Ese dia Joey se levanto decidido, ese dia el le ganaria a Kaiba, pero lo que el no sabia era en que forma le ganaria

Muchas gracias por los reviews y espero que les guste el capitulo y que dejen reviews..

Por cierto los personajes de Yu-Gi-Oh no me pertenecen, pertenecen a Kazuki Takahashi, yo sólo tome prestados a sus personajes sin afan de lucro para pasar un buen rato y que ustedes se entretengan…

Gracias

Capítulo III Comienza la caza de un rubio cachorro

Seto ahora si estaba seguro de que Mokuba era de temerse ya que hasta había tramado todo un plan y lo llamó: "Como cazar a un rubio cachorro", contra todas sus protestas, y su mayor vergüenza, claro que Moki ni caso le hizo y siguió con el plan como si nadie le estuviera diciendo nada, por lo que opto por lo mas lógico, dejar de protestar. El plan consistía en 5 fáciles pasos, fáciles para Mokuba, ya que cuando Seto los escucho se le hizo que era más fácil construir otra empresa y volverla famosa. Los pasos eran:

Conocer los hábitos de la presa (el cachorro rubio).

Acercarse a la presa y familiarizarse con su habitad.

Tender carnadas para hacer sentir confianza a la presa y que piense que esta a salvo.

Acorralar a la presa sin que lo note.

Atrapar definitivamente a la presa.

Y conociendo la capacidad de interrelacionarse de su hermano, le aconsejo que lo viera como un duelo, tenía que seguir una estrategia para lograr ganar el corazón del rubio, por lo cual debía jugar muy bien sus cartas y según Mokuba sus cartas más poderosas eran su inteligencia, su corazón y su belleza, lo que saco un sonrojo del castaño.

Pero Seto todavía no estaba seguro de que era lo que quería ya que, además del obvio problema de que el rubio le correspondiera, estaba el problema de lo que la gente iba a pensar, no es que le importara lo que la gente pensara de él, sino por como podrían tratar a su hermanito. Estaba confundido, bueno, tenía suficiente dinero como para que la gente pensara lo que él quisiera pero ¿eso era lo que él quería?…

Mokuba empezó el primer paso, luego de mucho rogarle a Seto que aceptara el plan, se la pasaba en la tienda de juegos del abuelito de Yugi dizque entrenando en juego de cartas, pero para ser sinceros, se lo pasaba de lo más divertido con Yugi y su pandilla. En su casa todo era orden y reglas, pero allí todo era diversión y libertad.

Pero como le remordía la conciencia divertirse tanto se había esforzado por obtener información para Seto, que hasta suerte tenía ya que el cachorro vivía con Yugi, Yami y el abuelo, la razón no la sabía y Joey sólo decía que su padre estaba fuera y que no quería estar sólo en su casa.

También se esmeraba por mantener informado a Seto para tener una excusa para irse a divertir con los de la pandilla sin que su hermano lo regañase. Otra cosa que también intrigaba a los hermanos Kaiba era como demonios habían vuelto los Yamis con cuerpo propio y como habían hecho para entrar a la escuela, Mokuba decidió averiguarlo, no tenía nada que ver con el plan, pero ya que estaban allí no perdían nada con saber y satisfacer su curiosidad, aunque las repuestas a estas preguntas no fueron muy satisfactorias, ya que cuando Moki le pregunto a Yami este dijo que fue por medio de magia que lograron tener un cuerpo y vida propios, en cuanto a como pudieron entrar a la escuela y tener su propia identidad de eso se encargaron Bakura y Marik que querían demostrar que podían ser útiles y que habían cambiado, sobre todo para que no los volvieran a mandar al reino de la sombra; aunque todo lo que Bakura dijo cuando le preguntaron como lo habían hecho es que conocían a ciertas personas y que tenían buenos métodos de persuasión, bueno los hermanos Kaiba se imaginaron los métodos de persuasión y definitivamente debían ser espantosos y aterradores.

Todos los días Moki procuraba darle a su hermano información sobre el rubio, por ejemplo, Seto sabía ya que todas las mañanas el rubio llegaba tarde a la escuela porque muy temprano repartía periódicos, por las tardes de lunes a viernes trabajaba como ayudante en una pastelería y los viernes, sábados y domingos en la tarde trabajaba como mesero en un restaurante. Cuando se entero no lo podía creer, siempre pensó en el rubio como un bueno para nada desobligado y ahora se venía a dar cuenta que en realidad era muy trabajador y hasta sentía algo parecido a la admiración, aunque él nunca iba a admitir que era admiración, ni siquiera a él mismo. Cuando le pregunto a su hermanito por que el cachorro trabajaba tanto este le respondió que Joey quería ahorrar dinero para ir a la universidad, Seto se preguntaba si sería toda la verdad.

Y como todo buen gato, Kaiba no pudo aguantar la curiosidad por lo cual mando investigar muy discretamente al rubio. Lo que encontró lo dejo perplejo: Su madre lo había abandonado con su padre y se había llevado a su hermana, su padre era un hombre borracho y al parecer era un apostador. Durante años no pudo ver a su hermana menor porque su madre no quería saber nada de él, ¡Que clase de bruja sin corazón era esa mujer! Su padre no era mejor, borracho con antecedentes por conducir ebrio, disturbios en la vía pública, problemas con el juego y el cachorro era el que había dado la cara por él para sacarlo de los problemas, ¿Pero entonces con qué sobrevivían? ¿Por eso Joey trabajaba tanto, para mantenerlos a los 2 y poder sacar a su padre de sus deudas?

Vaya la vida de su cachorro no había sido mejor que la suya, eran tan parecidos que no lo podía creer. Además averiguo que la semana que falto el rubio había pedido la emancipación de su padre alegando que no estaba en condiciones de cuidar a un menor, que él ya estaba en preparatoria y podía mantenerse sólo, claro que necesitaba la supervisión de un adulto y Salomón Motuo, abuelito de Yugi, había firmado los papeles haciéndose responsable de vigilar al rubio, por eso era que Joey vivía con Yugi.

Con todos estos descubrimientos el gato estaba convencido de que quería, a toda costa, a ese cachorro como su mascota, bueno eso se decía él, ya que no quería aceptar por ningún motivo que estaba enamorado, prefería pensar que sólo lo quería tener como se quiere tener una carta rara o un nuevo juego. Claro, esto no se lo había comentado a Mokuba porque según este era amor y era difícil alegar algo con él respecto a esto ya que no tenía buenos argumentas en cuanto a sentimentalismos se refiere.

Ahora él tenía que decidirse a comenzar el paso 2 de su cacería: Acercarse al rubio, claro que necesitaba toda la ayuda que Mokuba le pudiera dar ya que él era el medio para acercarse al rubio. Y además tener que soportar a la pandilla de fenómenos como los llamaba él, una tipa que se creía el hada de la amistad y con un pésimo gusto para vestirse; un tipo con modales de simio, corte de cabello raro y medio idiota; otro tipo que se vistía estrafalario (mira quien habla), los ojos delineados, cola de caballo y obsesionado con los dados; el demente y desquiciado ladrón de tumbas; el niño tierno y educado que a pesar de todo se sabía babeaba por el ladrón; el chaparro ojón, con cabello tricolor y parado en punta cual puercoespín que quería ser su amigo a como diera lugar y por último el faraón de pacotilla, con la apariencia similar al anterior solo que no tan ojón, que le ganó junto con Yugi (a Kaiba se le sigue haciendo injusto) su título de Campeón y que alegaba que en el antiguo Egipto había sido uno de sus sacerdotes, además que se notaba a leguas que él y Yugi eran algo mas que luz y su oscuridad, aunque a decir verdad Seto no podía criticar sus preferencias porque él era igual y esperaba que el cachorro también. De verdad que eran un conjunto de rarezas, de todos el rubio era el de apariencia más rescatable, pero sí quería atraparlo bien valía la pena tratar de soportarlos, aunque claro no estaba muy seguro de que sus nervios resistieran tan dura prueba y la sola idea le empezaba a dar dolor de cabeza.

Bueno, era su decisión y ya había elegido que prefería intentar atrapar al rubio, ya que no estaba seguro de lograrlo, al contrario, pero nada perdería con intentar era como cualquier duelo y lo tenía que ganar, él nunca se había dado por vencido con nada y no comenzaría ahora.

Los de la pandilla tenían una fiesta en casa de Tristán, Mokuba estaba invitado y les había dicho que no quería dejar a Seto sólo en su casa que si lo podía invitar, todos pusieron cara de que no querían, pero al ver la carita de suplica que tenía Mokuba con sus ojitos bien abiertos y un pucherito en su boca, no pudieron mas que aceptar. Los métodos de persuasión de Mokuba nunca fallaban, ni siquiera con su hermano.

Seto tampoco estaba muy convencido de esto, él nunca había asistido a fiestas con gente de su edad, solo a las reuniones que se hacían cada año a beneficio de alguna cosa o para presentar algún producto, más allá de eso no tenía ni idea de cómo vestirse para ir o como comportarse. Detestaba sentirse tan perdido, y quien lo iba a decir su hermanito era el que le daba concejos sobre que hacer.

Casi lo obligo a ponerse un pantalón de cuero negro pegado al cuerpo y una camiseta de cuello de tortuga azul que hacía resaltar el color de sus ojos y también pegada a su pecho, de adorno le puso un cinturón grueso cruzado en su cadera y quiso cambiarle el peinado, pero a Seto eso ya le parecía mucho por lo que casi le suplico que quería llevar el peinado de siempre. Moki bufo pero estuvo de acuerdo ya que en realidad se vería sospechoso si llega su hermano tan tan pero taan cambiado. También le prohibió llevar una de sus largas gabardinas. Ante esto Kaiba no pudo evitar protestar, adoraba sus gabardinas, ante lo que Mokuba le respondió que tenía que enseñar más su cuerpo ya que "El que no enseña no vende" ante este dicho Kaiba le respondió que él no quería venderse. Moki se rió y le dijo "Muchas veces el cazador tiene que disfrazarse de la presa de su víctima para llamar su atención y atraparlo" y eso es en lo que va a ayudarte este atuendo, que Joey se fije en ti y sienta interés, ante esto Seto ya no protesto ya que le parecía lógico. Bueno, pensó Mokuba, de algo servía ver tanta tele y sobre todo el Nacional Geographic Channel jejeje…

Ya en la fiesta cuando Seto y Moki llegaron todos voltearon a verlos, bueno ya sabían que iban a ir pero la verdad no esperaban que Seto se quisiera quedar. Y la verdad, nuestro rubio rogaba que no se quedará, ya era demasiado confuso verlo todos los días como para además tener que estar cerca de él en la fiesta y no tener ni idea de que hacer, pero el muy maldito destino otra vez le jugaba chueco y el Dragón sí se queda. "¿Por qué a mí?" Pensaba Joey "además él muy maldito luce endemoniadamente bien con esos pantalones de cuero apretados a su cuerpo y esa camiseta tan bien ajustada a su torso, maldito dragón de mierda, porque demonios tenía que trastornar así mi vida y por qué demonios tiene que verse tan bien."

Moki, como todo buen hermano, se fue para platicar con alguien dejando sólo a Seto sentado en un sillón. Al parecer la fiesta estaba medio animada, había música de moda tocando y todos se comportaban correctamente, bueno, casi todos. Bakura estaba en una esquina apretando fuertemente a un sonrojado Ryou mientras le decía cosas al oído que hacían que el color en la cara del albino se hiciera cada vez más intenso.

Yugi se acerco a Seto para sentarse junto a él, este trato de aparentar que no notaba que Yugi estaba sentado ahí. Hasta que el pequeño tricolor hablo.

- Hola Seto. ¿Cómo estas?-

- Bien, gracias- contesto secamente.

- ¿Qué te parece la fiesta?- Pregunto Yugi tratando de hacer conversación.

- Esta bien-

- ¿Quieres algo?-

- "Que te esfumes" No nada, gracias-

Yugi ante la falta de interés de Kaiba se levanta, se despide cortésmente y va junto a Yami. Mientras Ryou deja a Bakura solo para ir al baño. Bakura no pierde oportunidad y se acerca a Seto, ya que para Bakura el sacerdote, como le dice él, luce más que apetecible y pues nunca hay que perder la oportunidad de molestarlo.

Bakura se sienta en el sillón junto a Seto, muy junto, y empieza a hablarle.

- ¿Qué pasa sacerdote? ¿Por qué tan solito?- Le dice acercando su cara a la del castaño.

- Piérdete Bakura y no me llames sacerdote- Le dice Seto alejándose lo mas posible.

- Eres muy bonito, lastima de personalidad. Pero eso se puede arreglar- dijo amenazadoramente cerca el ladrón.

Seto empezaba a maldecir interiormente y también a preocuparse, ya que estando en ese sillón acorralado por Bakura y sabiendo los métodos que podía usar para que cualquiera hiciera lo que él quisiera no sabía que hacer y de verdad que no quería ser quien los probara.

- Bakura deja en paz a Kaiba- Le grita Joey acercándose.

- ¿Qué pasa Joey? Déjame divertirme un rato-

- Puedes hacer lo que quieras, pero vi a Ryou viniendo para acá y si te ve tan cerca de Kaiba no creo que te vaya muy bien.

Ante estas palabras el ladrón se levanta rapidísimo del sillón y se va pero como rayo a buscar a su luz.

Kaiba esta sorprendido por la ayuda de Joey y por lo fácil que le quito de encima a Bakura. Al parecer el pequeño Ryou tiene bastante poder sobre Bakura ¿Cómo lo controlará?

- ¿Estas bien Kaiba?- Pregunta Joey como que no queriendo la cosa.

Seto se tiene que morder la lengua para no contestarle "Eso es cosa que a ti no te importa y yo ya tenía todo bajo control", ya que se da cuenta de que si quiere acercarse al rubio tiene que jugar bien sus cartas y sabe que lo más apropiado por el momento es dejar el orgullo de lado.

- Sí, gracias-

Joey se había acercado a liberar a Kaiba de Bakura porque al verlos tan juntos sintió una molesta opresión en el pecho y una ganas tremendas de matar a Bakura, claro que se contuvo, más por querer negar ese sentimiento que por Bakura y cuando Kaiba le agradeció estaba muy sorprendido, nunca se espero que Kaiba se lo agradeciera. Bueno el mundo se estaba volviendo loco. Porque demonios le tenía que dar las gracias, con un piérdete se hubiera quedado tranquilo. Pero siendo cortes con él lo único que provocaba es que su mente se volviera un lío más grande del que actualmente era. ¿Ya no esta enojado con él por el beso? ¿No le va a pedir ninguna explicación de porque lo hizo? La verdad, esperaba que no hiciera la segunda pregunta, ya que ni él mismo sabía la respuesta y tampoco sería correcto responderla con un se me antojo, porque ¿Cómo demonios se le pudo antojar algo así y por qué? Pregunta para la que tampoco tenía respuesta. Ante estos pensamientos Joey se empezó a poner nervioso.

- Kaiba, quiero que sepas… ehhh… lo que paso antes… este… Bueno, no sé porque lo hice, lo lamento, nunca más volveré a hacer algo así-

- "Lastima" Eso es algo que ya olvide Wheeler y no le doy importancia.-

- Bueno, ya que esta ese asunto aclarado, me siento mejor- Dice el rubio yéndose a platicar con sus amigos, mas bien huyendo de Kaiba.

Seto va a buscar a Mokuba para decirle lo que paso, bueno ya había dado un paso al menos, no había insultado al rubio, que para él era muy difícil ya que era automático el decirle palabras hirientes. Cuando halla a Moki le cuenta lo que paso y Moki se da cuenta que el juntar a estos dos le va a llevar un buen tiempo y mucho trabajo.

Y así es como Seto empieza a socializar un poco más con los de la pandilla. Se da tiempo para acompañar a Mokuba a una que otra fiesta o al parque de diversiones con los de la pandilla, cosa que Mokuba aprovecha no sólo para juntar a su hermano con el rubio sino también para pasar más tiempo junto a él.

Desde que vivía con Yugi el rubio dejo su trabajo de las tardes en la panadería para darse más tiempo con los estudio por lo que sus calificaciones mejoraron, Joey se esforzaba todo lo que podía por recuperar puntos para poder entrar a una universidad decente y ganar una beca para estudiar. Era mucho trabajo pero ya no tenía que preocuparse más que por él mismo, aunque todavía le dolía haber abandonado a su papá pero se daba cuenta que sino lo hubiera hecho su vida se hubiera hundido y no podía permitir eso, tenía que salir adelante. Además de que se dedico mucho más a los estudios para tratar de sacar de su cabeza a cierto dragón de ojos azules que hacía que el pulso se le acelerara y que ya no se comportaba como un idiota, bueno al menos no tanto, ya que desde la platica que habían tenido en la fiesta habían vuelto a sus habituales peleas y riñas, que para que negarlo le alegraban el día al rubio ya que se daba cuenta que era al único que Seto le regalaba tiempo aunque sea para insultarlo y eso lo hacia sentir que significaba algo para él y de vez en cuando, solo de vez en cuando, tenían platicas civilizadas sobre cualquier cosa.

Mientras tanto Mokuba piensa en como hacer para empezar el paso 3 de su plan, sabe que es mucho trabajo pero es una deuda de hornor y de alguna forma tiene que curar todo el dolor y sufrimiento que su hermano sufrio y que mejor forma que con un rubio cachorrito. Bueno, sabe que Joey y su hermano están en último grado de preparatoria y que dentro de poco van a entrar a la universidad. Sabe que Joey necesita mucha ayuda para pasar los exámenes de admisión y puede decirle que convencerá a su hermano para que lo ayude a estudiar ya que Seto también los tiene que hacer y le serviría enseñarle a Joey como repaso. Su hermano no se negaría a eso. También podría hacer que Seto le consiga una beca para que estudie en la misma universidad a la que él quiere entrar, claro que sin que Joey se entere y que tal si Joey lo cuidara a él, podría hacerle compañía en la mansión ya que no tiene lugar donde vivir fijo y así estaría cerca de su hermano y para que negarlo, él se divertiría mucho con Joey. Mokuba sonrió maliciosamente acaba de pulir el plan solo faltaba que su hermano lo quisiera llevar a cabo, claro que confiaba plenamente en su poder de convencimiento, su carita de perrito abandonado nunca fallaba.