Sonic the Hedgehog
Speed Riders
Bueno, estoy de regreso. Es una de una de los capítulos más importantes del fic, que marcará el inicio de un nuevo arco argumental… Sin más, espero que cumpla con las expectativas de un "episodio especial", y que sea de su agrado.
Buena lectura.
Chapter 8: Cuando cae la noche.
Éste no era él, y era presente de ello. Solo quería matar, matar y seguir matando, y le era difícil mantener ese estado, pero debía hacerlo…
Por Shadow.
Le costaba mucho mantener el control, e impedir que sus instintos asesinos lo impulsaran a acabar con la vida de alguien inocente, acto que no podía permitirse.
Éste no era él, pero iba a seguir siendo así hasta que su objetivo se cumpliera…
Hasta que Infinite estuviera muerto, y pagara con eliminar a uno de sus amigos.
El erizo oscuro se desplazó por el cielo a gran velocidad, con una mirada sin sentimientos, mientras se desplazaba a gran velocidad hacia donde Silver se había llevado a Infinite, aunque de vez en cuando se distraía, cuando pasaba por un edificio destrozado, veía su reflejo en las ventanas rotas para contemplar su actual apariencia.
Su nueva forma no era del todo mala, le permitía alcanzar una velocidad mucho mayor a la común, y le da una fuerza con la que podría destrozar a Infinite sin problemas. Podría acostumbrarse a ella.
Apretó los puños, sintiendo su supremacía fluir por sus venas, dándole un poder que solo imaginaría alcanzar por sí sólo…
Un poder tan grande como Super Sonic.
Se desplazó como un relámpago de oscuridad hacia el norte de la ciudad a la caza del chacal que había matado a Shadow, con sus ojos blancos y vacíos fijos en su destino, sin mirar a ninguna otra dirección, con un solo pensamiento en su mente…
Venganza.
Finalmente había llegado al sector no destruido de Empire City, aunque se encontraba casi en su totalidad evacuado. Por suerte, alcanzó a ver a una ambulancia, que socorría a una familia que había sido atrapada bajo unos escombros. Se dirigió hacia ellos rápidamente, con cuidado de no lastimar a su pasajero inconsciente.
–Descuiden, estarán bien. –Les aseguró una enfermera a los civiles mientras los rescataban, ingresándolos con cuidado dentro de la ambulancia. –Listo. Larguémonos de aquí.
–Oye, ¿esa no es…? –Antes de que subiera al vehículo, el otro enfermero divisó a la pequeña coneja acercándose rápidamente hacia ellos en un Extreme Gear, llevando consigo a un herido Tails.
–¡Es Cream! ¿Crees que me conseguiría un autógrafo de Sonic?
–¡Concéntrate! ¡Lleva a un herido!
Ambos humanos bajaron del transporte, esperando a que la conejita aterrizara frente a ellos. Se preocuparon al comprobar que se veía sumamente afligida, como si fuera a llorar en cualquier segundo.
–¡Cream, ¿estás…?!
–¡Mi amigo está lastimado! –Les dijo la coneja, mostrándoles el cuerpo del joven zorro a ambos.
–¡Descuida, descuida! –Le calmó unos se los médicos, revisando el pulso del zorro. –No te preocupes. Él estará…
–¿Sucede algo? –Le preguntó su compañera al enfermero, que la miró sin aliento. Al ver su mirada, ella lo apartó de un empujón y juntó su oído al pecho del zorro, intentando oír sus latidos.
–¿Cómo está? –Quiso saber Cream, preocupada. Los dos enfermeros solo se miraron entre sí, conmocionados.
–Ese fue un buen ataque… –Admitió el portador del Phantom Ruby, poniéndose de pie, mientras el Metal Overlord, recostado sobre unos edificios demolidos, rugía con enfado. –Pero necesitarás mucho más que eso para hacerme daño, niño.
–Apenas comienzo. –Silver llegó fugazmente a la escena, disparando contra Infinite una ráfaga de cuchillas de su energía turquesa, que el chacal bloqueó con solo alzar una barrera de luz enfrente de él.
Metal Overlord rugió, y disparó una lluvia de misiles contra el erizo plateado, que rápidamente intentó redirigirlos, pero Infinite lo atacó con una patada al estómago, lanzándolo a través de varios edificios, hasta que terminó atascado en el pavimento a un par de calles de allí.
Los misiles de Metal Overlord continuaron su trayecto sin complicaciones, pero el erizo plateado volvió a ponerse de pie, protegiéndose de los proyectiles al crear un escudo telequinético a su alrededor. Una vez las explosiones cesaron, Silver se elevó ligeramente con su Psychic Wave, localizando con facilidad a Metal Overlord, pero no a Infinite…
Recibió un rayo de energía carmesí en la espalda que le hizo sucumbir. Cayó de rodillas, y no alcanzó a levantarse a tiempo para evadir el puñetazo del chacal, que le hizo atravesar el suelo, mientras su Extreme Gear terminó a un costado de la dañada calle…
–Patético. –Bufó Infinite, cruzándose de brazos, mientras observaba con superioridad al inmóvil Silver bajo sus pies. –No mereces siquiera llamarte héroe. Y pensar que Eggman te consideraba una amenaza. ¿Y con esta fuerza dices salvar tu futuro? Ni siquiera puedes salvar al presente de mí…
El mercenario supremo sujetó el cuello de Silver y se elevó con el erizo, asfixiándolo, sintiendo como su respiración se debilitaba, tal como hizo con Shadow…
–Siempre es un placer aplastar a los ilusos como tú. –Concluyó el chacal, mientras irradiaba su mortífera energía rojiza…
Pero algo sucedió.
Un poderoso haz de energía oscura golpeó la espalda de Infinite, haciéndole soltar a Silver de inmediato. El chacal se recuperó del golpe mientras volteaba, encarando a la nueva forma de Sonic, quien, levitando, se acercaba lentamente a su rival.
–¿Uh? –Soltó Infinite, intrigado. –¿Qué sucede contigo ahora, pequeña plaga? ¿Acaso te enojó lo que sucedió con Sha…?
Antes de que alcanzara a reaccionar, el erizo oscuro apareció frente a él a una velocidad monstruosa, penetrándolo con sus ojos blancos sin vida.
–No eres digno ni de pronunciar su nombre. –Dijo Sonic, conectando un golpe tan poderoso al rostro de Infinite que lo eyectó a muchos kilómetros de ahí, desapareciendo entre las ruinas de Empire City.
Metal Overlord reaccionó, disparando desde sus fauces un cañonazo de energía eléctrica, que Sonic contuvo con una mano sin problemas, desviándolo hacia un lado como si nada. El ataque de electricidad terminó por estrellarse contra una estructura derruida, y estalló con la fuerza de diez granadas.
–Sé que no eres real, Metal. –Alegó Sonic, ahora con su tono frío y sombrío. –Al igual que Chaos. No sé qué eres, ni me interesa. Pero pagarás muy caro por todo este desastre. Pagarás muy caro por lo que le sucedió a Shadow.
Dark Sonic se abalanzó contra el dragón robótico como un cohete, embistiéndolo con una fuerza sorprendente, que provocó que el mismo Metal Overlord terminara en el suelo. Sin embargo, logró levantarse de inmediato, y contraatacó con una tanda de poderosos misiles teledirigidos, que perseguirían a Sonic hasta finalmente alcanzarlo.
El erizo negro no se preocupó en lo absoluto, y se desmaterializó en un destello de luz oscura, que destruyó cada uno de los explosivos a una velocidad cósmica, antes de reaparecer frente al rostro de Metal Overlord y estrellarlo contra el suelo con una gran fuerza. El monstruo metálico terminó sin fuerzas para incorporarse, por lo cual rugió por última vez, antes de que Dark Sonic atravesara su corazón artificial de un embate, traspasando el cuerpo de Metal Overlord de par en par. El cuerpo inerte del ser mecánico cayó sin energías, y se deshizo en un enjambre de cubos de luz roja, que se desvanecieron segundos después.
–Ya terminé con aquello que se interponía en mi camino. –Musitó Dark Sonic, desviando su mirada ahora a donde Infinite había ido a parar. –Ahora, es momento de que él pague por todo el daño que ha causado… Infinite, lograste tu venganza… Es mi turno.
Y sin más, voló como un resplandor obscuro hacia su objetivo, sin que nadie ni nada pudiera detenerlo. Tan absorto estaba en su misión, que apenas notó como Omega y Rouge, acompañados desde la distancia por un lastimado Silver, lo perseguían con el mismo propósito que él.
Vengar a Shadow.
–Je. Chistoso que ahora ellos sean los que busquen venganza. –Reía Infinite mientras se ponía de pie, buscando con la mirada su Extreme Gear. –Y estoy seguro de que estarán tan determinados como yo en conseguirla, así que será mejor no subestimarlos.
Una vez encontró el Crimson Eternity a un costado de unas ruinas que antes eran una vivienda común y corriente, levitó hacia él, recogiéndolo. Vio aquel transporte entre sus manos, observando como su propia energía lo recorría por los conductos parecidos a venas que lo atravesaban, desde el inicio hasta su final, ayudándolo a controlar a la perfección la energía del Phantom Ruby. Podía dominar el poder de la gema por sí sólo, pero tener a algo que le daba más control sobre aquel sombrío rubí no le vendría mal. Fortalecía sus habilidades ilusorias, y sus poderes fluían mejor si esa tabla estaba bajo sus pies. Y por ello, no podría separarse de ella, y mucho menos en una situación así.
Visualizó unas figuras acercándose gracias a la particular luz del sol al atardecer, y se preparó para la batalla que iba a iniciar, mientras caía la noche…
Dark Sonic se detuvo una vez ubicó a su presa, sonriendo con malicia, mientras, junto a él, llegaban Silver, Rouge y Omega, con miradas furiosas y determinadas.
Determinadas a que Shadow recibiera justicia, y a que Infinite pagara por todas sus atroces acciones.
Infinite los observó sin inmutarse, montando su Crimson Eternity para levitar tranquilamente, mientras su cuerpo era envuelto con una fantasmal aura carmesí.
–Es un gusto encontrarme con ustedes en esta situación. Finalmente, descubriremos quiénes son los verdaderos vencedores de este encuentro. Ustedes, contra mí. El bien, contra el mal, aunque creo que sus sentimientos están distorsionando sus respectivos lineamientos. –Señaló el chacal, notando la energía oscura que irradiaban Sonic y Rouge. –Pero el punto es que deberemos descubrir ahora quién es el que tiene la correcta visión del mundo. Ustedes creen que la Tierra se encuentra en perfecto estado, que no hay que cambiar nada. Que nadie sufre en su pequeño mundo lleno de sueños y esperanzas, pero todo eso es falso. Una farsa sin sentido, que ustedes, con su sensiblería, han inventado. El mundo es oscuro y despiadado, sólo favorece a los fuertes, mientras los débiles mueren y son olvidados… Ustedes no saben lo que he sufrido, y por ello no pueden juzgarme. Si quieren demostrar que estoy equivocado, esta es su oportunidad. Combátanme, y veremos quién tiene la razón.
–Nada de eso me interesa. –Replicó Sonic, aproximándose a su enemigo. –Si has sufrido o no, lo que piensas del mundo y cómo desearías que fuera… Nada de eso importa. Lo que sí importa ahora son tus actos, crueles y despiadados. Crees que haces lo que haces por un bien mayor, pero son puras patrañas. El fin no justifica los términos. Y sufrirás las consecuencias. ¡Lamentarás ponerle un dedo encima a Shadow!
Con esas palabras, la guerra se desató. Los cuatro héroes volaron como relámpagos hacia su rival, quien creó miles de cubos virtuales a su alrededor, lanzándolos contra sus enemigos con solo mover los brazos hacia ellos.
Dark Sonic se encargó de cada uno de los proyectiles cuadrados con gran rapidez, destruyéndolos como un simple borrón oscuro, antes de acelerar contra Infinite para atacarlo. Sin embargo, el chacal logró prever el puñetazo del erizo, eludiéndolo al moverse a un costado, para después contraatacar con un gancho a la barbilla que lo lanzó por los cielos.
Rouge atacó después, conectando una letal patada al estómago que dejó al mercenario sin aliento por unos instantes. La murciélago no tardó en volver a agredir, girando como un tornado para generar el mayor daño posible a su oponente, intentando perforar el Phantom Ruby, como un enorme taladro. Sin embargo, el chacal solo descargó una onda expansiva de energía a través de su gema, mandando a volar a Rouge, pero, cuando le disparó un proyectil de energía, una pared de luz turquesa se interpuso entre ambos.
La mortal mirada de Infinite se dirigió hacia Silver, quien a pesar de su estado, no iba a mantenerse al margen de esta batalla. Reunió una gran cantidad de energía psíquica entre sus manos y disparó un poderoso cañonazo de luz hacia su rival, quien lo recibió como si nada, resistiéndolo.
–¿Esto no les parece inútil? –Les preguntó el chacal, justo cuando Omega apareció detrás de él, disparando una ráfaga de balas contra el cuerpo de Infinite furiosamente.
Pero, para la consternación de los héroes, las balas no hacían más que desviarse al chocar contra el chacal, quien, con una mirada despreocupada, disparó un proyectil de energía contra el robot, lanzándolo fuera de su vista.
Sin embargo, cuando Infinite iba a atacar ahora a Silver y a Rouge, Sonic lo confrontó, materializándose justo frente al chacal, para golpearlo con un devastador Spin Dash que lo aventó hacia abajo con una fuerza abrumadora, atravesando el suelo como un meteoro, y terminando varios metros bajo tierra.
Dark Sonic no vaciló, y se lanzó al túnel que produjo su ataque en el terreno, aventurando a través de él en la caza de su adversario…
Rouge, Omega y Silver esperaron en silencio el resultado de aquella acción, cuando sintieron que el suelo empezó a temblar…
Una enorme cantidad de energía de los colores negro y rojo emergió del terrenal de toda la zona, mientras las vibraciones acrecentaban su nivel a uno realmente peligroso.
Los tres héroes parecieron predecir lo que sucedería, por lo cual se alejaron a gran velocidad para evitarlo…
Todo el lugar se desintegró cuando las luces se fortalecieron a su máximo poder, observándose dos sombras coloridas colisionando una contra otra muchas veces.
Dark Sonic e Infinite estaban ahora uno contra uno, luchando a una velocidad hipersónica, que apenas y eran visibles. Sus poderes llegaban a un nivel inimaginable, y con cada choque entre sus fuerzas, la reacción de energía que producían destruía todo a su alrededor.
El rango de la acción empezó a crecer, y ahora, los dos combatientes se batían a duelo en diferentes sectores de Empire City, devastando todo a su paso, sin que nada pudiera detenerlos.
Y eso que solo iniciaban.
Dark Sonic se hartó de solo chocar contra Infinite y disparó desde sus manos un aluvión de haces de energía, que volaron como cohetes hacia el chacal, quien alzó una barrera de energía carmesí para después contraatacar con un rápido embate. El erizo cruzó sus brazos en forma de X encima de su pecho para amortiguar el impacto, pero eso no impidió que se viera arrastrado por el ente, terminando atascado en un edificio desolado…
El erizo oscuro emergió de la estructura sin daños aparentes y, extendiendo sus brazos hacia Infinite, invocó un vendaval de aire oscuro, que tomó desprevenido a su rival. La ráfaga de viento arrastró al chacal como si fuera una ola irresistible, estrellándolo contra varios escombros, que salieron desperdigados hacia todas las direcciones debido al impacto.
Infinite se puso de pie sin esfuerzos, conduciendo su Extreme Gear hacia Dark Sonic como si no hubiera recibido ningún daño, disparando en el proceso múltiples rayos de luz rojiza, que Sonic desvió con sus manos como si no fuera ningún esfuerzo para él, antes de volar también hacia Infinite…
La colisión entre ambos guerreros provocó una reacción catastrófica, que destruyó todo a su paso a un enorme radio, demoliendo los pocos edificios de pie en la zona, hasta el punto de que nadie pudiera distinguir si ese lugar antes se trataba de una civilización o no.
Solo se observaban cráteres y escombros por doquier, sin ningún signo de vida a la vista, donde sólo dos seres se encontraban presentes, batiéndose en un duelo épico.
Infinite fue el primero en ceder, para sorpresa del mismo, pero consiguió bloquear la patada de Dark Sonic, y contraatacar con un relámpago de energía que disparó del Phantom Ruby. El erizo oscuro se defendió con su propio láser de poder, contrarrestando el de Infinite, y reatacó con una ráfaga de puñetazos y patadas que el chacal no consiguió eludir. La mayoría de los ataques alcanzaron al portador del Phantom Ruby, quien retrocedió bastante, hasta impactar contra una montaña de escombros, destruyéndolos de paso.
Dark Sonic tomó unos segundos para recuperar el aliento, pero, cuando estaba por lanzarse a volver a atacar, se vio a sí mismo paralizado, observando como todo el ambiente se teñía de rojo, y escuchaba un sonido que no había oído desde su última batalla contra Eggman, en la Egg Fleet.
Infinite surgió imponente de los ruinas, mientras el Phantom Ruby se iluminaba de rojo con furia, extendiendo su energía en toda la zona, distorsionando la realidad misma y neutralizando la gravedad.
–Creo que este es un buen momento para decir que me gusta tu nueva apariencia. Ahora entiendes lo que yo. Te adaptas a la oscuridad, y la usas para tus propósitos. Tenemos algo en común, después de todo. Cuando has perdido algo importante, tu incontrolable furia es la que te impulsa a continuar. Tus deseos de vengarte. –Dijo Infinite, sonriendo tras su máscara.
–No me interesa nada de lo que parlotees. –Replicó Sonic, mientras su energía se incrementaba, anulando la de Infinite, para la impresión de éste último. –No me interesa nada de lo que pienses, creas o digas… No me interesas en lo más mínimo, y lo único que deseo de ti… Es muerte.
La energía de Dark Sonic empezó a volverse peligrosamente volátil al interactuar con el poder del Phantom Ruby, provocando violentas descargas de energía, que destruían aún más el terreno y sus alrededores. El chacal negro y blanco abrió los ojos con incredulidad, y no tardó en arremeter contra su oponente para detenerlo, pero fue muy tarde.
Sonic rugió cual bestia enfurecida, multiplicando por mucho su poder hasta expandirlo por toda la zona, provocando una enorme explosión de oscuridad…
Infinite salió despedido en el aire, mientras el Phantom Ruby se apagaba y el Phantom Eternity se despegaba de él y caía entre unos escombros cercanos. El chacal se estrelló contra una estructura apenas reconocible como un edificio, que terminó completamente arruinada al colisionar con el ser de ojos heterocromáticos, derrumbándose encima del mismo.
Dark Sonic se elevó, observando la destrucción que había provocado, pero para él, no fue suficiente…
El viento a su alrededor se movía violentamente, rodeándolo como un tornado, mientras creaba dos esferas de energía, una en cada una de sus manos…
Y mientras concentraba sus poderes, recordaba… y sentía.
Recordaba cómo solía ser él antes de la pérdida de Shadow, su personalidad original, sus amigos, y sus experiencias… Su esencia anterior… Materializándola en su mano izquierda como un orbe de luz de un azul completamente puro, con lenguas de energía parecida a fuego blanco que bailaban a su alrededor.
Y ahora sentía el dolor, la pena, la tristeza, la ira, la impotencia, el rencor y la culpa… Todos esos sentimientos que lo convirtieron en lo que ahora es. Una esfera de energía oscura apareció en su otra mano, irradiando violentas chispas de una corriente eléctrica.
Dark Sonic cerró los ojos y reunió sus manos, combinando ambas esferas de poder en una, de ambos colores con los que habían sido fusionados, cambiando el uno al otro de manera intermitente, hasta que simplemente se sincronizaron en uno, volviéndose de un color añil oscuro.
El erizo negro abrió sus ojos vacíos, llenos de furia y deseos de venganza, y desató todo. Todos aquellos sentimientos negativos que lo carcomían, expulsándolos de él abruptamente, para que finalmente todo acabara…
Agitó sus manos hacia Infinite con un súbito movimiento, y la esfera de energía viajó en el aire como un trueno furioso y destructivo que se aseguraría de eliminar todo rastro de vida…
Infinite se levantó de nuevo, observando los escombros a su alrededor. Estaba algo aturdido, pero cuando recuperó la compostura, se percató de que su Extreme Gear no estaba a la vista, y de inmediato lo buscó, levitando ligeramente.
Pero justo cuando ascendió, alcanzó a ver el mortal ataque que ahora mismo se dirigía hacia él para acabarlo de una vez por todas…
Ni siquiera tuvo tiempo para evadirlo.
El disparo de energía acertó directamente en su pecho, golpeando el Phantom Ruby con una fuerza feroz…
Una descarga de energía oscura lo envolvió, torturándolo con un dolor atroz, mientras todos los restos de Empire City a su alrededor se desintegraban a medida de que la explosión del ataque de Dark Sonic estallaba con la fuerza de una bomba nuclear.
Infinite sufrió la mayor dolencia de su vida, y antes de que todo se pusiera negro, observó cómo su gema se fisuraba, centelleando con una violenta reacción energética…
Dark Sonic volvió a cerrar los ojos, mientras el aura oscura que lo envolvía se desvanecía, y regresaba a su forma ordinaria, sin siquiera intentar moverse cuando la explosión lo consumió…
El estallido pudo verse a kilómetros de distancia, por lo cual Silver, Rouge y Omega lo presenciaron, preocupándose por Sonic. Los ojos de la murciélago volvieron a la normalidad, pero ahora, su incontrolable furia se habían convertido en una pena abismal, que ahora sería lo que la atormentara por mucho tiempo…
Silver apretó los puños, consciente de que nada ni nadie pudo haber sobrevivido a esa cosa… Apenas notó la diferencia, pero, en contraste con la Súper Forma, este nuevo modo que Sonic había adquirido no le otorgaba la invulnerabilidad, lo que significaba que Sonic podría morir si se encontraba en una situación así…
Su cuerpo sería desintegrado junto con el de Infinite.
Omega escaneó la explosión, y sentenció que era imposible que algo sobreviviera a eso. Sonic había muerto. Después de descargar su energía de tal forma, era imposible que tuviera las fuerzas para resistir tal detonación. Nada la hubiera resistido. Nada podría persistir con vida después de algo así.
Bajó la mirada unos segundos, antes de dirigir sus ojos artificiales hacia su compañera, quien se había desplomado al suelo, hecha un manojo de lágrimas.
–Todo terminó, Rouge. –Le dijo Omega, intentando calmarla. Silver ni siquiera se atrevió a mirarla. –Shadow estará en paz ahora que su muerte ha sido vengada.
La murciélago no dijo nada, y solo se mantuvo llorando en silencio…
Recordó cada instante que vivió junto a Shadow, todas las locas aventuras que experimentaron juntos, todas sus batallas y confrontaciones, todas sus discusiones y pleitos. Todo lo que vivieron, en uno junto al otro.
No significaba nada ahora. Todo había acabado.
Sabía que todo llegaba a su fin, pero nunca esperó que fuera tan rápido. Nunca espero que, después de todo lo que habían pasado juntos, todo terminara en solo un instante…
Se negaba a creerlo, pero era la realidad. La cruel y fría realidad.
La explosión se apagó. Todo rastro de luz o energía simplemente se desvaneció como si nada hubiera sucedido, dejando a su ida un silencio abismal, tan sombrío y triste que deprimió aún más al erizo plateado, cuyos ojos no pudieron evitar humedecerse…
Sonic y Shadow habían muerto, y nada iba a cambiar eso ahora…
Todo terminó, de la peor forma posible.
Y para colmo, Eggman seguía con vida, y se salió con la suya después de todo, y aún peor, se llevó las vidas de dos de sus amigos.
Ahora mismo debería estar regodeándose en la muerte de Sonic, y eso lo encolerizaba, despertaba una nueva furia dentro de él, que le impulsaba a acabar con ese viejo gordo con sus propias manos.
Pero ya no tenía fuerzas. Ni físicas, ni emocionales, para ir a buscar venganza.
Cayó de rodillas, resignado, y solo se quedó inmóvil ante la no tan agradable calma que ahora asolaba a lo que quedaba de Empire City… Las ruinas de una de las ciudades más importantes de todo el mundo, que había sido arrebatada por la mano del hombre más peligroso del mundo…
Que ahora mismo, observaba todo desde su cómoda habitación, en su moderna base secreta, donde nadie nunca podría encontrarlo.
–Fase uno, completada. –Susurró el doctor, sonriendo. –Metal, ve hacia allá ahora mismo y verifica que Infinite sobrevivió a esa explosión. Y si no, encuentra los restos del Phantom Ruby y empecemos nuestra nueva tarea. Ahora que hemos eliminado a nuestro más grande enemigo, es momento de que juguemos nuestras cartas.
–Recibido. –Dijo el robot, dirigiéndose hacia la puerta de la sala, con un particular brillo en sus ojos.
Apretó los puños, recordando por última vez la carrera que se había desencadenado en Rooftop Run, que tanto había disfrutado. Disfrutado con sus nuevos aliados, a los que había apuñalado por la espalda nuevamente, y lo peor, es que todavía ellos no lo sabían, y debía aprovecharse de ello, aunque no quisiera…
Sus ojos parecieron iluminarse con un destello sombrío, mientras una nueva meta aparecía en su mente. No debía preocuparse por sus enemigos, y a partir de ahora, se concentraría en su verdadero objetivo.
Servir a Eggman, y hacer realidad sus deseos a toda costa.
Aún si debía acabar él mismo con el resto de los amigos del erizo azul.
Y así sucedió todo. Así inició lo que sería la peor catástrofe que iba a desatarse en el planeta. No pude evitarlo. Pensé que había hecho algo bien, que había salvado a todos de un enemigo terrible…
Que había vengado a Shadow.
Pero fue todo lo contrario. Cometí un terrible error, el peor error de toda mi vida…
Y fue dejarme atrapar por la muerte…
No puedo escapar.
No hay adónde correr.
Todo termina… cuando cae la noche.
Bueno, espero que les haya gustado, y que no me maten por cortarlo aquí :P. No me esforcé mucho por flojo, pero espero que aun así hubiera sido de su agrado, y que estén atentos a lo que viene ahora. ¿Sonic murió? ¿Tails también? Shadow ya estaba muerto, así que no preguntaré nada XD. Pero lo que sí es seguro, es que las cosas se pondrán un poco más serias a partir de ahora, y los Babylon Rogues se unirán a la fiesta ahora que descubrirán lo que sucedió, además de varios personajes que decidí agregar al equipo, con nuevos Extreme Gears.
Cuídense y nos leemos en la siguiente actualización.
