Capítulo 5: Fortuna Colgada.
Notas del autor al final del capítulo.
Saludos y demás al final del capítulo.
Posdata: Lecturas, recuerdos, memorias y demás así: "". Pensamientos así: ("").
– Disclaimer: Ranma ½ no me pertenece, le pertenece a Rumiko Takahashi
Ranma ^ 2
Llegar de reconocer el campo que estarían por ocupar y automáticamente reposar, eso era vida para Takumi, uno de los miembros restantes de los 8 magníficos. Y es que el haberse ofrecido en primer lugar como el único candidato a reconocer el terreno y buscar oponentes para los torneos que llevarían a cabo durante su función fue todo un martirio, y más aún llevarlo a cabo, pero lo hizo, llevaba a cabo ese trabajo sin excepciones, sin quejarse por más camino que tuviera que recorrer, pero… ¿por qué? Bueno, su justificación era que para ver los diferentes pueblos y ciudades; así como despejarse de tanto entrenamiento para estar en ritmo.
Por supuesto, su razón real para salir continuamente era una chica, una chica a la cual buscaba con mucha desesperación e ilusión. Esa chica era la que una vez fuera su compañera: Sayaka Saotome, L'étoile.
Le Pendu le había prometido a la estrella antes de su partida que sería él quien la buscara, aunque tuviera que ir al fin del mundo. Es por eso que siempre fue tan insistente cuando el nuevo dueño del lugar designo los roles que los restantes miembros de los 8 ocuparían.
Para su suerte se le concedieron ese rol de manera permanente, pero no como a él le hubiera gustado.
Cada que saliera a reconocer el terreno tenía que ir acompañado de otro miembro de los 8 magníficos; sin excepciones e indiscriminadamente.
Recordaba su decepción cuando se le informe de aquello, y es que solo complicaría una posible reunión con la hermana del emperador.
Para suerte y mala suerte de Takumi, la primera vez salió acompañado de Kaoru, que fue comprensiva sobre los sentimientos del colgado y no le reprocharía ni diría nada si es que se llegara a dar un encuentro entre él y la estrella. Encuentro en cual nunca llego.
La segunda vez le toco salir con Nishimura, que lo estuvo molestado todo el camino por haberle quitado tiempo de caridad con su amada. Nishimura era el enamorado, por lo cual entendía la necesidad casi enfermiza de estar con su pareja. Luego de los reclamos de su compañero; y entrando más en confianza, le comunico sobre su intención original, y el enamorado acepto, con la condición de que no le diría nada a su pareja si llegara a haber "cierta interacción" de su parte (Nishimura) con otra chica. Por supuesto, aquel encuentro anhelado nunca llego.
La tercera vez fue más complicado, y es que salió acompañado de La Justice. Mayumi era terca y muy orgullosa en cuanto a defender la postura de sus ideales. Consideraba al emperador y la estrella unos cobardes por haber huido, por lo cual buscaba justicia contra los que una vez fueron sus compañeros y, con ello, se oponía firmemente a su relación con Sayaka. Así que, para que consiguiera que su compañera no dijera nada si es que se llegara a dar dicho encuentro decidió desafiarla. Si Takumi ganaba, entonces Mayumi se callaba si se daba un encuentro con la estrella. Si Mayumi ganaba, entonces Takumi tendría que olvidar a la estrella. Por supuesto el gano, no por nada era el hombre de más confianza para el emperador; después de La Force, pero es un tema que se abordará más adelante. El encuentro con Sayaka no se dio en esa ocasión, sin embargo si se daría años después.
La cuarta vez fue un martirio para él, y es que ahora le toco a Ogla, Le Fou, acompañarlo. La chica como el nombre de su arcano mayor estaba loca, y era muy difícil para el mantenerla a raya para evitar que causara desastres. Ogla era completamente explosiva pese a ser una chica muy bonita. A ella por supuesto no le comunico de sus intenciones originales, ya que de todos los 8 magníficos ella era en la que menos confiaba; y vaya que tiene sus buenas razones. Para su suerte el encuentro con la menor de los Saotome no se dio cuando estaba acompañado de la loca.
La quinta vez lo acompaño Yuuji, La Force. Temperamental e intimidante, pero con un buen corazón; o al menos así lo captaba Takumi. Le comento sobre el asunto que le había llevado a ser el encargado de aquella tarea y entonces, luego de una discusión que duro como una hora, la fuerza acepto.
Por supuesto que elegir quien acompañaría a Takumi no era por orden; las primeras cinco veces sí, pues se llevaba a cabo un sorteo con 5 de los 8 magníficos. De esa manera sería más justo para todos, salir del circo era una oportunidad que todos debían tener el derecho de tener.
Su sistema era simple, se sorteaba los 5, y el que saliera en esa ocasión se eliminaba para el siguiente sorteo, y así hasta que pasaran todos y se volviera a iniciar el sorteo con 5 de los 8.
Ahora había ido a reconocer el terreno con Mayumi, y habían ocurrido cosas de las que ya se había hecho la idea que nunca ocurrirían. No solo se había encontrado con Sayaka, sino con Gennosuke, un hombre al cual le tenía muchísimo respeto.
Por supuesto que su ansiado encuentro no fue como se lo imagino, y es que debido al destino se toparon primero con el gemelo de Gennosuke, iniciando un combate entre este último y La Justice. Los siguientes eventos fueron consecuencias de sus acciones, a tal punto que no pudo hablar con Sayaka y ahora tenían que informar sobre un reto al circo, además de ganar tiempo para el emperador.
Y allí estaban chico y chica, colgado y justicia, regresando al que es su hogar, esperando que la persona en la que pensaron ganar tiempo aceptara su propuesta.
-Ella le tenía mucho respeto y admiración al emperador. – Indicaba Takumi mientras ambos pasaban por un gran portal de entrada. – Y tenía una bonita amistad con la estrella. Va a aceptar.
-Por nuestro bien espero que sea de esa forma. – Agregaba Mayumi. – No quisiera no cumplir con la promesa que le hice al emperador.
-Sí… supongo que sí. Bueno, al menos estas de vuelta y ya no pasaras más tiempo lejos de tu idiota favorito. – Comento con diversión Takumi. – Me pregunto cómo nos recibirá esta vez…
-Por favor, le pido que se abstenga de esos comentarios. – Solicito la justicia. – No me gustaría que lo invocara y con ello…
Y como si la razón estuviera de parte de Mayumi, sucedió, sucedió aquello que más temía y una forma nada grata de darles la bienvenida luego de estar fuera por unos cuantos días.
Desde la distancia yendo a una velocidad directo a Takumi, una lanza irrumpía en el cielo, rompiendo el viento por la fuerza a la que viajaba.
Por supuesto que al ser una tónica que conocía muy bien Takumi, Le Pendu, fue fácil para él esquivarla, pero eso no evito que Mayumi se molestara con el autor de aquella acción.
-¡Espero que no hayas tocado a mi chica! – Se escuchó un grito a la distancia.
-Si… también es un gusto para mi verte, Nishimura. – Agrego Takumi.
Nishimura, el enamorado, un chico guapo a simple vista y de mira encantadora. Alto y bien formado. Ojos azules, cabello castaño, jeans azules, zapatos de vestir y camisa blanca.
El chico se acercó a su lanza; que estaba enterrada en el suelo luego de que Takumi evito el impacto, la tomo y la coloco detrás de sus hombros. Miro amenazante al colgado, y luego se acercó a Mayumi.
-Sabes quién me interesa, además de que sería muy poco leal de mi parte hacia tu persona llevar a cabo una acción como la que estás pensando. – Se defendió Takumi. Nishimura soltó un ligero bufido.
-Como sea, si me entero que trataste de hacer algo pervertido con mi chica yo mismo me encargare de darte caza y…
¡Pam! Nishimura no había podido completar su amenaza debido a que recibió un golpe de una espada en la cabeza.
La autora de esa acción fue la maestra y doncella de la esgrima, Mayumi, La Justice.
Para una chica como ella ver ese tipo de acciones de parte de su novio la hacía enojar, a tal grado que incluso no le importaba utilizar sus técnicas de Arcano Mayor en él.
Por su parte Takumi mostro una sonrisa nerviosa pues, pese a que ya era una costumbre ver los celos de Nishimura en lo que se refiere a pasar tiempo a solas con Mayumi, aún no se había acoplado a esa escena que sucedía cada que viajaba con su compañera de los 8 magníficos.
-Idiota. – Decía Mayumi. – Claro, usted puede pasar todo el tiempo del mundo viendo chicas cuando le doy la espalda, pero yo no puedo estar a solas con nuestro amigo en lo que se refiere a realizar reconocimiento.
-Oye, te elegí a ti, Mayumi. – Indico el enamorado.
Ese comentario de parte del enamorado más que arreglar su situación la empero, causando el enojo de Mayumi; la cual le proporciono otro golpe.
-Aun no entiendo porque están juntos. – Señalo con pesar el colgado. – Mereces algo mejor que este idiota, Mayumi.
-¡Cállate, Takumi! – Exclamo rápidamente en su defensa Nishimura. – Como el enamorado debo de representar la completa capital del amor y buenas relaciones. Eso incluye a mujeres, por supuesto, ¡y es que son maravillosas! ¡¿Cómo negarme a relacionarme con una joven hermosa?! Me llaman, es un impulso que no puedo controlar.
-Nishimura. – Decía la justicia con un aura asesina a su alrededor. - ¡Maldita seas, gigolo! ¡Tormenta de estocadas!
-¡Ahh! – Grito con desesperación el enamorado buscando salvación en Takumi.
Y, como tantas veces en el pasado, Mayumi castigo a su querida pareja. Justicia y amor no sulen ir de la mano.
Pasado unos minutos; y con el clima menos intenso entre la pareja de novios, el trio de amigos se sentó en una banca cercana a hablar de la situación.
-Por dios, Nishimura, si fueras más medido en lo que dices te evitarías esos constantes castigos que te proporciona Mayumi. – Señalo Takumi, para después darle un sorbo a una lata de refresco. – A este paso te va a terminar matando.
-Soy el enamorado, es mi naturaleza. – Agrego Nishimura. – Uno de mis aspectos negativos son los problemas constantes con mi pareja. Solo soy honesto en todo momento.
-Usted no entiende, ¿verdad? – Hablaba con un tono de peligro la justica.
-Oye Mayumi, cuando empezamos a salir te advertí sobre este tipo de situaciones y celos de mi parte, además, creo que estas celosa de que hable con otras chicas.
-N-no es como si me importara que usted hablara con otras chicas. – Hablo tímidamente y con un ligero sonrojo Mayumi.
-("Ella es una chica orgullosa que niega constantemente sus sentimientos por Nishimura pese a que son pareja… y él es un gigolo presumido con todo un ejército de chicas que se mueren por él…"). – Pensaba el colgado. – ("Bueno, he visto parejas más raras".).
-Entonces… ¿cómo les fue? ¿Sucedió tu tan esperando encuentro con L'étoile? - Cuestiono L'amoureux. – Porque si no fue así, te presento a una rubia ardiente que conocí el día de ayer, yo creo que le agradaras y te agradara. No, no tienes que agradecerme, soy tu amigo y lo hago para ayudarte a superar a la pequeña Saotome… aunque voy a sentir un poco de envidia por la ardiente pareja que vas a tener. – Decía mientras le soltaba unos pequeños codazos.
-¿Rubia ardiente dijo usted? – Nuevamente Mayumi con su aura asesina.
-¡¿En serio solo escuchaste eso, Mayumi?! – Indico con miedo el enamorado.
-Es irónico que lo digas luego de que me arrojaras tu lanza a una velocidad considerablemente alta. – Interrumpió Le Pendu la pelea que iba a tener la pareja. – Pero agradezco tus "nobles intenciones", aun así voy a rechazar esa proposición tuya. La encontré, por fin la encontré.
-¡Maravilloso! – Se sobresaltó el enamorado. – El encuentro entre dos almas que se aman luego de pasar años separados, ¡maravilloso! Y… ¡¿Volverá?! ¿Cuándo en es la boda? ¡¿Seré yo el padrino?! ¡¿Ya hicieron "eso"?!
Tantas preguntas; muchas de ellas arrojadas de forma estúpida, hicieron enojar a Takumi. Ciertamente su amigo, Nishimura, lo podían sacar de sus casillas.
-¡Idiota! – Exclamo molesto Le Pendu. - ¡En serio no sé cómo te soporta Mayumi!
-Oye… no tienes que ser tan cruel. – Agrego ofendido Nishimura.
¡Pam! Nuevamente un golpe de la justica a su pareja.
-¡Se supone que soy tu novio, Mayumi! – Señalo con dolor el enamorado.
-Usted se lo busco con esas preguntas fuera de tono. – Señalo con calma La Justice.
-Cómo sea. – Agrego cansado Takumi. – Hablamos menos de 5 minutos, pues había una pelea entre tu novia y el emperador.
-Oh… ¿ganaste Mayumi? ¡Haz sentir orgulloso a tu novio! ¡Espera! ¡¿También vieron al emperador?! Bueno… él siempre fue algo protector con Sayaka en lo que se refiere a relaciones sentimentales más allá de una amistad… según entendí debido a que su padre los abandono, y él no quería una pareja para su hermana del tipo de su padre… Oye, no vas a abandonar a Sayaka si es que llegan a consolidar su relación, ¿verdad?
-¡No es momento para que te desvíes! – Suspiro (Takumi). – Como sea, al final resulto que no era Gennosuke sino su hermano gemelo. Lamentablemente gente inocente salió lastimada y eso causo su ira… y eso me lleva a la situación por la cual necesitamos conseguir dos semanas antes de ir a nuestro nuevo destino.
-Soy todo oído…
Colgado y justicia le explicaron a su compañero de los 8 magníficos, el enamorado, la situación y el reto que había lanzado el que fuera su anterior líder, Gennosuke.
Por supuesto que esto sorprendió levemente a Nishimura, y es que no podía creer que el emperador estuviera entrenando a otros jóvenes para igualar sus habilidades.
-Entiendo. – Decía L'amoureux. – Entonces según Gennosuke, esos chicos que atacaron estarán listos en dos semanas para enfrentarnos e incluso derrotarnos… suena más a desesperación que a verdad.
-De todas maneras no debemos de confiarnos. – Señalo Takumi. - De su lado está la estrella, por lo cual nos enfrentaremos a otros dos de los 8…
-Si eliminamos a Sayaka y a Gennosuke, entonces la victoria será nuestra. – Indico con orgullo Nishimura. – Además están a falta de ritmo. A diferencia de nosotros que seguimos entrenando cada día para perfeccionarnos, ellos huyeron y dejaron de entrenar.
-Yo también creí eso. – Comento Mayumi. – Cuando Sayaka me desafío creí que sería fácil derrotarla luego de haber entrenado arduamente… sin embargo parece que ella y Gennosuke no perdieron el tiempo y, como nosotros, entrenaron. En pocas palabras, termine empatando con la estrella.
Luego de decir ello, Mayumi, La Justice, se llevó su mano derecha a la zona donde el truco más básico de Sayaka, las tenazas voraces, había impactado. Ciertamente aún le dolía, y eso le ayudo a darse cuenta de que subestimar a los que un día fueran sus compañeros sería un error.
-¡Nadie toca a mi chica y vive para contarlo! – Exclamo con enojo Nishimura, para luego tomar su lanza y disponerse a dar caza a la estrella. – La encontrare y…
No se pudo mover más, y si lo trataba su piel se empezaba a cortar. El enamorado estaba atrapado en una red de hilos invisibles. Claro que él ya sabía quién era el autor de esa acción.
-No hagas nada estúpido, Nishimura. – Indico Takumi mientras movía sus hilos, obligando al enamorado a tomar asiento. – Este asunto es secreto…
-De acuerdo. – Acepto a sin mucho convencimiento L'amoureux.
-SI vuelve a hacer un espectáculo así, lo nuestro se acabó. – Indico amenazante Mayumi.
-¡Oye! ¡Lo hice porque Sayaka te lastimo!
-N-no es como es necesite de su protec-protección…
-¡Basta! – Exclamo con enojo Le Pendu. – En fin, necesitamos tu ayuda.
-¿Así? – Agrego sorprendido Nishimura. No era común que Takumi solicitara su ayuda. – Si es para salir, recuerda que yo ya utilice mi permiso, cuando cumplí dos años de relación con Mayumi.
-Eso ya lo sé, idiota. – Indico Takumi. – Necesitamos de tus técnicas de persuasión para convencerla… ya sabes a…
-Ya sé a quién te refieres. – Interrumpió Nishimura, para luego suspirar. - ¿En serio crees que cooperara? Mira, entiendo el hecho de que ella era muy cercana al emperador. Pero está muy molesta con él por haberla abandonado cuando tenía todas las intenciones de seguirlo a él y a Sayaka.
-Y es por eso mismo que aceptara, tiene asuntos pendientes que arreglar con él. – Continúo el colgado. - La roue de la fortune, Kaoru.
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Si algo le encantaba de su título era precisamente eso, lo afortunada que podía llegar a ser. Ya saben. Cosas como ganar la lotería, tomar la decisión correcta, conocer las mejores personas, salir de problemas de manera fácil y, su favorita, nunca fallar a la hora de lanzar dagas, agujas y cuchillos.
No importaba que tan lejos o que tan en movimiento estuviera su objetivo, ella siempre acertaba, bueno, en realidad no siempre, y es que solo sus compañeros de Les huit magnifiques podían esquivar sus ataques, pero apenas. Ese era su único rango de error, uno muy pequeño en cual solo podían esquivar cuatro de diez dagas que lanzaba.
Por supuesto que no era para sorprenderse, y es que los 8 magníficos estaban muy parejos en cuanto a nivel se refiere.
Y allí estaba ella; una chica de cabello castaño por encima de los hombros, ojos cafés, y expresión tranquila, vestida con una chaqueta rosa encima de una playera blanca, shorts de mezclilla, calcetas por deja bajo de las rodillas y tenis tipo "converse", nuevamente tentando a la suerte, a su suerte que estaba muy por encima de los demás.
¿El espectáculo? De lo más sencillo y común para ella. Kaoru, la rueda de la fortuna, estaba con los ojos vendados y frente a ella estaba un asistente típico del circo, amarrado a una ruleta. Al lado de la ruleta estaba otro asistente, que haría girar la misma (la ruleta) constantemente, mientras ella lanzaba cuchillos a diestra y siniestra.
Por supuesto que no todo era suerte, también necesitaba habilidad, habilidad que se encarga de entrenar todos los días. Y por supuesto de la inteligencia para medir tiempos, distancias, velocidades y un increíble análisis del campo.
Cualquiera que no estuviera al tanto de las habilidades y la fortuna de la chica diría que están locos por realizar un espectáculo de ese estilo; aún más siendo un simple calentamiento, pero bueno, esa era la sorpresa de la chica.
Kaoru tomo aire ligeramente mientras sostenía los cuchillos a través de sus dedos, se concentró y luego dio la indicación para que empezara a girar la ruleta.
La ruleta empezó a girar, y luego… ¡pam! Primer cuchillo lanzado; con una fuerza increíble y buen posicionamiento, quedando a tan solo unos centímetros de la cara del asistente. Otro más, y estaba vez a centímetros de su brazo derecho. Otro más, estaba vez por encima de su cabeza. Y así fue arrojando uno a uno los cuchillos, mientras la ruleta se mantenía en velocidad constante.
No paso más de 5 minutos antes de terminar con aquel peculiar y peligroso espectáculo. ¿El resultado? El esperado por Kaoru: ningún cuchillo dio en la persona que estaba amarrado a la ruleta.
Se quitó la venda para ver el resultado con sus propios ojos, sonrió, para luego indicarles a las personas que le estaban ayudando que se podían retirar, pues tenía que practicar otras cosas ahora por su cuenta.
Los asistentes rápidamente se retiraron. Se dio la vuelta, y vio a tres de sus compañeros contemplando su espectáculo: Takumi, Mayumi y Nishimura.
-Le doy un 8 de 10 a tu acto. – Indico de manera desconsiderada el enamorado. – Ya sabes. Es poco emocionante luego de verlo tantas veces, sabemos que no vas a fallar, no hay factor sorpresa ni emoción alguna.
Kaoru observo seriamente a su compañero de los 8, para luego sonreír como si estuviera planeando una conspiración mundial y, de manera inmediata, arrojar un cuchillo que apenas rozo la mejilla izquierda de Nishimura, clavándose en la pared del escenario. Había fallado a propósito, o al menos eso parecía.
El cuchillo había ido a una zona específica; un lugar donde había una cuerda sujetando algo, luego de que ella tuviera toda la certeza de que el novio de la justicia, Nishimura, estuviera en la posición idea y con ello, de un momento a otro, una gran bolsa llena de arena cayó sobre el enamorado, dejándolo semi inconsciente.
-Allí está tu factor sorpresa, idiota. – Señalo con orgullo la rueda de la fortuna. Luego dio media vuelta, y se dispuso a retirarse, para seguir entrenando sus habilidades. – Veo que ya regresaron, Mayumi, Takumi. Ya hablaremos de cómo les fue, tengo cosas que hacer.
-Ella nunca falla, ya deberías saberlo. – Señalo burlonamente Takumi, mientras observaba a su compañero tumbado en el suelo, con ojos de espiral. – Ven, eres fundamental para conseguir su ayuda.
-¿Conseguir mi ayuda? – Cuestiono Kaoru mientras observaba a Takumi ayudando a Nishimura a reincorporarse.
-Necesitamos su ayuda, rueda de la fortuna. – Indico La Justice. – Usted es la única en la que podemos confiar para este asunto de tanta importancia.
-¿Por qué no le piden ayuda a La Force o a Le Fou? – Señalo burlonamente La roue de la fortune.
-Yuuji no creo que quiera hacer lo que te vamos a pedir… y Ogla… Oh vamos Kaoru, si es con Ogla mejor ni tratemos, en todo caso mejor mándame al carajo de una vez antes de pedirle algo a la loca. – Señalo bruscamente el enamorado luego de una rápida recuperación.
-Hmm… deben de estar muy desesperados para recurrir a mí, la misma fortuna, a que les haga un favor. ¿Surgió algo durante su viaje? ¿Al fin la encontraste, Takumi?
-Algo así…
-Si es sobre solicitarle al nuevo jefe que la deje regresar, entonces te respondo de la manera más clara posible: no.
-No es eso lo que le solicitaremos, Kaoru. – Continuo la justicia. – Queremos que utilice su permiso para ganar tiempo.
-¿Ah? – Soltó la rueda de la fortuna. No comprendía lo que estaban solicitando sus compañeros.
-Dejen que le explique a esta dama lo que quieren pedirle. – Indico el enamorado. – Mira, Kaoru. Es obvio que encontrando a la estrella también encontraron al emperador. – La antes llamada asistió. – Bueno, el idiota de Takumi y la chica más bella del mundo, mi novia, Mayumi, cometieron un pequeño error que causo la ira del emperador, atacando a personas que están muy por debajo de nuestro nivel. El chiste es que Gennosuke entrenara a esas personas que atacaron Mayumi y Takumi, pero necesita tiempo, para luego desafiarnos. – Suspiro. – Y allí es donde entras tú. Utilizas tu permiso y ganas tiempo.
-¿Por qué debería desperdiciar mi permiso ganando tiempo para Gennosuke? – Cuestiono de inmediato la rueda de la fortuna. – Él fue muy claro cuando me dejo atrás. No requiere mi ayuda ni la de ustedes, lo resolverá por su cuenta.
-Bueno, un punto es porque nunca has utilizado tus permisos desde que se fue Gennosuke. – Destaco Nishimura. – Y… tendrás la oportunidad de arreglar tus asuntos con él. Ya sabes. Deben de estar entrenando no muy lejos de la ciudad a la que iremos, tal vez en los bosques cercanos. Con lo afortunada que eres no se te debería dificultar hallarlo. Básicamente, ayúdanos a ayudarte a ayudar al emperador y la estrella.
La chica, Kaouru, guardo silencio analizando letra por letra, palabra por palabra, lo que había dicho su compañero. Ciertamente tenía razón, y se mentiría a si misma si dijera que no quería ver al emperador.
Suspiro rendida, para luego agregar:
-Muy bien, me convenciste, idiota. Partiré inmediatamente antes de que empiecen a hacer los preparativos para irnos.
La roue de la fortune salió sin más del lugar. Había nada más que decir, bueno, en realidad ella todavía quería preguntar más sobre el encuentro que obtuvieron sus compañeros con los hermanos Saotome, pero eso solo les mostraría a sus compañeros su lado más vulnerable, aquel lado que solo mostro cuando el emperador la dejo atrás. No estaba dispuestas a aquello, no iba con la chica que es actualmente.
Le Pendu, La Justice y L'amoureux se limitaron a admirar a su compañera salir del lugar. Un problema resuelto, pero vendrían más. Lo sabían. No era común que la rueda de la fortuna saliera, así que eso levantaría sospechas.
-Bien, la fortuna esta de nuestro lado… figurativa y literalmente hablando. – Rompió el silencio Takumi. – Ahora debemos de encargarnos del resto aquí.
-a-
Una de las cosas que aprendió ganando su propio dinero para poder ayudar a su madre a llevar comida a la mesa todos los días era el valorar el costo de los alimentos. Básicamente ella entendía que no debía desperdiciar las comidas que con tanto esfuerzo se habían ganado; por más desagradable que esta fuera, aunque su madre no cocinaba horrible.
Esa práctica la siguió llevando aun cuando se unió al circo junto a su hermano. Claro que la comida no era igual a la de su madre, e incluso había ocasiones en las que sabía realmente mal; que era cuando La Justice cocinaba, pero allí estaba ella, ingiriendo las comidas sin quejarse. Y no, no porque fuera comida gratis… bueno eso tal vez sí, o porque fuera un barril sin fondo; según Gennosuke, no, sino porque había aprendido a valorar.
Para Sayaka Saotome desperdiciar comida era un crimen.
Ahora, teniendo todo eso en mente, vayamos a la siguiente escena.
Era posible que luego de tantos años (luego de abandonar a los 8 para decirlo de una manera más directa) de estar comiendo de manera sana lo que cocinaba su madre su estómago su hiciera más débil. Era incluso posible que estuviera ya acostumbrada a comer cosas que no fueran de dudosa procedencia… o también…
Era posible que el equipo de su hermano, Ranma Saotome, obtuviera la victoria si se diera un enfrentamiento entre ellos y lo que quedaba de los 8 gracias a cierta chica con un corte de tipo hongo, pero… ¿cómo? Bueno, pregúntele a su estómago, a su pobre estomago luego de haber ingerido lo que Akane Tendo había cocinado.
No alcanzaba a entender cómo, pero diablos, la prometida de su hermano en realidad cocinaba horrible. Incluso Mayumi, que era a la que peor se le daba la cocina, no cocinaba tan mal. Es más, ella era incluso capaz de comer rocas y no enfermarse…
Si, definitivamente si antes de un combate mandaran a cocinar a Akane algo para sus oponentes y darlo en forma de "buenos deseos" ganarían, pues no tenía duda que saldría intoxicados, justo como ella en este momento.
Se movía de un lado a otro, debido al dolor que viajaba de su estómago a su cerebro. Tenía ojeras muy grandes y notorias, pues se la paso vomitando la mayor parte de la noche. Maldecían internamente a las otras prometidas de su hermano. Confió en ellas, confió en ellas y ellas le pagaron de esta forma…
En cuanto se recuperara las haría pagar.
-No entiendo cómo te comiste todo lo que Akane cocino. Con probar una cucharada debiste darte cuenta de lo mal que estaba. – Hablo Ranma Saotome mientras se sentaba a su lado.
-L-la co-co-comida no s-se desperdicia, Ranma. – Señalo con dificultades Sayaka debido al dolor. – Además… si e-era ho-horrible pe-pero creí que mi es-estomago re-resis-sis-tiria…
-Tonta. Yo por eso me dedico a evitar todo lo que Akane cocina para mí… Una vez comí un plato completo de galletas que ella hizo para mí… y estaba en el mismo estado que tú.
-¿Has-Hasta cuando te recu-cu-peraste? – Cuestiono suplicante la estrella.
-Tres días… Fueron tres días de intenso dolor. – Indico Ranma con cierta lastima.
-De-demonios. – Sonrió con ironía la menor de los Saotome. – Esta si e-es u-una in-in-intoxicación… Dia-Diablos… Esto supera p-por mu-mucho cuando m-me mo-mordió una cobra que trajeron para el circo.
-¿En serio? ¿Y qué paso? – Cuestiono Ranma incrédulo. Al parecer su hermana había tenido varias experiencias que él no ha tenido.
-Después d-de tres días de in-intenso do-dolor la cobra por fin murió…
-¿Eh…?
-En cuanto a mí, la gran Sa-Sayaka Saotome, solo me intoxique por un día… a-aunque uno de mi-mi-mis com-compañeros se eno-enojo bastante conmigo por lo de la cobra…
-En serio, ¿por cuantas cosas has pasado, Sayaka? – Cuestiono incrédulo Ranma.
-Bu-bueno… m-me tarda-tardaría bas-bastante… Nor-normalmente Ma-Mayumi y yo ca-causábamos un bu-buen desastre…
-Parece que eras bastante unida a ella. – Indico Ranma. - ¿La extrañas? – Sayaka se limitó a asistir, el dolor era bastante como para hablar. – Como sea. La abuela está preparando un antídoto para tu condición, deberías estar bien. Mientras entrenare lo que ella me ponga a hacer, tú recupérate.
El hermano gemelo del emperador pronto dejo a su hermana descansar. Era una tonta, una tonta por haber comido todo lo que Akane había cocinado para ella. Solo esperaba que su pequeña hermana pudiera recuperarse pronto, no quisiera perder más tiempo para conocerla de que ya habían perdido todos estos años que los habían separado.
Luego de ello se reunió con parte de su equipo, pues Kuno seguía entrenando de manera individual las técnicas de la espada; aunque sin los pergaminos del Arcano Mayor de la Justicia sería en vano.
Su principal prometida, Akane Tendo, estaba con una mirada de preocupación, todo derivado del actual estado en el que se encontraba L'étoile.
Ranma suspiro debido a ello, y es que por más que la su hermana menor dijera que no había problema, eso no era suficiente para calmar a Akane.
-¿Cómo está? – Indago Akane. - ¿Se pondrá bien?
-Por lo poco que me ha contado de su vida yo diría que sí. Ha pasado por cosas igual de peligrosas que tu comida.
Akane no sabía si tranquilizarse u ofenderse por la respuesta de su prometido, Ranma Saotome.
-Bueno, ella se lo busco. – Hablo Kodachi. – Si no hubiera sido tan aprovechada tal vez hubiéramos sido más piadosas con ella y no hubiéramos mandado a Akane a intoxicarla.
-¡¿Fue a propósito?!
-¿Qué esperabas, Akane? – Continuo Shampoo. – En una competencia por Ranma ni loca te hubiera dejado tomar ventaja, pero viendo como era Sayaka no quedo de otra.
-Aunque siento lastima por ella. – Ahora Ukyo. – Digo… No esperaba que se comiera todo lo que cocino Akane.
-En fin, la abuela no debe de tardar en terminar de preparar la medicina para la tonta de mi hermana. – Decía Ranma. – De momento creo que debemos de seguir entrenando la técnica que nos mostró el día de ayer Sayaka. Es más difícil de dominar de lo que creí… sino golpeas en el punto exacto básicamente te expones a un contraataque.
El resto del equipo Ranma asistió. Tenía razón, no tenían que ser unos genios para darse cuenta de lo complejo que podía ser dominar una de las técnicas de la estrella. Bueno, no por nada era una de las chicas que perecían a los 8 magníficos.
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De acuerdo, cuando del dijo que estaba dispuesto a darle una oportunidad a su padre y conocerlo más a profundidad nunca se refirió a esto.
Gennosuke y Genma Saotome estaban ya muy retrasados de encontrarse con Sayaka, Ranma y compañía. ¿Las razones? Bueno… algo ridículo si podía sincerarse el emperador, y lo peor es que formo parte de esas razones.
Su padre y él se pararon un rato a descansar luego de haber estado caminando por ya un buen tiempo, así que bueno, luego de unas platicas poco más que interesantes; sobre todo porque Gennosuke no era muy fácil hablar de ciertas cosas, el chico le explico sobre Les huit magnifiques y como Ranma tendría un papel en todo ello.
Luego de ello, al ver la hora que era, decidieron que lo más oportuno era calentar la comida que amablemente Kasumi, hermana de Akane.
Sin embargo… Sin embargo…
Su padre tenía otros planes más allá de disfrutar de una buena comida.
Genma Saotome era muy conocido por ser una persona vividora, pero no solo por eso, no, era incluso una persona a la que le gustaba mucho la bebida.
Así que bueno, con ese dato en mente pasemos al siguiente escenario.
Luego de haber terminado de ingerir la comida que Kasumi Tendo había hecho para su viaje, Genma Saotome había sacado un poco del licor que había preparado para el viaje.
Por supuesto que esto no era del agrado de Gennosuke, pero bueno, así era su padre y tenía que tratar de empezar a aceptarlo. Y luego de ello, y de unos cuantos tragos excesivos de parte de Genma, fue retado, por este mismo, su padre.
Al principio rechazo, y no porque le diera miedo emborracharse; de hecho ya lo había hecho bastantes veces con sus compañeros masculinos de los 8 magníficos, sino porque no lo consideraba oportuno, sin embargo, luego de que su padre le dijera que era probable que Ranma aguantara más que él acepto. Fue un golpe directo a su orgullo. Gennosuke siempre había entrenado y mejorando cualquier aspecto de su persona para ser mejor que su hermano gemelo, Ranma Saotome.
Así que bueno, de esa manera fue como padre e hijo habían perdido bastante tiempo. ¿El resultado? Mejor que ellos se los expliquen.
-No… no puedo creer que uno de mis hijos sea capaz de seguirme el ritmo e incluso superarme. – Decía Genma aún sorprendido por la noche de ayer. – Y eso que aún eres menor de edad, Gennosuke.
-Bueno, mis amistades fueron un tanto… "maduras". – Indico Gennosuke. – No es que este bien que beba de esa manera a tan temprana edad, pero bueno… son circunstancias que han ido apareciendo en mi vida. Por supuesto, no estoy orgulloso, pero tampoco avergonzado.
-Espera… ¡¿Mi pequeña también bebe de esa manera?! – Cuestiono con temor Genma por su pequeña Sayaka.
-Es… ella… ella incluso bebe más que yo. – Admitió con vergüenza Gennosuke, no era fácil para el admitir que su hermana era mejor que el en algunos aspectos. – Ella y los idiotas de L'amoureux y La Force son los que más aguantan… Hubo una ocasión en la que incluso amanecí con dolor de cabeza y ellos seguían en aquel asunto…
-¡Gennosuke! ¡Se supones que debes de cuidar a mi pequeña! – Exclamo con indignación Genma.
-¡Oye! ¡No es mi culpa! Ese día se supone que era la primera vez que bebía; cosa que es verdad, pero cuando me di cuenta ella… ella… ¡ya estaba en otro nivel!
-Bueno, al menos se parece en algo a su padre. – Anuncio con orgullo Genma. – De joven yo también era de mucho aguante… Pero que no lo vuelva a hacer.
-Créeme que desde ese día he tratado de regularla, pero es astuta… me ha evadido con ayuda del enamorado y la fuerza en muchas ocasiones. Afortunadamente logre regularla cuando dejamos a los 8.
-¿Nodoka sabe? Digo, no es que las juzgue si sabe y los ha dejado hacer ese tipo de cosas, no debe ser fácil criar a dos hijos y…
-Si madre supiera, yo no estaría aquí. – Respondió Gennosuke. – Y la katana que se supone que usaría única y exclusivamente en ti y en Ranma la hubiera utilizado conmigo… en Sayaka no porque bueno… se supone que yo la debo llevar por el buen camino. – Suspiro. – Si somos así no es porque ella lo permita, son elecciones que hemos hecho a lo largo de nuestra vida. Le hemos guardado secretos, hemos mentido, pero todo con el único fin de aligerarle la carga que tú le dejaste.
-Sí, supongo que tengo parte de la culpa en el actuar tuyo y de tu hermana. – Destaco Genma. - ¿Sabes, Gennosuke? Cuando termine este asunto que tienes que resolver con tus amigos… me gustaría que saliéramos todos juntos, como familia.
-¿Y arriesgarte a mostrarle a mamá su maldición? No creo que estés hablando en serio. Por lo que se eres un pillo con un historial muy negro.
-Si, tal vez sí. Pero estoy hablando en serio, Gennosuke. Me estás dando la oportunidad de conocerte y creo que Sayaka también me la dará, por lo cual yo les quiero dar la oportunidad de ser una familia.
-Como gustes, es tu elección.
Dicho eso hijo y padre continuaron su camino. Según Genma no debían de estar muy lejos, por lo cual las palabras ya no fluyeron entre ellos dos. Sin embargo, pese a la actitud de Gennosuke, las palabras de Genma le habían llegado. Tal vez, y solo tal vez, no era un mal sujeto.
-a-
La rueda de la fortuna, en el Tarot, esta carta representa la rapidez en la consecución de eventos y sorpresas traídos por el destino. Básicamente en el plano material es el ciclo de la vida y la muerte, el mundo en sí mismo tal y como es. Las buenas rachas y las malas rachas de una persona. En pocas palabras, la suerte está echada para Kaoru.
Eso es algo que la caracterizaba, por más que quisiera negarlo. Gennosuke tenía suerte, pero demonios, ella era la misma fortuna y desfortunio; aunque en raros casos. De hecho por esos sus compañeros le pusieron ese apodo: fortuna.
Por supuesto que solo Mayumi y Gennosuke no la nombraban de esa forma, bueno, rara la vez. La primera por el hecho de tratar de ser formal en todos los aspectos de su vida. Gennosuke por respeto, y es que el emperador entendía que a ella le desagradaba en cierta medida que le echaran en cara lo afortunada que puede llegar a ser.
Pero, ¿por qué le molestaba? Bueno, es por eso mismo: su suerte.
Ella es generalmente afortunada en los juegos del azar, en la búsqueda de nuevas amistades y en la recuperación acelerada de las heridas. Sin embargo, la rueda al estar en constantes revoluciones puede traer para ella posibles cambios malos tendidos o influenciados por terceras personas, malas elecciones que no necesariamente tienen repercusión en ella y aprendizajes equivocados.
No lo mal interpreten, Kaoru es alguien que adora su suerte, pero detesta no tener el control de la misma. Ella no decide sobre su suerte, la suerte decide sobre ella, la suerte maneja su destino. Dicho de una manera más abstracta, ella no decide qué tipo de suerte tener en las circunstancias que se le presenten en la vida, si buena o mala, ella no tiene control, su vida siempre está girando, decidiéndose al azar, justo como una rueda.
Ahora, ella estaba parada en la entrada de la ciudad donde sus compañeros hallaron a los hermanos Saotome. Suspiro cansada, y es que el viaje había sido un tanto largo. ¿Cómo llego tan rápido? Bueno, gracias a unos cuantos ahorros fue capaz de pagar diversos transportes públicos hasta esa misma ciudad, ahorrando bastante tiempo. Aun así fueron alrededor de tres horas de viaje.
El tiempo era oro para ella, luego de haber pedido su permiso su tiempo empezó a correr. Tenía medio mes para arreglar todo con Gennosuke, y lo iba a aprovechar, sin importar que.
Empezó a caminar hacia los bosques cercanos, esperando que su suerte la ayudara en esta ocasión. Pasó a paso, hasta que cierto chico interrumpió su camino.
-Akane, querida Akane… vine luego de un largo viaje de entrenamiento a verte y contarte el cómo me fue… para mi mala suerte me entere que te habías ido a entrenar con Ranma, con el maldito de Ranma Saotome… ¡No tiene sentido seguir sin ti, Akane!
Era Ryoga Hibiki, el chico con la habilidad de transformarse en cerdo.
-("Saotome… no debe de ser una coincidencia"). – Pensaba Kaoru, para luego acercarse a la pobre alma que sufría por su amada Akane.
-Llegue y tu hermana Kasumi me recibió… para entregarme esas malas noticias… ¡¿Por qué prefieres a Ranma?! ¡¿Por qué?!
-Disculpa… ¿dijiste Saotome, chico? – Cuestiono Kaoru mientras le ofrecía su mano y una sonrisa. – Sabes… ¿Dónde puedo hallarlo?
-¿Ah…? ¿Eres acaso otra prometida de Ranma? Ese desgraciado… ¡¿Cuántas más Ranma?! No me imagino lo que debe sufrir la pobre Akane…
Kaoru no entendía a quién o qué se refería, sin embargo, no le presto mucha atención a ese detalle.
-No, para nada, pero tengo un interés particular en encontrar a un Saotome, y por lo que veo tú conoces a uno, así que pensé que tal vez me podrías guiar hasta él.
-Bueno, sí, lo conozco. Las hermanas de Akane me dijeron que estarían entrenando donde siempre, por lo cual espero poder hallarlos pronto… ¿eres su amiga o algo así?
-Se podría decir que sí. No somos cercanos ni mucho menos en estos momentos, pero tengo deudas que saldar con esa persona.
Nuevamente la fortuna le sonrió, su fortuna. Damas y caballeros, Kaoru, La roue de la fortune.
-a-
Apenas llegar y observar las distintas actividades que su hermana les había puesto a hacer a su gemelo y compañía lo alivio, pues podía observar que tal vez no eran los más talentosos, pero tenían capacidad, y para alguien como Gennosuke la capacidad es mejor que el talento natural.
Lo aprendió cientos de veces en el pasado gracias a su maestro, era claro, él en ese tiempo no era el más talentoso de los 8 magníficos, no estaba ni cerca de igualarlo, pero lo logro, logro igualar a alguien que era más fuerte y talentoso que él. Yuuji, La Force, fue superado por Gennosuke en el camino a obtener el título de L'empereurel. La perseverancia de la que hablaba su maestro la poseía él, y gracias a ello supero cada obstáculo que se le fue presentando.
Ahora tenía que utilizar esa perseverancia para enseñarle a los amigos de su hermano gemelo, Ranma, para conseguir recuperar lo que por derecho es suyo.
Gennosuke, por supuesto, no es un tipo de muchas palabras, no se le daban bien. Nunca tuvo una figura paterna que le enseñara a "desenvolverse" de una manera correcta con su entorno, por lo cual, fiel a su forma de ser, avanzo hacia el pequeño campamento que había montado el equipo Ranma.
Ranma y sus amigos (unos cuantos colados) observaron al gemelo de antes mencionado pasar frente a ellos. Unos cuantos sorprendidos, unos cuantos dudosos sobre las intenciones del emperador.
Pronto se dieron cuenta que Genma Saotome, padre de Ranma, Gennosuke y Sayaka, iba detrás del emperador.
Padre e hijo depositaron sus pesadas mochilas al lado de una tienda de campaña, estiraron sus musculos, para luego bostezar.
-… Bien, ¿Dónde esta ella? – Cuestiono Genma al ver a cerciorarse que cierta chica ruidosa no estaba presente.
-¿Sayaka? – Indago Akane. Gennosuke asistió en confirmación. – Ella esta… descanso, ayer entreno hasta muy tarde con nosotros…
-Esa idiota, tenía un único trabajo… iré a despertarla, ¿les enseño el truco de las tenazas?
-Sí… nos enseñó ese truco pero…
-Bien, es bueno oír eso. Es el truco más básico de su arcano mayor. – Suspiro. – Ahora ya tienen una idea de cómo aplicarlo… pero no de cómo combatir con las tenazas, por lo que veo les dio ciertas instrucciones para hacerse a la idea de cómo combatir con el… pero no está para supervisarlos y tienen bastantes errores, así que… ¿tienen agua fría?
-¿Y el agua la vas a ocupar para…?
-¿Para qué más? Le vendría bien un baño…
-¡¿Crees que esa es la mejor manera de despertar a nuestra hermana?! – Cuestiono con molestia Ranma. - ¡Eso es bastante cruel!
-Tal vez… pero ese le ensañara a no andar de vaga. – Indico Gennosuke. – Además le han pasado peores cosas.
-¡¿Qué tipo de cosas, Gennosuke?! – Ahora Genma.
-Pregúntenselo a ella…
-En realidad no está descansando por eso que te acabamos de mencionar. – Interrumpió Akane. – Es que… yo… veras… esta descansado debido a algo que cocine para ella… la… intoxique.
Gennosuke arqueo la ceja luego de oír el argumento de la prometida de su hermano.
-Mientes. Sayaka puede incluso comer piedras y no enfermarse del estómago.
-Si bueno, yo también. – Indicaba Ranma. – Pero la cocina de Akane es tan mala que incluso acabo conmigo.
-¡¿Qué dijiste, Ranma?! – Cuestiono con enojo Akane.
Gennosuke sabía que esos dos iniciarían una pelea entre ellos, así que alzo su mano en señal de que guardaran silencio, y entonces hablo…
-Cuéntenme que mierda pasó con mi hermana en mi ausencia.
-a-
Una de las ventajas de ser pareja de La Justice era lo bien que esta se prestaba para los entrenamientos. Mayumi era de las chicas que se tomaban todo en serio, por más mínimo que fuera el asunto.
Y eso les llevo a estar a punto de combatir, novio y novia, sin limitarse en sus movimientos y técnicas. Pero… ¿por qué? Bueno, Nishimura tenía curiosidad sobre qué tan fuerte podían ser actualmente el emperador y la estrella, y que mejor manera de averiguarlo que combatir con Mayumi, que había empatado su combate con Sayaka.
-Bien, cariño, no porque seas mi chica significa que te voy a dejar ganar. Mi orgullo como hombre y como L'amoureux se juega aquí mismo. Así que no te límites, porque yo no me voy a limitar.
Mayumi sonrió arrogantemente, para luego apuntar su katana de madera hacia su pareja.
-Usted no tiene ni idea de lo que acaba de solicitar. Yo, La Justice, lo espero pacientemente, L'amoureux.
Nishimura no espero más, y se lanzó directo al ataque, arrojando su lanza contra su pareja, causando el rebote de su armar debido al bloqueo que utilizo su novia, para luego volver a capturarla en el aire y, seguido de ello, soltar más golpes.
Por su parte Takumi, Le Pendu, observaba atento el combate entre ambos miembros de lo que quedaba de los 8 magníficos. Movimientos rápidos y agiles iban y venían de la pareja, buscando obtener la victoria.
Takumi entendía la emoción de sus compañeros, y si era sincero él también la sentía, a tal punto que si le pidieran combatir como parte de un calentamiento para el enfrentamiento que tendrían contra el grupo dirigido por Gennosuke aceptaría irremediablemente, pero… pero…
Había algo que le preocupaba, o más bien, dos personas: La Force y Le Fou.
La Force, por su parte, era alguien muy reservado. Era de esas personas a las que no les gustaba que le molestaran por asuntos externos a los suyos, que si bien, solía apoyar en las ocasiones que era necesario, sobra decir que en esta situación se negaría completamente. Yuuji, la fuerza, era uno de los tres candidatos al título del emperador en el pasado y, para la decepción de La Force, él no consiguió el título.
Por supuesto que entendió las razones del gran maestro por no elegirlo a él como el emperador; además del gran respeto que sentía por Gennosuke. Pero… Ahora todo era distinto.
Desde que Gennosuke los abandono, Yuuji, se había hecho más reservado, a tal punto que se la pasaba encerrado en sus aposentos la mayoría de su tiempo libre. Sería complicado contarle a Yuuji sobre el encuentro que tuvieron con él, no sabría cómo reaccionaría. Ese era su dilema, si contarle ahora o dejarlo como sorpresa.
Ahora, en cuanto a El Fou… bueno, era más complicado, mucho más.
El loco en el Tarot representa a el que deja todo para ir hacia lo desconocido. Para algunos representa la persona que, haciéndose el loco, no lo es, ya que sabe perfectamente a dónde va y lo que quiere, sólo que se lo toma por loco porque se sale de los convencionalismos.
Y ese era probablemente el problema de Ogla.
La chica sabía lo que quería, o al menos eso les gustaba pensar al resto de los 8. No le importaba tener que sacrificar a sus compañeros para su beneficio propio. Hacia todo tipo de locuras para perjudicar al resto y salir libre de todo problema. Actuaba antes que el resto, sin preguntarles su opinión o siquiera pensar en las repercusiones. Era una chica que pensaba solo en sí misma. Una loca en todo el sentido de la palabra.
Si le contaban sobre Gennosuke, básicamente ella iría a ver al nuevo dueño, para ganar puntos y obtener beneficios para ella misma.
Eran un grupo, una familia, pero, como toda familia, tenían defectos, defectos que les hacían dudar en la confianza que se supone debían de tener.
-Vamos, cariño, creí que estabas luchando en serio.
Un comentario de Nishimura dirigido a Mayumi, el cual saco a Takumi de sus pensamientos.
-¡Me estoy por poner aún más pesado! – Continúo el enamorado.
La Justice sonrió, mientras se incorporaba con ayuda de su espada.
-Apenas estoy calentado. – Anuncio con arrogancia, para luego lanzarse al ataque.
Nishimura la espero, mientras posicionaba su lanza en modo defensivo, esperando el ataque de su novia.
-La esgrima es el arte de la defensa y ataque. – Recordaba Takumi. – Pero… el combate con la lanza implica el ataque y la defensa al mismo tiempo.
Y como si lo hubiera predicho, sucedió.
Nishimura engancho la estocada de Mayumi; enredando la espada de la Justice con su lanza, mandando el ataque de la justicia hacia el cielo y, de un movimiento rápido, hizo palanca, llevando el otro extremo de su lanza a impactar con la mandíbula de Mayumi, tumbándola en el suelo.
-Tiene la ventaja de la distancia… es muy difícil que Mayumi gane… pero no imposible.
-¡Ragnell! – Anuncio Mayumi. - ¡Energía liberada! ¡Técnica secreta: Rayo creciente!
¡Trash! Utilizando su energía vital y espiritual, Mayumi, la maestra y doncella en la esgrima, convoco a un rayo directo a su espada.
-¡Oye! Si eso me da estoy seguro que va a doler, cariño. – Anuncio con temor Nishimura. – Pero, si eso quieres. – Ahora de manera sería. - ¡Geirskögul! ¡Energía liberada! ¡Técnica secreta: Aura de dragón!
Con la energía que empezaba a emitir el enamorado, sobre este, se empezó a visualizar una figura de un dragón.
-Vaya… están utilizando el poder de sus Arcanos Mayores. – Indico Takumi de manera expectante. – Están empezando a tomarse esto en serio. Debo de detenerlos antes de que…
-¡Aquí voy!
La Justice enterró su katana en el suelo, dirigiendo la energía eléctrica directo a la posición de su novio. Por su parte, L'amoureux arrojo su lanza, y con ella la energía que había liberado.
¡Pum! Ambos ataques chocaron, alzando bastante polvo tras ello. Parecería un empate pero… pero… con los 8 magníficos nada es seguro.
-¡Toma esto! ¡Tormenta de estocadas!
Aprovechando el polvo que se había alzado y el hecho de que su pareja estaba desarmado, Mayumi, la justicia, se deslizo sobre el polvo aun con la energía liberada, utilizando su técnica sobre un Nishimura que poco o nada podía hacer.
-¡Golpe final! ¡Técnica secreta: Ráfaga de Dragones!
Debido a que la chica, La Justice, estaba utilizando la energía de su Arcano Mayor, el ataque que con anterioridad había utilizado con Sayaka Saotome en esta ocasión fue más potente, mucho más, a tal punto que, gracias a la energía que rodeaba a la chica de ojos verdes, un dragón chino occidental pudo ser visualizado atravesando el abdomen del enamorado.
Poco después de eso el chico, Nishimura, cayo totalmente derrotado al suelo, y Mayumi aterrizo sobre sus rodillas, totalmente exhausta, para luego terminar desmayándose, a centímetros de su pareja.
Era demasiado, aun para ellos utilizar el poder total de sus arcanos mayores era bastante agotador.
-Aun no entiendo como esos 2 están juntos siendo tan… desiguales… y por más de dos años… sin duda alguna el amor siempre va sin razón.
Luego de ello el colgado ayudo a sus compañeros. Como se dijo antes, eran una familia, y como tal tenían que ayudarse.
-a-
-¿Sabes? Al principio creí que era una mentira lo de la intoxicación… digo… incluso te mordido una serpiente. Ahora sé cuál es el arma secreta si fallamos, hermana.
Gennosuke estaba reunido nuevamente con su hermana menor, Sayaka, para darse cuenta del mal estado en el que estaba. Por suerte, una anciana que venía con su hermano (momia según él y un chico de grandes gafas) le brindo una receta especial china con más de 3000 años de antigüedad. Estaría bien para mañana.
Su padre por su parte estaba con el resto del equipo Ranma, comentándoles acerca del reto que su Gennosuke había lanzado contra el resto de los 8 magníficos. Por supuesto que también se lo conto a su hermana, y cabe decir que estaba molesta.
-Nada de armas secretas, Gennosuke. – Decía Sayaka ahora de manera normal. El dolor ya se había tranquilizado, o al menos disminuido la bastante. – En dos semanas no podremos hacer que ese grupo tenga un nivel similar al de Les huit magnifiques. Sabes que ni siquiera combatimos con el 100% de nuestra capacidad aquel día. Mayumi y yo apenas y utilizamos el 40% de nuestra capacidad real.
-Y fue una suerte. No liberaste la energía de tu Arcano Mayor, el Forblaze, y Mayumi no libero su Ragnell.
-De haberlo utilizado ambas, idiota, probablemente estaría en el hospital, así como ella. – Indico Sayaka. – En serio… ¡¿Qué piensas hacer?! A esos chicos los van a mandar al hospital si pelean contra los 8.
-Los entrenaremos, les empezare a enseñar cómo utilizar su energía vital y espiritual para hacer ataques poderosos… como plan "b" tú y yo nos encargaremos de derrotarlos. Tengo el dojutsu.
-Sí, pero recuerda que no puedes dominar a Le Fou con él. Además de que necesitas estar concentrado.
-Entonces liberare la energía de mi Arcano. – Suspiro. – Es nuestra oportunidad. Esos chicos, los amigos de nuestro hermano, tienen talento. No tanto como el nuestro y el de los otros miembros de los 8, pero nos servirá.
-Por dios… Esto terminara mal… Pero te ayudare. Sé que me voy a arrepentir, pero lo haré. Con unas 3 condiciones.
-¿Cuales?
-Déjame salir con Takumi en una cita. – Indico Sayaka con una sonrisa de pilla.
-¡Eso jamás! – Exclamo molesto el emperador. Sayaka adoraba ponerlo celoso.
-Vamos, él es un buen chico. Siempre te fue leal, te dio consejos… e incluso te teme debido al gran poder que conservas en tu interior.
-No. Sabes lo que pienso respecto a eso, la última vez que salieron en una cita a mis espaldas termine persiguiendo al colgado por al menos 2 horas. – Suspiro. – No quiero a cualquier hombre para ti, hermana.
-Oh… es tan tierno que seas tan protector con tu pequeña hermana. – Comento cómica la estrella. – Aun así, sabes que saldré a escondidas con él en caso de que no aceptes, por lo cual quiero evitar que lo persigas como la última vez gritando: "¡no te acercas a mi hermana!".
-De acuerdo. – Acepto no muy convencido Gennosuke. – Pero si me entero que hicieron algo indebido, yo mismo me encargare de darle caza. ¿Cuáles son las otras dos?
-Fácil. Cocina para mí por una semana y cuando entremos a clases has mi tarea por una semana. – Luego de ello Sayaka, la estrella, dio un guiño.
-Eres alguien bastante aprovechada, hermana. – Suspiro. – Según madre todo ello lo heredaste de nuestro padre. En fin. Acepto, hare todo eso por ti.
-De acuerdo. Entonces… debido a mi actual condición no puedo empezar a enseñarles los trucos del Arcano Mayor de L'étoile, aunque ayer les enseñe el truco de las tenazas… así que hoy solo enséñales a combatir con aquel truco y muéstrales el más básico del Arcano de L'empereurel.
-Sí, esa era la idea. Bien, primer problema resuelto, falta decirle a Ranma y ver si acepta.
-Aceptara, es más parecido a ti de lo que crees, Gennosuke. Si hubieran entrenado juntos hubieran hecho una estupenda pareja de combate.
-a-
-Entonces… si no tienes asuntos con Ranma debe ser con su padre… ¿qué tipo de asuntos? ¿Deudas? ¿Estafas? – Cuestiono Ryoga a Kaoru. Ambos chicos habían estado en silencio por hace ya unas cuantas horas, sin embargo, el chico con la habilidad de volverse p-chan no aguanto más el silencio. –
-En realidad… Las deudas que ese Saotome tiene conmigo son más que nada asuntos personales. – Suspiro. - ¿Cuál es tu nombre, chico?
-Ryoga Hibiki. Máximo rival de Ranma Saotome y futuro esposo de Akane Tendo. – Anuncio con orgullo el chico capaz de convertirse en cerdo. - ¿Y tú?
-Kaoru, La roue de la fortune. – Indico sin dejar de seguir al chico. – Y amiga de la infancia de Gennosuke Saotome.
-¿Ge-Gennosuke Saotome?
-Gemelo de Ranma. Es el Saotome que busco. Según mis compañeros, él estaría con su hermano entrenando, por lo cual encontrando a Ranma doy con Gennosuke.
-¿De cuantas cosas me he perdido mientras estaba en mi viajes de entrenamiento? – Cuestiono incrédulo Ryoga.
-Tranquilo, no sé más de lo que te acabo de contar, apenas hoy me entere de que Gennosuke estaba por estos lares. – Suspiro. - ¿Cuánto falta?
-Sino me extravió unos… ¿30 minutos? Vamos a buen paso, y por los atajos que conozco llegaremos rápido.
Tal vez en esta ocasión no fue tan buena la suerte de la rueda de la fortuna, y es que Ryoga era muy despistado, a tal punto que podía perderse con mucha facilidad.
¡Comunidad! Luego de un mes de estar inactivo en esta historia por fin he regresado para traerles un nuevo capítulo de este proyecto que tanta ilusión me hace escribir y compartir con ustedes.
Este capítulo puede que sea un tanto lento, pero es necesario para darle desarrollo y personalidad al resto de Les huit magnifiques. Presentamos dos integrantes más, y hasta allí de momento. La Force y Le fou van a tardar bastante tiempo en ser presentados.
Por supuesto, los siguientes capítulos le daremos espacio a el equipo Ranma y a los ocho magnificos, para hacer interacciones, revelar cosas, darle personalidades aún más profundas a los 8 (pues son personajes relativamente nuevos). Sinceramente espero que se sientan identificado con algún personaje de los 8, o al menos sentir empatía.
Espero que les haya gustado y que le den su apoyo a la historia, eso me animaría bastante a seguir trayendo capítulos así de extensos como el penúltimo y este que estoy publicando; así como actualizar más seguido (semanas o mes, ese es un lapso estimado de tiempo).
Agradezco de corazón sus lecturas.
Ahora, vamos con los saludos:
-Diluanma: Hola, gracias por comentar. Me alegra mucho que te haya gustado el anterior capítulo, espero que también disfrutes de este. A la mini Genma le vamos a dar mucha más personalidad, es como el lado cómico de Les huit magnifiques, jaja, además de que tiene ciertas mañas que su padre no tiene; como poner celoso al sobreprotector (en asuntos amorosos) de su hermano, que se irán revelando conforme avance la historia. Sinceramente espero que le tomen cariño al personaje. No, o tal vez, para Gennosuke tengo bastantes planes; además de que tuvo un problema del corazón bastante grande en el pasado. Lo abordaremos en próximos capítulos, además… En la serie ya es un tanto cliché que los personajes se vayan enamorando de Akane y Ranma, por lo cual hay que hacer las cosas distintas. Saludos. :)
-Andy-Saotome-Tendo: Hola, gracias por comentar. Espero que este capítulo te guste tanto como el anterior. Saludos. :)
Invitado: Hi, thanks for commenting. Well, it is considered harem because the girls (Shampoo, Ukyo, Kodachi, etc.) are strongly in love with Ranma (both manga and anime) who constantly compete for him. Of course I think the same, Ranma does not usually treat them well or appreciate the details that the girls have with him, so it makes me a bit silly to stay behind Ranma, but ... it's fiction and I can not go against it. the personality of the girls. Of course I will try to give Ranma a deeper development so that he learns to value everything that is done for him. Greetings.
