Disclaimer: Pokémon y su trama no me pertenecen, son propiedad Game Freack y de la compañía Nintendo. La historia completamente de mi autoría, cualquier parecido con otra historia es pura coincidencia.
Séptima Memoria
Sentimientos románticos
—*—*—*—
Misty Waterflower era una chica muy afortunada, no solamente por ser una líder de gimnasio de gran calibre a una edad tan temprana, ni por ser una de las mujeres más fuertes y bellas de todo Kanto (tercera, según un top 10 de la Poké-magazzine, la que encabezaba la lista era Sabrina seguida por Leaf), no, sino por contar con grandes amigos; pero eso no se lograba de la noche a la mañana ni tampoco esforzándose, Misty tenía los amigos que tenía por su personalidad.
Sí, Misty era de esas personas que llegabas a querer muy rápido, con sólo una charla o compartir la tarde, por eso mismo, Misty era posiblemente, la única amiga de Red. Sí, amiga, no como Sabrina o Lorelei, chicas que solamente llamaba solamente por asuntos de trabajo, Misty era de las personas que podía invitar a Red a comer o entrenar y el chico no le cerraría la puerta en la cara.
Eso era un gran hallazgo, quizá se debía a la compatibilidad que ambos tenían, viviendo por y para las batallas. Misty era feliz así, se enorgullecía de poder hablar tranquilamente con Red (aunque casi siempre solamente eran monólogos en los que el chico asentía o hacía uno que otro sonido para dar a entender que aún escuchaba), de no ser como esas absurdas fans que tenían que esconderse en arbustos y vivir día a día con las noticias de farándula que daban del campeón (segundo entre los hombres solteros más codiciados, después de Lance). Sí, ella estaba conforme con su relación con el campeón, no quería que nada cambiara… pero empezó a preocuparse cuando llegaron rumores a sus oídos.
Normalmente, Misty ignoraba todo rumor que involucrara a Red, porque, por lo general eran tremendamente ridículos, desde que era un fantasma hasta que era inmortal, pero ese rumor fue realmente curioso y empezaba a hacerse tremendamente famoso: Red tenía un amigo y ese amigo lo había vuelto blando.
Misty de verdad no sabía cómo tomarse ese "blando", pero sí había notado a Red diferente en las pocas reuniones que habían tenido, empezando con la más reciente, la de los hospitales, donde el campeón había sido alertadoramente amable con muchas personas, incluso le había dicho "gracias", luego, se le vio con un chico de sombrero de paja y no supo más porque Erika la arrastró a un café.
Pero lo peor de todo, lo que más la preocupaba era cómo se lo estaba tomando, porque debería estar feliz por Red, pero solamente encontraba duda dentro de sí, preocupación e incluso un poco de frustración.
—Estás celosa —canturreó Erika a través del Pokégear.
Misty frunció el ceño. —No lo estoy.
—Claro que sí —repuso la princesa de las flores con jocosidad—. Es normal, hasta hace poco era las única chica además de la campeona de Sinnoh y Leaf Tsukusama con la que Red hablaba.
—Pero es un chico, Erika —negó Misty—. No estoy celosa, pero sí me preocupa que alguien pueda cambiar de esa forma a Red en tan poco tiempo.
—Celos.
—No seas payasa —regañó Misty cansada de ese tono de autosuficiencia que tenía Erika.
—Vamos, admítelo. Tú querías ser la que cambiara a Red—Misty estuvo por negar, pero Erika siguió hablando—; no te sientas mal, yo también estaría celosa si la persona que me gusta le presta más atención a otra persona cuando me sentía especial de alguna forma.
—No me gusta Red —dijo con tono cansino, se lo había repetido miles de veces a su amiga y ella aún no lo entendía.
Por contrario a la creencia popular, Misty no estaba enamorada de Red, era su amigo nada más, lo había conocido en sus inicios, lo había visto progresar, crecer, caer y luego volver a levantarse. Además de ser su amigo era su objeto de admiración, claro, sólo era eso, admiración.
—Repítelo hasta que te lo creas—Erika le restó importancia, Misty maldijo por lo bajo, a veces Erika podía parecerse demasiado a Leaf. —Mira, si tanto te preocupa, ve a Kanto y busca a su amiguito de Viridian, tú verás si es buena o mala persona.
—De nada serviría —y tenía razón, si le convenía o no a Red, solamente podía decidirlo él.
—Pero te dejaría con la mente tranquila, matarás la curiosidad e incluso podrías desmentir el rumor, ya sabes, nunca se sabe si es verdad hasta que se ve con los propios ojos.
Misty decidió cortar la conversación, se recostó en la cama cansada de escuchar a Erika metiéndole cosas en la cabeza, ni siquiera sabía por qué seguía llamándola cuando tenía un problema si luego ella lo divulgaría como un chisme nuevo… no, Erika no era así, al menos no con ella, ella sabía darle buenos consejos quisiera admitirlo o no.
Rió mientras negaba con la cabeza, ella no estaba enamorada de Red y definitivamente no estaba celosa del nuevo amigo de éste, además, Red era suficientemente mayor como para cuidarse por sí solo y si no, estaban Leaf y Green, no tenía de qué preocuparse.
.-
Misty refunfuñó de nuevo mientras se levantaba del suelo, la razón de su caída: una raíz. Finalmente, había cedido y ahora estaba en bosque Viridian en búsqueda del dichoso amigo nuevo de Red, se suponía que era una guardabosque, de esos que Lance se había encargado de contratar antes de sus vacaciones, pero el chico no aparecía por ningún lado y ella, terminó perdiéndose como todos los otros entrenadores y caza-bichos.
—¡Oye tú! —Dijo un chico de pantalones cortos— ¡Te reto a una batalla…!
—Starmie —Misty sin prestarle atención sacó a su Pokémon mientras se limpiaba la tierra de sus shorts. El Pokémon de Misty salió disparado en contra del Rattata del muchacho mientras recuperaba su sentido de la orientación. —Oye, disculpa —dijo ella mirando al chico después de darse por vencida, él metía a su Rattata que estaba ahora debilitado— ¿sabes dónde está el guardabosque?
—No —respondió algo rencoroso, tanto por haber perdido la batalla como su orgullo—, días como estos no trabaja sino hasta más tarde, debe estar en su descanso.
—¡Oh! —Misty sonrió mientras se acercaba a él— ¿Y dónde toma esos descansos?
—En el lago de por allá —dijo señalando el camino con la cabeza, Misty le agradeció con una sonrisa y el chico bufó molesto, ahora tendría que ir al Centro Pokémon.
Misty guardó a Starmie en su Pokéball y se dedicó a seguir el camino que le habían indicado, si se fijaba, en el suelo había como un pequeño sendero hecho de tanto andar por ahí, que le ayudaba a no perderse. Una vez llegó, se encontró con el mismo sombrero de paja que había visto en la reunión con la campeona de Sinnoh, ese era el chico. Se acercó para saludar, pero con sólo dar un paso, se ocultó inmediatamente detrás de un árbol.
Red estaba ahí y había volteado a ver.
—¿Ocurre algo, Red-san? —Preguntó Yellow curioso. Red negó con la cabeza y volvió a ver al frente de nuevo, agarrando bien la caña— Entonces, ¿qué me decías sobre tu entrenamiento?
—Aburrido —respondió con sencillez.
—¿Ah? ¡Red-san! Me dijiste que me ibas a explicar cómo entrenabas —se quejó Yellow.
Misty mientras, trataba que su respiración no fuese muy audible y agradeció en ese momento haberse caído tantas veces, pues ahora olía a tierra y Pika no parecía detectarla. Encontrarse con Red definitivamente no estaba en sus planes, no podía explicarle qué hacía en el bosque sin sonar como una chica controladora ni tampoco como una tonta; se pasó una mano por el cabello, definitivamente había sido una terrible idea ir, debería haberse quedado en ciudad Celeste como había pensado desde in principio.
—Pensé que no te gustaban las batallas —respondió Red finalmente con aburrimiento.
—Bueno… sí —asintió con algo de timidez mientras sonreía avergonzado—, pero tú eres muy bueno en eso y te gusta…, me gustaría poder compartir algo que te gusta a ti también, Red-san, solamente hacemos cosas que me gustan.
Red miró a Yellow por un momento, antes de devolver su vista de nuevo al lago. —Mañana Green y yo vamos a entrenar, ven a las diez si quieres ver.
—No tengo reloj… —dijo Yellow con vergüenza. El campeón rodó los ojos mientras buscaba algo en su mochila, al final, le entregó un Poké-reloj. —Gracias, Red-san —sonrió el chico— estaré allí.
Misty estaba de piedra, estaba segura que esa era la primera vez que escuchaba a Red decir tantas palabras y de una forma tan… suave a alguna persona. No supo por qué, se llevó una mano al pecho confirmando que éste le estaba doliendo y no de forma física, se mordió el labio inferior. Lo mejor, era retirarse, y eso estuvo por hacer, hasta que se tropezó de nuevo, esta vez con una roca.
—Ay… —se quejó, pues esa vez sí se había hecho daño.
—¿Estás bien?
Misty se sorprendió al ver de repente a Yellow justo frente suyo, inmediatamente buscó con la mirada a Red, pero no lo encontró, ¿cuánto tiempo había estado detrás del árbol escondida? Parecía que el sol iba a ocultarse ya. Se levantó automáticamente.
—S-sí, gracias por preguntar —dijo en un susurro mientras buscaba retirarse, pero apenas dio un paso perdió el equilibrio, se había torcido el tobillo.
—¡Woah! —Yellow la atrapó antes de que cayera de nuevo— No creo que estés muy bien —dijo Yellow sonriendo un poco—, vamos, te ayudaré.
—No es necesario —negó Misty haciendo el ademán de separarse de Yellow, pero se detuvo en cuanto vio cómo éste le miraba con incredulidad.
—No creo que estés en muy buenas condiciones para caminar, se va a oscurecer y además, es mi trabajo —le sonrió—, permíteme al menos curar tu herida.
Misty no respondió nada, dándole luz verde a Yellow para llevarla hasta su casa, la pelirroja se cuestionaba cuán mal le podía ir en sólo ese día.
.-
—Entonces… ¿eres amiga de Red-san? —Preguntó Yellow curioso mientras le entregaba a Misty una taza de chocolate, el tobillo de la líder de gimnasio estaba vendado y ahora se dedicaban a tener una amena charla mientras uno de sus sirvientes venía en su búsqueda.
—¿Por qué preguntas? —Cuestionó con una sonrisa nerviosa.
—Te vi en la reunión de líderes de aquella vez —respondió el rubio sonriente.
Misty bajó la mirada avergonzada. —Sí, podría decirse que soy algo así como una amiga… —levantó al mirada y se encontró con Yellow mirándole fijamente, parpadeó un par de veces sorprendida— ¿Pasa algo?
—Oh… nada —negó el chico rascándose la nuca—, sólo estaba pensando que tienes unos ojos muy bonitos.
Ella se sonrojó ante el alago, nadie se había fijado en el color de sus ojos ni le habían halagado por ello de una forma tan amable. —Gracias… —se acomodó un mechón detrás de su cabeza y tomó un poco de chocolate— y… disculpa si soy algo indiscreta, pero… ¿cómo conociste a Red?
Ya que estaba allí, debía al menos hacer lo que había ido a hacer en primer lugar.
—Oh, nos conocemos hace poco, en realidad —sonrió mientras tomaba chocolate—. Fue en el bosque, lo primero que pensé es que era extraño y misterioso… lo segundo es que era muy grosero.
—Eso no es cierto —dijo Misty inmediatamente, Yellow le observó sorprendido—, puede que sea algo frívolo… asocial… puede que no hable demasiado y que sea un poco arrogante a veces, pero, de verdad, es buena persona él…
—Sabe escuchar —continuó por ella sonriendo nuevamente— hasta el final.
—Y… y siempre está dispuesto a ayudar…
—Y si no te ignora —asintió el rubio con gracia.
Misty le miró perpleja y entonces, por primera vez en el día, rió. La charla de ambos se extendió, hablando de Red, de sus costumbres, de los momentos vividos, incluso, la vida de cada uno, en ciudad Celeste, en Johto. Misty se sorprendió por la gran afinidad que tenía con Yellow y también las muchas facetas que ella conocía de Red.
—La verdad, Red-san sí es algo grosero —dijo Yellow mirando su chocolate, hablando más para él que para ella—, pero quizá, eso es lo que me agrada tanto de él, siempre que dice algo malo o actúa de forma frívola, cuando se corrige a sí mismo resulta inspirador y en cierta forma… adorable —rió— es decir, no es que me guste regañar a Red-san, pero cada que lo corrijo y sé que me escucha, me siento… feliz, en cierto modo, pero que eso sólo quede entre nosotras dos, ¿vale?
Yellow le miró sonriente, Misty sólo se dedicaba a escucharlo en silencio mientras sonreía amablemente, hasta que cayó en cuenta de algo. —Dijiste… ¿nosotras?
—¿Eh? ¿E-eso dije? —Preguntó tartamudeando nervioso— Ja, ja… e-es que… tengo esa mala costumbre de hablar en forma femenina, ya sabes, dándole prioridad a las mujer por el caballerismo y… eso…
Yellow se tapó el rostro avergonzado, mientras que Misty soltó una carcajada, Yellow definitivamente era uno en un millón.
—Yo la verdad… no conozco todas esas facetas de Red —admitió la pelirroja dejando de reír de a poco, sin desanimarse, pues sonreía con fortaleza—. Lo conozco desde hace muchos años y aun así, no he podido verlo sonreír demasiado, tampoco lo he escuchado hablar mucho y… menos le he corregido alguna vez una mala costumbre, pero me gusta llamarme a mí misma su amiga porque él es mi amigo —jugó un poco con sus pies mirando al techo, Yellow no decía nada, solamente le escuchaba con seriedad en su rostro—, y quiero pensar que… él puede confiar en mí y yo puedo confiar en él… pero ahora… me siento un poco celosa —admitió por fin suspirando con tristeza, sin dejar de sonreír—, porque me di cuenta que quizá… no soy la amiga que creí que era para él.
No añadió nada más, no dijo nada sobre sentimientos románticos ni de sus celos dirigidos al rubio, no quería agregar nada más, porque se sentía demasiado imprudente y tonta hablando de aquello, pero así se sentía realmente, carraspeó un poco y miró a Yellow, él le miraba con ojos húmedos. Misty le miró confundida y él parpadeó varias veces para evitar que le salieran lágrimas.
—Lo siento… es que fue… muy emotivo —se limpió los ojos y después de unos minutos, se recompuso. —Red-san es muy afortunado por tener una amiga como tú.
Misty sonrió enternecida. —¿Eso crees?
El chico asintió. —Definitivamente.
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Cuando Misty llegó a casa, eran aproximadamente las once de la noche, estaba agotada y se echó a la cama sin quitarse la ropa que había llevado aquel día, se quedó mirando el techo por algunos minutos mientras le daba sueño. Definitivamente, Yellow era un chico asombroso, incluso, se llegó a preguntar cómo Red pudo haber conseguido a alguien tan amable por amigo.
Su Pokégear sonó.
—Misty al habla —contestó.
—Y bien, ¿cómo te fue hoy?—Preguntó Erika al otro lado de la línea, interesada.
Misty le causó gracia imaginársela en cama, limándose las uñas en alguna pijamada con sus pupilas mientras le marcaba. —Estuvo bien.
—¿Qué tal es el chico?
La pelirroja se tomó un momento para contestar, sonriendo para sí misma mientras recordaba al amable chico rubio.
—Asombroso, creo que es de tu tipo —comentó con gracia.
Al fondo se escucharon unos gritillos emocionados y algo caer, Erika habló sorprendida. —¡¿En serio?! ¿Me lo vas a presentar?
—No —respondió la chica riéndose de su amiga, Erika se quejó al otro lado de la línea entre las risas de su amiga y sus compañeras.
Misty había conocido un nuevo amigo.
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Al día siguiente estaban Yellow y Red frente a las puertas del gimnasio de ciudad Verde, que por supuesto, estaban cerradas con el típico cartel de todos los días de "el líder de gimnasio no se encuentra". Al parecer, Green se había tomado otra de sus famosas vacaciones.
Red sacó a Charizard y Yellow le tomó inmediatamente de la camisa buscando retenerlo. —¡Red-san! ¡No vayas a cometer homicidio!
Y el campeón suspiró, el rubio siempre arruinaba sus planes. Yellow le soltó y guardó a Charizard nuevamente, se metió las manos en los bolsillos del pantalón y se dirigió hasta el bosque. —Vamos a pescar.
El rubio solamente lo miró un momento mientras sonreía y negaba con la cabeza, lo siguió y se puso a su lado.
—Red-san… ¿quién es Misty? —Preguntó curioso, deseando escuchar de la boca del entrenador la respuesta.
Él no se lo meditó demasiado. —Una amiga —le miró—, ¿por qué preguntas?
Yellow sonrió y miró al frente. —Por nada.
Red frunció el ceño inconforme con la respuesta, pero no insistiría demasiado, solamente siguió caminando al lado de Yellow, planeando descontarle el sueldo a Green.
Notas finales de capítulo: ¡Hola a todos! De vuelta con la entrega de Memorias (no dice nada sobre Red ni Hibiki, ni Yuuki, solamente se escabuye por ahí), ¡espero les haya gustado esta Memoria! Me hace realmente feliz que les guste tanto este fic, y como muchos no comentaron acerca del Omake, lo haré a nombre de Zard XD
Este Omake saldrá tan pronto como me dejen sus preguntas aquí (si no hay preguntas, no hay Omake porque... bueno, no habría material de trabajo (?)), ¡así que la modalidad será la siguiente!: Por favor, déjenme aquí preguntas que le quieren hacer a los personajes, ojo, no a mí, solamente a los personajes, solamente para los de Kanto. Prometo que serán bien respondidos, no teman por preguntar cualquier cosa, me las ingeniaré para no hacer mucho spoiler XDD
¡Gracias a todos por leer! ¡Nos leemos!~
Nade91: ¡Hola Nade! Me alegro de saludarte como siempre ;w;
Me alegra que te haya gustado el capítulo, y descuida, el cabello de nuestra adorable Yellow está creciendo (la necesito peli larga para Karakuri), ¡claro que pondré más de Leaf y Green próximamente!
Aaaaal: ¡Hola Aaaal! Me alegra ver tu comentario de siempre~ Descuida, a Yellow le crece el cabello y esta vez no se lo corta :D ¡Me alegra que te guste tanto Memorias! Y espero que las próximas te gusten también, muchas gracias por tus comentarios, y por leer también. ¡Nos leemos!
