaba pidiendo perdón, imbécil, pero ¿sabes qué? Lo retiro. Voy a hacer como que no he estado esperando todo este rato por ti para que al final te rías en mi pu-

Los labios de Inglaterra se tragaron el resto de sus palabras. España estaba seguro de que también se llevaban de regalo su corazón, porque el salto que le había dado en el pecho no era ni medio normal.

—No tienes que pedirme perdón, idiota —susurró Inglaterra junto a su boca una vez se separaron—. Sé que a ti te ha dolido más no pasar de octavos. Eso sí, búscate un mejor portero para la próxima vez.

—¿Quién es el que se está riendo de quién ahora? —Muy a su pesar, España estaba sonriendo—. Y como vuelvas a besarme para intentar calmarme cuando esté enfadado contigo te llevas una hostia.

—Entonces tendré que repetirlo cuando no estés enfadado, ¿no? —Inglaterra le rozó la nuca con suavidad, tanteando el terreno.

España fingió pensárselo un rato, (como si no hubiera tenido claro que la respuesta era sí, como si no hubiera querido besarle ya la última vez), solo para hacer sufrir un poco a Inglaterra, pero al final acabó encogiéndose de hombros.

—Vete a ducharte y luego ya veremos.

Inglaterra esbozó una sonrisa. La frustración por el partido perdido seguía estando allí, pero al menos ya no parecía que fuera a matar a nadie. Incluso se puso a silbar mientras cogía lo necesario y se dirigía hacia la ducha.

España, mientras tanto, le mandó un mensaje a Francia, disculpándose por no poder ir a darle ánimos aquella noche.

Iba a estar demasiado ocupado con otras cosas.


Sinceramente, no sé de dónde ha salido lo de la Liga de las Naciones (o como se llame) ni lo que es exactamente, pero significa que hay dos partidos oficiales Inglaterra-España en septiembre así que cero quejas al respecto.