Capítulo 7
El hombre no paraba de gritar y amenazarlo, si continuaba así, generaría un alboroto y serían descubiertos. No sabía que podría pasarle a Eren y a él, pero temía más por el castaño.
Sus instintos se activaron de inmediato, el peligro era parte clave para actuar. Mientras el hombre continuaba gritando, saltó hacia su jardín y desapareció entre unos matorrales. Lo frondosos que llegaban a ser los exteriores de estas casas, facilitaban el poder moverse con sigilo.
El hombre al ver cómo el pequeño extraño se adentró a su jardín se calló y trató de buscarlo en sus terrenos. No podía ver nada, todo estaba demasiado oscuro y no había ruido que delatara su posición. Sin saber qué hacer dio media vuelta para ir por ayuda pero, antes de que pudiera avanzar, sintió alguien a sus espaldas. Trató de hacer algo para defenderse, pero fue inútil. Levi clavo su cuchilla, que traía siempre consigo, en el pecho del hombre y con su otra mano cubrió la boca de su víctima para que no se le escuchara gritar.
La vida del hombre no demoró en terminar, luchó unos instantes en el húmedo césped mientras lo observaba atormentado al saber que se acercaba el fin. Sus ojos se hincharon, nada pudo hacer, su vida se esfumó enseguida.
Era un hombre de unos cuarenta años, delgado y estaba con su bata. Seguramente estaba durmiendo y escuchó ruidos que lo trajeron aquí. Tal vez tenía hijos, esposa y un empleo remunerado que gano con esfuerzo… " ¿Qué hice?" reaccionó Levi. Si bien matar era algo tan fácil y rutinario para él, no asesinaba esta clase de personas. Sus víctimas siempre fueron personas sucias y crueles. Esto no estaba bien, se había convertido en una de esas basuras que tanto aborrecía. Ya no había vuelta atrás, debía salir de allí antes de que lo encontrarán junto a ese cadáver.
Se aseguró de no dejar señales de su persona y salió de allí. Corrió con todas sus fuerzas para alejarse de ese lugar lo más pronto posible. Volver a "su hogar" era otro infierno y no lo necesitaba ahora. La noche estaba helada, pero el frio que sentía en su cuerpo le ayudaba a despabilar. Paro en el mismo parque de siempre y subió al árbol que lo soportaba desde hace años. Se acurrucó entre las ramas, el espacio que sostenía su cuerpo ya estaba hecho, como si el mismo árbol lo hubiera creado para él. Su respiración estaba agitada y las imágenes venían bombardeando su cabeza.
El primer mensaje.
La primera llamada.
Conocerlo.
Abrazarlo.
Hablar con él.
Sus sonrisas.
Sus manos.
Sus ojos.
Sus labios.
El hombre muerto…
Y sintió, como si alguien de un fuerte golpe lo hubiera lanzado de la nube en la que se encontraba, aterrizando sobre el áspero y duro suelo sin ninguna anestesia. Todo este tiempo fue eso, un simple y estúpido sueño. Algo tan estúpido, que lo había hecho olvidar su verdadera naturaleza.
"No eres malo…sé que no lo eres" las palabras del castaño venían a su cabeza y como dagas apuñalaban su pecho y remarcaban aún más la culpabilidad, esa asquerosa sensación que llevaba consigo.
No podía verlo más, por su culpa acabó matando a una persona que tal vez no era tan mala. Verlo y estar con él significaba tener que abandonar su naturaleza y eso implicaba volverse débil.
El mundo no es para débiles.
Luchó toda su vida para volverse fuerte y aferrarse a este mundo. No tenía un motivo por el cual luchar tanto para sobrevivir, simplemente, no permitiría hacerle el favor al mundo al ser eliminado por todas esas bestias caminantes que lo habitaban. Se dejó llevar y con ello se cegó a la realidad, hundiéndose en esa luz que nunca vio y que ese niño podía ofrecerla muy bien.
"Estúpido" pensó, riéndose de sí mismo.
Tomo su teléfono, recordó por última vez todos los mensajes y momentos que tuvo con Eren para convencerse por fin, que todo fue una estupidez momentánea. En ese mismo instante llegó un mensaje, leerlo implicaba volver a hundirse en ello. Sólo vio como el mensaje fue recibido y con fuerzas lo destrozó con una de sus manos y dejó caer los fragmentos de este al suelo.
"Creo que eres más que un amigo…"
El mensaje que se perdió.
-o-
Han pasado tres días y Levi no respondía a los mensajes de Eren. Su teléfono estaba fuera de servicio por lo que las llamadas no tampoco eran aceptadas. Durante la madrugada de ese día, escuchó como sirenas de carros sonaban del otro lado, parecían ser de la policía. Nadie le quiso decir que ocurrió realmente, lo trataron de convencer diciendo que no fue nada importante, que oyeron un ruido o algo por el estilo. Pero el tiempo que estuvieron presentes y los gritos que se escuchaban no era algo superfluo que confirmara la certeza de esas palabras.
Temía por Levi. Él se había ido poco antes de que escuchara todo ese bullicio y desde ese día no respondía ni había vuelto. Pero desde allí, no podía hacer nada e incluso si pudiera ¿Qué podría hacer? No sabía nada de él, únicamente su nombre y su edad. Se arrepintió de sobremanera no haber preguntado más, siempre quiso saber más de él pero tenerlo a su lado lo hacía sentir completo. Ahora se daba cuenta que era falso.
Una semana sin saber de él. Estaba al borde de la desesperación, saltar por la ventana le resultaba atractivo pero ¿Hacia dónde ir? De seguro volvía a su cuarto antes de salir fuera del perímetro. No podía resistirlo más, era tanta su desesperación que no podía ni tomar un pincel, las noches se quedaba en su cama observando hacia el ventanal, con la esperanza de que apareciera y lograra calmarse en sus brazos.
Esa tarde su hermana trajo a su amigo con ella. Ella le había contado al rubio que Eren estaba extraño, pero se rehusaba a hablar con ella y siempre la sacaba de su habitación. Armin tocó la puerta pidiendo permiso antes de entrar al cuarto de Eren, para su sorpresa el castaño lo invitó a pasar de inmediato pero solo, dejando a Mikasa fuera e indignada por el portazo en su rostro.
-Eren…me han dicho que no te encuentras bien…-dijo algo sorprendido su amigo, no esperaba entrar tan fácil-
-Sobre eso tengo que hablarte…-miró al suelo-
-¿Qué ocurre?
-Tienes que escuchar hasta el final-le hizo prometer-
-Lo haré…
Antes de hablar, le extendió el teléfono en sus manos. Su amigo sin entender que ocurría, lo recibió y miró al castaño sin saber qué hacer.
-Míralo…
Le echó un vistazo, no había nada extraño, pero al entrar al buzón encontró varios mensajes de un desconocido apodado "Levi". Al verlo, levantó la vista buscando una explicación a lo que su amigo solo le indicó con un movimiento de cabeza que continuara.
No leyó ninguno de los mensajes, pero si vio las fechas. La mensajería había comenzado hace basta tiempo. Fue una gran sorpresa que quedó expresada en el rostro del rubio, pero poco a poco se fue normalizando.
-Levi es el nombre de la persona que conociste por un número al azar-afirmó-
-Sí…también lo he visto-agregó asustado-
-¿Qué?-preguntó ahogado-
-Le indique como venir. Venía todas las noches pero ya no…desde el día que sentí a la policía, no he vuelto a saber nada de él. Armin necesito que me ayudes a encontrarlo, no sé a quién más recurrir-tomó las manos ajenas entre las suyas-
-Eren… ¿Te das cuenta que has hecho? Esto…pudo ocurrirte algo…
-Lo sé, los engañe…-agacho la cabeza-
-No, no es tanto por nosotros, es por ti…
-¿Qué quieres que hiciera?-le miró con los ojos llorosos-¿Qué me quedara el resto de mi vida encerrado viendo sólo lo que ustedes seleccionan como apto? ¡No quiero vivir toda mi vida aquí! Quiero ver lo que hay afuera, hacer lo que ustedes hacen, conocer gente y…-"Levi" pensó- quiero estar con Levi…
Estaba preparado para seguir luchando, ya no aguantaría más que lo retuvieran, lucharía para salir de allí aunque se fuera en contra de todo y todos. Sin embargo, para su sorpresa Armin comenzó a reír como si hubiera dicho algún chiste u otra cosa similar. Extrañado, no moduló nada y se limitó a observar a su amigo que lloraba en carcajadas.
-Perdón-se disculpó mientras se limpiaba las lágrimas-Finalmente veo a mi amigo-le sonrió-
-¿Qué…?-preguntó asombrado-
-Siempre te veía sometido a tu situación, pero sabía que en tu interior deseabas más. Tuve que entregarte un teléfono para que hablaras. Claro que me costó convencer a Mikasa, ya sabes cómo es ella.
-¿Tú…sabias todo?
-Sabía qué harías algo así y creo que no me equivoqué. No estoy de acuerdo que te mantengan aquí, sé que tu enfermedad es delicada pero yo quiero que tú vivas.
-Armin…
-¿Ahora puedes contarme quien es Levi?-le preguntó con una de sus sonrisas amables-
Con la confianza que le otorgo Armin, le contó todo lo que había ocurrido hasta ahora. Todo salvo el último incidente del beso y algunos detalles que eran embarazosos para el castaño. Pero, fue capaz de explicarle como se sentía al estar con él, pretendía hacerle ver que esa persona era irremplazable y necesitaba encontrarla a toda costa.
-Necesito encontrarlo… no sé qué habrá ocurrido la otra noche, pero no ha respondido.
-La otra noche… Asesinaron al Señor Kaufman, tu vecino. Y no se han encontrado rastros del asesino-trato de ser lo más sutil. Al ver lo pálido que se volvía su amigo temió por él y agregó-Pero, puedes hacerme un retrato de él. Tú sabes dibujar, haz un boceto de Levi y podremos buscarlo.
-¿Con ello lo encontraremos…?
-Con eso empezaremos. Mikasa no debe enterarse, nadie ya sabes…
-Lo sé-respondió molesto-
-Cambiaremos todo te lo prometo. De alguna forma, lograrás salir otra vez.
-Sí…
-Vendré mañana por él ¿Lo tendrás listo?
-¡Sí! Muchas gracias Armin-lo abrazó-
-…-enrojeció y se separó-D-de nada… Debo irme ahora ¿Te veo mañana?
-¡Claro! Gracias todas-dijo de todo corazón-
-Descansa, tienes unas ojeras horribles… todo saldrá bien-se despidió cerrando la puerta-
Al salir encontró a Mikasa que insistía en entrar. Logró convencerla de que se encontraba bien, que sólo habían sido pesadillas y logró calmarlo. No fue fácil, pero pudo retenerla, por suerte. La chica lo condujo hasta la salida y se despidió de ella, antes de retornar a su hogar le informó que mañana también vendría a ver a Ere y se fue.
Camino a su casa recapituló todo lo que escuchó de Eren. No lo sorprendió, sabía que sería así y eso esperaba. Lo que no esperó, fueron los puros sentimientos que mostraba su amigo al hablar sobre Levi. Le dolió. Fue doloroso ver cómo la persona que amas mostraba sentimientos así por alguien más.
Desde que eran pequeños, Armin comenzó a sentir extraños sentimientos cuando estaba con su amigo. Creyó por mucho tiempo que era un amor fraternal muy fuerte que lo unía a él, pero a medida que iba creciendo, su mentalidad cambió y con eso su idea errónea de sus sentimientos.
Se había enamorado de Eren.
Le costó aceptarlo, de un principio se alejó e intento de todas las formas suprimir esos sentimientos. No estaba bien, eso pensaba. Fue imposible lograr deshacer esa fuerte atracción, no obstante fue capaz de crear una gran resistencia a sus deseos. Daba igual que le demandara su cuerpo, ver sus tiernas sonrisas y estar al lado de él era suficiente. Enseñarle y mostrarle cosas, sentir su presencia, conversar con él, eso lo hacia feliz. El amor que le tenía logró ampliar su vista no dejando convencerse por los "Estoy bien" de su amigo. Dentro de ese cuerpo tan frágil, había una gran fuerza que deseaba extender sus alas y liberarse de sus cadenas. Gracias a ello ideo maneras de ir arrebatándole sus cadenas y así conseguir que emprendiera el vuelo.
Pero olvidó algo muy importante. Un ave no puede ser enjaulado por las manos de nadie, si vas a dejar que vuele, debes aceptar que es probable que no vuelva. Y así fue. Eren se enamoró de otra persona pese a todos sus esfuerzos. Era extraño, estaba decepcionado pero a la vez feliz. Ahora era capaz de sonreír desde el alma, sus ojos tenían vida y se veía mejor que nunca.
No todo sale como uno lo planea, lo sabía bien. No lo eligió a él, pero si la otra persona era capaz de hacer lo que él no pudo, lo aceptaría. No por aquel desconocido. Por Eren. Para que aquella ave sea capaz de volar y mostrar todo su esplendor.
Una gota cristalina recorrió la mejilla del rubio, cruzó la curvatura de sus labios escapando por su barbilla.
"Arlert" se escuchaba a lo lejos "¡Arlert!"
De un codazo, volvió a la realidad. Armin se encontraba en el salón de clases, su profesor estaba de pie y enojado frente a él. Se había quedado dormido y soñó lo ocurrido ayer, gracias al codazo de Jean fue capaz de volver a la realidad. No era común en él quedarse dormido, era un alumno destacado y esto terminaría perjudicándolo, pero el sueño lo superó. No pudo dormir en toda la noche, no era para menos.
-Armin Arlet-le llamó en seco el profesor-
-Lo siento…-se disculpó sin escusas-No se repetirá…
-Eso espero-lo regaño y retomó sus clases-
Todos estaban perplejos al ver al alumno estrella ser devorado por un profesor, no tardaron en retomar el curso de la clase antes de que el profesor se enojara con ellos. Si ya se había enfadado con Armin, a los demás de seguro se los comía vivos.
Finalizada la clase, hubo un receso de diez minutos en los cuales Mikasa invitó a su amigo fuera de la sala para que paseara un poco y se despertara.
-¿Qué te paso?-le preguntó preocupada-
-No pude dormir bien anoche. Mis vecinos hicieron una fiesta…
-¿Una fiesta en medio de la semana?-preguntó extrañada, debido que los vecinos de Armin trabajaban-
-Eh…sí…-sostuvo su respuesta-
-Iré al comedor por un café-se marchó luego de hablar-
-¡Espera estoy bien…!-no alcanzó a detenerla-
Soltó un gran suspiro y se apoyó en la ventana, sacando la cabeza al exterior en busca de aire fresco.
De pronto un poco de alboroto se escuchaba venir del fondo del pasillo, una chica venía persiguiendo a un chico que trataba de huir de ella. Eran de último año y no le dio mucha importancia al espectáculo que tenían en todo el pasillo.
-¡Espera! ¡Debes asistir a clases no puedes faltar más!-le gritaba la chica-
-Cállate de una maldita vez cuatro ojos…-le respondió rabioso-
-¡No! ¡Escucha un poco! ¡Levi!
"¿Levi…?" Volteo a ver la persona que respondía a ese nombre. Lo vio pasar rápido, pero para él fue un instante bastante largo como para identificar sus facciones. Pelo negro, un metro sesenta, contextura delgada, ojos grises y…una actitud altanera.
"No puede ser él…" se negó a creer Armin. La descripción que le dio Eren fue sobre su persona, pero no calzaba para nada con lo que veía. No había signos de amabilidad en él, menos de ser alguien preocupado por los demás.
Levi se percató de la fuerte mirada del rubio sobre su persona. No le dio importancia debido a que estaba ocupado escapando de la molesta de Hanji. Sonó el timbre y los pasos detrás de él se detuvieron. Logró deshacerse de esa mujer y ahora iría donde siempre a pasar el rato.
-Uh… ¿Qué haré con ese chico?-se cuestionó Hanji. Miró al rubio que presenció toda la escena-No te preocupes son peleas de amigos jeje.
-Um… ¿Él es siempre así?
-A veces... pero, no es una mala persona-le sonrió la chica dando media vuelta-
Esas palabras, fueron similares a las que dijo Eren. No, habían sido las mismas incluso con la misma tonalidad. Tenía el presagio de que esa persona podría ser a quien buscaban. Si era así ¿Por qué abandonó a Eren? Tendría que mantener sus sospechas al margen hasta ver el retrato de Eren.
En tarde, antes de encerrarse con Eren en su habitación comieron la cena que la cuidadora del castaño preparó. Mantuvieron una conversación fluida, menos uno que estaba desesperado por ir a encerrarse. Era tanta su desesperación que la cena se la tragó en unos pocos bocados, atorándose varias veces. Verlo tan desesperado llevó al rubio a preguntar si podían subir obteniendo enseguida la aprobación.
Los tres subieron, pero sólo dos entraron. Nuevamente, Mikasa recibía un portazo en todo su rostro. Armin se sintió mal por la chica, pero no podía hacer nada, era algo confidencial y no podía enterarse.
-¿Lo tienes?-preguntó-
-Sí, hice lo mejor que pude…-sacó un bosquejo enrollado y se lo extendió-Él es…
Lo recibió y comenzó a desenrollarlo. Sabía lo que encontraría allí, estaba casi cien por ciento seguro que hallaría ahí a la misma persona que en la mañana, sólo necesitaba comprobarlo. Cuando lo desenrolló por completo, lo vio. El mismo altanero de la mañana.
Continuará…
El capítulo de hoy me quedó un poco más corto, pero espero que les haya gustado. Pido de ante mano perdón si el capítulo tuvo algo extraño o errores, pueden decírmelos :3 Sé que no es una excusa, pero no ando de buenos ánimos y el capítulo resultó más corto de lo normal. Prometo que el siguiente será más largo :3 Para quienes temían por Levi, es Levi, no lo atraparán así de fácil xd pero ahora está el dilema de lo que hizo y que Eren no tiene idea. Esta fic a diferencia del otro avanza más rápido, bueno fue obvio pero se vienen más sorpresas :3 Espero les haya gustado el cap de hoy y gracias a todo quien leyó. Prometo responder reviews en la próxima actualización n.n
Cuídense y que tengan un lindo día :3
Nos leemos 3
