Hola a todo el mundo!

He pasado el peor fin de semana de la vida. Yo sabía que volver a la universidad era una mala idea, se acabaron mis vacaciones y antes de que terminara la semana me había resfriado y me sentí pésimo estos días...

En fin, no les aburro más con mis desgracias.

Espero que, al contrario de mí, hayan tenido una buena semana. Y si no la tuvieron, espero que esta semana sí lo sea y para empezar les traigo este nuevo capítulo ;)

Nos vemos en las notas finales.

Disfruten su lectura :D


Capítulo 17

La misión de ¿rescate?


Volaron toda la noche hasta encontrar el lugar. Aún faltaban un par de horas para el amanecer; la oscuridad les favorecía, así podrían encontrar un buen lugar para ocultarse.

El quinjet aterrizó sigilosamente en un pequeño claro del bosque. Se encontraba más o menos a seiscientos metros del castillo, por lo que era imposible que los detectaran allí. Luego de preparar sus armas y asegurar las líneas de comunicación, bajaron de la nave para un reconocimiento del terreno.

Se movieron cuidadosamente en medio de la oscuridad, por entre los árboles, hasta que, al amanecer, llegaron a las murallas que delimitaban los terrenos del Castillo Pidhorodetsky.

Los muros, altos y fuertes, de un uniforme color gris solo interrumpido por las crecientes manchas causadas por la humedad, se extendían hacia ambos lados hasta que la vista se dificultaba a causa de los árboles. La ubicación del terreno era estratégicamente perfecta, oculta entre todos esos árboles; un lugar excelente para un nuevo asentamiento de Hydra.

Escondidos tras los árboles más cercanos, a unos setenta metros, pudieron observar a los guardias. Llevaban uniformes completamente negros, cascos y armamento de buena calidad, pero no se veía ningún emblema de Hydra. Estaban atentos a su entorno. Había sujetos en lo alto del muro, listos para atacar, y otros, cada diez metros, aproximadamente, a lo largo del muro. Quietos. Vigilantes.

Se movieron hacia las profundidades del bosque y, juntos, recorrieron la distancia hasta el límite del muro antes de volver a acercarse. Pudieron observar que, a través del acantilado, con maquinaria pesada, movían grandes contenedores y los cargaban en camiones. Estos se adentraban en los terrenos del castillo por el gran portón principal que habían visto en un primer momento. Debían averiguar que contenían y si, efectivamente, se trataba de un nuevo asentamiento de sus enemigos.

Luego de unas horas de observación, comenzaron el camino de regreso al acceso principal.

Una vez allí, esperaron. Cuando se había hecho media tarde y no hubo mucho más que pudieran hacer, Clint sugirió volver a la nave. La misión era de reconocimiento y no sería nada bueno que les atraparan, ellos solo eran dos, los otros les superaban en número y estaban bien armados; estaban en clara desventaja ante un ataque sorpresa.

Ya en la nave, se reportaron con JARVIS y pidieron vista satelital e informes de los movimientos más recientes.

Los siguientes tres días se dedicaron a estudiarlos desde lejos buscando patrones en sus movimientos, buscando la oportunidad de entrar. Esa oportunidad no se presentó.

Habían captado cada detalle posible del lugar. El castillo parecía en mal estado por el abandono y el suceso ocurrido tantos años atrás, pero estaba estructuralmente en condiciones para servir de base a sus enemigos. Se observaban tres pisos. El castillo estaba en una especie de plataforma, por lo que era fácil deducir que había un piso inferior, una especie de sótano o una bodega. Lo que no sabían era si en esos pisos estaban ocupados por hombres armados como los de afuera o si estaban vacíos. A través de la reja de entrada podían observar el ir y venir de sujetos armados vigilando, pero no se podía saber la cantidad exacta de ellos.

No había posibilidad de entrar en el castillo. No aún.

Los custodios de la entrada y los muros no dejaban su puesto ni a sol ni a sombra. No hacían rondas. Esa misión se estaba tornando monótona y aburrida.

No habían hecho ningún avance.

Esa tarde decidieron formar un plan de distracción para colarse al castillo. Una explosión programada cerca de los acantilados y un par de detonaciones más adentrándose en el bosque serían más que suficientes. El plan estaba bien pensado y ellos eran los más aptos para llevarlo a cabo, después de todo no sería la primera vez. Salieron una vez más del quinjet, pasada la medianoche, para prepararlo todo y caminaron entre los árboles una vez más, arropados por el manto de la noche.

Estaban a menos de la mitad de camino cuando de pronto fueron atacados.

Espalda con espalda lucharon en contra de los soldados que los atacaban, pero cada vez eran más hombres y no hubo mucho más que pudieran hacer para defenderse. Les dispararon con armas de alto voltaje y tras una descarga ambos quedaron fuera de combate.

•••

El Capitán se paseaba de un lado a otro de la nave, impaciente. Su ir y venir estaba poniendo nervioso al millonario; más nervioso de lo que ya estaba. Llevaban dos horas de viaje y seguían sin tener noticias de los agentes. Era una misión simple y ellos eran profesionales más que cualificados para ello, había algo que no cuadraba; tal vez se trataba de una trampa de Hydra. Tony revisaba una y otra vez las imágenes del satélite tratando de encontrar algo que les ayudara en el momento del rescate.

―JARVIS, tiempo estimado de llegada.

Dos horas en modo de hipervuelo, señor.

Concentrado en sus pantallas, agradeció a la I.A. Siguió en lo suyo un poco más hasta que recordó algo muy importante y que les serviría cuando llegasen al castillo.

―Muéstrame los planos del castillo, J. Estoy seguro que podemos sacarles algún provecho.

Los planos se desplegaron frente a sus ojos y los pasos de Steve se detuvieron un momento, luego comenzó a acercarse a la pantalla.

―Según estos planos, que tienen más o menos unos sesenta años, si ves aquí, ―indico con su mano un lugar de la pantalla― puedes ver que en el piso inferior hay una puerta que al parecer no da a ninguna habitación. Estoy casi seguro de que da a un piso subterráneo. Se usaban mucho en la época en que fue construido, para que los dueños pudieran ocultar sus fortunas y grandes tesoros.

Steve asintió un par de veces.

―Los registros del castillo dicen que, cuando se usó como sanatorio, el subterráneo era utilizado para encerrar a los enfermos incurables y también a los más peligrosos, por lo que debe estar vacío. ―Se llevó una mano a la barbilla. ― JARVIS, necesito un escaneo del castillo. Utiliza la nueva mejora que implementamos en el Satélite Stark.

Mientras el escaneo se realizaba Steve se decidió a hablar.

―No haremos nada que entorpezca la misión, Tony. Esta misión es de rescate, nada más. No importa si es una base de Hydra, no te desvíes del objetivo. ―Una ceja alzada de Stark lo recibió al mirarle. ―No pongas esa cara. Los chicos podrían correr peligro en ese lugar.

―Tienes razón. Entramos, los sacamos y nos vamos. ―Coincidió.

Escaneo completo.

En la pantalla se podía observar claramente el interior de los cuatro pisos del castillo: tres superiores y uno subterráneo. En el piso subterráneo se encontraban los contenedores con un cargamento difícil de identificar, en tanto que los dos primeros pisos parecían estar llenos de agentes. Solo en el tercer piso, según los lectores térmicos, indicaban a cinco personas, de las cuales dos estaban en sillas. Debían ser ellos.

Una hora para arribar.

Comenzaron a planear la entrada al castillo.

•••

La cabeza le daba vueltas y le dolía todo el cuerpo. Trató de moverse, inútilmente, solo para descubrirse atada a una vieja silla.

―Veo que al fin uno de los dos despierta. ―Dijo una voz masculina con marcado acento eslavo, pero buen dominio del inglés.

Natasha levantó la cabeza para encontrarse con un hombre relativamente bajo, regordete y entrado en años, a juzgar por sus arrugas y el color de su cabello. Lo observó por un momento antes de decidir que no se trataba de un hombre de Hydra, era un simple contrabandista.

― ¿Cuánto tiempo llevamos aquí? ―Preguntó arrastrando las palabras, aún no se recuperaba del todo.

―Un par de horas, nada más. ¿Te gustan nuestras armas? Son un prototipo, pero así nos aseguramos de no matar a los entrometidos antes de poder interrogarlos. ―Sonrió. Se acercó a ella y le levantó la cara por la barbilla con brusquedad. ―Ahora me dirás lo que quiero saber si quieres que tu amiguito vuelva a despertar de su siesta.

La mirada de odio que le dedicó la exasesina le hizo retroceder un poco. Luego recobró la compostura.

― ¿Quién los envía? ¿El gobierno? ¿Ese maldito de Bohuslav, o tal vez Dmytro? ¡Dime! ―Preguntó alterado.

Natasha mantuvo silencio un par de minutos mientras, con las manos atadas por detrás de la silla, intentaba activar el comunicador. Necesitaba notificar a los otros. Tenía que decirles que eso no era más que un grupo de contrabandistas con buen armamento. Mientras movía sus manos, unas manos más grandes aferraron las suyas; Clint había despertado.

―No sé de quién me hablas. ―Dijo finalmente, una vez que hubo activado el comunicador.

Sonrió.

Grave error. Esa sonrisa autosuficiente que la caracterizaba y a su vez parecía burlarse de sus enemigos, le hizo ganarse un bofetón de parte del sujeto bajito que la interrogaba. El golpe, con el dorso de la mano, le lastimó el pómulo derecho a causa del anillo que el sujeto portaba. Con la cabeza aún volteada y el pelo ocultando su miraba, volvió a sonreír a pesar del ardor en su rostro; su compañero la había desatado, ahora tenía que hacer lo mismo.

Rápidamente desató las cuerdas que apresaban las manos del agente Barton y volteó a ver a su atacante una vez más. Le dedicó una mirada llena de odio. Se las pagaría por ese golpe. El hombre volvió a retroceder al ver el peligro en su mirada y ella volvió a sonreír.

Se levantó de la silla y la asió por el respaldo, la sostuvo con ambas manos y, alzándola por sobre su cabeza, golpeó al tipo que había osado golpearla. Al mismo tiempo, Clint se levantó de la silla y atacó a uno de los hombres que estaba hacia la derecha. Le asestó un codazo en el estómago que le hizo doblarse de dolor y aprovechó esto para darle un rodillazo en la cara que lo dejó inconsciente. Por otro lado, Romanoff, luego de dejar fuera de combate al inútil jefe de la banda de contrabandistas, se lanzó sobre el sujeto de la izquierda. No tenía ganas de jugar. Saltó poco antes de llegar a él y, con una de sus devastadoras patadas lo dejó en el suelo.

•••

Señor, al parecer los agentes no necesitan ser rescatados. ―Comentó JARVIS con un tono un tanto desconcertado.

La intervención de JARVIS fue totalmente innecesaria. Ambos vengadores podían ver, en tiempo real, a través de la pantalla cómo los agentes se liberaban y acababan con sus carceleros.

Se miraron desconcertados un momento y Tony echó a reír.

―Bien, creo que nos preocupamos por nada. Cambio de planes, Cap.

Steve arrugó el ceño ante la palabra "Cap", y solo asintió ante lo dicho por el moreno.

•••

Clint se acercó a Natasha y suavemente levantó su rostro por su barbilla para observar el golpe. No se veía tan mal, pero era algo que no debió pasar. Le preguntó si estaba bien y solo recibió una mirada que decía claramente que había hecho una pregunta estúpida. Se alejó sonriendo de ella; nunca cambiaría. Siempre fuerte.

―Comunícame con Stark. ―Dijo en el comunicador de su muñeca.

Esperaron un par de segundos y una voz divertida salió del comunicador.

― ¿No pudieron esperar a que llegáramos a rescatarlos? Estamos aterrizando, teníamos un plan. Una gran entrada.

La pelirroja sonrió.

―Tardaron demasiado. No puedo esperar por inútiles como tú.

― ¿Inútiles? ―dijo completamente ofendido. ― ¿Escuchaste eso, Steve? Ni nos hubiéramos molestado en venir.

―Oh, no. A mí no me metas en eso. Ella dijo claramente "inútiles como tú". Yo diría que fue bastante específica. ― El rubio le picó en su orgullo, recibiendo una mirada furibunda del millonario que se enfundaba en su armadura justo en ese momento. ― De todas formas, ―dijo retomando su voz de Capitán. ― vamos por ustedes. También vamos a detener a estos sujetos. ¿Pudieron averiguar algo de ellos?

Bajaron del quinjet y comenzaron a acercarse al castillo.

―Nada de utilidad. Solo que, al parecer, se trata de una banda de contrabandistas de algún tipo. Me inclino por armas. ―Dijo ella mientras se paseaba por la habitación y le quitaba las armas a uno de los sujetos del piso, al igual que hacía Barton con el otro tipo.

―Bien. Ustedes se encuentran en el tercer piso del castillo. Bajo ustedes hay dos pisos repletos de hombres y no sabemos si están armados, pero es lo más probable.

Capitán América y Iron Man llegaron a los límites del muro. Comenzaron a atacar. Steve se encargó, con ayuda de su escudo, de los guardias de tierra y Tony con los que estaban sobre el muro. En un par de minutos habían acabado con todos y sin llamar la atención de los que estaban dentro del terreno.

Se abrieron paso por el jardín delantero y noquearon a todo aquel que se les acercaba. Se miraron un segundo y asintieron. Era momento de entrar al castillo.

―Vamos a entrar. ―Informó por el comunicador.

Natasha le indicó a Barton con la mirada que era momento de actuar. Abrieron sigilosamente la puerta de la habitación y encontraron un pasillo extrañamente vacío. Caminaron hacia lo que parecía las escaleras y evaluaron la situación.

Un sonido de vidrios quebrándose se escuchó en todo el castillo.

Iron Man hizo acto de presencia en el segundo piso. Aterrizó frente a unos confundidos hombres armados que inmediatamente comenzaron a dispararle. Un disparo proveniente de lo alto de las escaleras dejó en el piso a uno de los sujetos, seguido de muchos disparos más que dejaron fuera de combate a otros tantos. Él disparó sus mini proyectiles a los que aún estaban de pie y segundos después, todos estaban tirados en el piso lamentándose de sus heridas. Los agentes bajaron las escaleras y se encontró con ellos. Se alegró de ver que ambos estaban bien, excepto por la herida en el rostro de la pelirroja. Banner se preocuparía si se enteraba de eso.

―Hey, Cap. Situación controlada en el segundo piso.

No obtuvo respuesta.

―Steve, ¿estás bien? ― Los ojos del millonario se abrieron aterrados. ¿Y si le había pasado algo? ¿Y si en el piso de abajo había muchos más hombres? ¿Y si los de abajo estaban mejor armados y lo habían matado?

•••

Steve entró por la ventana del primer piso al mismo tiempo que Tony entraba al segundo piso. Todos los rostros se voltearon hacia él y las armas comenzaron a arremeter en su contra. Con el escudo se defendió de ellos, pero no podía atacarlos sin quedar desprotegido. Algunos tipos se acercaron a él y los disparos se detuvieron; atacó a los que estaban más cerca, pero otros más lo rodearon y le costaba un poco quitárselos de encima.

Escuchó la voz de Tony por el comunicador, pero no podía responder.

Los chicos bajaron juntos a la primera planta.

Vieron como el soldado tenía a unos cuantos hombres encima y trataba de deshacerse de ellos. La vista de Tony se nubló al ver aquella escena. Se enfureció al ver que estaban atacando al rubio y se lanzó hacia ellos y se los quitó de encima. Una vez terminó con ellos, extendió una mano para ayudarle a levantarse. Lo observó de arriba abajo y comprobó que no tenía ni un solo rasguño, solo lo habían derribado. Respiró tranquilo bajo la máscara. Se preocupó demasiado rápido.

En menos de dos minutos todos los hombres estaban en el piso, inconscientes.

•••

Recorrieron el castillo asegurándose de que no hubiera más hombres armados y comprobaron sus sospechas sobre el contrabando de armas.

JARVIS notificó a las autoridades de Ucrania y una hora más tarde equipos de fuerzas especiales estaban allí. Se los llevaron a todos detenidos y confiscaron el contrabando. Hizo falta que dieran una explicación de las razones que los habían llevado a ese lugar, pero luego de aplicar su pacífica diplomacia, Steve tenía todo el asunto controlado y pudieron irse del lugar antes de las nueve de la mañana.

•••

En algún momento del viaje, mientras Clint curaba el rasguño de la mejilla de Natasha, Steve se acercó al asiento del piloto. Tony estaba concentrado en el viaje y el rubio dudó un poco en si debía interrumpirlo o no. Estaba por dar la vuelta cuando el moreno lo detuvo.

―Ya viniste hasta aquí, ahora dime lo que sea que hayas venido a decirme. ―Tony, tan genio como siempre, se le adelantó.

El soldado dudó un par de segundos más, pero ese tema era algo que no podía seguir retrasándose más tiempo. Tenía que hablar con el millonario pronto, o sería aún peor.

―Yo… este. ―Suspiró, buscando las palabras. ― Tengo algo importante que hablar contigo, pero no puede ser aquí. Tiene que ser en privado.

El filántropo lo miró extrañado, pero asintió.

―Bien, hablaremos al llegar a la torre. En el taller tendremos la privacidad suficiente, ¿te parece?

―Perfecto.

Al fin era su oportunidad de hablar con él. Esperaba no arruinar las cosas.

•••

Para el mediodía ya estaban en la torre y la misión, oficialmente, se había terminado.

•••

Estaban almorzando en la cocina del piso común cuando JARVIS habló.

Señor, la señorita Potts me pidió que le recordara de su visita guiada en las instalaciones de Stark Industries. ―Informó con su elegante acento inglés.

El genio rezongó y se quejó. Todos los demás reían.

Debe estar en las instalaciones en una hora, señor. ― JARVIS parecía estarse burlando de él.

Los demás volvieron a reír cuando el genio golpeó la frente con la mesa.


Espero que les haya gustado este capítulo. Cada vez me veo más y más atrasada, aún no termino de escribir el 19 y me estoy asustando un poco, pero no se preocupen, lo tendré listo antes de la próxima actualización :)

Si buscan el castillo en internet, pueden ver cómo es. Yo exageré un poco con el largo de los muros y todo eso, pero el resto es lo mejor que pude hacer para una correcta descripción. Me gusta que los lugares que uso sean reales, así que...

En fin, si les gustó, ya saben que sus reviews son bien recibidos.

Nos leemos pronto.

Besos.

Bye :D


Lunes 20 de Marzo, 2017.