Hola a todo el mundo.

Sé que debería haber subido este capítulo hace unas cuantas horas, pero se me fue el tiempo haciendo cosas y por poco se me olvida xD

El primer lugar quiere agradecer a quienes se preocuparon por mí, ya sea en los comentarios o algunos PM que recibí. Gracias, mucho amor para ustedes.

En realidad mi situación fue una mezcla de estrés por la universidad, cansancio y, aunque suene como de novela romántica de argumento repetido, volvió mi primer ex (no lo he visto en más de cinco años) y no sé la razón; sí, el tipo en cuestión apareció por una de mis redes sociales, pero no le respondí así que no me enteré de lo que quería. Eso fue la gota que rebalsó el vaso, pero como todas las cosas que carecen de importancia, lo dejé pasar y mi temperamento volvió a la normalidad. Les cuento porque sé que más de alguien va a entender la situación. Es extraño cuando una vive normal y feliz y de repente llega a molestar ese alguien que nunca pensaste volver a ver.

En fin, su presencia me molestó, pero ya pasó. Ya soy yo otra vez.

Otra cosa…

2minsoul: no entendí si dejaste de leer el fic hace un año y ahora lo retomaste o si volviste a leerlo desde el principio, pero bueh… Estoy de acuerdo contigo, yo tampoco entiendo a esas personas, pero las cosas son como son y es mejor no amargarse la vida. Espero que te siga gustando el fic.

DoppelGangerSeven: Wow. Considero que este fic es uno de los largos (he leído más largos, pero sí, lo considero largo) y te pusiste al día en pocos días, pero quien soy yo para juzgar (lo he hecho miles de veces y en menos tiempo). Me alegra saber que consideras Nuestra Historia como un fic increíble y debo decir que me dio mucha risa cuando dijiste que te oponías a leer el capítulo 47 hasta que publicara el 48, pero de todas formas lo leíste antes. Me hiciste reír mucho y te lo agradezco.

*Con la palabra violento me refiero a algo brusco, no violento de golpear. Solo quería aclararlo.

Bueno, ya terminé con las cosas importantes de contar y decir. Hay información importante al final del capítulo.

Nos leemos en las notas finales.

Disfruten su lectura :D


Capítulo 48

No hay misiones


Cuando Steve despertó, encontró a Tony sentado a la orilla de la cama, dándole la espalda. El genio tenía los codos apoyados en las rodillas y la cabeza enterrada en sus manos. Preocupado, Steve estiró su mano para alcanzar la espalda del genio y llamar su atención.

El moreno dio un leve salto de sorpresa al sentir esa cálida mano sobre su piel, pero no volteó a ver al hombre recostado en la cama. Se negaba a ver a Steve después de lo que había hecho la noche anterior. Había despertado varias horas antes y se había horrorizado al ver marcas de sus dedos en las piernas y brazos de Steve. Algunas mordidas amoratadas que no recordaba cubrían el abdomen y los pectorales del soldado. Apenas recordaba algo de lo que había hecho después de entrar al cuerpo de Steve y no sabía qué le diría; no sabía cómo disculparse. No sabía si Steve le reclamaría…

Había observado las marcas en el cuerpo del soldado por horas hasta que habían desaparecido, pero eso no calmaba su conciencia. Se sentía como un salvaje.

― ¿Tony? ¿Pasa algo?

La voz ronca de Steve le envió una corriente por la columna que lo hizo temblar. Dudando, se dio vuelta y se sintió mal al ver la preocupación en el rostro del hombre al que había lastimado la noche anterior. No podía creer que, después de lo desconsiderado que se había portado con él, de lo violento* que había sido, Steve aún pudiera quererlo y preocuparse por él.

Abrumado por sus emociones, Tony se lanzó a hacia él y escondió el rostro en el abdomen del rubio.

―Lo siento, Steve. Lo siento. ―Repitió una y otra vez.

El genio no estaba seguro por qué se disculpaba, si por lo ocurrido la noche anterior o por lo que había hecho prometer al tal Bucky. No sabía si Steve lo perdonaría por quitarle a su mejor amigo.

Las manos del súper soldado acariciaron los castaños cabellos lentamente.

― ¿Por qué dices que lo sientes? ―Steve sabía que si enfocaba su pregunta hacia algo concreto el genio se cerraría y no hablaría con él, por eso dejó la pregunta lo más abierta que pudo. Lo acarició como si fuera un animal herido, porque eso era lo que parecía en ese momento, intentando transmitirle tranquilidad y amor; esperando por su respuesta.

Tony no sabía cómo comenzar. No sabía si disculparse por ocurrido en el hospital o por lo ocurrido en esa misma cama la noche anterior.

―No debí hacer nada de lo que hice ayer. Ni siquiera debí salir de la cama. Debí hacerte caso y esperar un tiempo antes de hablar con ese tal Bucky, pero necesitaba hacerlo porque no lo quiero cerca. Ese tipo es un peligro y lo quiero lo más lejos de ti y de mí, y quiero que sea lo más pronto posible. Por eso no podía esperar y eso provocó… lo que pasó anoche. ―Terminó su apresurado discurso dudando si mencionar o no lo de anoche.

Steve escuchó sus palabras amortiguadas con atención y trató de procesar todo lo que había dicho. En cierta forma, Tony tenía razón. El moreno había vivido más de la mitad de su vida sintiendo que sus padres habían muerto de manera sospechosa y de alguna forma, más de veinte años después, había estado en la misma habitación que el hombre responsable por el acto en concreto. No importaba si la orden hubiera venido de una malvada organización, lo importante para Tony era el hecho. Y físicamente la culpa era del Soldado del Invierno. Steve entendía que después de tanto tiempo y más después de todo lo que había vivido en los últimos diez años, el genio no quisiera al hombre responsable cerca. Y, si era sincero consigo mismo, él tampoco estaba muy seguro de que tener al Soldado cerca fuera una buena idea. Había tenido mucho tiempo para pensar las cosas mientas Tony estaba encerrado en el taller. Definitivamente no estaba de acuerdo con los métodos de Tony, pero él también se sentía extraño teniendo a James en frente. Era una razón totalmente diferente, pero cumplía un mismo efecto. Steve no soportaba la idea de ver a un hombre tan diferente a su mejor amigo, no era alguien que pudiera reconocer y eso oprimía su pecho dolorosamente porque significaba que lo había perdido.

Lo mejor era que James se fuera lejos. Le había costado llegar a esa decisión, pero era lo mejor para todos.

Tony estaba impaciente y el rubio se había quedado en silencio por demasiado tiempo. Eso lo puso nervioso. Levantó su cabeza, dejando su refugio duro y cálido, para mirar a Steve y tratar de leer su mirada. La tristeza que vio en sus ojos fue un duro golpe y le hizo pensar que tal vez había cometido un error, pero el beso que recibió cuando Steve bajó su mirada hacia él le hizo olvidar, por un momento, todo lo demás.

Luego de aquellas atropelladas palabras y ese dulce beso, Tony volvió a disculparse con Steve por la forma en que habían terminado las cosas. Intentó explicarle lo que sentía y aunque las palabras no eran lo suyo, no es que los sentimientos lo fueran tampoco, expuso su situación de forma más calmada, intentando explicarse sin hundirse más en ese hoyo que estaba cavando, y Steve le aseguró que su reacción era algo completamente normal.

―Pero… no lo entiendes, Steve. Me comporté como un animal y me dejé llevar por la ira y el odio que hablar con ese sujeto me generó. No quise hacer lo que hice. Intenté controlar toda esa rabia que había en mi interior, y… ―Las palabras se le atoraron en la garganta y no pudo seguir. No sabía cómo explicarse.

―Tony. ―Lo abrazó. ―Sé lo que se siente enfrentarse a todo eso y no puedes simplemente ignorarlo. Mucho menos encerrarlo en tu interior. Al despertar en esta época tenía el mismo sentimiento de dolor, rabia, desesperación y miedo que tú, y descargué mi ira en sacos de arena en el gimnasio durante días. Hasta hace unos meses todavía lo hacía, lo sabes. Además…

Steve se sonrojó. Tony lo miró y vio la vergüenza en su rostro. Lo miró por un largo momento hasta que las cosas comenzaron a caer en su lugar.

―Tú… ―Sus ojos se abrieron por la sorpresa al darse cuenta. ―Te gustó. ―Afirmó, con un gesto de incredulidad en su rostro.

―Yo… tú… no es lo que…

Tony comenzó a reír.

―Oh, bueno. No me puedo quejar. A mí también me gusta cuando te pones todo salvaje y en modo Capitán. ―Le guiñó y besó sus labios, mordiéndolo en el proceso.

Steve se sonrojó un poco más. No iba a negar lo que Tony decía, pero aceptarlo para sí mismo no era lo mismo que decirlo en voz alta. Al menos el humor depresivo que Tony tenía el día anterior al salir del hospital y el extraño ambiente que se había formado esa mañana habían desaparecido al finalizar la conversación.

•••

Los días pasaron sin sorpresas ni eventos dignos de recordar. La pelirroja había vuelto un par de días después asegurando que había seguido una pista que la llevó a un camino sin salida, por lo que había decidido regresar a la torre.

Una mañana, a eso de las diez, estaban todos en la cocina excepto Tony y Steve. Acostumbrados a no tenerlos todas las mañanas junto a ellos, comenzaron a tomar su desayuno hasta que un malhumorado Tony apareció por el pasillo que, ahora para conocimiento general, daba al taller. El hombre se veía despeinado, ojeroso, tenía varias manchas en los brazos y en el rostro, sin considerar las muchas manchas en su camiseta sin mangas y en sus jeans deslavados.

―Alguien necesita su dosis de café. ―Canturreó el arquero.

―No solo eso, ―mencionó la espía―tal vez necesita su dosis de patriotismo.

Clint estalló en carcajadas al escuchar eso y chocó los cinco con su mejor amiga. Bruce reía disimuladamente ante la broma.

Sin decir media palabra el genio movió su cansado cuerpo a la cafetera y llenó una taza con abundante café caliente y cargado. No lo admitiría en voz alta frente al arquero, pero tenía razón, en efecto necesitaba con urgencia una dosis de café. No había dormido en toda la noche. No iba a quejarse, la primera parte de la noche la había pasado en vela haciendo el amor con su adorado soldado y rato después, cuando estaba a punto de acompañar a Steve en la tierra de los sueños, una idea había encendido las alarmas en su cabeza. Sabía que no podría volver a dormir hasta que tuviera un plano medio decente de lo que quería, así que se encerró en el taller. Bebió un sorbo de café y parte de su alma retornó a su cuerpo.

―JARVIS, dile a Steve que venga a la cocina. ―Pidió con los ojos cerrados, disfrutando del calor del líquido bajando por su esófago.

El Capitán Rogers está en camino al elevador. Salió a correr hace un par de horas y regresó hace veinte minutos.

Tony dejó su café en la mesa y, con lentos movimientos, buscó un vaso y sirvió el amargo jugo de naranja que tanto le gustaba beber a su novio. Volvió a acercarse a la mesa, dejó el vaso, tomó su café y se sentó. Los demás lo observaron con asombro. Nunca habían visto a Tony Stark preocuparse por alguien que no fuera él mismo.

Pocos minutos después, cuando el genio estaba en su segunda taza de café, el soldado entró a la cocina. Traía el cabello húmedo y la camiseta que traía puesta le quedaba provocativamente apretada.

―Buenos días. ―Saludó al entrar.

No esperó a recibir una respuesta por parte de ninguno de ellos, se acercó a Tony y depositó un beso en los labios del millonario.

―Buenos días, Tony. ―Lo besó nuevamente al recibir el vaso de jugo. ―Gracias.

Un gruñido exasperado se escuchó frente a ellos.

―Búsquense una habitación. ―Se quejó el arquero.

―Es mi torre, cerebro de pájaro. ―Le sacó la lengua en un gesto sumamente infantil. ―Solo te quejas por envidia. Ya quisieras tener lo que Steve y yo tenemos.

Clint lo miró con una ceja alzada y los brazos cruzados. Su mandíbula apretada. Natasha le dedicó una mirada.

―Deberías decirles. Somos un equipo y deberíamos ser sinceros entre nosotros.

El silencio se hizo por un momento.

―No puedo. ―Hizo una especie de puchero.

―Lo siento, Légolas, pero Steve y yo tenemos una relación estrictamente cerrada, así que no puedes unirte a nosotros. ―Bromeó el genio para distender el ambiente.

―Tony. ―Dijo Steve en tono de advertencia.

―Ya quisieras, Stark. ―Dudó un par de segundos antes de volver a hablar. ―Supongo que han notado que a veces desaparezco por varias semanas…

―Para ver a alguna novia, ¿no?

―Algo así. ―Sonrió el arquero. Sacó su teléfono y les mostró una foto. ―Ella es Laura y ellos son mis hijos.

El shock en el rostro de Tony era digno de una foto, pero Clint resistió las ganas de tomar una y siguió con su confesión.

―Supongo que en algún momento tenían que enterarse de esto. Nat tiene razón.

El asombro en el rostro de Tony y la calidez en la mirada del Capitán le dijeron que había tomado la decisión correcta. Al rato después, cuando los enamorados salieron del shock, el arquero informó que se iría por una temporada. Quería pasar tiempo con su familia, pero estaría atento a cualquier eventualidad.

•••

Mientras las cosas transcurrían con calma en la torre, en el hospital todo era diferente. El doctor le había dado el alta a James y por un momento este no supo qué hacer. En silencio observó como el doctor dejaba la habitación y pocos minutos después la puerta se abrió y Sam entró. En su brazo derecho llevaba al pequeño Stan, James se alegró al verlo; en la otra llevaba el bolso que había traído consigo desde Europa.

―Bien dicen que los gatos no se llevan bien con las aves. ―Murmuró Sam, entregándole el gato a su dueño. Un rasguño surcaba su antebrazo.

El pelinegro acarició al gato y el pequeño animal ronroneó de gusto ante el contacto de la fría mano metálica.

―Ten. ―Dejó el bolso sobre la cama. ―Date prisa. No diré que estoy ansioso por deshacerme de ti, pero el pasaje de vuelta a casa que te conseguí tiene horario esta noche. ―Le dedicó una mirada neutra. ―Te esperaré afuera.

Y diciendo esto salió de la habitación.

•••

El viaje en el auto de Sam fue silencioso y cuando llegó al aeropuerto se extrañó. Él no podía viajar en servicios públicos, ni siquiera tenía pasaporte. Se supone que él no existía.

―No pongas esa cara. Alguien me debía un favor y estoy de acuerdo con Stark, hay que sacarte de aquí lo más pronto posible. ―El pelinegro asintió. ―La última vez que nos vimos destruiste mi auto. ―Soltó.

No sabía bien que contestar a eso.

―Gracias por esto. Sé que no lo haces por mí, pero te lo agradezco. ―Abrió la puerta del auto. ―Prometo no volver a acercarme. Esta es la última vez que me verán. Dile a Steve que no me busque, me iré a otro lugar donde no podrá encontrarme. ―Sam asintió y le alcanzó el bolso que estaba en los asientos traseros. ―Gracias por cuidar a Stan mientras estuve en el hospital.

Diciendo esto se dio media vuelta y se marchó. Sam observó como una mujer se acercaba a él y lo guiaba dentro del lugar. Acababa de perder un viaje todo pagado a cualquier lugar paradisiaco por ayudar al sujeto, pero valía la pena si las cosas se solucionaban de una vez por todas.

Encendió el motor y emprendió el viaje de regreso a D.C.

•••

Steve entró en la habitación en el mismo momento en que Tony salía del baño envuelto en una toalla.

―Sam dice que James ya se fue, y que volverá a D.C. ―Comentó.

Tony comenzó a secarse sin mirar a Steve en ningún momento. Cuando la mirada del rubio se hizo tan pesada que no pudo soportarlo más, se dio la vuelta y enfrentó esos ojos azules.

―Estás molesto, triste. Tal vez ambos. ―Susurró, su mirada profundamente culpable.

―No. ―Negó con la cabeza y se detuvo a pensar un momento. ―Más bien… estoy aliviado. Las cosas ocurrieron de una forma extraña, pero al menos ahora podremos dejar todo esto atrás: la misión, mi desaparición, todo esto de Bucky. Sé que no es fácil, pero…

―Es lo que sigue. Debemos aprovechar que estamos juntos de nuevo. ―Sonrió el moreno.

Tony se acercó a Steve y lo abrazó, aun estando desnudo.

―Te amo.

―Lo sé. También te amo. ―Respondió el rubio. Una de sus manos deslizándose peligrosamente por la desnudez de su amado mientras lo dirigía a la cama.

•••

La falta de misiones en las últimas dos semanas había traído consigo algunas situaciones que el mundo adoraría ver. Casi todo el mundo. Black Widow no estaba preparada para tantos arrumacos en el sofá, ni para los incómodos entrenamientos con los dos héroes. Mucho menos para los adorables momentos en la cocina. Demasiada azúcar para ella. Si bien Bruce parecía feliz de ver a su hermano de ciencias tan feliz, los momentos incómodos le hacían retroceder lenta y torpemente cada vez que los veía. Era algo gracioso para Tony y, en secreto, Natasha disfrutaba viendo la torpeza que un hombre de ciencias tan meticuloso podía llegar a tener. Claramente no era algo que admitiría en voz alta.

•••

Encerrado en el taller, Tony abrió una vez más su proyecto secreto y comenzó a ver islas otra vez. Estaba totalmente decidido a comprar su propia isla y a construir una mansión a la cual poder escapar de vez en cuando, como cuando las cosas se pusieran aburridas en la gran ciudad.

No sabía cuántas horas habían pasado desde que había comenzado a ver hermosas fotografías de lugares maravillosos, pero no había encontrado las características que buscaba.

―Has estado todo el día en este lugar. ¿Puedo preguntar qué te tiene tan concentrado? ―La voz de Steve lo sorprendió. No le había escuchado entrar al taller.

―Voy a comprar una isla. ―Dijo con una sonrisa en los labios. ―Llevo meses trabajando en esto, pero no he podido encontrar un lugar con lo que necesito y estoy retrasado.

―Retrasado. ―Murmuró Steve.

―No estoy acostumbrado a tardar tanto en completar un proyecto. ―Estiró su cuello, levantando su rostro en dirección al rubio, pidiendo un beso. ―No me hagas caso, cariño. ―Dijo luego de recibir su beso. ―Cosas de genios locos.

Steve lo miró con cara de circunstancia.

―Bien, Señor Genio Loco, vamos a dormir. Saldremos temprano por la mañana.

― ¿Por la mañana? ¿Temprano? Steve, sabes que esas palabras no van bien conmigo en la misma frase. ―Trató de razonar.

El rubio no le hizo caso y se lo llevó a la cama.

•••

Tony jadeaba. Su respiración era trabajosa y no era para menos.

― ¡Steve! ―Gritó casi sin aliento. ―Por favor. ―Luchó por aire. ―Steve. ―Jadeó. ―Ya no puedo…

Steve lo observó desde su posición y sonrió.

―No puedo creer que el gran Tony Stark ya no pueda más. ¿Tan rápido se te acabó la batería, Iron Man? ―Se burló.

Sin sentirse ofendido en lo más mínimo, porque no tenía energías para eso, el genio le dedicó una mirada cansada y se dejó caer de espaldas. Cayó con lentitud y ahí se quedó. Tardó un par de minutos en recuperar el aire y en encontrar su voz.

―No volveré a hacer esto. Me rindo. Definitivamente no tengo edad para esto.

El soldado se sentó a su lado y lo observó.

―Lo mismo dijiste la última vez que vinimos a correr por el parque.

―Y ahora estoy más viejo que la vez pasada. ―Refunfuñó. Esta vez dedicándole una mirada de desagrado.

Ambos, sentados en el pasto, se quedaron en silencio un momento hasta que Tony se sintió recuperado y decidió que era hora de ir a casa.

―La gente nos observa. ―Dijo, aceptando la mano de Steve.

―Nunca te ha molestado que la gente te observe. ―Se encogió de hombros. ―No veo el problema.

Steve era demasiado inocente o demasiado despistado, tal vez solo no quería aceptar lo que ocurría. A su alrededor había personas que los miraban con desagrado o simplemente no los miraban, aunque también había otras tantas que los miraban como si fueran algo parecido a un héroe. Está bien, lo eran. Pero muchas personas debían pensar que no solo eran héroes por salvar el mundo en coloridos trajes apegados al cuerpo, sino por tener el valor de enfrentarse al mundo y decir lo que otros temían admitir.

―Eres tan adorable cuando no te das cuenta de lo que pasa a tu alrededor, mi vida. ―Soltó el millonario, acercándose a él.

El rubio respondió con un suave beso, muy breve.

―Sé que la gente nos observa y me doy cuente de la forma en que nos miran, pero prefiero ver el lado positivo de las cosas. ―Sonrió y lo besó una vez más.

Tony dejó salir algo parecido a un suave ronroneo.

―Sabes que en este mismo instante hay miles de fotos desde distintos ángulos de nosotros besándonos en Central Park, ¿verdad? Me atrevería a apostar que somos trending en todas las redes sociales. ―Dijo sin alejarse ni un poco del abrazo en que se habían envuelto.

―Lo sé. ―Respondió con sus pozos azules fijos en sus profundos mares de chocolate.

―Oh, está bien. Vamos a darle un ataque a Pepper. ―Dijo con malicia y se lanzó hacia los labios de Steve, devorándolos en un beso que bien valdría el regaño.

•••

Si bien el regaño había sido bastante corto, fue intenso. La pelirroja le gritó una y otra vez que era un irresponsable y tantas otras cosas. Para variar solo lo culpó a él. Según la delgada mujer Steve no era capaz de hacer ese tipo de cosas a propósito, mucho menos para molestarla. Oh, Pepper no tenía ni idea.

Steve, que se había quedado con él en el taller mientras recibía el regaño, pero alejado de la cámara, reía silenciosamente a su costa. Hasta que en un momento en que se distrajo, el otro desapareció.

―Lo siento, Pepper, pero tengo cosas que hacer. Soy un genio, ¿lo recuerdas? Hablaremos de todo esto más tarde. ―Y cortó la llamada. ―JARVIS no me pases sus llamadas a menos que Stark Industries esté a punto de irse a la banca rota o alguna otra emergencia.

Así lo haré, Señor.

―Ahora vamos a seguir buscando esa isla.

Las pantallas se desplegaron y siguió viendo una foto tras otra, hasta que, horas más tarde, encontró la isla perfecta.

―Debiste empezar por esta, J. ―Habían llegado casi al final de la lista y había desperdiciado mucho tiempo. ―Pero eso ya no importa. Muéstrame un modelo que pueda manipular de esta isla.

Con un par de movimientos abrió los planos de la mansión y los superpuso en un diseño en 3D en el centro del taller.

―Perfecto. ―Su sonrisa era brillante. ―Cómprala y manda construir la casa.

La compra se ha efectuado con éxito. ―Anunció unos minutos después. ―La construcción comenzará en cinco días, Señor.

Tony se levantó de su lugar y se fue del taller. Había terminado con una de sus tareas. Cuando llegó al piso que compartía con Steve, lo vio salir sospechosamente de la oficina. Steve nunca usaba su oficina y eso le causó una extraña sensación en el pecho.


Okeeeeey…

Creo que me faltaron más momentos cursis en este capítulo, pero de alguna forma no encontré el momento adecuado de ponerlos, así que no los puse. Viéndolo terminado me parece que quedó bastante decente, aunque de alguna forma creo que pasaron muchas cosas en pocas palabras. Tal vez apresuré algunos eventos, ¿ustedes qué opinan?

Es la hora de la verdad. Sé que debí informar esto antes, pero lo hago ahora y espero que no me odien. Ya les había dicho que Nuestra Historia terminaría dentro de este año y lo hará. No sé cómo suavizar la información así que solo lo diré: quedan dos capítulos y terminamos. Así es, este fic llegará hasta los cincuenta capítulos y finito. Les prometo que no se decepcionarán, sé lo que quiero para los próximos dos caps y también creo que serán un tanto más largos que este (6k mínimo cada uno) y no tendrá epílogo ni extras, así que no los pidan porque me harán llorar. Cuando lean el final entenderán la razón de que no haya extras ni nada parecido. Por si se lo preguntan, sí, tengo escrito el final, pero solo el final. La escena final, para ser más específica… y desde hace meses. El resto son fragmentos difusos en mi mente que dentro de las próximas semanas tomaran forma.

Mejor me callo.

Espero que les haya gustado y como ya saben, me pueden dejar un review y me harán muy feliz. ¿Alguien tiene alguna sugerencia sobre otro fic? Tengo un par de ideas en desarrollo, pero me gustaría saber de qué tema les gustaría leer. Preferentemente Stony, porque no me manejo bien con otras parejas. Y no cosas tristes, hay demasiada tristeza y dolor en este fandom. Acepto sugerencias y tal vez si están dentro de mis posibilidades podría darles vida para que ustedes las lean.

Oh, sí. Casi lo olvido. Esto es más un pensamiento que otra cosa, pero quería compartirlo. He estado leyendo fics en inglés este último mes y es tan terrible que no estén en español para que más personas puedan leerlos. Sé que no muchas personas dominan el inglés lo suficiente para leer un fic completo en inglés (yo aún me ayudo de vez en cuando con un diccionario para buscar palabras que no conozco). Me encantaría traerlos al español para que ustedes los lean, pero me he dado cuenta de que hay expresiones y palabras que definitivamente no tienen traducción o simplemente al traducirse pierden totalmente el sentido y se arruina. Ni siquiera podría traducirlos para ustedes y eso me causa un poco de tristeza. En serio me gustaría que leyeran los hermosos fics que he leído, sobre todo del fandom de Sherlock, pero en inglés son tan hermosamente perfectos, que los arruinaría al traducirlos. Les doy un consejo, aprendan inglés y se les abrirá un mundo de fics hermosos que nunca podrán encontrar en español porque simplemente no es lo mismo leer en inglés que en español. No se preocupen, no escribiré en inglés, no me manejo tanto, pero consideren mis palabras.

Ahora sí, me despido XOXO.

Nos leemos pronto.

Besos.

Bye :D


Lunes 23 de Julio, 2018.