Capítulo 21

¿Cuál es tú elección?

Levi mantenía su mano extendida hacia el menor, quien pese a lo mucho que amara sostenerla, no se animaba a moverse por ella. Las palabras habían sido claras, en los ojos del azabache Eren buscaba la comprensión que él deseaba frente a esa situación y que no encontraba. Él no deseaba lo mismo que Levi, y con desagrado frente a la decisión que se le imponía, retrocedió frunciendo el ceño.

-No, no quiero-se negó con firmeza-

-¿Te quedarás allí?-lo retó Levi manteniendo su mano extendida-

-Sí...

-¿Es eso lo que eres? ¿Un cobarde? Vaya, así que estuve todo este tiempo engañado, no eres quien creía-le habló sin importarle la intensidad de sus palabras-

-¿Qué estás diciendo…? ¡No entiendes nada!-gritó herido, las palabras de Levi habían sido lo suficientemente crueles como para exaltarlo-

-¿Es todo lo que tienes que decir? No me hagas perder el tiempo con tus lloriqueos.

-¡Cállate!-gritó con sus ojos acuosos-

-¿Te molesta que te diga la verdad? Bueno, supongo que a nadie le gusta enterarse que es un cobarde. Es una pena-continuó sin cambiar la violencia de su hablar-

-¡Basta! ¡Tengo miedo!

-Lo sé, pero si te quedas allí sólo te aferrarás a eso. Puedes acabarlo y ya te dije cómo.

-Tengo miedo…no sigas por favor-rogó el menor-

-Siempre estuviste dispuesto a todo, pese a los riesgos, jamás te rendiste ni dejaste de luchar por lo que querías. Demuéstrame que sigues siendo ese mismo mocoso testarudo que no se detenía ante nada-lo llamó extendiendo aún más su mano-

La mano del azabache continuaba llamándole desde el interior, no importaba cuanto Eren le rogara con sus ojos llenos de lágrimas, ni lo mucho que su cuerpo temblara en su posición, Levi no se movía. Ese acto era considerado injusto para Eren; era juzgado en base de una situación que él jamás pidió y sabía que nada bueno saldría de esto si no entraba a ese lugar. Tenía miedo, no quería hacerlo y su mente se bloqueaba frente al temor a los recuerdos de aquella habitación. Pero decidió creer en Levi, en sus palabras y en la seguridad que tal vez conseguiría al acercarse a él y tomar su mano.

Su pierna se movió con un primer movimiento tembloroso, era sorprendente lo difícil que era el poner un pie en ese lugar; su cuerpo se esmeraba en bloquearse frente a una horrible y densa sensación que se apoderaba de él. En sus adentros rogaba a gritos que Levi acudiera a él, sin embargo, no lo haría, lo veía en sus ojos. Cada segundo caminando a paso lento en esa habitación era una tortura, sólo lograba preguntarse por qué tuvo que vivir algo así y cómo Levi podía ser tan cruel al obligarle a entrar a ese lugar, lo odiaba. Debía luchar frente a esos sentimientos desagradables, acercarse pronto a Levi y acabar con todo esto de una vez por todas. Sí, eso necesitaba, acabar con todo y no dejarse vencer por esto. Cuando se dio cuenta del verdadero propósito que se negó a ver, luchó y terminó ese calvario en tres zancadas, tomando por fin la mano que lo esperaba. De inmediato fue arrastrado al pecho del azabache y sus brazos lo rodearon con fuerzas, otorgándole por fin la seguridad que tanto esperaba.

-Bien hecho-sus manos acariciaron los cabellos del castaño, quien empezaba a llorar en su hombro al corresponderle-

-Fuiste muy cruel-se quejó Eren-

-No había otra forma para que reaccionaras, lo siento.

-¿Por qué…? ¿Él no me amaba? ¿Por qué me hizo esto? Mi padre…-se lamentaba al apretar las ropas de Levi en sus manos-

-Nadie te volverá a dañar, nunca más te harán daño, lo juro-la mano de Levi se metió entremedio de los cabellos castaños y sujetaron su cabeza con fuerza-

Escuchar cada lamento de Eren era una tortura para Levi, comprendía más que nadie todos los sentimientos que se apoderaban del menor, podía sentir la agonía detrás de sus desagradables recuerdos y por sobre todo, sentía el peso de la responsabilidad de ello. Él siempre sospechó, pero fue un estúpido que jamás lo aceptó a tiempo y le ocasionó esa horrenda cicatriz a la persona que amaba más que a nada en este asqueroso mundo. Tantos años sobreviviendo en el bajo mundo para no haber sido capaz de ver la maldad frente a sus ojos, ahora ya nada podía hacer, la herida continuaría día a día con Eren e incluso su cuerpo sería el recordatorio del monstruoso hombre que se hizo llamar padre. El llanto de lamentos en esa habitación se convertía en un recuerdo amargo por sobre los maravillosos que habían compartido juntos, Levi a penas lo podía tolerar, las ganas de llorar de impotencia se asomaban tras cada sollozo del menor. Sin embargo, no podía permitir que Eren continuara descontrolándose al nivel que lo hacía debido al miedo a que su corazón no lo soportara.

-¿Recuerdas cuando te hablé sobre las estrellas y las constelaciones?-recordó Levi-

-Sí-respondió Eren entre medio del llanto-

-Esa noche tus ojos brillaban como si nunca las hubieras visto, pero estaba seguro que lo habías hecho muchas veces. No lo entendía, de verdad creí que eras un imbécil por emocionarte por algo tan normal.

-Siempre me has dicho que lo soy…-habló más calmado-

-Lo sé, y sigo pensando que eres un imbécil-con lo último el castaño se apartó un poco para observar molesto y con rastros de llanto al azabache-Jamás creí que ibas a atraparme de este modo. Me encantan tus ojos, así que deja de llorar y continúa mostrándome el mundo como sólo tú puedes verlo.

La expresión triste de Eren cambió drásticamente por una de sorpresa ante las amables palabras de Levi, y pese a que ese era el resultado que el azabache esperaba, no podía creer que esas palabras hayan salido de su boca. El silencio como respuesta era lo que menos esperaba, era vergonzoso y luchar en contra ello sólo le hacía enfadarse más con su persona.

-No te quedes callado y dime algo maldición-bramó reteniendo su vergüenza-

-Lo siento-se disculpó volviendo a esconder su rostro en el hombro ajeno, mientras sus brazos se aferraban por sujetarse del cuerpo del azabache-No huiré más, aprenderé a vivir con esto y volveré a mi cuarto. Lo prometo.

-Hazlo, pero no te obligues en volver hasta que estés seguro.

-Lo sé, este lugar es mucho más que ese mal día, aquí se encuentran la mayoría de nuestros recuerdos y quiero continuar teniéndolos. Así que por favor, construyamos más-se detuvo al tragar saliva y continuar-Hazme el amor.

La petición de Eren encendió el cuerpo de Levi cual encendedor al ser presionado, de haber sido una persona débil de mente se hubiera dejado llevar por sus instintos y lo hubiera hecho suyo sin pedir más explicaciones. Lo deseaba, lo deseaba desesperadamente y qué no hubiera dado por haber complacido su petición sin ningún problema. Sin embargo, existían varios factores que para Levi, eran mucho más importantes que satisfacer el deseo carnal que ambos deseaban a escondidas desde hace mucho tiempo; la seguridad de Eren. El lugar no era agradable y mucho menos seguro para el castaño, ya que cualquiera de los habitantes de la casa podrían llegar en cualquier momento; Eren necesitaba un lugar cómodo y tranquilo. Además, pese a que se encontraba con condones escondidos en su bolso, no poseía el lubricante para cuidar su cuerpo y no se arriesgaría a lastimarlo. No había manera en la cual pudiera cumplir esa petición, menos en un momento como este.

-No, ahora no-se separó bruscamente del menor, apartándolo de los hombros; sentir su cuerpo junto al suyo le hacía dudar del negarse-

-¿Es porque estoy sucio? Ya no soy la persona que conociste…-desvió la mirada junto a una mueca en sus labios-

Eran exactamente las palabras que Levi había utilizado para referirse a su persona cuando tenía miedo de mostrarse y eran estas mismas con las que habían hecho que Eren se viera así. Las manos del azabache tomaron el rostro del menor y le obligó a verlo a los ojos.

-No, no vuelvas a decir eso jamás, eres y siempre serás el Eren que conocí. ¿Es por eso que me pides esto? ¿Para verificar algo tan estúpido?

-Sólo quiero estar contigo…-aseguró con su mirada-

-Aunque sea así, no lo haré, Hannes o tu hermana pueden llegar en cualquier momento, tampoco tengo lo necesario para cuidarte y no quiero exponerte a nada-soltó su rostro-Te llevaré al parque u otro lugar por mientras, si se enteran que escalamos y entramos se enfadarán.

Pese a la tentadora idea de Levi por sacarlo de allí, los brazos del menor se agarraron al cuello del azabache junto a un inesperado beso sobre sus labios. La sorpresa no le permitió alejarlo de inmediato, y para cuando planeaba hacerlo ya era aparentemente tarde. Eren se encargaba de apegar su cuerpo al de Levi, sus besos intentaban apoderarse de los labios del azabache y sólo lograban ser torpes mientras temblaban por no saber qué hacer, sin embargo, los desastrosos intentos del castaño por llevar el ritmo fueron suficientes para encender a Levi y poner en duda su autocontrol. Sabía que Eren lo hacía con tal de arrastrarlo y conseguir lo que quería, y aunque supiera que esto estaba mal y que debía detenerse, luchar contra un deseo en común era más difícil de lo que pensaba.

Sus manos querían apartarlo, detenerlo y regañarlo por ser tan inconsecuente, no obstante, aquellas manos ya habían sucumbido y se hallaban acariciando los costados del menor. Con su cuerpo encaminó al del castaño hacia la cama sin detener sus manos, sus bocas se devoraban con el azabache habiendo obtenido el ritmo transformándolo en desesperados besos por obtener todo de parte de él y al llegar al lecho, ambos cayeron sobre este para continuar con sus caricias y besos. Eren mantenía sus brazos alrededor del cuello de Levi, no le permitía escapar y tampoco era como si el mayor deseara hacerlo. Bajo su cuerpo Eren se dejaba dominar por sus inconscientes movimientos de caderas con los cuales el azabache frotaba sus miembros, el ardiente deseo se apoderaba de ambos y ya sin más uso de razón, el mayor llevó sus manos a por debajo de la ropa del castaño para sentir su torso desnudo. Sin embargo, pudo reaccionar a tiempo al sentir su piel y se obligó a detenerse, apartándose de los brazos del menor que lo sostenían débilmente al creer que había conseguido lo que quería, y sosteniéndose sobre los suyos, lo miró desde arriba.

-Maldición Eren, sólo soy un humano no hagas este tipo de escenas-lo regañó acariciando su sien-

-Por favor, estaré bien-rogó con su sonrojado rostro-

-Suficiente, vámonos-liberó el cuerpo de Eren con gran esfuerzo al salir de la cama-

-Lo siento-se disculpó al sentarse cabizbajo-

-¿Qué cosa?

-Por haberme dejado ensuciar-respondió mordiendo su labio-

Tal vez el cómo Eren se tomaba ese evento era muy distinto al cómo lo hizo él con lo suyo, a diferencia suya, el menor no sentía que fuera a ensuciar a alguien sino que, muy por el contrario, sentía que al estar sucio no sería aceptado por quien amaba. Las palabras que utilizaba se las había enseñado él, verlo repetirlas era doloroso y no importaba lo mucho que le insistiera que no, Eren era terco y continuaría con esa idea en su cabeza. Jamás quiso hacerle pensar eso, y perdiendo el control de la situación, tomó al menor y le arrebató sin cuidado toda prenda sobre su cuerpo. No se escuchó ninguna palabra en contra, ninguna queja ni explicación de lo que hacía, la nueva actitud arrebatada de Levi dejó pasmado al castaño y acabó sentado sobre la cama sin ninguna prenda sobre su cuerpo. Al reaccionar y darse cuenta que se encontraba completamente desnudo frente a Levi, luchó por esconderse con sus brazos pero estos fueron sostenidos por quien se arrodilló frente a él y tomó sus manos. Su corazón palpitaba, su respiración agitada era lo único que se escuchaba en medio del silencio mientras los ojos del azabache lo observaban desde abajo.

-E-espera, así no…-reclamó ocultando su rostro en su propio hombro-

-Mírame-exigió Levi-

-No.

Sin conformarse con un no por respuesta, una de las manos del azabache fueron a por el rostro de Eren y le obligó a voltear. El chico se encontraba sonrojado y con los ojos llorosos, no había necesidad de hablar para saber qué pensaba; tenía miedo, pero no de él, sino de ser abandonado, estaba frustrado ante sus pensamientos y avergonzado al ser observado por el azabache. Levi mantuvo sus ojos pegados a los del menor y sólo descendió su mirada por unos segundos para regresar por un camino desde los pies hasta su rostro. Eren frunció el ceño.

-Eres hermoso, cada parte tuya me gusta y no está sucia. Quiero cuidarte, y si para eso tengo que renunciar a mis deseos y luchar contra los tuyos no me importa hacerlo-

-Estaré bien, prometo que te diré si me siento fatigado o algo más…

-Siempre consigues lo que quieres ¿No? –el rostro de Eren enrojeció aún más tras la respuesta de Levi al haber aceptado-El primer malestar que sientas, es una promesa.

-Lo prometo-juró el menor-

Seguido a sus palabras, Levi liberó todo el control que tenía sobre su cuerpo, pero no se permitió olvidar los cuidados que necesitaba Eren. No era una persona con alguna enfermedad al corazón, no obstante, era débil y debía cuidarlo.

Eren esperaba recibir al azabache y sus besos sobre su cuerpo, en cambio, la sorpresa que se llevó jamás pasó por su mente ni en sus sueños más húmedos. Levi tomó con delicadeza su pierna y besó la parte superior de su pie, siguiendo después por su tobillo y su pantorrilla. Su cuerpo se tensó ante los besos, y no conseguía modular las palabras en ese momento tan vergonzoso por lo que sólo cerró sus ojos y sintió cómo los besos de Levi se apoderaban de su pierna lentamente. Los labios del azabache continuaron subiendo, por su pierna, deteniéndose a besar su muslo y prosiguiendo por sus caderas para subir por su estómago hasta su cuello. Allí se detuvo, y Eren sintió cómo el placer acumulado durante el camino se disparaba en un suspiro ahogado al llegar a ese punto tan delicado para él. Levi lo sabía, pese al corto tiempo y la poca experiencia que tenían entre sus cuerpos, había llegado a conocer los puntos más placenteros para el pequeño y se preocupaba de estimularlos muy bien.

Los ojos del menor continuaban cerrados, hasta que dejó de sentir los besos del azabache sobre su cuello y su mano entrelazó aquella que había venido a por él. Abrió sus ojos, encontrándose con Levi que sonrió al verlo tan inocente como siempre. Subió su cuerpo sobre el del menor, dejándolo tendido sobre la cama sin apartar sus miradas, sus manos se encontraban entrelazadas a los costados de los desordenados cabellos castaños. Quería todo de él, cada tonalidad en sus mejillas, cada sonrisa, cada suspiro, mirada y sonido que pudiera hacer, lo quería todo y sus ojos no dejaban de estremecer todo su interior.

-Te amo-confesó Levi mientras se perdía en el mar de sus ojos-

-Te amo mucho más-respondió el menor con una sonrisa-

-Dime qué quieres que haga, esta vez lo haré como tú quieras-ofreció el mayor-

-…Quiero un beso-requirió y recibió un pequeño beso de parte de Levi-Otro…-un segundo beso un poco más largo se posó sobre sus labios-Otro.

El tercer beso no se detuvo, el mayor se apoderó de sus labios y continuó besándolo con suaves y apasionados besos. Sus lenguas jugueteaban entre sus bocas, se buscaban, se complacían y se separaban para dejarle espacio a sus labios. Eren no pediría nada más, confiaba en las acciones de la persona que se encontraba con él más que en las suyas y se dejaría llevar por ello. Levi lo entendía, a veces subestimaba lo simple que era el castaño al pedir algo tan honesto, luego se alegraba al darse cuenta que esa inocente actitud era de la cual se había enamorado desde el primer mensaje.

El silencio y el viento primaveral resoplar entre la vegetación era lo único que los acompañaba, el sol empezaba a ocultarse y junto al ocaso ambos se entregaban plenamente. Sin apuro, con mucho cuidado, Levi besaba a su pequeño, soltando sus manos y llevándolas a explorar el cuerpo bajo el suyo. Las manos del castaño buscaban calmar los nervios ante las caricias de Levi, se aferraban a su espalda, a su ropa y quería tocarlo, pero era un límite que no se atrevía a cruzar. Hasta que el dueño de esa espalda, tomó sus manos y las invitó a meterse bajo sus ropas para sentir su piel como así deseaba. Había sido descubierto, y pese a ello, no se negó a explorar el torso del azabache con la palma y sus dedos, y en cuanto pudo, lo desnudó. El torso de Levi poseía diferentes cicatrices, lo sabía desde el primer momento que lo vio, y aunque así fuera, era hermoso y lo había extrañado. No logró explorar por mucho más su cuerpo, ya que sin previo aviso Levi se separó de su boca y continuó besando su barbilla y cuello.

Sus besos descendían recorriendo el torso del menor, Eren perdió todo tacto sobre él y en silencio disfrutó de la húmeda boca del mayor recorrerlo. Podría haberse quedado todo el día explorándolo, pero el tiempo era escaso y si querían terminar lo que empezaron, era hora de avanzar más rápido. Por lo tanto, Levi se encaminó a través de besos a la entrepierna que había decidido dejar en paz hasta que Eren estuviera acostumbrado a sus caricias. Llegar allí estremeció el cuerpo del castaño, mas eso no fue razón para no continuar y realizando lo que se propuso, tomó el miembro que empezaba a endurecerse en una de sus manos y pasó su lengua por su superficie. Eren tembló y se quejó con un suave gemido ahogado en su garganta, el mayor no se quedó allí y lamió con delicadeza uno de sus testículos generando una nueva y placentera reacción para el menor. Se mantuvo allí, besando y procurando tener mucho cuidado con esa delicada zona mientras su mano masturbaba con lentos movimientos el miembro de quien se retorcía de placer.

Eren intentó escapar al doblar sus rodillas y encorvarse hacia atrás, pero fue restringido por los brazos del azabache que apresaron sus muslos como un candado. El placer se disparaba por cada movimiento de su mano y lengua en su zona intima, e imaginar que el rostro de Levi se encontraba en un lugar tan vergonzoso lo obligó a cerrar sus piernas ante lo cual, el azabache las separó al tomarlas por las rodillas. No tenía escapatoria, no podría cerrar sus piernas ni aunque así lo deseara, cerró sus ojos, escondió su rostro en la cama y sus manos fueron por la cabeza de cabellos negros. Levi abandonaba la zona con la que jugó con sus besos para llevar sus dedos al interior de su boca, el castaño pudo ver de reojo cómo el azabache humedecía sus propios dedos sin entender qué hacía exactamente hasta que los sacó y llevó a su entrada. Un primer dedo entró en su interior, generándole una gran molestia a pesar de que se trataba de uno. Sólo lo había hecho una vez y ya había pasado mucho tiempo desde entonces, pero poco a poco, Levi consiguió que se acostumbrara preocupándose de observarlo e ir con calma.

Eren gemía al sentirlo, sus piernas se retorcían con cada vez que el azabache tocaba sus paredes internas, pero no se quedó allí, y aprovechándose de que el menor no tenía las fuerzas como para oponerse, abrió sus piernas y se dirigió a consentir el miembro del menor con su boca. Con su lengua se preocupó de lamer cada zona de este, sus labios besaban y succionaban acompañados de su segundo dedo que ingresaba al interior del menor, seguido por un tercero y los seductores y angelicales sonidos que profería Eren.

-B-basta, está sucio ¡Agh!-sus manos se aferraron a los cabellos del azabache-Levi…¡Ah!

Y sin ninguna advertencia, además del último gemido que dio el castaño, un líquido viscoso fue disparado al interior de su boca. Era increíble cómo había repudiado siempre las sustancias del cuerpo humano, y ahora, se hallaba reteniendo una de ellas al interior de su boca sin ningún desagrado.

-¡Lo siento! De verdad no quería, y-yo, perdón-trató de explicar alterado-

Levi dejó libre la entrada del menor, y con esa mano fue por el cierre de su pantalón y lo bajó lo necesario para liberar su miembro. Escupió el líquido en su mano, preocupándose de no perder nada de este y obligó al castaño a recostarse. Eren obedeció sin decir nada ante el temor de que Levi estuviera enfadado, pero éste se recostó a su lado apoyado sobre su costado para observarlo luego de buscar en su bolso un condón. La mano y la mirada de Levi se dirigieron hacia su entrepierna, seguido del castaño, que recostándose de costado, observó cómo la mano del azabache hacía uso del condón y empezaba a esparcir el líquido sobre su miembro.

-¿No estás molesto?-preguntó el menor absorbido por la escena de entre sus cuerpos-

-Ya te lo dije, nada de lo tuyo es asqueroso-besó la frente ajena y tomó el rostro del menor en su otra mano-¿Estás bien?

-Sí-confirmó el menor-

-Voy a empezar-anunció-

Levi se apegó a Eren y alzó una de las piernas de las piernas del castaño tomándola por el muslo y manteniéndolo alzada. El menor no entendía qué sucedía, la posición en la cual se encontraba no se parecía en nada a la anterior, el azabache se encontraba a su lado mientras él, boca arriba sobre la cama, empezaba a sentir el miembro de Levi en su entrada . Pese a que era algo nuevo, confiaba plenamente, y con su cuerpo medianamente de espaldas hacia él, sintió como empezaba a entrar en su interior. De inmediato sintió el feroz dolor que se apoderó de sus caderas y la mano de quien amaba vino y se entrelazo con la suya, descargando allí, todo el dolor que sentía.

Levi no forzaba su entrada, era difícil contenerse pero su deseo por cuidarlo era mucho más fuerte que aquellos pasionales que le enloquecían, y esperaría a que Eren se acostumbrara a cada centímetro de su cuerpo. Entre medio de besos sobre el trigueño cuello y cabellera castaña, fue entrando de a poco según lo que la mano del menor dijera; el apretar era detenerse, el relajar era continuar, y de ese modo se encontró finalmente en su interior.

-¿Cómo estás?-susurró el azabache en su oído junto con un beso sobre este-

-Bien…-respondió a duras penas con su rostro oculto-

La mano del castaño se aferró a la ajena, estaba listo y nervioso para lo que vendría, sabía que no sería nada agradable de un principio y Levi no podía hacer nada para evitarlo. Con sumo cuidado, el azabache extrajo hasta la mitad su miembro y entró con la misma velocidad, los lamentos se perdían en la almohada mientras él luchaba por controlarse. Repitió lo mismo reiteradas veces, no podía incrementar el ritmo ya que al hacerlo un poco Eren se quejaba aún más. Pese a la preparación y el lubricar su miembro con el líquido del menor, los resultados no eran los mismos a la primera, ya que, muy por lo contrario de lo que se podría esperar de la segunda vez, el dolor era mucho más fuerte. Deseaba oírlo gritar de placer, pero el escucharlo hacerlo del dolor era simplemente imposible de disfrutar y se hubiera detenido, de no ser porque Eren no lo dejaría abandonar bajo ningún motivo. Decidido a continuar con calma, besó el cuello del menor, descendiendo hasta sus pezones para así poder estimularlos con su lengua. Podía sentir el ritmo de su corazón acelerado ante las sensaciones que proferían sus besos y su controlado movimiento de caderas. Fue entonces cuando el cuerpo del menor cedió, y pudo sentir que su interior se volvía menos estrecho y sus gemidos ya no eran de dolor, animándose por fin a dejarse absorber por las paredes húmedas contra su miembro.

Ya no había silencio en aquella habitación, tampoco en la misma casa puesto que los continuos gemidos que liberaba el castaño eran, por primera vez, escuchado únicamente por ellos dos. Pese a que no había nadie más en la casa, se esforzaba por ocultarlos junto a sus vergonzosas expresiones sobre la almohada. La húmeda sensación de los besos de Levi recorrer su cuerpo se había ido, y la mano que mantenía reclusa escapó para ir por su mentón. Sentía la respiración del azabache sobre su oído, sus cuerpos se encontraban uno al lado del otro y podía sentirlo rozar el suyo con cada estocada que daba en su interior.

-Eren, mírame-insistió Levi ante los esfuerzos del menor al rehusarse a mostrar su rostro-

-N-no, ¡Ngh!-luchó contra la mano que intentaba darle vuelta-

-Mírame-susurró Levi con una voz profunda y por arte de magia, consiguió lo que obtuvo; el rostro de Eren, la exquisita expresión que sólo él conocía y le enloquecía-Eres hermoso, no te escondas y déjame verte más-besó sus labios-

-Esto es v-vergonzoso…¡Ah!

La última estocada tocó el punto que llevaba al castaño al máximo placer, paralelo a ello, las paredes internas del castaño oprimían el miembro del mayor lo que también le ayudaba a acercase al final. Eren no se ocultaba, dominado por el placer, le veía mientras el azabache sólo enloquecía frente a dicha imagen. La mano que sostenía la pierna del menor, empezó a descender y acariciar hasta su trasero, donde volvía a subir para repetir el mismo camino. Sus caderas se esforzaban por moverse más rápido en aquella posición, no era nada sencillo moverse ladeado mientras deseaba devorar todo el cuerpo del castaño. Con su otra mano quiso tocar todo, su palma se encargaba de jugar con su pecho, estómago e incluso su miembro, sin quedarse en ningún lugar por mucho tiempo; necesitaba todo de él. Mientras que por su parte, el castaño sentía que su corazón explotaría frente a los desbordantes sentimientos y serie de sensaciones donde sólo pudo aferrarse a las fundas de la cama por sobre su cabeza, llevando una de sus manos a sostener los cabellos del azabache y dejarse llevar hacia el final.

-Levi…Levi…¡Agh! T-te…-repetía su nombre entre gemidos-

-Te amo-confesó con su voz agitada y completó la frase del castaño, su respiración era inestable y ya se apreciaban leves gemidos que no lograba callar-

Su voz favorita no dejaba de llamarlo con sus sonidos, su cruel pasado y las desagradables experiencias que vivió con Erwin empezaban a querer ser partícipe de la escena pero luchó contra ello y se centró en su pequeño mocoso. El movimiento de vaivén había perdido toda calma, fuertes estocadas entraban y salían del interior de Eren quien gozaba de ello. Podían sentir el placer apoderarse de cada punto de sus cuerpos, cada extremidad enloquecía por sentir el último grado y liberarlo todo, sus cuerpos se encontraban a punto de terminar, pero un ruido ajeno a la escena los sacó de ese acalorado ensueño de golpe.

Levi se detuvo, la puerta había sido abierta, alguien había entrado a la casa y ya se encontraba caminando en los pasillos.

-¿Eren?-llamó la voz desde abajo-

Hannes había llegado, y lo que hace poco había sido un maravilloso placer, ahora era un horrible pánico que se disparó a través de sus columnas. Eren no tuvo palabras que decir, sólo su rostro horrorizado al ver a Levi expresó lo que pensaba; serían descubiertos. Y para cuando el mensaje fue transmitido, los pasos se escucharon en la escalera; Hannes revisaría cada habitación del segundo piso. No había tiempo para huir ni vestirse, por un momento no había escapatoria salvo una donde deberían apostar; Levi giró sobre la cama con el cuerpo del menor entre sus brazos y cayeron del lado contrario a la cama que daba a la puerta. De espaldas contra el suelo y con Eren sobre su cuerpo, le obligó a agacharse sosteniendo su cabeza contra su pecho y tapando su boca justo segundos antes de que la puerta se abriera. Ambos podían sentir como sus corazones palpitaban en sus gargantas al saber que Hannes se hallaba a tan sólo pasos de ellos, para su suerte sus ropas se hallaban del mismo lado que los cubría de la puerta, de lo contrario habrían sido descubiertos de inmediato. Fueron segundos de vida o muerte, donde sólo un ruido los delataría, y para suerte de ambos, la puerta se cerró junto a los pasos alejarse del lugar. La mano liberó la boca del menor, y ambos suspiraron ante el alivio.

-Debemos irnos…-Eren se apresuró a levantarse, pero al hacerlo recibió el anuncio en sus caderas de que aún se hallaba con Levi en su interior-¡Ngh!

-Ahora seré yo quien te retenga-susurró Levi-

De inmediato atrajo el cuerpo del menor abrazándolo por la espalda, y con Eren sentado sobre su cuerpo, movió sus caderas hacia arriba alcanzado con facilidad el punto que hizo gemir nuevamente al castaño. Lamentablemente no sería capaz de escucharlo más, y con sus labios calló al menor que llegó a su final en tres movimientos más, seguido por Levi que aprisionó más el cuerpo ajeno contra el suyo al sentir la última dosis de placer apoderarse de su cuerpo. No lo soltó, sus pechos conectaban sus corazones intranquilos, deseaba continuar abrazándolo así para siempre y no dejarlo ir ante nada, no quería dejar de sentir su calor ni su palpitar. Sin embargo, Eren insistió y se enderezó para regalarle una radiante sonrisa al azabache, siendo correspondido por una más tenue, que más tarde se convirtió en una silenciosa risa-que no pudo evitar- e hizo compañía a las del menor.

-Por poco nos descubren-susurró el menor entre risas-

-Si no quieres que lo hagan aún vámonos, diremos que estábamos en un parque de por aquí-le ordenó el mayor-

-Vamos-se encorvó a depositar un pequeño beso en los finos labios ajenos-Te amo.

-Yo también.

Sin tomarse tiempo de más, limpiaron un poco sus cuerpos con una de las prendas de la habitación, se vistieron y llevaron consigo toda evidencia de la escena. Si había alguien que tenía experiencia en limpiar alguna escena, era Levi, y esta vez se había preocupado de no dejar indicios de nada.

Lograron escabullirse del lugar sin ningún problema, aparentemente Hannes no se había enterado de nada para cuando llamó preguntado por ambos. La mentira la relató Levi, diciendo que al no hallarlo en casa decidieron ir al parque a su espera y con todo éxito, el hombre creyó sus palabras. Los dos se hallaban caminando por el parque, el manto nocturno ya cubría sus cabezas y pese a que Hannes les había dicho que regresaran en lo posible, no deseaban separarse aún. Era principios de primavera, y aunque el paisaje floreado era tan común para la gente, Eren jamás había presenciado un parque con sus pequeños brotes en los árboles. Sosteniendo sus manos, observaron la belleza de la naturaleza al ser iluminada por la tenue luz de los focos y la luna, pero ninguno más bello que el brillo de los ojos aguamarina del menor que Levi se encargaba de observar a escondidas.

-La primera vez que vi el exterior, fue gracias a las fotos que me mandaste del zoológico. Jamás creí que estaría viendo los brotes de la primavera por mi propia cuenta…es realmente hermoso-expresó el castaño observando los arboles al caminar-

-Se parecen a los de tus pinturas.

-No es lo mismo, el olor, el ruido, el viento… quiero conocer todo-deseo al cerrar sus ojos-

Levi extrajo su teléfono del bolsillo y haciendo uso de la cámara tomó una foto a los árboles, despertando al castaño de su ensueño producto al sonido de la cámara.

-Ten-enseñó su teléfono con la imagen en él-Te las mandaré después, puedes sacar fotos y coleccionarlas de los lugares a los que estés.

-¡Ya sé! Tomemos una fotografía de ambos, no tenemos ninguna-se colgó al brazo del mayor-

-¿Qué? Olvídalo, detesto las fotografías.

-Pero acabas de decirme que tome fotos…-habló desanimado-

-A los lugares que visites y te gusten idiota.

-El lugar que más me gusta es a tu lado-confesó con una sonrisa-

Eren era un chico sumamente vergonzoso y fácil de sonrojar, no obstante tenía una facilidad para decir un montón de cosas sumamente vergonzosas que no tenían efecto en él. Salvo para Levi, que estuvo a punto de sucumbir ante sus honestos sentimientos. Después de tanto tiempo a su lado se había acostumbrado a que Eren desordenara todos sus sentimientos, y pese a que se permitía sentirse así de vulnerable con el menor, disfrutaba mucho más el verlo a él de ese modo.

-¿Quieres una foto?-fotografió al menor-Aquí tengo una de tu rostro infantil-se la enseñó-

-¡Espera! ¡Yo no me refería a eso!-intentó quitarle el teléfono-

-Eso quédate así-tomó una nueva fotografía-Mira cómo te sonrojas-enseñó la nueva foto-

-¡B-basta!-su nuevo intento fue frustrado por Levi, siendo atrapado por los brazos del azabache-Bórralas…

-No lo haré. A cambio aceptaré que tomes una-entregó su teléfono a quien lo recibía con una gran sonrisa-Sólo una.

-Sí, sí, gracias-aceptó y se puso a su lado-

Con la cámara del teléfono apuntando hacia ellos, acercaron sus rostros para entrar en la panorámica de la imagen y con dificultad Eren tomó la fotografía. La foto era todo un desastre; su rostros aparecían cortados de la nariz hacia abajo y el fondo se veía borroso. Al ver lo mal que lo había hecho, el menor se desanimó ante lo que había sido la única posibilidad de haber tenido una foto a solas al lado de quien amaba. Sin embargo, Levi era débil ante sus expresiones y no permitiría que se quedara así.

-Tch, eres un asco de fotógrafo-le quitó el teléfono y apuntó hacía ellos nuevamente-Agáchate un poco, la tomaré yo.

-Gracias…-obedeció resignado-

Y pese a la decepción que se había llevado, la nueva imagen mostraba sus dos rostros completos con una gran sonrisa de parte del castaño y un rostro serio pero feliz del azabache. Satisfecho, y habiéndose demorado más de lo estipulado, decidieron volver al hogar de Eren donde su hermana se veía mucho más enfadada que su mismo tutor. Ambos fueron regañados por haber llegado tan tarde, incluso Levi aceptó que lo hicieran siendo que jamás se lo había permitido a nadie. Por un momento creyeron que no recibirían más el permiso para salir, pero considerando las circunstancias donde Hannes tampoco estuvo a la hora acordada, fueron perdonados y advertidos que no se volviera a repetir.

Levi abandonó el lugar después de escuchar al tutor, era tarde y el horario de sueño era fundamental para Eren. Como castigo para ambos, el menor no tuvo permiso para despedirlo en el portón de su casa como acostumbraba a hacerlo, con un simple "nos vemos" frente a los espectadores ambos se despidieron. Mikasa sentía la victoria después de mucho tiempo, pero desconocía que en las mentes de ambos se escondían los secretos de la tarde que sólo ellos conocían y les hacía reír de felicidad y del cómico riesgo de ser descubiertos.

A diferencia de las últimas noches, Eren no acudió a la habitación de su hermana como acostumbraba a hacerlo, sino que decidió plantearle a Hannes el deseo de regresar a su habitación. La decisión tomó por sorpresa a sus dos familiares, ninguno de ellos esperaba que tomara la iniciativa por su propia cuenta, no obstante, con mucha felicidad le animaron a volver con un poco de ayuda. Los dos lo acompañaron hasta su cuarto, se veía que estaba decidido a entrar y ya no le temía tanto, ninguno de los dos se explicaba cómo era que ahora se encontraba caminando en ese lugar con mayor seguridad, pero debido a lo difícil que era regresar, Mikasa decidió pasar la noche junto a su hermano. Eren no se opuso ante ello, aceptaba que pese a todo, no podría quedarse solo hasta que superara por completo la pesadilla con su padre.

Los dos chicos se encontraban en la cama como lo hacían de costumbre, dándose la espalda y sin decir nada más que las buenas noches. Eren empezaba a estar incomodo, no era lo mismo como cuando estuvo con Levi sobre la cama, pero se concentraba en responder los mensajes en su teléfono e evitar recordar lo malo.

Levi:

"¿Estás seguro en haber vuelto hoy a tu habitación?"

Eren:

"Sí, aún es muy extraño…pero recordar lo de hoy hace que empiece a recuperar lo hermoso que es estar aquí. Además, Mikasa está durmiendo conmigo, no estoy solo."

Levi:

"Me alegro, adiós."

Eren:

"¿Qué ocurre?"

Pese a que esperó por una respuesta ante su último mensaje, jamás llegó. Se había enfadado, lo conocía como para saber que eso era así, pero ¿Por qué? Eso no podía respondérselo, y por más que buscara el error que lo hizo enfadar no lo hallaba.

Eren:

"Lo siento, no quise molestarte"

Guardó su teléfono resignado a recibir una respuesta, siendo sorprendido por la vibración de su aparato al recibir un nuevo mensaje. Con su corazón acelerado, se apresuró a leerlo:

"No hiciste nada, olvídalo, no pasa nada. ¿Cómo se encuentra tu cuerpo?"

Eren:

"No tengo ningún problema, gracias por lo de hoy Levi"

Levi:

"Eso debería decirlo yo, la próxima vez no te expondré a tanta adrenalina, lamento haberte causado dolor."

Eren:

"No importa, soy feliz."

Levi:

"Ahora duérmete, ya es tarde, mañana estaré a la misma hora de siempre. Descansa y recuerda que eres mío, ni se te ocurra traicionarme mocoso tonto."

Eren:

"No soy un mocoso…jamás lo haría de todas formas. Tú también eres mío, así que tampoco lo hagas. Buenas noches Levi, te amo."

Levi:

"Buenas noches mocoso, te amo"

Al leer nuevamente "mocoso" frunció el ceño, no le agradaba sentirse inferior en ese aspecto, no obstante el término era tan agradable como desagradable; una mezcla incomprendida. Eliminó todos los mensajes por seguridad, si alguien los leía por accidente ambos estarían pedidos, y finalmente, observó por unos segundos la fotografía de fondo de pantalla que había enviado Levi; la primera fotografía de ellos dos solos. Luego dejó el teléfono bajo la cama y cerró sus ojos.

-¿Eren? ¿Sigues despierto?-susurró Mikasa-

-Sí.

-¿No puedes dormir?

-Lo haré enseguida, sólo estaba…ocupado-evadió información-¿Qué haces despierta?

-No puedo dormir, Eren…yo…lo siento-se disculpó la chica con una voz quebrada-

-¿Mikasa? ¿Qué ocurre?-el menor giró su cuerpo, encontrándose con la espalda de su hermana; la chica se negaba a mirar-Oye, ¿Por qué te disculpas? Sé que sigues despierta-insistió el menor sacudiendo su cuerpo-

La voz del castaño la llamaba y no obtenía respuesta, no aceptaría que su hermana lo evadiera y continuaría insistiendo hasta lograrlo, pero antes que eso ocurriera, la chica volteo, abrazó el cuerpo de su hermano y escondió su cabeza en su pecho. La repentina actitud le tomó por sorpresa, pero más aún cuando sintió como su pecho empezaba a humedecerse producto de las lágrimas de Mikasa. La había visto llorar, sólo una vez; cuando llegó de pequeña luego de perder a su familia.

-Lo siento, lo siento, jamás quise hacerte daño. Perdóname, no fui capaz de hacer nada para protegerte, fui una estúpida y fallé en cuidarte. Lo siento Eren…-lamentaba con su llanto-

Las palabras que su hermana había guardado todo este tiempo, había sido un estúpido al no percatarse que no sólo él se vio afectado por el derrumbe de lo que fue su pequeña familia. Mikasa estuvo todo este tiempo sufriendo sola, en silencio, sin nadie que la escuchara ni le dijera que todo estaría bien; parecía una mujer fuerte y fría, pero en realidad era tan humana y sensible como él. Ella era lo único que quedaba de su pequeña familia, amaba a Hannes, era un excelente padre y parte de su nueva familia, pero la chica era lo único que conservaba de su pasado. Con sus brazos rodeo el cuerpo tembloroso de la joven producto del llanto, y con una de sus manos se preocupó de consolar su cabeza con suaves caricias, lo cual desató un llanto más desesperado. Fue inevitable no llorar, entendía su dolor y verla sufrir de esa manera le destrozaba el alma.

-No has hecho nada malo, ninguno de los dos podía saberlo. Ambos fuimos estúpidos-consoló el menor, esforzándose por hablar-

-Debí haberlo descubierto, lo siento…eres mi hermano, todo lo que tengo en este mundo, no quiero perderte.

-Deja de disculparte, pareces idiota repitiendo lo mismo una y otra vez. Estamos bien, estaré bien, no me iré-descansó su mentón sobre la cabeza de su hermana-Ya todo acabó, deja de llorar.

-No te vayas Eren, no te vayas-rogaba la chica-

-Estoy aquí-fue lo único que pudo decir-

No supieron cuánto tiempo lloraron, pero fue lo suficiente para que el llanto los agotara a ambos, a tal punto, que se quedaron dormidos con sus pestañas mojadas y sus cuerpos abrazados.

Tarde o temprano debe amanecer, no existe la oscuridad de la noche eterna…

-o-

Lunes por la mañana Levi pasó por Eren antes de ir a la escuela, Mikasa no le agradaba para nada que viniera por su hermano y éste mismo se encargaba de caminar entre medio de ambos para evitar conflictos. Luego del fin de semana y la cita que tuvieron el día sábado, el odio entre ambos se agudizó; la chica se mantenía alerta al día siguiente de la salida de ambos, no los dejó estar a solas en ningún momento generando así la ira de Levi en su mirada, mientras que por su parte, Eren se convertía en la victima del conflicto de ambos. Caminar acompañado de ambos era un calvario; el ambiente era denso, se sentía la guerra entre sus miradas, la mano de Levi se aferraba a la suya queriendo mostrar que le pertenecía y el menor sólo podía pedir llegar pronto a la escuela.

Encontrarse con Armin en medio del camino fue una bendición para el castaño, no tanto así para sus dos acompañantes que vieron interrumpido su duelo. Su amigo sabía que ambos se odiaban y se apresuró en ir a calmar a su hermana con algún tema de conversación, ante lo cual, Levi aprovechó y arrastró al menor a caminar más adelante. No era necesario voltear para saber que Mikasa se encontraba ardiendo en furia, pero poco le importaba a Levi los pensamientos de una mocosa.

-Deberías llevarte mejor con ella…-propuso el menor-

-Tch, eso díselo a ella-respondió altanero-

-No te ha hecho nada, Mikasa es…diferente, pero es porque se preocupa de mí-defendió el menor-

-Si tanto la defiendes, ¿Por qué mejor no te vas con ella?-respondió enfadado-

-Sólo estoy diciendo que detengan ese odio entre ustedes…-se defendió-

-Eren, ¿Ese enano te está molestando?-preguntó la chica al ver cómo el rostro de su hermano se veía atacado por las palabras del azabache-

-¿A quién le dices enano? Mocosa entrometida-se detuvo y la fulminó con la mirada-

-Esperen, los dos…-intentó detener Eren-

-No creas que te dejaré que trates a Eren como se te dé la gana-retó la chica sosteniéndole la mirada-

-¿Por qué no buscas otro panorama y dejas de meterte en lo que no te importa?-soltó la mano del castaño y caminó hacia ella-

-Chicos…-se interpuso Armin tembloroso ante las dos entidades demoniacas-

-¡Maldición ya basta!-gritó el castaño, captando la atención de todos-¡Estoy cansado de ustedes! Lo único que hacen es odiarse como idiotas, ¿Acaso no saben hacer nada más? Soy quien tiene que tolerar sus malditas miradas todos los días…-sus ojos enfadados delataban un poco de lágrimas-

-Eren…-quiso hablar su hermana-

-¡Váyanse a la mierda!-gritó furioso y tomó del brazo de Armin para irse de allí-

Eren se adelantó junto al rubio frente a los ojos de quienes aún se encontraban impactados ante la actitud del castaño. Habían sido regañados peor que unos niños pequeños peleando, y además habían escuchado de su parte palabras que antes no existían en su vocabulario, ¿Dónde las había aprendido? No había que ser un genio para saberlo. La pelea de ambos se detuvo allí, lo único que obtuvieron fue hacerlo enfadar lo cual no significaba que dejarán de lado sus diferencias. Ambos continuaron su camino por separado; la chica corrió en busca de su hermano y su amigo, mientras que Levi se quedó atrás; de nada serviría buscar a Eren ahora que estaba irritado. El chico era una persona maravillosa, dulce, inocente, única y entregada, no obstante, dentro de sus defectos se hallaba ese genio que explotaba ante la mínima molestia. Junto a Levi tenía una paciencia enorme, incluso toleraba la gran cantidad de errores que cometía o las muchas veces que lo molesta e insulta, lo que no significa que tendrá una paciencia de dioses siempre y había sido ahora donde se había agotado. No podía no enojarse con el castaño, él también tenía su carácter y tan sólo pensar que el origen la discusión se vinculaba con la desagradable de su hermana, le hacía enfadarse más. Debía tolerar que esa mocosa compartiera el lecho de su Eren, como para tener que hacerlo también con su relación.

Cuando llegó a la escuela fue enseguida a su salón, su rostro denotaba que no se hallaba con ánimos para nada, y como dicen que todas las cosas malas llegan juntas, así fue en esta ocasión y antes de poder entrar al salón, un profesor lo tomó por sorpresa en la entrada y le pidió que viniera a su oficina. De no ser por lo preocupado que estaba por su futuro, no hubiera considerado siquiera escucharlo, pero siendo así, decidió seguirlo a su oficina siendo despedido por una burla de Hanji que se hallaba al interior de la sala.

Con una actitud sumisa, se dejó llevar hacia la oficina de su profesor y llegando allí, fue invitado a tomar asiento junto al hombre que buscaba entre los papeles de su escritorio. Temía por su situación, llevaba poco tiempo intentando ser un buen estudiante y le asustaba que todos sus años anteriores de rebeldía y terquedad le cobraran la cuenta justo ahora. El profesor tomó unos papeles y le sonrió, Levi enarcó una ceja, no entendía lo que pretendía.

-Tengo entendido que te interesa estudiar medicina Rivaille-empezó el hombre, llamándolo por su nombre que tan poco escuchaba-

-Sí-confirmó-

-¿Ya pensaste a qué universidad postularás?

-Aún no, supongo que veré cual me ofrece alguna beca o algo similar-aclaró Levi-

-Entiendo. Entonces te tengo excelentes noticias, ¿Qué dirías si te dijera que hay una universidad que está interesado en ti?

Los ojos de Levi lucharon por no mostrar su sorpresa, pero su profesor pudo verla en el silencio y sonrió.

-Nuestra escuela tiene beneficios con muchas universidades nacionales e internacionales, muchas vienen a buscar jóvenes talentosos después de que se realizara la encuesta vocacional y muchas veces deciden becarlos. Una de estas universidades estuvo interesado en ti, ofrecieron becarte por completo si accedías a un simple y maravilloso requerimiento.

-¿Cuál?-peguntó receloso-

-Debes estudiar el primer año en Estados Unidos, ¿No es genial? Es un regalo lo que te están ofreciendo, una oportunidad única y de gran valor, además….

-¿Y a usted quien le dijo que yo pensaba lo mismo?-interrumpió Levi-

-¿Disculpa?-se sorprendió el profesor-

-Jamás le he dicho qué pienso al respecto, ni mucho menos creo haberle dado la autorización de hacerlo por mí.

-Es una gran oportunidad, ¿No lo entiendes? Esto no es algo que ocurra…

-No me interesa, puede dársela a cualquier otro-se levantó y se dirigió a la puerta-

-¿Hay algo que te retenga aquí?-preguntó el profesor con seriedad-

Levi no respondió y salió de allí sin despedirse.

Las clases habían empezado, y después de mucho tiempo él no asistiría a ellas. La noticia que recibió en la mañana era tentadora, podría estudiar becado en una de las mejores universidades del país, pero el problema estaba en irse por un año. Un año, no se permitiría dejar a Eren solo por tanto tiempo, su estabilidad no era certera y jamás se perdonaría el que le ocurriera algo mientras él se encontraba allá. No lo haría, no lo abandonaría, no podía vivir sin él.

-Veo que volviste a tus andancias de rebeldía-habló una voz que lo tomó por sorpresa-

Por estar sumergido en sus pensamientos no había sido capaz de percibir los pasos de Hanji al acercarse, y sin su consentimiento, se sentó a su lado.

-¿Qué haces aquí? Las clases empezaron-le recordó Levi-

-Lo sé, pero no puede ser que vaya a terminar la escuela sin saber qué se siente escapar de clases-sonrió-Así que, ¿Te ofrecieron estudiar en Estados Unidos?

-¿Podrías dejar de espiar mis asuntos? Maldita loca-se quejó Levi-

-Lo siento, fue inevitable sacar deducciones con respecto a tu ficha de vocación, por cómo te llamó el profesor y el que no regresaras.

-¿A sí? ¿Y tenía que ser necesariamente Estados Unidos? No me jodas, deja de espiar.

-Eso lo dije por suposición, no me equivoqué después de todo-sonrió una vez más-

-Tch, maldita psicópata.

-Levi, ¿Qué piensas sobre eso?

-No es algo que te importe.

-No quieres hacerlo ¿No? Estudiarás medicina por Eren, y sé que lo harás bien. Tal vez debas considerar esa idea, no sé si estás enterado pero allá la medicina es mucho más avanzada, claro que la universidad que te está ofreciendo eso debe tener el mismo sistema, pero sería importante que estés un tiempo allá.

-No creo haberte pedido una opinión. De todos modos, no lo haré, aprenderé aquí-se negó-

-¿Es por Eren? No quieres dejarlo solo y tampoco puedes llevarlo contigo.

-Un año. ¿Sabes lo que puede ocurrir en un año?

-Lo sé, pero también sé que si vas allá, estarás un paso más delante de poder ayudarlo. Él no dejará de amarte si te vas por un tiempo, eres todo para ese niño y él también lo es todo para ti. Es difícil, pero estoy segura que podrás hacerlo.

-Lo dices como si fuera tan fácil, no entiendes nada.

-Te lo digo pensando en el bien de ambos, nunca ha existido la felicidad sin sacrificio-se puso en pie-Por cierto, el baile de graduación será en tres semana, deberías apresurarte e invitarlo-le guiñó un ojo-

Hanji regresó a clases antes que él, de seguro inventaría alguna excusa y la dejarían entrar, en cambio, él debía esperar hasta la próxima clase y tampoco tenía ganas de regresar. Su cabeza revoloteaba entre el sin fin de complicados pensamientos; una decisión, la salud de Eren, la graduación y el futuro. Todo era tan confuso.

Lo único que conseguía al pensar en ello era la sonrisa de Eren en su mente; no podía hacerlo, no podía abandonarlo.

Continuará…

Hola! ¿Cómo están? Les he traído el nuevo cap que se demora mucho en salir, lamento mucho la demora y creo que varias veces digo que intentaré actualizar pronto. En fin, les he traído el nuevo cap y espero les haya gustado, lamento si la redacción está enredada o no es como de costumbre, en este cap no sé por qué me compliqué sola y borraba más de lo que escribía… Si fue así háganmelo saber, de todos modos me aseguraré de no complicarme en el próximo. Ahora Levi tendrá que tomar una difícil decisión y debemos apoyarlo c:

Respondo Reviews:

Luna: Muchas gracias 3 Al menos todo está más tranquilo ahora y Hanji no dejará de aparecer c: de hecho ahora lo hizo jojo Espero te haya gustado el cap, cuídate nos leemos 3

Genevieve Phantomhive: Sí me gusta verlos sufrir y lo he cortado una vez más en una parte importante muahahah ok no, pero sí me gusta cortarlo así, lo admito u_u Di un lemon largo así que, yeah? Armin encontrará a alguien no te preocupes :3 Cuídate nos leemos 3

Moo123: Yo no sé cómo Eren no terminó con un infarto, y bueno logró entrar a la habitación, de mala forma pero lo hizo? Levi a veces es tan bruto : )Espero te siga gustando cuídate mucho y gracias nos leemos! 3

Yo: Holo, muchas gracias 3 Aunque creo que ahora me compliqué mucho y tal vez me enredé, te pido disculpas por eso. Lamento demorar, espero que te haya gustado el cap c: Cuídate y nos leemos 3

Hika96: Holo! Sí leo el manga de Snk, de hecho saldrá el nuevo cap y por lo menos se ve mejor (al fin *-*) Si ese final yaoi llegará a existir, yo salgo corriendo a la calle y lo grito._. Bueno, nunca es malo soñar xD Cuídate y espero que te haya gustado el cap nos leemos! 3

Guest: Eren no puede embarazarse en este fic :c

Hibary hiwatari: Nop, no ha muerto c:… Oh, yes, se aprovecharon que estuvieron solos y lo hicieron y casi fueron descubiertos xD Al menos respondí esas preguntas, espero te haya gustado! Cuídate y nos leemos 3

Guest 2: Muchas gracias 3 Espero te siga gustando y lamento mucho demorarme con cada cap D: Cuídate mucho y nos leemos *Corazoncitos homos para ti*

Reisen Knight: Respecto a Isabel y Farlan, lo aclararé más adelante, es como para introducir su relación pero créeme que significaran mucho más adelante. Espero te haya gustado el cap, cuídate y nos leemos c: 3

Muchas gracias a todos los que leen, siguen la historia y dejan sus reviews 3 Espero que les haya gustado el cap y nos leemos para cuando actualicé (Espero que sea pronto)

Cuídense nos leemos 3