Capítulo V : Como domesticar a un cachorro

Nota: Disculpen la tardanza pero como cambie de trabajo no había tenido tiempo de actualizar. Pero aquí esta el capitulo 5. Espero lo disfruten…. A mi la verdad me gusto como quedo pero me gustaría que dejaran sus comentarios ya que se siente feo que nadie te apoye... ToT… Y gracias a todos los que dejaron reviews… Me han dado ánimo de continuar este Fic… Aunque al parecer ya muy pocos se pasean por aquí, lo cual es una lastima ya que esta lleno de historias muy bellas… Y ¡¡ARRIBA EL YU-GI-OH YAOI!! Lo siento.. me emocione.. o' … jejeje

Capítulo V : Como domesticar a un cachorro

Seto se sentía algo raro, abrió un ojo y vio que ese no era el techo de su cuarto ¿¿Qué es lo que pasa?? Se pregunto, sintiendo algo que le dificultaba respirar abrió ambos ojos y miro su pecho y casi se quedo sin respiración cuando vio los cabellos rubios esparcidos sobre su pecho y noto unos brazos que se enredaban en su cintura posesivamente.

Entonces todo lo que paso la noche anterior le llego como una bomba, haciendo que se sonrojara desde la punta de los cabellos hasta la punta de sus pies, al recordar como el maldito perro inútil lo había seducido y lo había tomado sin pudor ni vergüenza. Eso era demasiado humillante y vergonzoso, se suponía que el cazador era él, ¿¿Cómo demonios acabo siendo la presa?? Y a todo esto, ¿¿Por qué el maldito perro hizo eso?? ¿¿También sentía algo por él?? ¿¿Y donde había aprendido a hacer semejantes cosas??

Quería matar al maldito perro pulgoso y salir corriendo de allí, pero al mismo tiempo sentía el delicioso calor y olor que emana del cuerpo del rubio y deseaba quedarse así por siempre, pero como siempre su orgullo era un poco, bastante, más fuerte que cualquier otra cosa e hizo lo propio en él.

- Levántate cretino y quítate de encima- Le dice mientras empuja a un adormilado Joey al suelo.

Joey todavía no entendía que es lo que estaba pasando por lo que arrodillado en el suelo se frotaba los ojos y lo trataba de entender. Entonces se venía a dar cuenta que no traía nada puesto y volteaba a ver a Kaiba que con un ligero rictus de dolor se sentaba en la cama mientras se envolvía cuidadosamente en una sabana. Entonces todo lo que había pasado la noche anterior le llega de golpe al rubio y se pone rojo hasta las orejas y desvía su mirada de la de Kaiba, no sabía que hacer, no sabía que decirle... ¡¡Demonios como había sido capaz de llegar tan lejos!! Bueno, eso lo sabía, estaba loco por Kaiba y verle en un estado tan erótico no pudo evitar dejarse llevar por la pasión. Pero lo más importante ¿¿por qué Kaiba no opuso resistencia a lo que le hizo??

- ¡¡Demonios Wheeler!! Dime ¿¿por qué carajos hiciste esto??- Dice Seto viéndolo con su cara sin expresión alguna.

- ¿¿Eh??

- Necesito una maldita explicación sobre lo que paso. ¿¿Por qué??

El rubio no sabía que decirle, pero ya estaba hasta el cuello, hundirse un poco más ya no importaba, por lo que la verdad era mucho mejor, era el todo o nada ya había hecho algo que no tenía vuelta atrás y lo correcto era confesarle lo que sentía, así que sonrojado le dijo lo que sentía.

- La verdad es que desde el día que te bese no he podido dejar de pensar en ti y en lo dulce del beso, después me di cuenta de que me gustas, pero eres para mi tan inalcanzable como una estrella para un gusano y no sabía que hacer. Entonces, tu comenzaste a portarte bien conmigo y eso me lleno de esperanzas después de platicarlo con Moki me dijo que tu eras un ser humano como cualquier otro y no importaba como te vieran los demás tu necesitabas amor, por lo que decidí conquistarte y Moki dijo que él me iba a ayudar. Oye no deberías dejar que vea tantos documentales de caza. Bueno, su plan cuando me lo dijo era muy simple y fácil, él dijo que no podía fallar. Pero creo que me salte un paso porque en verdad ya no pude resistir teniéndote tan cerca. Te bese y espere que me patearas, insultaras o golpearas pero el golpe nunca llego, por lo que decidí ir más lejos y tú seguías sin responder por lo que avance más y luego respondiste muy débilmente y ya no me pude detener, me urgía tenerte solo para mí aunque fuera solo una vez. Por que en verdad me gustas Seto Kaiba- dijo el rubio en un hilo y casi sin respirar.

Al final de su perorata el rubio tomo aire ruidosamente y se quedo viendo a Kaiba seriamente con carita de suplica y sonrojado, de verdad que era un cachorro, o al menos eso parecía, parecía un cachorrito regañando esperando el perdón de su amo, Kaiba casi podía imaginar las orejitas gachas y la cola entre las patas. Pero sacudió su cabeza, ya que él maldito sólo parecía cachorro pero ya había descubierto el dragón que dormía en él. Había muchas cosas que quería preguntarle pero había una parte que le estaba molestando en especial.

- Espera un momento, ¿Cómo que mi hermano te ayudo?

- Sí, ya te lo dije al él se le ocurrió un plan de cinco fáciles pasos. La verdad eran tan fáciles que pensé no iba a funcionar, pero como te dije creo que me salte el paso 4 y fui directo sobre el cinco.-

- Y ¿Cuál era ese plan?- Dice Seto con una vena de su frente saltada.

- Pues al plan le puso " Como cazar a un dragón" y los pasos eran los siguientes:

Conocer los hábitos de la presa (el dragón).

Acercarse a la presa y familiarizarse con su habitad.

Hacer creer a la presa que tú eres su posible victima.

Atraer a la trampa sin que lo note.

Atrapar definitivamente a la presa.

Eso era el colmo, como su propio hermano sabiendo lo que los dos sentían se le ocurría jugar para los dos bandos, una semana, no, que una semana, un mes sin televisión ni computadora ni videojuegos, era lo que se merecía el pequeño tramposo por divertirse a costillas suyas. Ya hablaría con él mas tarde, pensó Kaiba.

- Perdóname, Kaiba, sí no quieres no lo vuelvo a hacer, pero por favor dame una oportunidad de demostrarte lo que siento por ti.

- Y ¿Qué estarás dispuesto a hacer por mí Wheeler?

- Yo por ti haría cualquier cosa que me pidieras.

- Cualquier cosa ¿Eh? ¿Serías capaz de renunciar a tus amigos, a tu educación y a tu vida por mí?

Ante las palabras de Kaiba, el cachorro no sabe que decirle ¿Sería capaz de convertirse en su esclavo y abandonar su vida? Apretó sus puños y pensó seriamente ¿Sería capaz de renunciar a todo por él? Sabía bien la respuesta y aunque sabía lo que podría significar lo que le iba a decir ya no importaba, de hecho ya no importaba nada más.

- Nunca, te quiero. Pero ni siquiera tú vales una vida, te quiero, pero mis amigos siempre me han estado apoyando y siempre han estado ahí para mí y no los puedo abandonar. Y mi vida te la daba, pero no así, he luchado mucho para salir adelante, he resistido mucho y he sufrido muchas cosas para tratar de salvar mi alma y aunque una parte la tengas tú, el resto sigue siendo mío y voy a seguir luchando para ganarme tu amor y tratar de alcanzar como sea tu corazón, no como un esclavo o un mantenido sino como un igual ya que a mi ni tu dinero ni tu posición me interesan yo solo te quiero como eres, un maldito egocéntrico megalómano déspota, pero que sé tiene un corazón que daría todo lo que tiene por lo que ama, como su hermano y espero que algún día yo- Dijo viendo fieramente a Kaiba y apretando fuertemente ambos puños y con los ojos acuosos.

- Me hubiera decepcionado otra respuesta de ti, Wheeler- Le dice Kaiba.

Joey seguía arrodillado desnudo en el piso y Kaiba casi se río por la cara de ¿Qué? Que tenía el cachorro.

- ¿Qué significa eso Kaiba? ¿Vas a darme una oportunidad?

- Quizás, si me demuestras que te mereces esa oportunidad.

- ¿Qué tengo que hacer para ganarme esa oportunidad?

- Primero comienza por decirme, ¿Cómo demonios lograste dominarme de ese modo?-

- Bueno, recuerda que me he criado en la calle y mi casa no esta en el mejor barrio de la ciudad por lo que me crié entre sexo-servidores y vándalos. Yo antes de conocer a Yugi también era un vándalo junto con Tristán y cuando estas en una banda tienes que alardear y pues conquistar chicas y llevarlas a la cama es una forma de alardear, por lo que tengo algo de experiencia en ese campo.

- ¿Con chicos también lo habías hecho?- Pregunto serio Kaiba y claro que celoso pero jamás lo iba admitir ni siquiera a él.

- No, tú eres el primero, pero como ya te dije a veces platicaba con mis vecinos y algunos eran sexo-servidores, es decir tanto hombre como mujeres, y pues me contaban cosas para entretenerme mientras mi padre… bueno, el caso, es que me daban consejos sobre como tener sexo, como cuidarme y hablaban sobre toda clase de posiciones. A mí nunca me importo que preferencias tuvieran, ellos me trataban bien y eran buenas personas. Como vez yo no le temo a la prostitución ni a la homosexualidad, ellos son humanos y me cuidaban muchas veces por lo que me entretenía con ellos y no eran malas personas, pero la necesidad era mucha. Ellos también me dieron coraje para seguir adelante me decían que no querían verme entre ellos que yo debía ser mejor que eso. –

Seto se dio cuenta que Joey no quiso mencionar lo que hacía su padre, seguro era emborracharse hasta la inconciencia o tener una parranda en su casa. También se dio cuenta que a él no le importaba lo que dijeran los demás sobre su condición de ser bisexual. En verdad que el maldito perro valía la pena.

- Pero no has respondido mi pregunta.

- Bueno, cuando te bese, me di cuenta que tu no sabias que hacer, por lo que decidí ir mas lejos y te empecé a acariciar y me pude dar cuenta que era tu primera vez por lo que me dieron ganas de ver que tan lejos podía llegar así que continué y como parecías perdido entre el placer no me pude controlar de querer ver más esa expresión en ti. Y como te dije sabía sobre el tema, aun sin practicar conozco los puntos eróticos de los chicos jejeje, decían que uno debía saber de todo un poco por sí las dudas.

- ¿Así que decidiste aprovecharte de mí?

- ¡¡NO!! Te juro que no pensaba llevar todo tan lejos, yo sólo quería besarte, pero luego quise mas y mas y luego ya no pude detenerme... ¡¡ Perdóname!! ¡¡Por favor!! – Dice el rubio inclinándose ante él repetidamente desde donde estaba.

- Lo pensaré. Ahora vete.-

Joey estaba más que ilusionado, Kaiba no lo había matado o peor castrado y le decía que iba a pensar darle una oportunidad. Kaiba casi se ríe por la expresión de felicidad del cachorro se podía imaginar otra vez las orejas y la cola al observarlo, casi podía ver al cachorro mover la cola imaginaria. Bueno, pero ya era hora de terminar con eso y tratar de recuperar un poco su dignidad.

- Y que esperas cachorro, ¿Te piensas quedar allí desnudo? Vístete y vete.

Esperen, ¿Kaiba lo había llamado "cachorro"? bueno, seguía siendo canino pero sonaba casi cariñoso en vez de su habitual perro, eso significaba que después de todo no había salido tan mal ser tan impulsivo y tenía una oportunidad para acercarse a él. Nuestro rubio más que gustoso se levanto y vistió sin ningún pudor frente a Kaiba.

- ¿Qué no te da vergüenza que te vea desnudo?-

- No, ¿por qué? ¿me debía de dar? Ya me conoces desnudo y yo también ya te conozco desnudo, no se porque te avergüenzas, si te conocí a fondo.

Ante las palabras desvergonzadas del rubio, Kaiba no puede evitar un sonrojo y maldice al estúpido perro.

- Deja de decir estupideces perro. Y lárgate ahora mismo antes de que me arrepienta. Y pobre de ti si le cuentas a alguien de esto. Juro que si alguien se entera volveré tu vida miserable y desearas no haber nacido. No quiero que ni tus amigos, ni siquiera mi hermano, se enteren de nada. Esto es entre tú y yo.

Joey ante las palabras de Kaiba sale pero si corriendo, ya que salió otra vez el perro significaba que Kaiba ya se estaba enojando y no podía darse el lujo de perder la oportunidad que este le dio.

Mientras tanto Seto, se levanta cuidadosamente de la cama ya que todavía siente un ardor en la parte de atrás, ¡¡ Maldición!! ¿¿Quién iba a decir que el rubio iba a ser tan impulsivo y lo iba a tomar?? A él, el gran Seto Kaiba, sólo al estúpido cachorro se le ocurría tomarlo, pero en verdad eso era algo que en verdad le gustaba del rubio, no se impresionaba ni se dejaba manipular por su poder o su dinero y por eso era más importante para él. Pero era mejor pensar en eso mas tarde por el momento solo quería un baño ya que le incomodaba demasiado el sentir el líquido espeso y pegajoso que le estaba escurriendo entre los muslos. ¡¡Maldito perro pervertido y aprovechado!! Ahora lo iba a hacer sufrir un rato.

Mokuba se levanto y fue a buscar a su hermano a su cuarto y al no encontrarlo se puso feliz, al parecer su hermano había logrado capturar al cachorro o a decir verdad, se habían capturado mutuamente. Bueno, era mejor si su hermano no se enteraba que también estaba ayudando a Joey a atraparlo.

- ¡¡MOKUBA!!-

Maldición, eso era malo, a lo mejor el impulsivo de Joey se había ido de lengua y le contó su plan, uuuufff, ya no se podía confiar en nadie. Pero bueno tenía que ir a ver a su hermano ya que le podía ir peor.

- ¿Qué es lo que pasa Seto? ¿Dónde estabas? Traes la misma ropa de ayer, entonces ¿te fue bien con Joey?

- Mokuba, no te hagas el tonto, sabes bien lo que tengo que hablar contigo.

- Maldito cachorro soplón.

- Mokuba Kaiba no hables así. Un mes de castigo sin televisión, Internet o videojuegos. Y si me entero de algo mas te irá peor.

- No es justo Seto, yo solo te estaba ayudando. No merezco un castigo.

- Esta vez no me vas a convencer Mokuba. ¿¿No has oído que el que sirve a dos amos con uno tarde o temprano queda mal?? Pues acabas de quedar mal conmigo. Y de ahora en adelante lo que pase entre el cachorro y yo solo nos concierne a nosotros.

- ¿Eso quiere decir que si dieron un paso mas?-

- Sólo te diré que lo conozco mejor y le di una oportunidad para que se acerque a mí. Ahora ve a tu cuarto.-

- Pero Seto…-

- Pero nada, Mokuba, estas castigado. ¡Ah! Y no vas a salir con los de la pandilla hasta nuevo aviso.-

Moki decidió no discutir, sabía que esta vez su hermano no se iba a dejar convencer y era mejor no hacerle enfadar mas para no empeorar el castigo. Y se suponía que cuando su hermano tuviera novio se le iba a dulcificar el carácter, al parecer Joey tenía mucho trabajo que hacer todavía. Pero al menos ya su hermano y Joey habían decido darse una oportunidad.

Bueno mientras tanto Joey estaba feliz, le estaba yendo bien en la escuela aunque las matemáticas lo estaban volviendo loco y entonces se hizo la luz y se le ilumino el cerebro ¿Qué mejor maestro de matemáticas podría desear que Kaiba? Además de que mejor pretexto para estar junto a él. En otros de sus "encuentros por casualidad" le pidió por favor si lo podía asesorar. Él castaño estuvo de acuerdo, con lo que no contaba Joey es que durante las asesorías no lo dejo hacerle nada, ni siquiera acercársele para tocarlo aunque sea un poquito. Eso, para el cachorro, era desesperante, tenerlo al alcance de la mano y al mismo tiempo inalcanzable, sabía que el castaño lo estaba probando pero era tan difícil resistirse, antes era el agua prohibida, pero él ya la había probado y se había hecho adicto a su sabor y ahora, sediento, tenía a la mano esa agua pero no la podía probar, el destino sí que era cruel. Pero nuestro cachorro si algo tenía era que era un necio y no iba a quitar el dedo del reglón aunque se muriera de sed.

Cada quien continuo con su vida normal, aunque a Joey se le hacia eterno estar separado de Kaiba y para él verlo ya no era suficiente necesitaba probar su cuerpo y capturar de una vez por todas su alma. Para Kaiba todo era diferente, el sabía controlar su cuerpo y aunque sabía que con un solo toque del cachorro podría perder todo su control le gustaba tenerlo cerca con eso se conformaba.

Joey había salido muy bien en sus exámenes y ya no tenía nada importante que hacer por un rato, por lo que se le ocurrió una idea y esa idea involucraba a Mokuba y su habilidad para obligar a su hermano a hacer festejos y para hacer acto de desaparición en el mejor momento Y como suponía Moki no lo desilusiono, aunque este esperaba que no supusiera otro castigo de un mes.

Así es como Kaiba, junto a Mokuba, acabo cenando con un feliz Joey en su casa, por supuesto, no estaba dispuesto a que se le viera cenando con nadie en publico ya que era muy malo para su imagen como CEO y como hombre sin corazón.

Kaiba esperaba que el cachorro no intentara nada impulsivo, vana esperanza, porque el cachorro lo único que quería cenar esa noche era un gatito ojiazul servido en bandeja de plata, y por su propio hermanito.

Y así paso la velada, Kaiba desesperado porque el cachorro se fuera y el cachorro buscando la manera de acercarse a él para volver a agarrarlo con la guardia baja y como no lo había logrado por lo que se decidió a atacar y obtener a su presa a como diera lugar. Por lo que decidió seguir los consejos de Moki, hacer creer a Kaiba que el había ganado y entonces poder atraparlo.

Joey se despidió de él cortésmente, Moki se despidió y les dijo que se iba a dormir, pero convenientemente ya había despedido a todos los del servicio. Kaiba se veía aliviado y le propuso acompañarlo a la salida, cuando Kaiba iba a abrir la puerta, el cachorro pego su cuerpo a él y empezó a lamer su cuello mientras restregaba su cuerpo al del otro, Kaiba no sabía que hacer el sentir el cuerpo caliente del cachorro junto al suyo lo estaba excitando y los besos, mordidas y lamidas que estaba recibiendo en su cuello lo estaban dejando sin aliento.

- ¡No! Detente… ¡No Wheeler! … ¡No podemos!...- dijo Kaiba muy débilmente.

Sus piernas empezaron a temblarle y apenas se podía detener con sus dos manos apoyadas en la puerta, mientras las manos calientes del cachorro recorrían su pecho por debajo de su camisa y jugaban con sus pezones. Se mordía los labios desesperadamente para no gemir, no quería demostrarle a Joey que lo estaba disfrutando, aunque en realidad lo estaba haciendo y mucho, ni siquiera podía moverse ya que su cuerpo parecía esta actuando por cuenta propia, parecía que su cuerpo se estaba negando a cooperar con él y sólo quería cooperar con el lujurioso rubio que lo estaba acariciando.

De repente Joey lo toma de un brazo, lo voltea y le da un beso francés que parecía que le quería sacar hasta el alma. Entonces toda la resistencia de Kaiba se derrite y abraza por el cuello al cachorro para profundizar y hacer más húmedo el beso, si es que eso era posible.

Entonces, Joey toma las caderas de Kaiba y lo monta en las suyas, mientras Kaiba enredaba sus piernas alrededor de su cintura y comenzaban a dirigirse otra vez al que era, a veces, el cuarto del rubio, sin separar por mucho tiempo sus bocas, sólo el tiempo necesario para respirar. Joey lo deposita tiernamente en la cama, mientras lo sigue besando, Kaiba no podía negar que deseaba que el cachorro lo acariciara y le hiciera recordar que estaba vivo, el rubio era el único que hacia que su cuerpo se sintiera tan ardiente y vibrante, el único que derretía el hielo que había en su corazón y lograba burlar todas sus barreras y llegar hasta lo mas profundo de su ser.

Las prendas fueron cayendo una por una, mientras que sus manos vagaron libremente por sus pieles. Se deseaban y ya no había nada que pudiera evitar lo que estaba pasando. Porque por más que Kaiba tratara de negar que necesitaba al cachorro, su cuerpo y su corazón opinaban otra cosa y en el momento en que el cachorro empezó a besarlo parecía que su mente se había desconectado de su cuerpo ya que sólo quería sentir el contacto del rubio y dejarse llevar por la pasión que los envolvía.

Seto no podía negar que su piel le pedía más, que se erizaba cuando la lengua traviesa del cachorro le lamía los pezones y mordisqueaba su cuello. Sus manos no se quedaban quietas mientras viajaban por la suave piel del rubio y trataban de aprenderse el mas mínimo detalle de su forma.

Y se sintió morir cuando esa lengua traviesa tentaba con probarlo mas íntimamente contra todos los deseos del castaño, haciendo que su rostro se pusiera rojo. No podía dejar que el cachorro hiciera algo que él consideraba tan sucio, ¿por qué tenía que hacer algo tan asqueroso, que acaso no sentía nauseas de probar un lugar tan sucio?

- ¡No! Cachorro, es un lugar sucio, no lo hagas- Apenas pudo decir.

- Para mí todo tu cuerpo es hermoso y puro. Te amo y ningún lugar de tu cuerpo me da asco-

Por lo que siguió probando su intimidad y haciendo que el castaño se retorciera de placer mientras las manos de este volvían a aferrarse a las sabanas de la cama, mientras su cuerpo se dejaba llevar por la sensación que le provocaba en su cuerpo esa lengua lubricándolo. Eso lo estaba llevando al limite, ya no resistía mas, deseaba sentir al rubio dentro suyo haciéndolo sentir todo el amor que sentía por él. Un amor que por mas que deseará Seto no podía expresar con palabras ni actos ya que lo habían entrenado para no sentir y a pesar que hacia años ese entrenamiento había acabado, las heridas que le habían dejado eran profundas y por mas que quisiera no sabía si algún día sanarían.

En cambio Joey no tenía problemas en demostrarle cuanto lo quería ni tenía problemas con el comportamiento apático y distante de Seto porque sabía que se había logrado colar por una grieta en el perfecto escudo de Kaiba y sabía que no iba a ser fácil lograr que le correspondiera plenamente. Pero al rubio siempre le habían gustado los retos y este era uno que no iba a dejar pasar aunque le llevara toda la vida, iba a tener a Kaiba para él solamente.

- ¡Ah!... ¡Ya no puedo mas!... ¡Cachorro por favor!... ¡Ah! ¡mmmm!- gemía Seto.

- ¡Nnnhh!... Kaiba eres perfecto.. ¡Ah!- gimió el rubio.

Joey también estaba en su limite y ya no resistiría mucho tiempo, y oír rogar a Kaiba lo estaba volviendo loco, oírlo hablar con una voz tan erótica y verlo sonrojado y jadeante, con los cabellos castaños revueltos y sus manos aforrándose con fuerza a las sabanas en verdad era un imagen demasiado erótica como para no desearlo con todas sus fuerzas. Por lo que se posiciono entre las piernas de Seto y envolvió su cintura con sus brazos, mientras buscaba su boca y entraba en él tiernamente.

Esta vez Seto no sintió tanto dolor como la primera vez, ya que sentía que su cuerpo se iba a quemar espontáneamente si no sentía el calor de Joey dentro de él. Lo deseaba, lo deseaba desesperadamente como jamás pensó en necesitar a nadie y no podía negar que aunque era una situación incomoda era lo mejor que le había pasado en la vida.

Era la primera vez que dejaba que alguien dominará de esa forma. Una vez lo habían dominado pero fue de la forma mas cruel destruyendo sus sueños e ilusiones y convirtiéndolo en un frió e insensible ser. En cambio esta vez lo dominaban para dejarle sentir todo lo sentían por él, ya que era la única forma que había encontrado el rubio para demostrarle todo su amor y hacerle sentir todo lo significaba para él. Y esa vez ser dominado no era tan malo ya que de esa forma podía demostrarle al rubio que le gustaba lo que le hacía sin llegar a admitir en voz alta que lo amaba y lo necesitaba.

Joey seguía besándolo y Seto le devolvía el beso húmedo y caliente, mientras sus brazos se aferraban a la espalda del cachorro marcándolo por la fuerza con que hundía sus dedos en ella al sentir que su cuerpo era embestido con pasión y jadeaba de deseo. Seto quería sentir más al cachorro, quería sentirlo mas dentro de él, sentir que por un momento podían fusionarse hasta convertirse en un solo cuerpo y nunca separarse más. Entonces comenzó a mover sus caderas mas rápida y desesperadamente. Joey adivinando los deseos de Seto, lo levanto sin salir de él y lo sentó sobre su cadera mientras embestía mas furiosamente su cuerpo y llegaba mas profundamente dentro del cuerpo de Seto y tocaba ese punto sensible que lo hacia sentir que estaba llegando a la gloria. Ambos gemían sonoramente por el placer que se provocaban al sentirse mutuamente, mientras seguían con un ritmo furioso y salvaje, mientras sus cuerpos se disfrutaban y friccionaban sin piedad haciéndolos perder todo el control y llegando hasta el cielo.

- ¡Ah! Ya no puedo mas… ¡Ah!... ¡Ah!- gimió Seto sintiendo todo desparecer y sintiendo su cuerpo atacado por descargas eléctricas que sentía lo iban a hacer explotar.

- ¡Ah! Te amo… ¡Ah! ¡Ah! ¡Kaiba!- Exclamo el rubio sintiendo que ya no iba a poder soportarlo mas.

Mientras que Seto se venía en medio de los dos, Joey lo hacia dentro del castaño y luego los dos cuerpos colapsaron en la cama rendidos por lo antes hecho. Joey salió del castaño y se recargo en su pecho mientras sus brazos se enredaban en su cintura y se dejo llevar por el cansancio cerrando los ojos y quedándose dormido inmediatamente ya que quería seguir sintiendo el calor que emanaba del cuerpo de Seto. Seto por su parte todavía se estaba reponiendo de la explosión de colores y sensaciones que vivió cuando llego al orgasmo. Pensando que nunca se había sentido una persona tan completa. Estaba completo porque tenía el amor de un cachorro que se lo demostraba incondicionalmente y al que no le importaba quien era, pero también se sentía triste porque no le podía demostrar o decir cuanto lo quería esa era la única forma que tenían para estar juntos, era en esos momentos que se sentía una persona común y corriente sin que le importara nada mas pero sabía que llegaría mañana y tendría que volver todo a la normalidad. Pero por ahora estaba con la persona que quería y por el momento no había nada más importante que eso. Ya después tendría tiempo de pensar en lo que estaba haciendo ahora solo quería disfrutarlo, por lo que abrazando al rubio también se quedo dormido.

Joey despertó en la madrugada y se quedo mirando el rostro de Kaiba y en verdad que se veía tan adorable, en verdad que parecia un tierno gatito. De verdad que le daban ganas de volver a comérselo. Seto sintiendo la penetrante mirada del cachorro en el despierta y lo observa. No entendía porque Joey lo miraba de ese modo hasta que siente algo poniéndose duro junto a su pierna. Pero no señor, el gran Seto Kaiba no iba a permitir que el demonio de cachorro hiciera lo que quisiera con él.

- ¡Ni lo pienses Wheeler! Si lo haces no dejare que te acerques a mi en un mes-

- ¡Vamos Kaiba, solo una….- Se quedo mudo y con los ojos abiertos.

- ¿Que es lo que pasa cachorro? ¿Te comió la lengua el gato?-

- ¿Eso quiere decir que me das una oportunidad de estar contigo y hacer esto cuando quiera?- Pregunto el cachorro dudoso.

- Te doy la oportunidad pero en cuanto a hacerlo cuando quieras te equivocas, será cuando yo quiera y sí no te castigaré-

- ¿Qué clase de castigo?-

- El peor para ti….. Abstinencia por un largo rato…-

- ¡¡NO!! ¡¡Todo menos eso!! Haré lo que tu quieras, me portare bien.-

Seto no pudo evitar una pequeña sonrisa ya había encontrado la forma de mantener a raya al cachorro. Quizá esa era el arma que tenía Ryou para tener tan controlado al ladrón de tumbas, sí, definitivamente eso debía de ser. Y de esta forma volvió a cerrar los ojos y dormirse tranquilamente. El cachorro no cabía en sí de alegría, Kaiba al fin le había dado una oportunidad de verdad y ahora podía estar con él, por lo que abrazándose de nuevo al cuerpo de Kaiba también el se volvió a dormir para de ese modo empezar su complicada relación.

Notas finales: Bueno espero que les haya gustado y ¡¡DEJEN REVIEWS!! …Y el próximo capitulo tratara cuando Joey... mmm …les diga?? … o algo así, a sus amigos su relación con Seto... Bueno, nos leemos pronto… Besos…