Capítulo 2: Encuentros cercanos.
Notas del autor y saludos al final del capítulo.
Lecturas así: "". Pensamientos así: ("").
-Disclaimer: Ranma ½ no me pertenece, le pertenece a Rumiko Takahashi
Ranma ^ 2
-¡Esa mocosa! ¡Esa niña! Esa… esa… esa… ¡tonta! – Se quejaba y maldecía al mismo tiempo Ranma Saotome aun convertido en mujer. – Me las va a pagar, me tomo desprevenido en esta ocasión pero ya vera… ¡no voy a volver a perder!
Y sí, luego de la rápida pero sorpresiva batalla; más que nada porque la hermana de Ranma se alzó con la victoria, Ranko había sido llevada a su respectiva habitación ayudada por "el señor panda". Pese a que el tiempo pasaba, Ranma seguía sin poder moverse, y eso sumado al actual estado de animo de la "chica" solo hacia empeorar las cosas; para el claro está.
No se explicaba cómo es que su hermana lo pudo haber derrotado con tanta facilidad, por las revelaciones del día de hoy el entendía que era el más fuerte de los tres hermanos Saotome, pero, ¿entonces porque perdió de esa formar tan humillante?
-Tengo que entrenar. – Anuncio con un poco más de calma. – Por lo que dijo su hermano está a un nivel superior a ella, no me puedo ni imaginar cómo…
-"Pregúntale a tu madre". – Sugirió el padre de Ranma. – "Le encargue que buscara un maestro para esos dos, ella debe saber cómo adquirieron esas habilidades".
-Tienes razón, papá. – Señalo Ranko. – Y tomando esa información podre buscar a la persona que los entreno y ponerme a su nivel.
-"Espera, era broma". – Indico nuevamente el señor panda. Ranko lo miro furioso debido a esto, haciendo que tragara saliva lentamente. – "¿En verdad preguntaras?" – Ranko asistió. – "¿Crees que te lo dirá?"
-No le puede decir que no a una linda señorita como yo. – Comento Ranko mientras soltaba una risa maniaca. – Pero. – Tomo aire. – ¡Necesito poder moverme!
-"Solo ella puede ayudarte" – Informo Genma Saotome. – "O tal vez el maestro, pero está de viaje"
-De hecho eso lo considero bueno… en el estado en el que me encuentro tal vez aprovechara para ponerme un sostén que quiera que pruebe o yo que sé.
-Ranma. – Llamaron desde el otro lado. - ¿Puedo pasar?
-Adelante, Akane. – Indico Ranma. Poco tiempo después la antes nombrada entro a la habitación que compartían padre e hijo.
-¿Te encuentras bien? – Cuestiono con un ligero tono de preocupación.
-¿Y tú que crees? – Contesto con una pregunta y un tanto molesta Ranko.
-¡Oye, no tienes que ser un grosero! – Contesto una molesta Akane; si, la chica podía ser muy bipolar. – Me preocupaba el cómo te encontrarías después de haber sido "derrotada" por Sayaka, pero tal parece que no vale la pena.
-Sí, claro, de seguro te vienes a burlar de mí, por no haber ni acertado un golpe. – Comento Ranko. – Además de un, "te lo dije".
-Yo no soy ese tipo de persona, Ranma. – Destaco Akane. – En verdad vine porque estaba preocupada por ti, te dije que afrontaríamos esto juntos, ¿no?
-Sí, yo… perdón, Akane. – Se disculpó el chico transformado en chica. – Yo… no debí haberte contestado de esa forma.
-De acuerdo… esto se está poniendo raro. – Anuncio Akane. – Seguro que Sayaka no toco algo que interfiriera con tu cerebro y te haga de repente más amable.
-¡Oye, que estás diciendo!
-Y allí está el Ranma de siempre. – Comento con una sonrisa. – Aunque si te soy sincera, no me molestaría conocer más al otro Ranma.
-¡Ash! Mujeres… – Suspiro. – Debo de aprender ese truco… pero hay algo que me preocupa más…
-¿De qué se trata, Ranma? – Cuestiono Akane mientras se sentaba junto a Ranma, que seguía sin poder moverse.
-Lo saben… ella me llamo Ranma luego de derrotarme. – Esta declaración sorprendió a Genma y Akane.
-"Rápido tenemos que huir". – Anunciaba el señor panda mientras comenzaba a empacar.
-No creo que sea necesario, ella dijo que no diría nada. – Suspiro. – Y creo que confiare en su palabra.
-Pero Ranma… apenas la conoces. Tal vez te dijo eso para que no huyeras junto al tío Genma y todo lo que se supone que es tuyo pase a ser de tu hermano. Además de que se ve que le gusta jugar con las personas.
-Pero es mi hermana, y sonaba muy sincera. – Comento tranquilo. – Sé que no estaba mintiendo. Sin embargo… algo me dice en que mintió en lo de recuperar la movilidad… ¡ya quiero que mi cuerpo responda!
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Noches como esta les hacían recordar tiempos muy lejanos del pasado, noches en las que eran personas muy distintas a lo que hoy en día eran. Cielo estrellado, despejado, calmado. Justo como en aquellas noches en las que hacían sus presentaciones.
Y allí estaban, hermano y hermana contemplando las estrellas en total silencio sobre el techo de la casa Tendo, similar a lo que hacían cada noche antes de salir al escenario. Lo consideraban relajante y motivador, pues ellos se hacían a la idea de que no solo actuaban para las personas presentes en el escenario, sino que también para las estrellas.
-Me pregunto… si todo seguirá como antes allá. – Rompió el silencio Sayaka. – Hace ya tres años que no los vemos…
-Conociéndolos deben de estar presumiendo sus habilidades en pleno espectáculo. – Indico Gennosuke. – Aunque sin la gran estrella presente el show no es lo mismo. Por mi presencia el costo de la entrada valía la pena. – Un codazo a la costilla fue lo que recibió de parte de su hermana, por haber hablado de esa manera claro está.
-No seas presumido, idiota. – Le regaño Sayaka. – Arruinas el momento. – Suspiro. – Solo quisiera saber de ellos…
-Los encontraremos, pronto. Y estaremos juntos, como siempre. Solo hay que ganar los recursos e ir en su búsqueda.
-¡Ya quiero que mi cuerpo responda! – Se escuchó en el ambiente, interrumpiendo la charla de ambos hermanos.
-Tenías razón. – Indico la chica. – Es muy temperamental y de poca paciencia por lo que he ido notando. Tal parece que es todo lo contrario a ti, bueno, aunque puede que ambos sean igual de arrogantes, presumidos, orgullosos, tercos, tontos y...
-Ya entendí tu punto, Sayaka. – Le interrumpió Gennosuke para proteger su orgullo. – Pero creo que fuiste un poco duro con él. Utilizaste una de tus mejores técnicas en su contra.
-Oye, yo le dije que iba a ir enserio. – Se defendió la chica. – Además solo le bloquee su brazo derecho y pierna izquierda. Para mañana debe de estar bien.
-Se va a quejar mañana todo el día si no es así. – Suspiro. – Ve y desbloquéale su chi.
-Haha... – Reía de manera nerviosa. – Bueno, hermanito, esa es la parte graciosa de todo esto. Hace mucho tiempo que no utilizaba esta técnica y… Olvide como contrarrestar el efecto.
-¡¿Es en serio?! – Grito sin medida Gennosuke. – Idiota, ¿Cómo se te ocurre utilizar el truco del escorpión si no recuerdas como desbloquear el chi?!
-Pero no me regañes, Gennosuke. – Le pedía su hermana entre cómicas lágrimas. – Yo solo quería verme genial.
-¡Idiota! ¡¿Y si le bloqueabas una parte importante en su sistema?! ¡¿Cómo lo ibas a solucionar?!
-Pero no pasó nada. – Hablaba más relajada la chica, mientras se llevaba los brazos por detrás de la nuca. – Y si eso sucedía ya se nos ocurriría algo.
-No tientes a la suerte. – Indico su hermano ya más calmado, sabiendo que por más que regañara a su hermana esta se lo seguiría tomando con poca preocupación. – Puede ser peligroso.
-Bueno, de haber utilizado mi mejor técnica estaría preocupada, si te puedo ser sincera. – Comentaba Sayaka. – Pero como no ocurrió, y tampoco bloquee un punto vital y el efecto del truco del escorpión es temporal, me iré a dormir muy calmadamente.
-Como sea. Debemos de entrenar mañana, debes de recordar como contrarrestar el efecto y por mi parte debo prepararme.
-Oh, vamos, no es tan fuerte. – Indico la chica. – Oye, oye, lo derrote sin siquiera sudar.
-Es porque estaba confiado. – Explico Gennosuke mientras se retiraba de escena. – De igual forma hubieras ganado, pero te hubiera costado más de lo que te costó.
-Oh… hermanito. – Seguía hablando en tono despreocupado. – Me parece que lo sobreestimas. Es cierto, entreno con nuestro padre, pero nosotros tuvimos a un mejor maestro y motivaciones.
-Y el presumido se supone que soy yo. – Suspiro. – Como sea, ve tranquila y con calma, no vaya a ser que te encuentras con una sorpresa en tu estancia aquí.
-a-
La noche se fue en un abrir y cerrar de ojos. Pese a las visitas que en este momento tenía la familiar Tendo las cosas no cambiaron, radicalmente, pues la mañana era como cualquier otra para ellos.
"Ranko" perseguía a su padre luego de que este le robara un poco de comida, lo común. Akane se limitaba a ignorar ello; así como sus hermanas. Por su parte, la otra parte de la familia Saotome; en especial Sayaka, comían muy animadamente.
La chica, Sayaka, parecía disfrutar como nunca la comida. Esto dejo sorprendidos a todos los presentes en la mesa.
-Más, por favor. – Pedía la más pequeña de los Saotome mientras extendía el plato.
-Claro. – Hablaba amablemente Kasumi mientras tomaba el plato de la chica y le servía un poco más. – Aquí tienes.
-¡Gracias! – Exclamaba mientras se abalanzaba sobre el plato.
-Parece que disfruta mucho de la comida. – Señalo Nabiki.
-Bueno, ella siempre ha sido así. – Explico Nodoka. – Disfruta cualquier tipo de comida hasta el último bocado.
-Aunque esto la haga parecer una clase de persona sin modales. – Comento Gennosuke mientras comía de una manera tranquila.
-No me molestes, hermano. – Hablaba con la boca llena la chica. – Esto es tan delicioso como lo que madre cocina.
-Sí, sí, lo que digas, salvaje. – Dicho esto le dio un sorbo al té, para luego limpiar sus labios con una servilleta. – Gracias por la comida.
-¿No te gustaría más, Gennosuke? – Cuestiono Kasumi.
-No, gracias. Tengo que entrenar y no puedo ni debo perder más tiempo. Sayaka. – La llamo su hermano. – Si continuas comiendo así, no podrás entrenar a toda tu capacidad.
-¡Hay, Gennosuke! – Se quejó la chica. – Siempre tan estricto. Disfruta de la comida. Sino va a ocurrir como esa ocasión en la que te desmayaste por quererte hacer el fuerte y no desayunar, o cuando…
-Recuerda que debes de reaprender cierto elemento fundamental en tu técnica. – Le recrimino el chico antes de que su hermana continuara revelando cosas vergonzosas sobre él. – No quiero fallos, ¿entendido, hermana?
-De acuerdo. – Acepto la chica mientras dejaba de lado el plato, nuevamente vacío. – Lo haremos a tu estilo. Gracias por la comida.
Dicho esto, hermano y hermana salieron del comedor, con rumbo al dojo de la familia Tendo, para poner a prueba sus habilidades y determinar que falta por mejorar.
-Presumido. – Hablaba entre dientes Ranko mientras observaba irse a su hermano.
-Parece que Gennosuke se toma las cosas muy en serio. – Comentaba Akane.
-No siempre fue así. – Comento nostálgica Nodoka. – Empezó a practicar artes marciales por diversión, pero luego de enterarse del trato, y las variantes de este, empezó a hacerlo casi por obligación. Le molesto bastante que se le considerara el más débil de entre mi Ranma y él.
-"Pues es que el siempre mostro tener otros intereses" – Señalo el señor Panda en un letrero.
-Cállate. – Ordeno Ranko mientras le daba un golpe en la cabeza. – Pero… señora Saotome, ¿cómo es que se hizo tan fuerte si era considerado débil?
-Bueno, como Gennosuke comento la noche de ayer durante tu pelea con Sayaka, fue gracias al circo.
-¡¿En serio?! – Cuestiono incrédula Ranko. – Pero… es imposible que alguien mejore tanto solo por dar espectáculos y esas cosas.
-Es… más complejo que dar espectáculos. – Explico con una sonrisa. – Al ser tres me era muy difícil mantenerlos. Entre gastos escolares y diversos maestros de artes marciales, apenas y teníamos para comer. Ellos trataron de apoyarme, dando demostraciones en las calles de lo poco que sabían. Hasta que un día alguien se fijó en ellos y sus habilidades. Un maestro que trabaja en un circo de la localidad. Les ofreció enseñarles unas cosas y un sueldo a cambio de que ambos le brindaran sus servicios. Por las mañanas seguían yendo a la escuela, por las noches iban a dar espectáculos y pronto se empezaron a hacer más fuertes.
-Debió ser difícil para usted, apenas y podía verlos. – Señalaba Kasumi.
-Puede que al principio, pero siempre me invitaban a verlos cada noche. Me sentía orgullosa de lo que habían conseguido. Se veían alegres, relajados. Se divertían bastante.
-¿Y si se divertían bastante por qué ya no están allá? – Cuestiono Akane.
-Nunca han hablado de ello conmigo, y lo entiendo. Es un asunto de ellos dos. – Suspiro. – A veces sueltan pequeños comentarios como por peleas internas, o arrogancia de parte de algunos miembros del grupo. Yo dudo que haya sido así y solo lo dicen para despistarme, porque ellos y su grupo de amigos eran muy unidos. Las perlas de todos los estilos de combate.
-¿Perlas? – Cuestiono Soun. - ¿De todos los estilos de combate?
-Eran conocidos como Les huit magnifiques, o los 8 magníficos, cada uno con su respectiva habilidad y perfil. – Respondía Nodoka. – Jóvenes, intrépidos y comprometidos con su trabajo. Había noches en las que en lugar de presentar un espectáculo normal presentaban un torneo. Invitaban a aprendices de otros dojos a combatir contra los 8 magníficos. El resultado siempre era la victoria de los integrantes del circo sobre los retadores, estaban a otro nivel.
-¿Entonces Sayaka y Gennosuke…? – Trataba de cuestionar Ranko.
-Sí, se han preparado arduamente peleando contra cualquier adversidad, para pelear contra mi Ranma cuando llegue el momento. – Indicaba Nodoka. – Me pregunto qué tan fuerte es Ranma. Bueno, no debo dudar de él, sé que Genma hizo un buen trabajo.
-Ni que lo digas. – Hablaba con sarcasmo Nabiki.
-¡¿Qué estas insinuando Nabiki?! – Cuestiono Ranko.
-Nada, nada. Todos sabemos que el gran Ranma Saotome podrá derrotar a sus hermanos.
-Los 8 magníficos. – Reflexionaba Soun. – Escuche sobre ellos una que otra vez. Un grupo de chicos con gran potencial que le hacían frente a cualquier reto que les impusieran.
-Dígame, tía Saotome. – Hablaba Akane. - ¿Conoció al resto de integrantes de ese grupo? – La antes llamada asistió. - ¿Cómo y quiénes son?
-Tenían un título del Tarot que reflejaba su personalidad o habilidad, cada integrante. L'étoile, traducido como la estrella, Sayaka. Le pendu o el colgado, Takumi. La roue de la fortune o la rueda de la fortuna, Kaoru. La force o la fuerza, Yuuji. La justice o la justicia, Mayumi. L'amoureux o el enamorado, Nishimura. Le fou o el loco, Ogla. Y L'empereurel o el emperador, Gennosuke. 4 hombres, 4 mujeres, para mantener un equilibrio.
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La intranquilidad lo dominaba por completo. Era demasiada información como para procesarla. Al parecer no sabía muchas cosas respecto a sus hermanos, ¿en verdad pertenecieron a un grupo como ese? ¿Qué significaban sus títulos? Por supuesto, eso solo se los podían responder ellos, y si no hablaban con su madre sobre ello mucho menos con él.
Para su suerte su madre se iba a ir en unas horas, si era sincero le hubiera gustado hablar más con ella con su "yo" real, pero eso solo le traería más problemas. Por un lado tendría que lidiar con el hecho de que le quitarían la vida por la peculiar habilidad de poderse transformar en mujer, y por el otro lado, con el combate pactado contra su hermano.
Se sentía triste e impotente por dentro, deseando poder hacer más o mínimo eliminar esta maldición que le fue otorgada de manera injusta. Diablos, quería pasar más tiempo con su madre, era lo que más deseaba. E incluso convivir un poco más con sus hermanos, pues tenía tantas cosas que hablar con ellos, ¿Cómo sería para ellos? ¿Lo aceptarían? ¿Serían tan unidos como las hermanas de Akane?
Por supuesto que el destino parecía decirle que aún no era el momento, y que pronto las cosas regresarían a la normalidad.
Decidió salir para despejarse sobre todo lo que estaba pasando en su vida, y volver a ser hombre por unas horas.
Meditar tanto le daba hambre, pero no iba a regresar, al menos no de momento. ¿Cobarde? No, o al menos eso era lo que quería pensar.
Y allí estaba, en un restaurante de comida china que él conocía muy bien, para saciar su hambre y preguntar si cierta persona del lugar conocía la técnica que utilizo su hermana.
-Así que… el truco del escorpión. – Reflexionaba la abuela de Shampoo mientras acompañaba a Ranma. – Si la conozco, es una técnica china con más de 3000 años de antigüedad. Me sorprende que la conozcas.
-Si bueno, digamos que no la conocí de la mejor manera. – Explicaba Ranma luego de comer un poco de tallarines. – Una chica ruidosa la utilizo en mi contra. Luego de eso no pude moverme en toda la noche.
-Es normal, esa técnica fue inventada para combatientes con una fuerza física menor a sus adversarios. Inmoviliza al oponente de manera temporal, dándole la oportunidad de escapar o el tiempo para realizar otra técnica más… comprometedora.
-¿Me la enseñara? – Cuestiono Ranma. – Si la domino podre derrotarla y recuperar mi orgullo
-Puedo tratar, pero no es tan fácil como parece. Ni siquiera Shampoo pudo aprenderla. – Explicaba la abuela de la antes mencionada. – De hecho, me sorprende que alguien tan joven sepa utilizar el truco del escorpión. Se requiere de una gran concentración y velocidad. – Suspiro. – Has mencionado que es una chica, dime futuro Yerno, ¿de quién se trata?
-Bueno eso…
-¡Ni-hao! – Saludaban desde la entrada del restaurante. – Abuelita, ya termine con las entregas y… Oh ¡Ranma! Viniste a verme. – Sonrió Shampoo mientras se abalanzaba en un fuerte abrazo sobre Ranma. - ¿Ya te decidiste a casarte conmigo?
-No estoy aquí por eso, Shampoo. – Indicaba con un poco de molestia el chico, mientras trataba de romper el abrazo que le estaba dando la chica.
-¿Pero lo has pensado? – Señalo la chica proveniente de china.
-No, no le he pensado ni lo voy a pensar. – Comento Ranma mientras rompía el abrazo. – Estoy aquí por otro asunto.
-Al parecer una chica fue capaz de derrotar a Ranma. – Decía la abuela de Shampoo.
-¡¿Qué?! – Exclamo incrédula Shampoo. – No… ¡Eso es imposible! Ni siquiera yo, que soy una de las guerreras más fuertes de nuestra tribu, pude derrotar a Ranma.
-Eso de alguna manera me hace sentir mejor. – Comento Ranma. – Pero así fue… pelee como mujer ante ella, pero ni siquiera con mi velocidad fui capaz de golpearla, era muy ágil.
-Hmm… – Reflexionaba Shampoo. – Si derroto a esa chica, ¿te casas conmigo, Ranma?
-¡No es momento para eso, Shampoo! – Exclamaba Ranma. – Además, dudo que puedas derrotarla, tú misma lo dijiste, ella me pudo derrotar, cosa que tú no has logrado.
-Bueno, sí. Pero tengo trucos nuevos, no he perdido el tiempo viendo cómo está la competencia por ti. – Destaco Shampoo. – Además, como estabas peleando con una chica de seguro tu subconsciente no te dejo pelear con toda tu capacidad. Pero yo al ser una mujer de verdad no tendría problemas en pelear con toda mi capacidad contra ella, además.
-Oye… Shampoo, jamás creí que pudieras razonar de esa manera. – Indicaba Ranma.
-¡¿Qué estas insinuando?! – Cuestiono ligeramente ofendida la chica proveniente de china.
-Eh… nada. – Hablo nervioso el chico con la capacidad de convertirse en chica. – En fin, abuela, ¿me ensañara el truco?
-¿Qué truco? – Cuestiono Shampoo al no estar al tanto de la conversación.
-El del escorpión. – Respondió de inmediato la abuela de la chica. Shampoo no podía creerlo.
-¡Es imposible! – Exclamo la chica con la capacidad de transformarse en gato. - ¡Esa técnica es muy difícil de aprender!
-Pues esta chica la conoce. – Señalo Ranma. – Lo peor es que es más joven que nosotros dos, Shampoo.
-¡¿Y quién es esa chica?!
-Bueno… ella… ella es…
-¿Si?
-Ella… ella… ¡Ella es mi hermana!
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-Ese Ranma. – Hablaba una muy molesta Akane. – Su madre por fin aparece luego de mucho tiempo y él no está a su lado, ¡ni siquiera se toma la molestia de avisar a donde irá!
Akane Tendo, prometida de Ranma Saotome, recorría la ciudad en la que vivía en busca de su "pareja", acompañada de cierta chica que también tenía cierto interés romántico en Ranma. De no ser
-Te digo que debe de estar con Shampoo. – Comentaba Ukyo. – ¿Dónde más puede estar?
-Sí, ya lo sé. – Indicaba Akane. – Lo que más me molesta es que ni siquiera se molestó en avisar a donde iría.
-O estas celosa de que esta con Shampoo y no contigo. – Señalo la chica de la gran espátula de combate. – Aunque viéndolo de ese modo yo también debería de estarlo.
-¡No hables incoherencias! – Exclamo Akane. – Además, ¿yo? ¿Celosa? ¿Por ese cretino? Si claro, por mi puede hacer lo que quiera.
-Si claro, como digas. – Indico la amiga de la infancia de Ranma. – Aprovecha tu tiempo con él, porque yo seré la que se termine casando con Ranma.
-¡¿Qué estás diciendo?! – Exclamo molesta Akane. – Como sea, debo de llevarlo a casa…
-Oh… si, lo llevas comentando desde hace rato pero no me has explicado porque, solo fuiste a buscarlo a mi tienda de panes tradicionales y luego te fuiste, sin comentarme por qué…
-Bueno, su madre está en nuestra casa, por lo cual se me hace una falta de respeto que no esté con ella en estos momentos.
-Espera… ¡Su madre está en su casa! – Comento sorprendida Ukyo. - ¡¿Por qué no lo dijiste antes?! ¡Ay! Debo arreglarme… debo de demostrarle que soy la mejor candidata para ser la esposa de Ranma, debo… debo de…
-¡Debes demostrar nada! ¡Yo soy la prometida de Ranma! – Indico molesta Akane. – Y no solo ella, sus hermanos también.
-¿Hermanos?
-Es una larga historia.
-Bueno, pero cuanto la mamá de Ranma se dé cuenta que tan mal cocinas y lo bien que cocino yo obviamente me elegirá a mi como la futura esposa de Ranma. – Explicaba Ukyo.
-Como sea. – Hablaba ya rendida Akane. – Primero tenemos que encontrarlo.
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-Los 8 magníficos. – Reflexionaba la abuela de Shampoo. – Jóvenes talentos, con un rango de crecimiento muy alto por lo que me cuentas.
-Con solo observar como pelea mi hermana fue suficiente para darme cuenta del nivel en el que se encuentran. – Explicaba Ranma. – No es que sea débil, de hecho creo que puedo derrotarla siendo hombre pero…
-Si peleas siendo hombre el primero al que te enfrentarías en todo caso sería a tu hermano, Ranma. – Indicaba Cologne. – Y por el título que sostiene debo de intuir que era el líder de ese grupo.
-Solo son payasos de circo, aprendiendo el truco del escorpión puedo equilibrar las cosas. – Destacaba Ranma. – La vida podrá volver a ser lo que era antes de la llegada de esos dos.
-Pero no puedes pelear como hombre. – Indicaba Shampoo. – Sí tu madre se da cuenta de que eres "afeminado" se acabó tu vida, y yo no pienso permitir eso.
-¡No me digas afeminado, Shampoo!
-Cada uno de sus integrantes tiene un título y habilidad distinta del resto. – Recordaba la abuela de Shampoo. – Si tu hermana sabe el truco del escorpión, entonces los demás deben de saber una técnica igual de poderosa. No los vencerás solo con el escorpión, y mucho menos tu solo. Tu hermana conoce ese truco, y supongo que las variantes del mismo, pero entonces, ¿qué trucos conoce tu hermano?
-Bueno yo… no lo sé. – Admitió Ranma.
-Allí está el problema. Su fuerza se basa en la unión, ellos dos están entrenando en estos momentos para perfeccionar sus técnicas, no puedes hacer esto solo.
-¿Entonces que propone, abuela? – Cuestionaba Ranma.
-Tratare de enseñarte el truco, y si no puedes al menos te mostrare sus defectos y como combatir contra él. Pero no solo a ti, Shampoo también.
-¿En serio, abuelita? – Cuestiono incrédula la chica del cabello purpura. La antes llamada asistió.
-¿Pero… por qué? – Cuestionaba Ranma, tratando de entender las razones de la mayor para entrenarlos.
-Tengo curiosidad por saber más de ellos, y sobretodo averiguar quién fue el que los entreno. Se me es muy difícil imaginar que haya sido alguien de nosotros… y ciertamente me tiene muy intrigada todo este asunto.
-De acuerdo. – Acepto Ranma. – Y entonces… ¿Cuándo empezamos?
-¡Ranma! – Llamaron desde la puerta.
Sorprendido, el chico trago saliva lentamente, y es que se prometida, Akane Tendo, no se veía muy feliz.
La chica, Akane, sin perder tiempo avanzo hacia su prometido. Una vez frente a este, sujeto su muñeca, para luego empezar a sacarlo del restaurante.
-Descarado. – Hablaba Akane. – Vienes con Shampoo solo por la comida, ¡¿es qué no tienes vergüenza?!
-Oye, cálmate Akane. – Decía Ranma. – Vine a buscar ayuda, eso es todo.
-¡Deberías estar con tu madre! – Exclamo Akane molesta.
-¡No digas nada de ella! – Exclamo Ranma.
-¿Tu… madre? – Cuestiono Shampoo. - ¡Nunca mencionaste algo de tu madre!
-No lo considere necesario. – Admitió con vergüenza Ranma. – Akane. – Hablando en voz baja. – Gracias por traerme más problemas…
-¿Por qué será eso, Shampoo? – Hablaba Ukyo. – Tal vez Ranma no quería contarte nada sobre ella para que yo pudiera demostrar que soy la mejor candidata a ser su esposa.
-Eso no es verdad. – Indicaba molesta la chica proveniente de china. – Solo yo puedo demostrar ser la esposa ideal de Ranma.
-¿Ukyo también, Akane? – Cuestionaba Ranma.
-Oh… Creo que cometí un error. – Admitía con algo de vergüenza Akane.
-Hagamos una competencia. La primera en ganarse el afecto de la madre de Ranma tendrá el derecho a quedarse con él. – Retaba Shampoo.
-Por mi bien, pero de una vez te adelanto que no podrás ganar. – Hablaba desafiante Ukyo.
-Oigan, basta, no creo que sea lo que Ranma quiera. – Comentaba Akane.
-De eso nos encargaremos después. – Indicaba Shampoo. – Lo importante ahora es ganar el afecto de su madre.
-¿También quieres participar, Akane? – Cuestionaba Ukyo.
-¡Por supuesto que no! – Exclamo molesta la chica Tendo.
-Es que sabe que perderá contra nosotras por lo poco femenina que es. – Destacaba Shampoo para molestar a Akane, cosa que consiguió.
-¡A mí no me importa si soy femenina o no! – Indico molesta Akane.
-Oigan, basta. – Interrumpía Ranma. – No es tiempo para discutir sobre esas cuestiones, tengo… tenemos que entrenar.
-¿Tenemos?
-Sí. – Hablaba Shampoo mientras abrazaba a Ranma por medio del brazo derecho del chico. – Resulta que Ranma y yo íbamos a entrenar, juntos.
-¡¿Eso es cierto, Ranma?! – Cuestiono una molesta y celosa Akane.
-Sí, pero no es lo que te imaginas. – Trataba de explicar el chico. – Su abuela me iba a enseñar el truco que utilizo Sayaka.
-¿Y por qué Shampoo y no yo, Ranma? – Cuestionaba Ukyo. – Fui yo la que te acompaño cuando aprendiste el dragón volador.
-Yo también estuve allí. – Señalo Akane.
-Sí, pero no aportaste mucho al entrenamiento, Akane. – Decía Ukyo.
-¡Tu solo cocinabas! – Exclamo molesta.
-Si gustan venir también pueden hacerlo. – Interrumpía la abuela de Shampoo. – No será fácil aprender ese truco, y será mucha prueba y error. Ranma necesitara de toda la ayuda posible. Además de que probablemente aprendan a utilizarlo.
-Por mi bien. – Aceptaba despreocupada Ukyo. – Un viaje con Ranma y un truco nuevo, no pierdo nada.
-¿Aprender ese truco…? – Decía incrédula Akane. – Pero… ¿seguro que podrás hacerlo, Ranma?
-Hasta ahora he sido capaz de aprender todas las técnicas especiales que me han mostrado. – Hablaba confiando el chico capaz de convertirse en chica. – Si ella pudo yo también puedo.
-Entonces voy. – Sentenciaba Akane. – Quiero ayudarte como sea. Afrontaremos esto, juntos.
-Gracias, Akane, significa mucho para mí. – Acepto Ranma. – Por cierto, ¿qué están haciendo esos dos?
-Cuando salí a buscarte Gennosuke estaba meditando, y tu hermana estaba practicando con un maniquí.
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Concentración, calma y mente fría, rasgos muy básicos pero muy fundamentales para su técnica más fuerte. Por supuesto que era más fácil decirlo que hacerlo, y es que cada que trataba de entrar en un estado de mente cero, su conciencia le traía recursos del pasado. Aquellas noches tan distantes en las que se había divertido tanto. Su maestro, sus compañeros, todo. Si tuviera la oportunidad de cambiar las cosas lo haría.
"¡Con ustedes, Les huit magnifiques! " Y el público perdía la cabeza. Su título coreado una y otra vez, así como el de sus compañeros. ¿Pero como no iban a hacerlo, si eran los mejores en lo que hacían? Cada noche, cada espectáculo, daban su mejor esfuerzo, la mejor versión de ellos mismos.
Ocho miembros, 4 hombre, 4 mujeres. El y su hermana, y otros seis. Sus amigos, su familia. Los recuperaría, fuera como fuera lo haría. El y su hermana.
-Y luego presionamos aquí y… oh… ¡oh! – Hablaba emocionada su hermana, mientras aventaba por los aires un pergamino que estaba sosteniendo. - ¡Ya recordé como se hacía para revertir el efecto! Era tan fácil, solo tenía que buscar los puntos de presión y luego…
-Sí, sí, es una buena noticia. – Indicaba despreocupado el chico. – Solo una cosa más… ¡No avientes así el pergamino antiguo!
-¡¿Cómo es que pudiste notar eso aun con los ojos cerrados?! – Cuestiono Sayaka. Su hermano se limitó a bufar ligeramente. – Oh… es verdad, pasabas la cuerda floja con los ojos vendados, por eso eres tan bueno para percibir tu entorno. En fin, ¿ahora qué?
-Trata de golpearme. – Le ordeno el chico. – Utiliza tú técnica contra mí, y yo la esquivare manteniendo los ojos cerrados.
-Oye… está bien que fuiste el emperador, pero ya no eres lo que eras antes. – Señalo la chica. – No seas arrogante.
-Si me alcanzas a golpear te comprare algo bonito… luego de que me regreses mi movilidad, claro está. – Indicaba el chico mientras se incorporaba. – Pero si yo gano antes de que me golpees tendrás que hacer mis deberes por una semana. Adelante, te espero.
-No creo que sea una buena idea, Gennosuke. – Comentaba la chica, seguido de un respiro profundo. – Tal vez te estas sobreestimando, o me estas subestimando. Si es el último caso entiendo que tengas tus razones pero… ¡Yo fui L'étoile!
Sin perder el tiempo, la hermana del chico se lanzó al ataque, buscando impactarlo no con uno de sus trucos, sino con golpes normales. Por su parte Gennosuke, hijo de Genma y Nodoka Saotome, se limitaba a esquivar, mostrando una ligera sonrisa al conseguirlo.
-Vamos, eres más rápida que eso. ¡Me estoy oxidando! – Exclamo arrogante Gennosuke.
-Y yo que quería ir a tu paso. – Le molesto Sayaka. – Supongo que no va a ser posible.
La chica pronto empezó a aumentar la velocidad de sus golpes, buscando impactar de lleno en su hermano, cosa que era casi imposible, pues el chico sabía esquivar muy bien, además de intuir por donde golpearía su hermana.
-Espero tu mejor golpe, hermanita. – Provocaba Gennosuke a Sayaka.
-No le dispares a lo que no puedes matar, hermano. – Reflexiono la chica. – Sé que soy algo tonta, pero no lo suficiente para atacarte con mi mejor truco sabiendo que conoces la forma.
-Bien, parece que te lo estas tomando enserio, Sayaka. – Reconoció Gennosuke. – Entonces, yo también debería empezar a pelear en serio. ¡Aquí voy!
-¡Dame tu mejor golpe! O no… uno de tus mejores golpes… tampoco, bueno pelea como gustes.
-a-
Luego de haber determinado los días para entrenar, así como los miembros que iban a ir y, sobretodo, dar una explicación sobre todo lo que había acontecido en el último día para Ranma y Akane, tocaba el retorno a la casa Tendo.
Ranma, por obvias razones, tuvo que volver a convertirse en mujer. Detestaba tener que ocultarse de su madre, pero tenía que entender las razones, tal vez un día, cuando se haya librado de esta maldición, pueda ser como en realidad es con ella. Sin ocultarse.
Y allí iba, acompañado de tres chicas, ya a unos metros de distancia de la casa Tendo.
-Me alegra mucho el hecho de que me apoyen en esta situación, de verdad pero… ¡Por qué me siguen hasta casa! – Exclamo Ranko, mientras iba acompañado de Shampoo, Ukyo y Akane.
-Porque quiero conocer a mi futura suegra. – Sonrió Shampoo. – Y demostrarle que yo soy la mejor candidata a casarme contigo.
-De que estas hablando, Shampoo. – Decía Ukyo. – Todas nosotras sabemos que me elegirá a mí. Se cocinar, soy amable con Ranma y, sobretodo, soy su amiga de la infancia. En las series normalmente la amiga de la infancia es la que se queda con el chico.
-Tú lo has dicho, en las series, esta es la vida real. – Señalo Akane. – Y se les olvida que van a MI casa, por lo cual les voy a pedir que no piensen en alguna maldad.
-Convencer a la mamá de Ranma de que yo soy la mejor candidata para ser la esposa de su hijo no es ninguna maldad. – Indico Shampoo, con una amplia sonrisa.
-Oye… Shampoo, yo creo que te estás haciendo demasiadas ilusiones. – Comento Ukyo. – No podrás igualarme a la hora de ser una buena esposa para Ranma.
-¡Ya basta! – Exclamo molesta Akane. – La única chica con la que va a simpatizar la mamá de Ranma soy yo, ¡porque yo soy su prometida!
-Akane. – Hablo sorprendida Ranko por el comentario de la chica. La antes nombrada, al darse cuenta de que probablemente hablo de más, se sonrojo ligeramente. – Shampoo… Ukyo, ¡qué no les importa lo que yo piense!
-En el amor y la guerra todo se vale, Ranma. – Señalo Ukyo. – No podemos permitir que Akane nos tome ventaja.
-Pues no se tienen que preocupar por eso. – Comento Ranko. – Mi madre se va hoy mismo, y supongo que con ella mis dos hermanos.
-¡¿Hablas en serio?! – Cuestionaron incrédulas Shampoo y Ukyo. Ranma asistió ligeramente. - ¡Tenemos que ir a verla cuanto antes!
Ambas chicas estaban dispuestas a ir cuanto antes a conocer a la madre de Ranma, y con ello tratar de simpatizar con ella, pero, para su mala suerte, su acción se vio interrumpida.
¡Pum! Se escuchó en el ambiente, a la par que la barda del patio trasero de la casa de Akane se venía abajo y, con ello, cayendo sobre ellos.
Ranma inmediatamente al ver ello, tomo a Akane por la cintura y la jalo hacia él, a la par que se tiraba al suelo para quedar a una mayor distancia del derrumbe.
-Akane, ¿estás bien? – Cuestionaba preocupado Ranma, mientras colocaba a la chica sobre sus piernas.
-Ranma. – Hablaba con un poco de dolor. – Ranma. – Dicho esto se abalanzo sobre el chico, dándole, un abrazo, acción que dejo sorprendido a su prometido. – Gracias… por cuidarme.
-Piensan quedarse ahí toda la vida, ¿o qué? – Cuestionaba una muy celosa Ukyo, con los brazos cruzados.
-Solo están presumiendo. – Señalo en el mismo estado que Ukyo, Shampoo.
-Ranma, hace un rato que se cayó la barda. – Decía la chica de la gran espátula. – El peligro ya paso.
-Sí, Ranma, porque sigues abrazando a Akane. – Hablaba Shampoo.
Los chicos, prometido y prometida, por la vergüenza y miedo a admitir sus sentimientos el uno por el otro, se separaron inmediatamente, ligeramente sonrojados.
-Eso es realmente ridículo, ¿no lo crees, Shampoo? – Comentaba indignada Ukyo.
-Estoy de acuerdo, totalmente ridículo. – Nuevamente Shampoo.
-Bueno. – Tosía ligeramente Ranma. – Fue un reflejo natural, ¿por qué quisiera yo salvar a una chica tan poca atractiva como Akane?
-¡Nadie te pidió que me ayudaras! – Exclamo molesta la chica Tendo.
-Como sea, ¿qué fue lo que derribo la barda? – Cuestionaba a la nada Ranma mientras se acercaba a los escombros, en donde en medio de ellos encontró a una chica. – Oh… eres tú… espera… ¡¿tú?! ¿Cómo…? ¿Quién...?
-Veo muchas estrellitas. – Hablaba mareada, y con los ojos de espiral, Sayaka. – Lindas, lindas y brillantes estrellitas.
-¡Mi barda! – Exclamaba con cómicas lágrimas Soun Tendo al ver el estado en el que se encontraba su casa.
-Que fuerza. – Comentaba Kasumi con su típico tono de tranquilidad.
-Ni siquiera Ranma ha hecho algo así. – Reconoció Nabiki.
-Oh… señor Tendo, disculpe a mi muchacho. – Indicaba Nodoka. – No esperaba que entrenara de manera seria con Sayaka, por favor, discúlpelo.
-No… hay problema, supongo que es de familia. – Hablaba un muy desanimado Soun Tendo.
-Gane, hermanita. – Indicaba Gennosuke mientras se acercaba a donde su hermana, para luego tomarla entre sus brazos.
-Oye… tu… ¿eres el hermano de Ranma? – Cuestiona Shampoo al ver al gemelo del antes nombrado.
-¿Te debe importar? – Respondió con una pregunta Gennosuke, para luego sonreír de manera sarcástica. – Como sea, no me molesten.
-Oye que grosero, contestar de esa manera es muy feo. – Reclamaba Shampoo.
-Sí, sí, es igual para mí. – Indicaba el hermano de Ranma mientras entraba nuevamente a la residencia Tendo, con su hermana en sus brazos. – ("Demonios, una chica me hablo, ¡una chica!")
-("En verdad, es un presumido"). – Pensaba Ranko. – ("Y tan fuerte como yo creí")
-Oye… Akane, ¿ella es la madre de Ranma? – Cuestionaba Ukyo, ignorando por completo a Gennosuke.
-Sí, lo soy. – Respondía Nodoka. – Mucho gusto, ¿con quién tengo el placer?
-¡Mucho gusto, señora Saotome! Mi nombre es Ukyo, y soy la prometida de Ranma. – Hablaba con una sonrisa la chica de la gran espátula, mientras le daba la mano.
-Oye Ukyo no digas mentiras, eso es muy feo. – Reclamaba Shampoo, para después sacar del camino a Ukyo con un leve empujón. – Mucho gusto, señora Saotome, yo soy Shampoo, y soy la verdadera prometida de Ranma.
-¡Oh! Mi Ranma en verdad es todo un hombre. – Hablaba orgullosa Nodoka. – Conseguirse tantas prometidas… aunque eso está mal, ya luego hablare con él.
-¡La única prometida de Ranma soy yo! – Exclama celosa Akane.
-Oh, Akane, Ranko, ¿son sus amigas? – Cuestiono la esposa de Genma.
-Algo así. – Respondió Ranma.
-a-
La tarde ya había pasado, y Nodoka junto a sus hijos estaban por irse, pero eso no significaba que ya no se iban a ver pues, por lo que había explicado la señora Saotome, se habían mudado a una casa cercana, y sus dos hijos asistirían al instituto de la localidad.
Luego de una convivencia, donde hubo más problemas relacionados a la futura esposa de Ranko, solo quedaron el señor Soun y su hija Kasumi en la cocina.
-Oye papá, cuando fue a comprar los víveres me entregaron este volante, hace mucho que no vamos a uno como familia, puede ser divertido.
-Oh, es verdad Kasumi. – Acepto el padre de las chicas Tendo. – "Gran circo, muy pronto en tu localidad", será bueno ir, toda la familia.
-Mientras tanto-
-¡Por qué yo siempre tengo que venir a investigar el lugar al que vamos a arribar! – Exclamaba frustrado una voz masculina, proveniente de una figura, cubierta por una capa color café.
-Porque tú le prometiste eso al resto, así que eres un fijo para esta tarea. – Comentaba una voz femenina, vestida de la misma manera que la voz masculina.
-Al menos esta vez te enviaron a ti a acompañarme y no a la loca. – Explicaba la voz masculina. – La última vez hubo muchos problemas por ella. Me siento afortunado.
-Sí, supongo que sí. No es fácil tratar con ella. – Hablaba la voz femenina. - ¿Crees que lo encontremos aquí?
-Es posible, no ha estado en las otras ciudades y comunidades que hemos visitado… aunque he oído hablar de él en los bajos barrios, cosas sobre estafas y peleas callejeras.
-Ya no es lo que solía ser. Una verdadera lástima. – Suspiro. – Como será, quiero regresar pronto, así que vayamos a investigar dojo por dojo para buscar buenos oponentes para nuestro espectáculo.
Pronto, las cosas cambiaran por completo. Pues se presentaran dos especialistas del combate y espectáculo, damas y caballeros, Le pendu y La justice, 2 de los 8 magníficos.
Y bueno, un gran y revelador capítulo que, de todo corazón, espero les guste. Faltan muchas, muchísimas cosas que explicar; obviamente, así como personajes que abordar y situaciones que explicar para darle sentido a la historia.
Espero que le den todo el apoyo posible a este proyecto, pues me hace mucha; por no decir bastante, ilusión compartirlo con ustedes.
Se aceptan sugerencias y recomendaciones.
Ahora, vamos con los saludos.
Andy-Saotome-Tendo: Me alegra que te interese, y espero poder captar aún más tu atención con todas las ideas que tengo. :D
ArlethVO: Me alegro que te haya gustado, en verdad le invertí mucho tiempo; casi tanto como a este segundo capítulo. Espero que lo que viene te guste tanto como el primer capítulo. :D
Nos vemos pronto. ;)
