Hola a todos!

He vuelto como lo había prometido, este capítulo también es un poco flojo, pero son necesarios para el camino que va a tomar la historia xD

No les hago perder más el tiempo…

Nos vemos en las notas finales.

Disfruten su lectura :)


Capítulo 5

La llegada del equipo


JARVIS era de lo más eficiente. De la noche a la mañana había movilizado al servicio de limpieza de la torre para preparar los pisos de los vengadores. Pusieron la ropa de cama, toallas limpias, comida en los refrigeradores y alacenas, esponjaron los cojines y, por supuesto, sacaron cualquier rastro de polvo de todos y cada uno de los rincones.

El piso común, donde estaba la sala, la cocina principal, el salón de juegos y demás cosas, también estaba reabastecido y preparado.

•••

A las ocho de la mañana despertó, estaba incómodo. Se había dormido sobre sus herramientas y algunos papeles en su escritorio. Se levantó y se estiró a placer con los brazos abiertos y un gran bostezo, al tiempo que su espalda sonaba al reacomodar sus vértebras.

Subió las escaleras y entró al salón común. Se dirigió a la cocina para tomar un café. JARVIS activó la cafetera al tiempo que Tony subía las escaleras, por lo que, cuando llegó, el café estaba listo. Sintió el aroma del café ingresar a su sistema y se sirvió una taza del humeante líquido para iniciar el día.

― JARVIS, ¿ya enviaste a Happy por Rogers? ― Tomó un trago de su café.

Sí, señor. El capitán debería estar en la torre en menos de dos horas. ―La I.A, como siempre, respondió de la manera más cortés.

―Genial. Cuando llegue dile que se instale y dale un recorrido por su piso y por el piso común. Ah, y avísame cuando lleguen los demás para la reunión. No quiero que nadie me moleste hasta entonces. ― Luego de recibir un "Como ordene, señor", se levantó y, con su taza de café nuevamente llena, fue al piso de arriba directo a su habitación. Necesitaba una ducha y un par de horas de sueño.

Se terminó el café a medio camino. Depositó la taza en una mesa de vidrio en el pasillo, rápidamente entró a la habitación y se dirigió directo al baño. Se miró detenidamente al espejo para evaluar el estado de su nariz lastimada.

Afortunadamente no estaba hinchada y solo tenía un ligero tono amoratado en la parte superior del puente de su nariz, nada exagerado. Se pasaría en un par de días, por lo que no le dio importancia.

Se metió a la ducha y allí estuvo por largo rato, se relajó y quitó todo el peso de su espalda. Añadiría a sus notas mentales no volver a dormir en el taller, al menos no sobre el escritorio lleno de herramientas. Salió, se secó y vistió con ropa ligera para finalmente arrojarse a su cama y dormir. Lo necesitaba, había estado toda la noche haciendo mejoras en el nuevo MARK 8.

―JARVIS, las cortinas. ― Puso su brazo derecho bajo su cabeza y las cortinas se cerraron dejando todo en completa oscuridad. Se acomodó y poco a poco cayó en los brazos de Morfeo.

•••

El viaje había sido tan corto, al menos para él, que no se dio cuenta cuando ya estaba dentro del ascensor que lo llevaría a su piso. Happy lo dejó con sus cosas en la entrada y le dijo que dispusiera del lugar como quisiera y que el piso de arriba era el piso común.

Cuando Happy cerró la puerta tras de sí, el rubio se vio solo en la entrada, suspiró y de pronto algo le sobresaltó.

Buenos días Capitán. ¿Quiere que le muestre su piso? ― Steve dio un pequeño salto en su sitio al verse sorprendido de la presencia de JARVIS, había olvidado por completo la existencia de la I.A. JARVIS estaba en todo el edificio; estaba en todas partes, literalmente hablando.

―No te preocupes, JARVIS, ya lo veré yo. ¿Puedes decirme dónde está Stark? Creí que tendríamos una reunión con el equipo. ― Comentó al adentrarse en el piso, al tiempo que iba descubriendo cosas.

El señor Stark lleva una hora durmiendo en su habitación y pidió que no se le molestara hasta la llegada de los demás miembros del equipo. Me pidió que le mostrara el piso común.

―Está bien, más tarde puedes hacerlo. Ahora voy a instalarme. ― Descubrió, al final del pasillo, una puerta que daba a una habitación grande y se instaló ahí.

Sacó su teléfono de la mochila, lo encendió y envió un mensaje a Sam: "Ya no vivo en el departamento, ahora estoy en la torre Stark". Necesitaba mantener el contacto con Sam, él era el único que le ayudaba con la búsqueda de Bucky. Además se habían hecho buenos amigos. Apagó nuevamente el aparato y lo dejó oculto en el fondo de un cajón.

Guardó sus cosas en los cajones y en un gran armario. Puso sus enseres en el baño y comenzó la inspección por su nuevo piso.

Todos los espacios; habitaciones y ambientes, eran ridículamente grandes, pero supuso que para el millonario eso era de lo más normal y le quitó importancia, ya se acostumbraría. Esperaba poder acostumbrarse.

Revisó a conciencia cada rincón. La cocina bien equipada, la alacena llena de todo tipo de comida al igual que el refrigerador y muy ordenada. Un gran salón comedor; en la sala había un par de sofás muy grandes y un enorme televisor de pantalla plana, un estéreo y variados reproductores. Había, entre una de las tantas habitaciones, una especie de oficina con todo lo necesario. En el centro del escritorio reposaba un computador portátil que prefirió no tocar por el momento, tal vez más tarde.

Cuando estuvo conforme con la inspección se dirigió al ascensor una vez más y se dirigió a JARVIS.

―JARVIS, ahora puedes enseñarme el piso común. ― Aún se sentía un poco tonto al hablarle a la nada, pero recibir la respuesta de la I.A le hizo sentirse un poco menos tonto, pero solo un poco. Esa era otra cosa a la que tendría que habituarse, eso y mucho más.

Con mucho gusto, Capitán. Su piso se encuentra justo debajo del piso común.

Subió y la distancia le pareció más de lo normal para solo ser un piso. La curiosidad le picó y justo antes de preguntar por ello a JARVIS, la puerta se abrió y decidió dejarlo para otro momento. El mismo averiguaría eso.

El piso común tenía un televisor aún más grande y más sofás, se notaba un ambiente para más personas. La cocina también era más grande; todo era más grande.

En su piso había una gran biblioteca del otro lado del pasillo, justo al frente de su habitación, en cambio aquí, había un gran gimnasio. Estaba seguro de que abarcaba más o menos la mitad del piso.

Un lugar le llamó la atención al final de un corto pasillo. No daba a ningún lado, todo lo contrario, se cortaba de pronto como si no hubiera nada. JARVIS no le explicó y él no preguntó. Era un lugar tan alejado que de seguro nadie lo notaría, pero él lo había notado.

Según lo que la I.A le explicó, en el piso de arriba estaba Tony. Ese era su piso. Separado de todos los demás. En el piso común sería la reunión, hasta tenía una gran sala de reuniones para ocasiones como aquella.

La mañana se fue volando mientras investigaba su nuevo hogar. La I.A informó de la hora de almuerzo y él decidió preparar algo para todos ya que supuso que llegarían pronto y seguramente Stark despertaría con hambre. No se percató de aquel último pensamiento y siguió con lo suyo.

Afortunadamente había aprendido a cocinar en el tiempo que vivió solo luego de la muerte de sus padres. En ese entonces dominaba unas cuantas recetas de su madre, pero ahora había adquirido muchas más gracias a un libro que había comprado. No podía seguir preparando las mismas recetas si seguía viviendo solo.

Buscó los ingredientes y, con la ayuda de JARVIS, preparó una sopa de verduras que inundó el lugar con su delicioso aroma.

Capitán, el señor Barton, el doctor Banner y la señorita Romanoff ya están aquí. Están subiendo ahora mismo.

―Gracias JARVIS, ¿puedes decirles que vengan a comer?

Como guste, Capitán.

Sirvió cuatro platos de sopa y sacó jugo del refrigerador. Justo cuando todo estaba listo las puertas del ascensor se abrieron y los tres entraron al vestíbulo.

El delicioso aroma les golpeó de lleno y, luego de saludar a Steve, comenzaron a comer.

•••

JARVIS le informó, tal como le había perdido, en el momento exacto en el que llegaron los demás miembros del equipo.

Mientras bajaba por las escaleras que separaban la estancia de su piso privado, sintió un delicioso aroma que lo llevó casi flotando a la cocina.

―Nadie me avisó que había comida, ¿qué tal, chicos? ― Tony irrumpió en la cocina, se acercó a la olla, se sirvió un plato de sopa y se sentó a comer con los demás.

Los otros emitieron un "Hola" a modo de saludo y continuaron disfrutando de su comida. Al terminar, se deshicieron en halagos para Steve y su habilidad para la cocina mientras Tony solo podía observarle sonrojarse ante las alabanzas de sus compañeros sin acabar de creerse que el jodido Capitán América había preparado el almuerzo.

Como era de esperarse no dijo nada, no felicitó al chef, ni agradeció la comida. Nadie se extrañó de aquello. Lo que nadie sabía era que en el fondo se moría de ganas de repetirse una porción de sopa, pero no lo hizo. La razón era simple, eso indicaría que le había gustado y no permitiría que nadie se enterara de eso. Mucho menos el bueno del Capitán.


Okey… eso fue todo por hoy, espero no haber decepcionado a nadie con el capítulo.

Sé que el capítulo cuatro y este no muestran muchos avances, pero a partir del siguiente las cosas se ponen un poco más interesantes. Como soy una buena persona (y no quiero que me odien xD), les voy a dar un pequeñísimo adelanto del próximo capítulo (solo el título):

¿Dónde está el Capitán?

Además de eso, tal vez no sea muy importante, pero mientras veía el calendario en mi teléfono, me di cuenta de que el mes de octubre tiene tres días lunes, lo que quiere decir que este mes voy a subir tres capítulos :D

Si les gustó dejen un review ;)

Nos leemos pronto.

Besos.

Bye :D


Lunes 03 de Octubre, 2016.