Capítulo 16

El cuerpo del castaño se hallaba entumecido frente a los fulminantes ojos de su padre sobre él. Desconocía a qué se enfrentaría ahora, las palabras no afloraban de sus temblantes labios puesto que no había excusa que inventar.

-Te hice una pregunta-habló sin un tono en particular-

Frente a esos ojos que apenas se dejaban ver a través de los cristales de los anteojos, empezaba a prepararse para lo peor. Ni el mismo secuestro por su cuidadora se comparaba a este frío mortal que recorría su cuerpo en este instante. Levi no podía ser descubierto, él no podía ser descubierto, el pánico que le generaba esa situación no lo abandonaba. No estaría dispuesto a pasar encerrado toda su vida.

Y como por una luz divina, su mente se iluminó y logró pensar una excusa, que por muy estúpida y vergonzosa que pareciera no existía nada más que arribara en su mente. El silencio que conservaba sólo incrementaría las dudas de su padre.

-Esto…es un poco vergonzoso-cubrió su rostro con su antebrazo-Tenía problemas con mi…ya sabes, tuve miedo de un principio pero no tarde en averiguar cómo solucionarlo. Esto se lo robe a Armin de su bolso y lo hice por mi propia cuenta…-balbuceo el menor ocultando su temor-

-¿Cómo se supone que averiguaste de un tema así? ¿Y esas marcas?-preguntó su padre sin verse para nada convencido de sus palabras-

-…Instinto. En cuanto a las marcas…tal vez lo hice yo, en algún momento…-aseguró-

Su padre no agregó nada. Se mantenía de pie, firme y serio, no parecía haberlo convencido. Después de todo, ¿Quién creería una excusa como esa? Era la primera vez que inventaba una mentira tan elaborada por si solo, y debía de admitir que dejaba que desear.

Tenía miedo, estaba seguro que su padre enloquecería al percatarse que todo eso era mentira, su mirada ya lo condenaba, las palabras no eran necesarias para darse cuenta de ello. Siempre pensó que esa persona podría ser un verdadero monstruo si de verdad algo le molestaba, aunque su temple anímico y personalidad demostraran ser neutrales, Eren era capaz de ver una negatividad intimidante proveniente de él, la cual desconocía. Sin embargo, no se dejaría doblegar por esa posible cara oculta de su padre, defendería a como dé lugar sus deseos y sobre todo, a Levi.

-¿Por qué no lo hablaste conmigo?-preguntó más calmado-

-No creí que fuera necesario…-contestó el menor-

-Sabes lo mucho que me preocupo por ti, cuando estas cosas ocurran debes decírmelo. Es normal que te encuentres así, eres hombre, pero no continúes con eso-habló en un tono calmo, similar a un padre preocupado-

-Lo sé…intentaré no hacerlo más.

-No-se acercó a su hijo, lo tomó fuerte de los hombros y se aseguró de clavar una potente mirada sobre el menor-No lo harás, nunca más ¿Entiendes?

-…S-sí padre…-consiguió pronunciar, contrajo su cuerpo por temor a los feroces ojos de su padre que parecían sobrepasar sus límites. La mirada de una bestia-

-Tienes prohibido ocultarme algo como ahora, ¿Qué diría tú madre?

-Ella…-balbuceo disipado en sus pensamientos, las palabras referidas a su madre llegaron cual puñalada a su pecho-

-Debes ser un buen niño-deslizó sus manos por el cuello del menor hasta sus mejillas-Nadie te cuidará como yo.

No hubo respuesta de parte del castaño, el tema de su madre le afectaba demasiado y jamás había escuchado un comentario así sobre ella ¿Qué diría?, ¿Acaso podría pensar que esto estaba mal?, ¿Estaría decepcionada? Estaba seguro que su padre continuo hablando, pero su mente se encontraba enajenada ante sus palabras.

-Toma un baño y baja a desayunar. Mikasa está preparando el desayuno-le ordenó sin prestar atención a su estado-

-Lo haré…-obedeció desanimado-

Grisha se marchó cerrando la puerta de la habitación. Eren continuaba pensando en su madre, si tan sólo pudiera decirle todo y saber lo que pensaba, probablemente ella lo entendería. Su padre no aceptaría jamás el que saliera de esa casa, aún con la mayoría de edad, todo siempre sería igual. Por primera vez en su vida, sintió un profundo desprecio hacia los cuidados de su padre. Ahora podía estar seguro que él se encontraba equivocado, incluso su comportamiento se le hacía desagradable y sentía que no podría estar ningún minuto más dentro de esa casa.

Aún le resultaba extraño y asombroso que su padre haya creído en su mentira, con lo suspicaz que solía ser, no le había descubierto en una situación tan obvia, no obstante, ¿Quién podría estar con él? Su padre no se imaginaba lo que ha pasado este último tiempo.

Acatando a las órdenes de su padre, se dispuso a levantarse e ir por una ducha, pero, al querer levantarse un agudo dolor en sus caderas lo detuvo. Producto del punzante malestar que no se esfumó, se vio obligado a voltear boca abajo sobre su cama. Respiro profundo y logró calmarlo, sus caderas no se moverían y ya se lo habían hecho saber. Recordaba haber experimentado el mismo ardor la noche anterior, pero el dolor había persistido hasta ahora que se daba cuenta de ello.

Lo habían hecho, no fue un sueño. En su almohada el aroma del azabache continuaba impregnado como si se hallara allí, cerró sus ojos e inhaló la esencia de Levi, revocando las imágenes de la primera vez que estuvieron juntos. El calor, placer, su voz, sus besos y la combinación de los distintos sentimientos en ese instante no podrían ser reemplazados jamás por nada. Levi le había obsequiado un tesoro que se aseguraría de conservarlo vivo por el resto de sus días, siendo así, no se lamentaría del dolor de ahora. Levi se había preocupado de cuidarlo en cada paso, sus grises ojos se mantuvieron pendientes de cada detalle, pese a lo mucho que apretujó su mano en ningún momento se quejó ni la zafó y fue capaz de anteponerlo ante sus deseos. Una vez más, él había hecho mucho por él y la brecha por recompensar toda la felicidad que le daba, incrementaba cada día.

No bajaría a desayunar junto a su hermana y padre, seguramente no podría sentarse en una silla, muchos menos llegar a dar un paso fuera de la cama. Necesitaría mentir nuevamente, inventando alguna cosa de la cual su padre no tenga necesidad de investigar, de lo contrario, no tardará en notar alguna que otra cosa rara de más en su cuerpo. Mentir ya no era significado de remordimiento, no por lo menos para esta situación, si bien necesitaría mucho trabajo, ya no se sometería a las reglas de su padre. Saldría al mundo junto a Levi.

Hundió el rostro en su almohada, avergonzado por recordar detalladamente su primera vez luego de pensar en el nombre del azabache. El aroma era más fuerte así, hubiera deseado despertar tranquilamente a su lado y hablar un poco más con él. Su corazón palpitaba velozmente, podía percibirlo en su garganta y se sentía muy bien.

-o-

Levi se encontraba corriendo por las calles de la ciudad de mañana temprano, con sus manos se encargaba de arreglar sus ropas desordenadas debido a lo apurado que tuvo que salir de esa habitación. Si mal no recordaba, el padre de Eren no tenía por qué llegar un día sábado por la mañana, según lo expuesto por Armin. Sentía que no debió dejar al menor solo, podría sentirse desprotegido ante la llegada de su padre y lo ocurrido la noche anterior, sin embargo, no había nada que pudiera hacer si se quedaba, sólo lo arruinaría.

Cuando ya se aseguró de estar lo suficientemente lejos del barrio de Eren, disminuyó la intensidad de sus pasos, su bolso pesaba debido a la ropa que traía consigo. Por un momento se espantó al acordarse de las cosas que había comprado ayer, echó un vistazo en su bolso y encontró la botella de lubricante junto a la caja de condones en su interior. Pero no encontró alivio al verlas allí, la caja de condones se encontraba abierta y no recordaba haber ocupado uno ayer. Se detuvo de golpe, empezaba a sentir el estómago revolverse ante la posibilidad de haber dejado evidencia en un descuido. En la caja debían de haber diez condones, de los cuales sólo contó nueve. Buscó en las profundidades de su bolso, suplicando repetidas veces en su mente por que apareciera, lamentablemente sus suplicas no fueron escuchadas y el condón no apareció. Sintió como todo su cuerpo se congelaba, incluso sus manos empezaron a temblar y su cuerpo giró de golpe para regresar corriendo. Dio un paso y se detuvo, estaba actuando sin pensar, si llegaba ahora lo único que haría sería arruinar todo y era probable que el padre de Eren no se halla percatado de nada y sólo estaba siendo paranoico.

Su mano viajo al bolsillo de su pantalón, tomó su teléfono y verificó si tenía algún mensaje o llamada. Nada. No se impidió el escribir uno por sí mismo y enviarlo:

"¿Cómo está todo?"

Esperó unos minutos, no hubo respuesta y volvió a enviar mensajes sucesivos al no obtener respuesta alguna. Cuándo ya la mensajería sobrepaso su límite, viendo que no conseguiría nada así, decidió llamar al castaño. Todas sus llamadas fueron transferidas al buzón, sus nervios lo estaban devorando y sus peores pesadillas empezaban aflorar en ese momento. Por más que tratase de utilizar el razonamiento como acostumbrada hacerlo, sus deseos de correr hacia la habitación de Eren y comprobar que todo estaba bien lo dominaban. Ya no resistiendo esa tortura, se animó a retomar el camino por donde venía a paso veloz. Su teléfono empezó a vibrar antes de poder aproximarse al sector donde habitaba el castaño, enseguida se detuvo y lo tomó sin fijarse quien llamaba antes:

-¿Eren?-se apresuró a preguntar-

-Hola…perdóname por lo de hoy en la mañana, no quería que fuera así…-se disculpó el menor-

-No fue tu culpa-respondió relajado, por cómo se escuchaba el castaño nada se había descubierto-¿Está todo bien?

-Sí…la verdad, mi padre encontró una de esas cosas que trajiste ayer y unas marcas en mi cuello que lo hicieron dudar. Creí que estaba perdido, pero logré inventar una excusa que me creyó-habló orgulloso-

-¿Qué le dijiste?-preguntó incrédulo-

-Debía encargarme de mí… eso…algo así y sobre el condón, mentí al decir que se lo había robado a Armin para utilizarlo-explicó-

- ¿Te creyó?-preguntó sorprendido-

-Sí, no me preguntó nada más y no parecía sospechar.

Levi se quedó callado, había algo dentro de toda esa teoría que no le cuadraba, pero Eren no mentía al decirle las palabras que le dio a su padre para cubrir la verdad. Ya sabiendo que todo se encontraba bien y que no habían sido descubiertos, aún continuaba con una inseguridad en su interior, algo no estaba bien y lo presentía.

-¿Levi?-llamó Eren a través del otro lado del teléfono-

-¿Uhm?

-¿Ocurre algo?-preguntó el menor-

-Nada, ¿Cómo te sientes?

-Estoy muy bien-afirmó feliz-

-No me mientas, se nota en tu voz que lo haces-descubrió Levi-

-Es verdad, sólo tengo un poco de dolor… pero ya está pasando-agregó rápidamente al sentir que el azabache podría arrepentirse-

-Tendrás ese malestar durante el día, no pude evitarlo lo siento-se disculpó-

-Yo estoy bien, de verdad. ¿Te arrepientes?-preguntó desanimado-

-Intentaré que la próxima vez no sientas dolor-respondió para hacerle entender que no se lamentaba de ello-

-Gracias-agradeció contento-¿Estás bien?

-Sí.

-No me mientas-utilizó las palabras del azabache, tratando imitar su tono-

-Mocoso-espetó molesto ante la mala imitación-

-Levi…Espera, debo irme alguien viene-cortó la llamada-

Antes de que Eren lograra finalizar su frase fue interrumpido y era de esperar ya que se encontraba con su hermana y padre. Cuando tuviera la posibilidad de comunicarse le llamaría de nuevo o mandaría algún mensaje, por ahora podía estar más tranquilo al saber que nada malo ocurrió. Había sido un estúpido por dejar algo como eso a la vista en la casa de Eren, sobre todo cuando nadie sabía siquiera que él se colaba a su habitación casi todas las noches. Sin embargo, que su padre se haya tragado una mentira como esa no le cuadraba. Era cierto que nadie, además de Armin, sabía que él concurría la habitación de Eren a diario, pero la evidencia estaba frente a sus ojos, no había que ser un genio para saber qué ocurrió allí exactamente. No podía mantenerse tranquilo, hacía tiempo que sentía una desconfianza hacia el padre de Eren, Armin le había hablado de él y si bien pensó que todo se debía a la preocupación por su hijo, ya no podía verlo igual. Había algo que no le dejaba tranquilo, algo que estaba mal en todo esto, mas desconocía qué habría detrás de todas esas piezas que no calzaban. Si había algo por descubrir, se aseguraría de sacarlo a la luz tarde o temprano o tal vez, sólo era su mente reaccionando mal ante lo que nunca tuvo, una familia.

El sol ya se encontraba en lo alto del cielo, el amanecer ya se había realizado por completo y el hambre empezaba aflorar con un fuerte rugido en su estómago. Sus necesidades básicas se volvieron importantes desde que Eren entró a su vida y controlaba esos pequeños detalles, desde entonces no podía pasar más de un día sin probar alimento como acostumbraba hacerlo. El dinero que tenía guardado se agotaría muy pronto, por ahora le bastaba para comprar alimento e ir con él a la casa de sus amigos en los barrios bajos, más tarde iría con ellos a juegos de apuestas donde conseguiría una remuneración mayor. Las peleas las dejó desde el momento que Eren le hizo prometer a excepción que fuese necesario y no podía evitar recordar el rostro del castaño regañándolo al intentarlo.

De camino paso por una tienda por sus compras, su apariencia no era la mejor de todas, se encontraba sudado y probablemente con residuos de otras sustancias que hacían sentir su cuerpo sucio. Antes de llegar a desayunar junto a sus compañeros tomaría una ducha, de esto estaba seguro.

Tocó la puerta antes de entrar a esa pequeña casita, conociéndolos alguno de ellos saldría atacar si alguien entraba de la nada. En este barrio los robos eran algo cotidiano por lo que la gente se encontraba preparada para actuar en caso de alguno. Al entrar vio a Isabel tumbada sobre la mesa sosteniendo su estómago y a Farlan cocinando mientras la sermoneaba, su llegada fue apercibida por ambos pero ninguno de los dos se desvió de la discusión.

-¿Qué paso?-preguntó el azabache al ver a la chica mustia ante sus ojos-

-Se enfermó-respondió Farlan mirándola de reojo-

-Estoy bien…-tapó su boca con una de sus manos al sentir el vómito asomarse-

Levi esbozó una mueca en disgusto al percibir el vómito avecinarse. Dudó en acercarse a la chica y terminó por hacerlo a paso lento.

-Después que se fueron, se unió a una competencia de comida y lo único que ganó fue enfermarse-explicó Farlan molesto-

-Gané el segundo lugar…-alzó una mano en victoria-

-¿Cuánto comiste?-preguntó el azabache-

-Diez…doce…pasteles, cuatro platos…-se esforzaba por contar-

-Primero, deberías estar recostada en tu cama-la cargo en sus brazos, dejando las bolsas de su compra sobre la mesa. La chica parecía un saco desarmado-Farlan no hagas nada muy pesado, en lo posible una sopa liviana. Hoy no comerás nada-se refirió por último a la chica-

Isabel no fue capaz de oponerse, no era como si su cuerpo fuera capaz de aceptar algo más de alimento. Dejó a la chica sobre su cama que parecía desarmarse en cualquier momento, la cubrió con una manta y se dispuso a regresar donde su compañero. No obstante, la pelirroja que simulaba estar dormida lo sostuvo de la manga, volteo a verla y se encontró con una sonrisa dibujada en el rostro moribundo que tenía.

-Eren es un buen niño, debes traerlo algún día. Quiero que seas feliz…-se detuvo al desmallarse de cansancio-

Los fuertes ronquidos de Isabel le tranquilizaron, la chica sólo se había quedado dormida debido al cansancio. Dejó la mano que lo sujetaba sobre el cuerpo de Isabel y salió de la habitación. No esperaba sentir felicidad porque sus compañeros y Eren se agradaran entre sí, el castaño se adentraba cada vez más a su vida. La vida que él se preocupó de ocultar de los ojos de Eren ante el temor de ser rechazado, el castaño lo había aceptado desde el principio y demostraba un afecto hacia ella. Había actuado como un idiota al ocultar algo así, pero no todos reaccionarían igual, el menor era una persona muy distinta a lo normal de las personas, no contenía esas asquerosas bacterias de la humanidad.

Farlan no era conocedor de la comida, solían comer alimentos listos para consumir y fue Levi quien le ayudo a cocinar algo más sano. Sabía cocinar desde los tres años ya que su padre no se preocupaba de alimentarlo, antes de que pudiera cocinar muchas de las prostitutas que iban a la casa le daban algo de comer. Era desagradable saber que ahora se encontraba vivo gracias a que esas basuras se preocuparon de él cuando iban a su hogar. Sí él hubiera muerto, Keny jamás lo habría notado o lo hubiera hecho cuando el hedor de su cuerpo en putrefacción fuera perceptible. Respecto al dinero para conseguir alimento, no significó una dificultad mayor, a su corta edad aprendió a manipular los corazones de las personas y, ¿Qué mejor que un niño desvalido pidiendo limosnas en la calle? Cuando pequeño la gente que le daba dinero en la calle solía decir que su rostro parecía el de un ángel y con ello conseguía mucho más.

Luego de acabar con la comida para Isabel, se dignó por fin a tomar una ducha. El agua estaba fría, pero nunca encontró tan refrescante un baño como ahora, sentía como todo el sudor se removía de su piel y recuperaba le sanidad de su cuerpo. Fue inevitable recordar lo que paso ayer, no podía creer que ellos hayan acabado así, parecía que el primer mensaje había sido ayer y que todo esto era un sueño. La idea de enamorarse y llegar a tener una relación con alguien jamás lo imaginó, no era importante y además lo concebía como un estorbo. El amor es algo que llega cuando menos lo esperas, y a veces, llega justo en el momento indicado.

Al salir de la ducha, su teléfono parpadeaba junto a sus ropas debido a un mensaje. Como un mocoso entusiasmado, lo tomó enseguida y abrió su buzón viendo allí el nombre de Eren sobre el mensaje reciente:

"Mi padre y mi hermana desayunaron conmigo en la habitación, después de eso se quedaron hablando conmigo como lo hacíamos antes. Volverá mañana al trabajo, no podré verte hasta el lunes lo siento… ¿Puedo preguntarte algo?"

Levi:

"Claro"

Eren:

"¿Cómo te sentiste ayer?"

Era sorpresiva la pregunta, aunque si venía de Eren no tenía por qué serlo. ¿Acaso debía hablar de algo así? No iba a responder a esa pregunta.

Levi:

"No hablaré de eso"

Eren:

"¿No te gusto?"

Levi:

"Nadie ha dicho eso"

Eren:

"¡Entonces sí te gusto!"

Levi:

"¿Podrías dejar de escribir estupideces?

Este último lo escribió molesto, no por el hecho que si fue de su agrado, sino por cómo Eren lograba sacar sus pensamientos. Tanto tiempo siendo cerrado no cambiaría de la noche para la mañana, le tomaría trabajo acostumbrarse a eso.

Eren:

"Lo siento…"

Eren dejó de escribir luego de aquel mensaje, con ello el azabache dedujo que tal vez fue muy duro en sus palabras. Ante sus respuestas impasibles la gente no reaccionaba con tristeza o sintiéndose insultados, y aquellas veces que lo hacía le daba lo mismo. Este no era el caso, no quería lastimarlo.

Levi:

"Me sentí bien, no te pongas así. La próxima vez seré más cuidadoso y te haré sentir mejor"

Se esforzó para escribir con sinceridad sus sentimientos, y aunque no fuese lo que alguien común esperara, Eren sabía interpretar las palabras que se esmeraba por sacar en el azabache.

Eren:

"Gracias por todo Levi, soy feliz, te amo"

Levi:

"No las des, también te amo"

Se pasaron un buen rato hablando a través de mensajes, Levi no le importó estar con su toalla atada a la cintura mientras mantenía una conversación con Eren en el baño. Fue Farlan quien tocó la puerta preocupado porque el azabache llevaba más de tres horas en el baño, Levi no dio explicaciones de su larga estadía y se vistió antes de salir.

Durante el día ambos estuvieron cuidando de Isabel que poco a poco mejoraba de su intoxicación. Levi fue muy estricto cuando la chica ya empezaba a tener hambre, era un buen signo pero si se dejaba llevar volvería a caer. Un día completo de dieta recta y llena de peleas para contener a la chica. La noche llegó y el malestar de la pelirroja ya se había esfumado por completo. Debido al riguroso cuidado que tuvieron con la chica, Levi y Farlan pasaron su día atareado en ella, el dinero que planeaba reunir ese día sería postergado para el día siguiente sin falta.

Eren se durmió temprano, su padre le obligaba hacerlo debido a su enfermedad y él se encontraba feliz al no someterse a alguna dosis de medicamento el día de hoy. Según el castaño, esas dosis que le suministraba eran necesarias para su enfermedad, pero al momento de preguntarle qué era no supo responder. Las veces que su padre le inyectó esas dosis Eren amanecía enfermo, la última ocasión estuvo todo el día en cama. Nuevamente ese recelo le asaltaba al escuchar del padre de Eren.

El día siguiente, el azabache despertó temprano y levantó a sus compañeros para ir a algún bar de juegos. La chica ya se encontraba bien, no obstante Levi no le dejó desayunar cualquier cosa como ella quería. Al llegar a un bar no muy lejos de su casa, la gente reflejo su preocupación en sus rostros ante el trío que arribaba, sobre todo la imagen de Levi que era tan popular e intimidante en los alrededores. Empezaron a jugar cada uno por su lado, probando quien tenía suerte aunque Levi creía que no era cuestión de suerte, sino de táctica y razonamiento. Sabía leer las expresiones de la gente, ellas le decían la situación y a base de eso actuaba y salía victorioso. Un juego de niños, así lo catalogaba él, era a causa de ello que Levi siempre quedaba al final ganando a lugar de sus compañeros, y en esta ocasión no fue diferente.

Fue toda una jornada que estuvieron allí dentro, no se percataron en qué momento pasó el tiempo hasta que la gente se retiraba por miedo de perder más de lo que ya había perdido. El mismo dueño se encontraba descontento al perder clientela debido al azabache, mas, la amenazante imagen de Levi no le dejaba decirles algo. Fue Levi quien se detuvo cuando ya empezaba anochecer, el monto acumulado era suficiente para estar una temporada bien, ya no tendría que pagar cuentas por sí sólo y los gastos serían compartidos.

-Ahora que podemos, podríamos comprar Ramen…-propuso la chica-

-Ni lo sueñes, no desperdiciaré otro día cuidando a un puerco-se negó Farlan-

-¿¡Puerco!?-exclamó la chica-

-Sólo habrá comida liviana-agregó el azabache en seco-

Los dos no continuaron su pelea, era obvio que Levi no quería escucharlos discutir y caminaron en silencio, a veces otorgándose miradas de desprecio, pero en silencio.

Estando ya en su hogar, Farlan calentó la comida que el azabache había guardado para no cocinar al regresar. Cenaron como de costumbre; Isabel hablaba y hablaba de temas aleatorios, Farlan le interrumpía únicamente para decir algo negativo que la hiciera enojar, le gustaba hacerlo y en cuanto a Levi, se detenía a escuchar todo. Un destello repentino llegó a su mente, la escena que presenciaba ahora era tan común pero no se había detenido a degustar la calidez que le brindaba. Estar con ellos era alentador, se podía sentir como en casa y eventualmente siempre lo fue. Sin decir nada, se dejó abrazar por el placentero momento junto a sus compañeros mientras cenaban.

Al finalizar, les ordenó a sus amigos que se encargaran de la limpieza, ambos obedecieron sin objeción. Las tareas del hogar eran repartidas y era Levi quien siempre se encargaba de la mayoría, hacerlo una vez les correspondía.

De ese modo, el azabache podría despedirse de Eren antes de ir a dormir, pero al coger tu teléfono descubrió un mensaje del menor:

"Debo ir a dormir, lamento no haber podido esperar a que terminarás de cenar, mi padre me dio una dosis de medicamento y no me siento bien… Te estaré esperando mañana, por favor llega temprano. Te amo."

Su semblante se oscureció al guardar el teléfono, tan sólo imaginar el dolor que puede estar sufriendo Eren producto del medicamento al cual lo somete su padre le desesperaba. Ya nada cuadraba en su mente, podría ser un paranoico desconocedor de las relaciones familiares, pero no se quedaría sin hacer nada.

Tomó nuevamente su teléfono y escribió un mensaje, esta vez, el destinatario no era Eren:

"Después de clases vendrás conmigo, hay algo que debo aclarar. Es sobre Eren, no le menciones nada, entenderás en su momento"

Envió el mensaje al destinatario Armin y esperó respuesta que no tardó en llegar:

"De acuerdo"

Después de ello, guardo su teléfono y trato de conciliar el sueño. Su preocupación por el castaño no le dejaba dormir, nunca había presenciado una situación donde Eren se encontrara mal y le temía a su imaginación. Debía de estar muy mal como para quedar tumbado en su cama, él quien nunca se quedaba quieto y vivía con una energía increíble. Se obligó a dormir, que él se preocupara y no descansara no ayudaría nada. Deseaba que el día llegara pronto, que las clases pasaran rápido y así poder hablar con el amigo de Eren, pero ni eso logró hacerlo dormir. Cerró sus ojos e intentó deshacerse de esos pensamientos y sólo pudo hacerlo al traer la imagen del rostro acalorado de Eren bajo su cuerpo, con sus ojos brillosos que fijos en él con tanto amor y entregado a su persona. Quiso hundirse en sus memorias, recordar cada expresión del castaño bajo su cuerpo y sus carnosos labios siendo devorados por los suyos. Su cuerpo empezaba a entrar en calor y antes de poder reaccionar, las imágenes en su mente cambiaron por las dulces sonrisas del menor, sus tiernos besos y abrazos, queriéndole demostrar lo mucho que lo amaba. Era suyo, su Eren, no dejaría que nada le hiciera daño y borrara esa dulce sonrisa. Engañando a su mente, la voz del castaño empezó a resonar en su cabeza y junto a ella, comenzó adentrarse en un profundo sueño.

-o-

La mañana siguiente desayuno en la casa que compartía con sus compañeros, ellos aún dormían y no los despertó para desayunar. Preparó comida para los tres y devoró el suyo. Con sus pertenencias listas, se orientó a salir de allí e ir a la escuela. Salió con su chaqueta de cuero negro que ocultaba el símbolo del chaleco de la escuela, si alguien le veía asistir a una de las más privilegiadas de la ciudad podría perder su reputación y se convertiría en un blanco para los demás. No sería difícil acabar con ellos y mandarlos a sus posiciones nuevamente, pero había prometido evitar las peleas y así lo haría.

Cuando ya estuvo cercano a la escuela, se desprendió de su chaqueta y la colgó en uno de sus hombros. Llegó a la escuela y se sentó como de costumbre en su asiento a esperar que la jornada acabara pronto. Hanji se acercó como siempre hablar con él, de inmediato se unió Erwin, y aunque no respondiera, las dos personas frente suyo hablaban sin descanso. Pudo sentir la atención de una persona sobre él y cuando buscó en dirección de dónde provenía esa excesiva atención, se encontró con Petra que desvió su mirada al encontrarse con la de él. La chica ocultó su rostro avergonzado y no volvió a mirar. Hace un tiempo que había notado la constante atención que tenía esa chica sobre él, no recordaba haberle hablado alguna vez y no entendía qué demonios buscaba. Regresó su vista hacia sus compañeros que no detuvieron su charla, luego llegó su profesor de matemáticas y empezó su eterna jornada.

Cada minuto era tortuoso, Armin valoraba mucho la asistencia y las clases, debido a ello, no pudo sacarlo de un principio en la mañana para hablar, tampoco lo haría dentro de la escuela, no sería descuidado. La hora de almuerzo tampoco fue la oportunidad, Hanji lo raptó para que le ayudara en un experimento que debía concretar del taller de ciencias y después le obligó a comer algo que ella compró.

Cuando por fin las clases finalizaron, el azabache se levantó de su puesto y salió del salón de clases sin despedirse. Sus piernas evitaban correr pero se movían rápido para alcanzar al rubio, pasó frente al salón donde se hallaba y le vio dentro. Armin conversaba con Mikasa que ordenaba sus cosas, se percató de la presencia del azabache y le miró, recibiendo a cambio, una señal para que se apresurara.

Le esperó en la entrada de la escuela, sostenía su teléfono en una de sus manos y la otra la guardaba al interior de unos de sus bolsillos con su cuerpo apoyado en la pared. Sus ojos no se apartaban de la pantalla, Eren no había respondido ninguno de sus mensajes y aunque ya hubiese ocurrido antes, no podía estar tranquilo. Armin llegó a su lado y él guardó el teléfono en su bolsillo.

-¿Hablaremos aquí?-preguntó el rubio-

-Sígueme-le ordenó y empezó a caminar-

No muy lejos de allí, había una pequeña plaza que constaba de dos bancas y un juego para niños. A su alrededor habían muchos árboles y no era muy concurrido por la gente debido a la escondido que se encontraba. Levi se sentó en una de las bancas y Armin le imitó sentándose a una distancia mayor del azabache. La brisa de la tarde movió las pocas hojas que tenían los árboles, el sonido de aquellas sólo parecía aumentar la tensión entre ambos.

-¿Y bien…?-se animó a hablar Armin-

-Estoy pensando por dónde empezar.

-¿Algo pasa con Eren?

-¿Por qué el padre de Eren llegó esa mañana?-arremetió Levi-

-No debía llegar, tampoco lo esperaba-respondió serio-

-Hay algo que no está bien con ese hombre. ¿Por qué no lo deja salir?, ¿Qué es lo que le da a Eren para que se enferme de repente? Incluso finge desconocer la verdad-chasqueó la lengua en desagrado-Pensaba que era yo quien estaba equivocado, pero ahora no puedo decir lo mismo ¿Me equivocó?-miró al rubio con frialdad-

-El padre de Eren, ha actuado extraño desde que su esposa cayó en coma. Es obvio que existe algo, pero no podemos descubrirlo sin un plan. También pensaba que era producto de mi imaginación, Mikasa tiende a tener la misma preocupación por su hermano, pero ahora veo que no soy el único que piensa eso-expresó Armin-

-No permitiré que siga así.

-Eren ama a su padre, no puedes ir en contra de eso, además, el golpe que recibiría al enterarse que su padre no es lo que esperaba…-hablo en un tono decadente-

-¿Qué pretende ese hombre?

-Ni yo lo sé, tampoco sé si pretende algo o sólo está mal de la cabeza y encierra a Eren para no perderlo.

-Nada de esto me cuadra-soltó un suspiró en son de cansancio-Ocurrió algo y por poco nos descubren, no, era obvio y aun así pretendió no saberlo.

-¿A qué te refieres…?

-Llegamos más lejos-confesó-

Levi sabía que los sentimientos que guardaba Armin hacia Eren, pero no se detuvo a ir con rodeos. Podía soportar que ese chico estuviese al lado del castaño, no obstante, al momento que se convirtiera en una amenaza lo alejaría de inmediato.

Por su parte la noticia le llegó como una cuchilla en el estómago, que una vez clavada desgarró con fuerzas hacia abajo sin compasión. Su mejor amigo, la persona que amaba en secreto se entregó a otro. Lo sabía o eso quiso creer, la verdad es que nunca aceptó que su amigo fuese de otra persona y ahora no quedaba otra opción más que creer. Trago saliva y exigió saber más. Levi no entró en más detalles, lo justo y necesario para que entendiera la situación y como él, no entendía por qué Grisha fingió creer algo así teniendo la evidencia frente sus ojos. Ese hombre no era estúpido, él lo sabía muy bien, su sigilosa inteligencia lo definía.

-Él no es así… Se daría cuenta, aún si la evidencia no estaba allí-respondió confuso-

-Hay algo que no me cuadra en toda esta historia. Eren recibió una dosis de medicamento ayer, al igual que en otra ocasión parece haber estado enfermo todo el día ya que no ha respondido ningún mensaje.

-Eren… ¿No despierta?

-La vez anterior, cuando lo visité al día siguiente, uno de sus brazos estaba lleno de puntos rojos. Él dijo que se trataba de una alergia, pero no recordaba cómo pudo obtenerla.

-Puntos rojos… ¿De aguja…?-preguntó horrorizado y ante la mirada de Levi afirmando su pregunta, su rostro se deformó aún más-No puede ser… ¿Qué vamos hacer?

-Aún pienso en eso, pero antes dime, ¿Quiénes son esos bastardos que nos siguieron?-preguntó desviando su mirada hacia los arbustos-

Armin no entendía el significado de la pregunta, sólo se limitó a mirar a la misma dirección de Levi. Tres hombres vestidos de negro y con pasamontañas cubriendo sus facciones salieron de entre los arbustos. El chico espantado miró al azabache, no hallando en él ninguna gota de temor. Los entes negros caminaron despacio hacia ellos, deteniéndose a pocos metros de ambos. Traían armas en sus caderas y uno de ellos llevo sus manos hacia una de ellas.

-¿Qué buscan basuras?-preguntó Levi-

-Él es-indicó uno de los hombres a su compañero de al lado, no haciendo caso a las palabras del azabache-

-Grisha nos dijo que era uno, ¿Qué hacemos con el otro?-habló su compañero-

-¿Grisha…?-balbuceo Armin-

-Acabar con ambos-sonrió por debajo de la tela el tercer hombre-

-¿No escucharon? Les pregunté qué buscan, o, ¿Necesitas un puto parlante para tu asqueroso oído?-insultó Levi agravando el miedo del rubio-

-¿Qué dijiste engendro?-sacó su arma-

-E-esperen…-trató de intervenir Armin-

-Hey tú rubiecito, tengo un mensaje para ti. No vuelvas acercarte a mi hijo. Aunque no lo harás de todos modos, tu miserable vida termina aquí-esbozó una sonrisa-

-Armin-Levi llamó la atención del rubio-Quédate quieto.

-Los mocosos de hoy no gritan tanto, es aburrido-apuntó con el arma hacia ambos escolares-

Armin apenas tuvo la oportunidad de ver a Levi saltar del asiento con una cuchilla en sus manos, su mano viajo a cortar la muñeca del hombre que los apuntaba y este soltó el arma con un fuerte grito. Sus compañeros sacaron por reacción sus armas y apuntaron, pero Levi ocupó al hombre como un escudo humano y no se atrevieron a disparar.

-En cambio, los cerdos como tú no dejan de chillar-el azabache sonrió en el oído del hombre-

-Kjh…muérete basura-insultó-

-Levi, llámame como tal. Aunque no lo necesitarás al cabo de un rato.

-¿Le-Levi…?-tartamudeo el hombre con un repentino cambio de voz-

Sus compañeros retrocedieron al escuchar el nombre, el azabache clavó sus fríos e insensibles ojos sobre ellos, condenándolos a sus pocos segundos de vida.

Soltaron sus armas e intentaron huir, sin embargo Levi tomó el arma del hombre al cual tenía apresado y sin soltarlo, disparó en puntos vitales de los dos sujetos, frustrando su escape. No tardaron en morir desangrados y en cuanto al último que quedaba, lo lanzó al suelo y plantó su pie sobre la entrepierna de este, haciendo presión. El hombre gritó de dolor al sentir su parte intima siendo aplastada con fuerzas por el pie del azabache.

-Veo que los papeles se han invertido, ahora yo hablo-aclaró Levi-

-¡Agh! ¿¡Qué demonios quieres!?-gritó el hombre-

-¿Qué planeaban hace unos minutos?

-Nada-Levi presionó con mayor fuerza su pie, haciéndolo gritar de dolor-¡Mierda! ¡No fuimos nosotros él nos pagó!

-¿Quién?

-Grisha.

-¿Con qué fin? Responde rápido, no tengo todo el día para escucharte basura.

-Él quería deshacerse de la persona que ensucio a su hijo-confesó el hombre-

-¿Qué…?-expresó Armin sorprendido-

-¡Ya lo dije! ¡Ahora déjame ir!-exigió el hombre-

-Al menos esa mierda de cabeza tuya retiene información, pero te falto algo. Sólo ibas a necesitar mi nombre unos minutos, ahora se acabó-disparó en la frente, no dándole oportunidad de rogar-

Armin se mantenía perplejo frente a la matanza delante sus ojos. Tres hombres, exactamente tres sicarios fueron derrumbados en menos de diez minutos por un escolar.

-¿Qué acaba de…?

-No preguntes-le cortó-¿Dónde está la hermana de Eren?

-Ella…tenía que hacer un trabajo para la escuela en la casa de otra compañera…-reaccionó a sus palabras-Eren está solo…

-Llámala y dile que vaya a su casa ahora, no te preocupes por tu seguridad, ellos no vendrán por ti. Aléjate de aquí, iré por Eren-limpió el arma y la dejó en el suelo-

-¡Espera!-intentó detener el rubio-

-Escuchaste lo que dijeron estas basuras, Eren no está a salvo-salió corriendo de allí sin prestarle atención al rubio-

Al igual que el azabache, Armin salió de allí en la dirección contraria. Debía comunicarse con Mikasa y además traer ayuda, alguien de confianza… tal vez el tío de Eren podría ayudarlos ahora, Grisha ya no podría mantenerlo ajeno de la situación.

-o-

Las piernas del azabache se movían a su máxima velocidad, la mentira que montó el padre de Eren para no creerle fue únicamente para que el menor no sospechara de su acto posterior. Grisha jamás creyó esa mentira, pero nunca supo que había alguien externo a la situación y culpó a Armin. Estaba loco, no había duda alguna. Mandar a matar al rubio por algo así, es obvio que un padre podría enojarse pero esto evidenciaba su demencia y si era capaz de esto, podría ser capaz de todo. Eren jamás estuvo a salvo, todo lo que él hacía con su hijo no era bueno.

Llegó a la casa del castaño, saltó el portón procurando no hacer ruido y a la vez ir rápido. Se ocultó entre los matorrales y llegó al concurrido balcón que daba a la habitación del menor. Subió sin cuidado y se encontró con el ventanal cerrado junto a sus cortinas impidiendo la visión. Sacó la cuchilla que traía y con ella quitó el seguro para entrar. Abrió lentamente la puerta cristalizada, no había nadie en la habitación, o eso creía, hasta ver en la cama un bulto conectado a una máquina. Era Eren.

Se acercó a grandes zancadas y tomó el rostro del menor entre sus manos, estaba caliente y no parecía reaccionar a estímulos externos. Su brazo estaba conectado a una máquina que le suministraba un suero de procedencia desconocida.

-Eren, Eren despierta, ¡Eren!-le llamó dando leves palmadas en su mejilla, mas, el castaño no reaccionó-Maldición…-mordió su labio inferior-

Extrajo de golpe el cable conectado a su brazo, dejando fluir el suero al exterior. Llevó su oído al corazón y notó que este palpitaba muy despacio. Por su parte, su corazón se aceleró ante el miedo y la desesperación que le otorgaba esta escena.

-¡Eren despierta! ¡Abre tus malditos ojos mocoso!-lo abrazó por la espalda y lo sacudió-¡Mierda despierta!

-… ¿Levi…?-balbuceo el menor sin abrir sus ojos-

-Sí, escúchame abre tus ojos, despierta-continuó sacudiéndolo-

-¿Estás enojado…porque no te envié un mensaje…? Perdón, no me he se…-empezó a decaer nuevamente-

-¡Eren no te duermas!-sacudió el cuerpo en sus brazos-

Los pasos de una persona en el pasillo le hicieron reaccionar, no quería abandonar a Eren pero si la persona que venía era exactamente quien esperaba, debía esconderse. Dejó el cuerpo del menor sobre la cama y corrió a ocultarse al interior del armario que se encontraba frente a la cama de Eren. No cerró la puerta por completo, dejó una pequeña ranura para observar qué haría ese hombre con su hijo.

Tal como esperaba, Grisha entraba a la habitación y se dirigía hacia su hijo que dormía en la cama.

-¿Ya te sacaste de nuevo esto?-sostuvo el tubo que derramaba suero-

-¿Padre…?-llamó Eren abriendo sus ojos levemente-

-Sigue durmiendo-preparó el tubo para volver a incrustarlo en el brazo del menor-

-¿Qué es eso?

-Sólo duerme, confía en mí.

-No, no quiero eso, me siento mal-se negó Eren-

-Es por tu bien.

-¡No! ¡No quiero!-se negó apartando su brazo-

-¡Eren!-sostuvo ambos brazos del menor-¡Obedece!

-¡Déjame! ¡No puedo más! ¿¡Qué es esto!?-gritaba en desesperación-

-¡Suéltalo pedazo de mierda!-gritó Levi saliendo de su escondite-

-Levi…-quedó boquiabierta el menor-

-¿Cómo entraste aquí?-preguntó Grisha en seco-

-Saca tus asquerosas manos de los brazos de Eren-le amenazó con un cuchillo-

Eren abrió sus ojos con temor, Levi estaba amenazando a su padre con una cuchilla y bien sabía lo que el azabache era capaz de hacer. Le temía a su padre, pero lo amaba y no quería que le hicieran daño.

-¡Espera Levi él es mi…!

Grisha sentó a su hijo y se posicionó a espaldas de él, sosteniéndolo de los hombros y con unas tijeras amenazó el cuello del castaño.

-¿Pa-pá? ¿Qué haces…?-preguntó temeroso el menor-

-Eras tú, me equivoque al pensar que fue Armin quien toco a mi hijo-sonrió el hombre-

-Aléjate de él-avanzó con cautela-

-Un paso más y dile adiós-presionó las tijeras contra el cuello de su hijo-No se lo entregaré a nadie. Eren, te dije que el mundo era malo, mira cómo esa mala persona nos está haciendo esto.

-Estás loco…-afirmó Eren-

-¿Él te ha dicho eso? Esto pasa por no hacerle caso a tu padre, nadie más que yo puede cuidarte y darte lo que quieres-besó su oído-

Levi abrió sus ojos al ver el gesto asqueroso que había hecho Grisha, Eren había reaccionado con escalofríos ante el beso de su padre y lo peor fue no termino allí. La mano desocupada del hombre empezó acariciar el cuello del castaño, se metió por debajo de su camisa y acarició su pecho. El menor intentaba apartarse de su padre, las caricias que le profería le provocaban arcadas y sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas. Levi se encontraba impotente al ver esa desagradable y desgarradora escena frente a sus ojos sin poder hacer nada, la persona que amaba siendo abusada por su propio padre.

-B-basta…papá…-balbuceaba con el temblar de sus labios-Levi…

-Cerdo asqueroso, ¡Saca tus sucias manos!-avanzó de un salto al no resistir la escena, pero se detuvo al momento que un hilo de sangre empezó a caer por el cuello del castaño-

-No se lo daré a nadie-le amenazó-

No podía hacer nada, la impotencia de no poder hacer nada lo estaba devorando. No podía ver como Eren era abusado por su padre frente a sus ojos, pero si avanzaba lo mataría. Sólo tenía una oportunidad de hacer algo, si fallaba la vida de Eren se acababa en segundos pero si lo lograba podría rescatarlo de allí. No había tiempo para penar, sólo había una decisión y no era ninguna de las anteriores. No debía fallar, esa era la correcta.

Apuntó la cuchilla hacia la mano de Grisha con las tijeras y la lanzó hacia un punto clave para la movilidad de la mano. Todo parecía avanzar en cámara lenta y milagrosamente el arma clavo en el punto indicado y el hombre soltó las tijeras al instante producto de la inmovilización que proporcionó el azabache. Fueron segundo que Eren tuvo para escapar y correr hacia Levi quien lo abrazó asegurándose por fin que ya no se encontraba al lado de ese hombre. Grisha les dedicó a ambos una mirada salvaje, como el de una bestia al cual su presa le fue arrebatada. Sin pensarlo dos veces, Levi tomó la mano del castaño y salieron corriendo de la habitación.

-¡NO TE LO LLEVARÁS!-gritó Grisha desde la habitación-

-¡Ven!-guío Eren adelantándose-

Bajaron las escaleras escuchando los pasos del hombre enfurecido persiguiéndolos, creyendo que saldrían por la puerta, Eren lo engañó y dobló en dirección a la sala de enfermería que había en la casa. Grisha dobló hacia la puerta y se detuvo de golpe, para seguirlos hasta la sala, pero ambos llegaron a tiempo y se encerraron con llave al interior. El padre de Eren golpeaba la puerta como un monstruo, los golpes retumbaban en esa sala y las ondas movían los materiales más cercanos a la puerta.

Eren retrocedió y calló al suelo, su corazón no estaba funcionando bien y respirar se le dificultaba. Su cabeza daba vueltas y aún no era capaz de entender qué estaba ocurriendo.

-¡Eren!-se agachó el azabache a su lado-

-No puedo respirar…-se esforzaba por conseguir aire-

-Cálmate, estoy aquí no dejaré que nada malo te pase-tomó el rostro del menor-Mírame, vas a estar bien, te voy a cuidar.

-Mi-mi padre…

-Respira, debes tranquilizarte-le ordenó-¿Quieres conocer el mundo? No puedes darte por vencido ahora, juntos saldremos a conocerlo-esbozó una sonrisa-

La puerta se vino abajo con un gran golpe y junto a ella, un endemoniado ser humano se abalanzó sobre el azabache. Levi empujó a Eren para que no fuera arrastrado por el gran cuerpo que venía encima, ambos se deslizaron y embistieron con una mesa con utensilios que cayeron y produjeron un sonido metálico al caer al suelo. Grisha tomó una jeringa a un costado suyo y la lleno de aire para levarla a la arteria del azabache. La aguja nunca tocó el cuello de Levi, él detuvo la mano del hombre sobre su cuerpo y ambos se debatieron en una lucha de fuerzas con ambas manos. La aguja se alejaba y se acercaba ante las fuerzas que combatían entre sí, Levi poseía mucha fuerza pero el hombre también poseía una muy grande.

-¡No le hagas nada!-Eren se abalanzó sobre su padre-

-¡Muévete!-hizo a un lado a su hijo con una patada-

Producto de la poca fuerza y los mareos que tenía en ese momento, el castaño no pudo levantarse nuevamente. La aguja se aproximaba al cuello de Levi y su cuerpo no respondía ante las suplicas, debía hacer algo o su padre lo mataría.

-¡Es hora de que abandones este mundo!-gritó su padre-

-Vete a la mierda-bramó Levi-

-¡Grisha deja a ese chico en paz!-amenazó una voz ajena a las tres-

Los tres voltearon hacia dónde provenía la voz encontrándose con un policía apuntando a Grisha. Eren reconoció enseguida a las dos personas que se encontraban a las espaldas del hombre de la pistola, Armin y Mikasa. Grisha no respondió y al no detenerse, el hombre se vio obligado a disparar en ambos brazos del atacante dejando a Levi libre.

-¡Agh! ¿¡Qué demonios haces Hannes!?-gritó Grisha-

-Estás bajo arresto-se acercó a él apuntándolo-

-¡Eren!-se abalanzó Mikasa sobre su hermano-Lo siento, lo siento, perdóname por no haberme dado cuenta antes, lo siento-se disculpó agachando su cabeza sin poder evitar llorar-

-No es tu culpa…-miró a Levi asegurándose que estuviera bien-

-Levi… ¿Cómo estás?-preguntó Armin-

-Tch, no ha sido una de mis mejores peleas.

-¿Levi?-lo llamó Hannes-

-¿Sí?-confirmó el azabache-

-Tú también quedas bajo arresto-fulminó el policía-

Continuará….

Hola! He traído la conti :D Se acabó la tortuosa espera para dejarlos con otra peor! Gracias, gracias yo también los amo. (No me golpeen) Prometí tenerlo para este fin de semana y…lo sé, me demoré perdón :c Sé que muchas cosas en este capítulo quedaron muchas cosas inconclusas como cual era el fin del padre de Eren, que le inyectaba y muchas más, pero este cap fue dedicado para que descubrieran de una vez por todas al hdfisahfjklaskl de Grisha, en el próximo se explicará todo detalladamente. Espero les haya gustado el cap :3

Respondo reviews:

Kokoa kirkland: Fuck Grisha, pero la lo descubrieron!

Patch: Muchas gracias! Me alegro que te guste :3 y bueno si me demoré en actualizar… perdón u_u

Missahatsune: Ya lo descubrieron muahahah

Alipon: Hola *3* Espero que estés bien y todo esté resultando de maravilla :3 Bueno Grisha ya fue descubierto muahahaha y ahora queda a esperar lo de Levi. Muchas gracias por leer y actualiza pronto el fic T-T cuídate, besos y nos leemos 3

Yo: ahora es peor c:

Nekochan: Holo! No te preocupes entiendo eso, yo misma ahora estoy muy ocupada con los deberes… Hanji y Erwin no han tenido mucha participe por ahora, pero créeme que después tomaran un papel muy importante. Y dice tragedia pero…debes continuar leyendo para saber que pasará :D no quiero hacer spoiler ewe…. Espero te siga gustando muchas gracias por leer cuídate y suerte con todo 3!

Marynafujoshi: ajajajja sonidos de foca retrasada XD ahora que harás al saber que se llevarán detenido a Levi ewe….espero te siga gustando cuídate nos leemos :3

Maraleja92: Por lo menos Grisha ya fue descubierto c: y soy muy mala con Armin, pero le buscaré pareja no te preocupes 3 Muchas gracias por leer y espero te siga gustando cuídate nos leemos 3

Gracias a todo aquel que lee el fic, no duden en dejar sus reviews y espero que la historia siga siendo de su agrado.

Cuídense mucho y que tengan un lindo día 3

Nos leemos.