Le he cambiado de nombre ya que el anterior en verdad no me agradaba y creo que este esta mas acorde con el contenido….

Lamento la demora, pero aquí esta el ultimo capitulo… Espero lo disfruten al igual que yo disfrute escribiéndolo….

VII Cuando se tiene un final feliz

Joey salio de la casa de los Kaibas hecho un mar de lagrimas y se refugio en su departamento, en ese momento no tenía ganas de ver a nadie, de hablar con nadie solo quería estar solo y pensar en lo que había pasado.

Por otro lado, Kaiba estaba encerrado en su cuarto también sin querer hablar con Mokuba que estaba preocupado por el comportamiento de su hermano. Mokuba por su parte se dio por vencido, sabía que su hermano era muy terco y que tenía que darle tiempo, así que suspirando se fue a su habitación. No podía comprender la actitud de su hermano, al fin había alguien mas aparte de él que significara algo en su corazón y lo aleja sólo por un inconveniente. Definitivamente Seto era alguien muy difícil de comprender.

Mientras tanto los de la pandilla fueron a casa de Yugi como le dijera Yami a Seto. No podían creer lo que sus ojos acaban de ver. Se imaginaron cualquier tipo de cosa y todas involucraban a Seto lastimando a Joey y nada más lejos que la realidad. Nadie decía nada, no sabían que decir, habían invadido un momento muy íntimo y ellos eran los únicos que los habían lastimado a ambos. Pero que podían hacer para remediar esa situación, pero nadie se atrevía a dar una opinión, como darla cuando sabían que era algo en los que ellos no estaban involucrados y no podían hacer nada para ayudar a sus amigos a resolver sus problemas. Bueno el único que quería opinar al respecto era Bakura, pero al ver los ojos asesinos con que lo miro su adorado Ryuo, nada más abrió la boca, la volvió a cerrar al instante. Era cierto que Kaiba era un necio engreído pero no dejaba de ser su amigo. Estuvieron bastante tiempo en casa de Yugi viéndose las caras sin hacer ningún comentario. Después que comprobaron que no iba a ir Joey cada quien decidió que lo mejor era irse a su casa y dejar que esos dos arreglaran sus problemas sin interferencias de extraños.

Así pasaron algunas semanas, Seto estaba mas frío y distante y Joey a pesar de intentar con todas sus fuerzas parecer normal cualquiera podía darse cuenta que en verdad sus ojos ya no mostraban el brillo habitual y que su sonrisa no era sincera, además de que evadía a los chicos por todos los medios. Los de la pandilla y Mokuba ya no sabían que hacer para alegrarlos. A la única conclusión que llegaron era que sólo estando juntos podían volver a ser felices y entonces toda la responsabilidad recayó sobre Mokuba ya que era el mas indicado para obligar a Seto a aceptar la relación que mantenía con Joey y que no era nada malo que al contrario era lo mejor que les había pasado a ambos.

Mokuba sabía que tenía que hacer reaccionar a su hermano y aunque ya lo había intentado un millar de veces sin éxito, no podía permitir que la felicidad de su hermano y mejor amigo se fuera al caño por una estupidez como la falta de seguridad de su hermano por una relación amorosa. Así que tomando aire y obligándose a ser fuerte decidió que era hora de hablar con su hermano de hombre a hombre.

Seto, tengo que hablar contigo- Le dijo Moki al entrar a la biblioteca y cerrar la puerta tras de si con llave.

Moki, estoy muy ocupado, por favor, en otro momento hablaremos.-

Siempre estas ocupado Seto, pero ya no lo soporto, no soporto verte sumido en esa tristeza y en esa depresión por algo tan estúpido.

¡Mokuba! Ya te he dicho que no hables así. Además yo no tengo nada.-

Claro que lo tienes, ¿crees que no he visto la tristeza en tus ojos? Podrás engañar a todos, pero a mi no, hermano y lo peor de todo es que también Joey esta igual. ¿No vas a luchar por tu felicidad?-

Mokuba, eso es algo que no es de tu incumbencia, además ¿Quién te dijo que Joey es mi felicidad? Las cosas son mejor así para todos.-

¿Para quién? Para los reporteros, para la prensa, para tus inversionistas y para tu imagen publica. ¿Y que pasa contigo, conmigo y con Joey? ¿Nos vas a hacer sufrir a todos por mantener tu imagen pública? No te reconozco Seto, creí que tenía un hermano valiente que no se rendía ante ningún reto y al que le importaba un comino lo que los demás dijeran de él. Pero me equivoque, porque lo que haces es lo que cualquier cobarde haría, dejar pasar la oportunidad de su felicidad sólo por la seguridad de lo que tiene, sin necesidad de tomar riesgos. Me decepcionas Seto.-

Y muy enojado Mokuba abre la puerta, sale como alma que lleva el diablo y dejando a un azorado Seto, sentado todavía con los ojos muy abiertos por lo dicho por su hermano. Nunca había visto a su hermanito hablarle de aquella forma y mucho menos tan enojado. Seto se quedó allí hasta casi el alba pensando en lo dicho por su hermanito, meditando cada palabra dicha y no pudiendo encontrar nada que no fuera verdad. Él nunca se daba por vencido en nada, había soportado la muerte de sus padres, había soportado la estancia en el orfanato, había soportado el horrible y cruel entrenamiento de Gozaburo y ¿no podía soportar que el mundo se enterara que estaba enamorado? Bueno, era verdad que estaba enamorado de otro hombre, pero y ¿Qué? Ya eran otros tiempos y no había impedimento alguno para no tener un noviazgo normal. Pero todo lo hacía por su hermanito, pero al parecer este sabía defenderse muy bien sólo. Su cabeza era un mar de confusión, pero se dio cuenta que había actuado como un niño asustado, dándole la espalda a todo y sobre todo a Joey por mantener la tranquilidad de su vida.

Pero la verdad, era que detestaba la tranquilidad de su vida, siempre era lo mismo, escuela, empresa y Mokuba, claro que no se quejaba, pero no había nada que le diera la tranquilidad, paz, felicidad, dolores de cabeza y líos que le daba su cachorro. Con él todos los días eran diferentes porque nunca sabía que idiotez se le iba a ocurrir al rubio para divertirlo o el simple hecho de dormir abrazado a su cuerpo era algo que no tenía comparación. Su hermano tenía razón no había nada a que temer, si el mundo se enteraba no podía hacer nada, él tenía el dinero y las influencias suficientes para callar todo comentario y además no sólo él estaba feliz con el rubio sino que también su hermanito y eso era lo mas importante. Por lo que decidió que tenía que recuperar a su rubia adoración. Así que se levanto y se dirigió a su cuarto para tomar un baño, no tenía caso ir a dormir si ya había amanecido. Ese día haría las pases con el rubio y todo iba a estar bien.

Después de clases paso por donde sabía encontraría a Joey y no se equivoco vio como el rubio salía hacia su trabajo y se acerco para hablar con él.

Joey, necesito hablar contigo-

Joey se sorprendió por que el Gran Seto Kaiba estaba hablando con él. Pero esta vez no se la iba a dejar tan fácil.

Tú y yo no tenemos nada de que hablar-

Esto sorprendió a Seto ya que nunca pensó que su cachorro le respondería de esa forma.

Joey necesitamos aclarar lo que paso-

No tenemos nada que aclarar, todo quedo muy claro para mí.-

¿A qué te refieres cachorro?-

Me refiero a que te avergüenzas de mi, me refiero a que soy muy poca cosa para ti, incluso para que nuestros amigos sepan que teníamos una relación y nunca me vuelvas a decir cachorro-

Eso no es cierto, el problema no eras tú, era yo-

Mira Kaiba déjate de estupideces, tú y yo no tenemos nada en común, nunca lo hemos tenido y nunca lo tendremos. Tenías razón y yo fui un estúpido que no quiso comprender que estaba en un error. Pero no te preocupes ya recapacite y vi que lo único que tenía contigo era un espejismo. Gracias por bajarme a la tierra Kaiba.-

Diciendo esto salio disparado dejando a un Kaiba con los ojos abiertos y sin saber como reaccionar. Nunca pensó que Joey iba a pensar eso. ¡Maldita sea! Y ahora ¿Cómo iba a arreglar todo este mal entendido? Se dio cuenta que se había quedado como idiota en medio pasillo de la universidad por lo que decidió ir a su despacho en KC para idear un plan para traer a su cachorro de regreso. Pero después de mucho pensar y de verdad no encontrarle solución a su dilema decidió que era hora de tomar medidas desesperadas.

¡Mokuba, necesito tu ayuda!- Llega Seto a su casa, desesperado.

¿Qué es lo que ocurre, hermano?-

No se que hacer, necesito que me ayudes a recuperar a Joey y no se que hacer. Necesito un plan y se que tu eres mejor para esto de lo que yo alguna vez seré.-

Esta bien hermano. – Dice un resignado Mokuba sabiendo que la felicidad de su hermano ahora esta en sus manos.

Y así es como empieza de nuevo "A la caza de un rubio cachorro" en versión express.

Y como siempre el pequeño hermanito de Kaiba ya tenía una idea para unir a su hermano con el amor de su vida. Aunque viendo lo soberbios que los dos eran estaba empezando a dudar si en verdad era buena idea. Aunque bien sabia que el rubio ya no iba a querer pisar su casa tenía que buscar la forma ideal para unir a esos dos.

Así que se le ocurrió un brillante plan que hizo temblar a su hermano, pero como el problema lo había iniciado él, y a falta de un plan mejor, pues decidió que tal vez funcionaría.

Joey seguía resentido con Kaiba por su comportamiento irracional. No entendía como se podía comportar así, bueno, es decir en verdad los habían visto en una posición un tanto comprometedora y conociéndolo como lo conocía, le debió haber causado un shock emocional. Pero él no tenía la culpa y además que tenía de malo, eso era algo muy normal. Bueno, no era tan normal porque los dos eran chicos, pero sus amigos lo aceptaban tal cual era. Además que todos tenían cola que les pisaran.

Después de su arrebato de aislamiento no pudo soportar mucho tiempo lejos de ellos y decidió ir a buscarlos. Todos estaban muy arrepentidos por su fallido intento de querer salvarlo cuando en realidad lo único que habían ocasionado es que todo se echara a perder entre el rubio y el castaño. Al menos, esto alivio a Joey ya que pensó que por la forma en que Kaiba se comportaba con él, en el pasado, sus amigos se iban a oponer a su relación. Claro que una vez resueltos todos sus problemas empezaron las bromas pesadas sobre su lugar en la relación. Es decir, supusieron que él era el pasivo, a nadie le paso ni por lejos que en realidad era Kaiba el que siempre estaba abajo. Pero cuando Joey pensó con detenimiento de esto sólo se entristeció más, ya que él era el que siempre empezaba los besos, el que siempre tomaba la iniciativa y el que siempre ponía el empeño para que esa relación funcionara. Kaiba en cambio era el que recibía todo y él en cambio sentía que no había recibido nada. Así que, suspirando, decidió que era mejor olvidar todo y empezar otra vez.

Por su parte Mokuba ya había planeado todo con detenimiento y estaba dispuesto a tenderle la trampa al rubio para que su hermano al fin pudiera tener a su cachorro de vuelta. Así que tomando aire puso manos a la obra y fue a buscar al rubio.

Mokuba, que sorpresa verte ¿Qué se te ofrece?-

Pensé que estarías enojado también conmigo y no querrías verme-

No, como crees peque, tu no tienes la culpa de que tu hermano sea un idiota-

Bueno, gracias, creo-

Pero que se te ofrece, supongo que hay alguna razón por la que estés aquí-

Pues la verdad, no sólo venía a visitarte y platicar contigo para ver como estas-

Pues como puedes ver estoy muy bien gracias.-

Oye ¿quieres ir a tomar una malteada conmigo?-

Claro, peque, me encantaría.-

Y muy confiado Joey siguió al muchachito sin saber que se dirigía a una trampa. Llegaron a la refresquería, se sentaron y pidieron unas malteadas. Se las tomaron mientras platicaban de trivialidades. Mokuba invitó a Joey a pasear en su limosina y el cachorro acepto encantado mientras se sube al coche junto con el pequeño. Cuando ya estaba arriba y empezó el paseo se comenzó a sentir muy cansado y no podía mantener sus parpados abiertos, sentía que le pesaban mucho y de repente todo se volvió oscuro.

Despertó en un cuarto en penumbras y no comprendía que era lo que estaba pasando, cuando se dio cuenta que estaba esposado a una cama ¿Por qué estaba esposado a una cama? ¿Qué era lo que había pasado? Lo último que recordaba era que había estado paseando con Mokuba. Y luego se dio cuenta de algo todavía más escalofriante, estaba desnudo ¿Por qué demonios estaba desnudo? Y un sudor frío empezó a bajar por su cuerpo ¿Qué le querían hacer? ¿Quién se lo quería hacer?

Cuando Seto entra al cuarto ve al rubio forcejeando con las esposas con las que lo tenía atado a la cama. Se veía realmente apetecible desnudo, sudado y luchando para liberarse.

Cuando Joey vio a Seto acercarse a él se le abrieron los ojos de par en par y la mandíbula se le cayó hasta el suelo. Y entonces todo quedo claro. Mokuba le había tendido una trampa. ¡Maldito mocoso! Pensó.

Que te propones Kaiba, ¿Por qué me tienes así?

Eso no se pregunta, sabes muy bien por que te tengo así, has sido un cachorro muy malo, que quiere huir de su amo, así que te tengo que volver a entrenarte.

¿A que te refieres? Suéltame Kaiba o ya veras de lo que soy capaz.

Entonces Seto se acerca sensualmente hasta donde esta Joey y se sienta sobre la cama y empieza a pasar suavemente las manos por el cuerpo del rubio, haciendo que el rubio se sonroje y apriete fuertemente los labios para evitar que los gemidos de placer que estaban naciendo de su garganta salgan. No podía negar, a pesar de estar enojado con Seto, de que seguía locamente enamorado de él.

¿Por qué te resistentes cachorro? Pon un poco mas de tu parte y veras que lo disfrutas…

Déjame en paz, Kaiba, nunca te he importado y nunca te importaré.- Dice el cachorro con pesar.

Claro que me importas y mucho por eso quiero darte una noche que no vas a olvidar.

Y entonces besa apasionadamente a Joey, aprovechando que el cachorro lo mira con la boca abierta por las palabras del castaño, mientras que este se despoja de la bata de baño que trae puesta, dejando al descubierto su hermoso cuerpo.

Seto va dejando un rastro de saliva por todo el cuello y el pecho de Joey que no puede hacer otra cosa que gemir, las palabras del castaño revivieron su esperanza y sus acciones están haciendo que olvide todas sus protestas y sólo quiera sentir esa suave piel que lo vuelve loco. Pero lo que lo vuelve más loco es no poder tocarlo por estar amarrado a la maldita cama, por lo cual el neko puede hacer lo que quiera con él.

Mientras tanto Seto va bajando por su pecho hasta llegar a su bajo vientre, y se entretiene un momento en su ombligo, lamiéndolo, para desesperar al cachorro impaciente, y oírlo hacer sonidos de protesta por que no termina de llegar al ansiado lugar. Y mientras continua su camino hacia abajo sopla suavemente sobre la piel mojada por su saliva y hace que el cachorro se estremezca de placer y gima con más fuerza, mitad el placer recibido, mitad protesta por no poder hacer nada para apresurar al castaño.

Cuando llega al miembro del rubio le da una lamidita a la punta y voltea a ver a Joey que esta mirándolo expectante con un hermoso puchero en su cara sonrojada y jadeante y le suplica con los ojos que lo haga. Ya que Joey hace un esfuerzo sobre humano por no rogarle que lo haga, su orgullo esta en juego y para Joey Wheeler mantener su orgullo en alto es prioridad, por lo que muerde sus labios fuertemente para evitar que esas odiosas palabras salgan de su boca. Seto al ver que su cachorro esta lastimando la boca que tanto le gusta, toma aire y empieza a lamer y a succionar suavemente el miembro del rubio haciendo que este gima mas apasionadamente y se retuerza de placer por sus acciones. Al principio, Seto dudaba en tener el valor de hacerlo, pero al ver al cachorro desesperado por ello decidió entrar en acción, y al hacerlo se dio cuenta que hasta para él era algo erótico tener el miembro del rubio dentro de su boca, el sabor, la textura, la forma, todo era erótico, y eso estaba ocasionando que el también este al limite.

Deja el miembro del rubio, que protesta por la acción, pero el moreno sube hasta su cara y le da un beso ardiente lleno de fuego y pasión. Mientras se hace mas intenso el beso, Seto se coloca a horcajadas sobre el rubio y toma el miembro de este con una mano y lentamente lo va metiendo en su cuerpo, haciendo que el rubio se quede sin respiración y sin consciencia al sentir la carne estrecha de Seto oprimiendo la suya. Y tomando fuerza de quien sabe donde puede razonar por un rato.

¿Qué… ah…. es lo … lo que haces?- Dice como puede Joey.

Mmm… Hoy … hoy yo voy a… a ser … el que te de placer… mmm-

Contesta Seto, también como puede, por el dolor y el placer que le ocasiona el miembro de Joey entrando en él. Cuando por fin esta completamente dentro, Seto empieza a besar suavemente a Joey, mientras se aprieta fuertemente a su cuerpo, para esperar que el dolor pase y se acostumbre a la invasión. Joey desearía empezar a embestirlo, pero se da cuenta del gran esfuerzo que hizo Kaiba para estar así, además de las esposas que aun lo sujetan a la cama.

Cuando Seto, no puede más empieza a subir y bajar lentamente, haciendo que Joey mueva desesperadamente las caderas tratando de hacer el vaivén más rápido. Seto viendo la desesperación de su cachorro empieza a acelerar el ritmo haciendo que sus movimientos sean más rápidos y provocando que sus jadeos sean mas sonoros. Se siente perder en la vorágine de placer que le ocasiona estar de esa forma con su cachorro. Sentir su miembro dentro de si tocando un punto en su interior que lo hace parecer como si sus puntos de placer fueran atacados al mismo tiempo por millares de agujas y se siente perder, mientras sus movimientos se vuelven mas erráticos.

Por su parte Joey no se encuentra en mejores condiciones. A pesar de no tener mucho movimiento, la forma en que se mueve Kaiba lo desespera y lo llena de tanto deseo y placer, la tortura de querer ir mas rápido y el placer que le ocasiona sentir las estrechas paredes interiores de Kaiba, la combinación lo vuelve loco y lo hace sentir tan excitado que al ver a Kaiba perder el control el también lo pierde y todo se vuelve un remolino de gemidos, saliva, sudor y semen. El rubio termina dentro del castaño y este termina en el vientre del rubio y cae pesadamente sobre él.

Cuando Joey logra recuperar su respiración, después de la experiencia más intensa que ha tenido en toda su vida, decide que es hora de que Kaiba responda algunas preguntas.

Kaiba…

Seto-

¿Eh?-

Dime Seto, cachorro, tenemos una relación y lo mas apropiado es que me digas por mi nombre.-

Kai… Se... Seto, ¿que es lo que significa esto?-

Bueno, cachorro, significa que quiero mantener mi relación contigo, te amo y no quiero que lo tenemos se pierda solo por una estupidez mía-

¿Eh?-

¿Qué pasa cachorro?-

¿Tú… tú me amas?-

Claro que te amo, y me disculpo por no habértelo dicho antes, temía tantas cosas y que sólo te estuvieras burlando de mí. Fui muy tonto y lo siento.-

Yo también te amo-

Dice un feliz Joey mientras intenta abrazarlo y se da cuenta de que todavía lleva las esposas.

Kai… Seto, ¿podrías quitarme las esposas?-

Ante lo cual Seto se sonríe, de verdad que su cachorro es muy adorable. Y tomando la llave de la mesita de noche las abres. Entonces Joey muy contento se arroja sobre Seto y lo empieza a besar muy apasionadamente en cualquier lugar que tenga al alcance de su boca. Seto solo ríe por la desesperación y las ansias que muestra su adorado cachorro.

Entonces Joey al oír la risa de Seto, se detiene y lo mira directamente a esos hermosos ojos azules. En verdad que es lo mas hermoso que ha visto en toda su vida. Algo que sólo es para él y que nadie nunca, tendrá el placer de ver.

Que es lo que sucede?-

Nada, solo que en verdad te vez adorable-

¿A que te refieres?-

Pues a la forma en que te me arrojaste encima, parecías un perro que acaba de ver a su amo llegar después de no haberlo visto por un tiempo.

No me parece gracioso Kaiba-

Y entonces se da cuenta que hay algo en su cuello, voltea y se da cuenta que trae puesto un collar para perros. Lo que hace que Seto se ría más.

Seto, ¿Qué demonios es esto?-

¿Qué acaso no es obvio? Es un collar para perros-

No es eso a lo que me refiero, sino a por qué demonios lo traigo puesto.-

Bueno, cachorro, porque eres mi mascota y yo soy tu amo, ¿no te lo había dicho ya? Y como buen amo le tengo que poner collar a mi mascota-

Fue idea de Mokuba ¿verdad?-

Bueno, tú sabes mejor que nadie que para las cosas relacionadas con planes de cómo atraer a alguien yo no tengo idea de que hacer y Mokuba parece tener mucho conocimiento respecto a eso. La verdad su plan al principio me aterro pero tenía que recuperarte.

¿Él planeo todo?-

Bueno, solo a grandes rasgos, sólo planeo lo de drogarte, traerte a mi cuarto y amarrarte para que te hiciera lo que quisiera, a parte lo del collar.

Bueno, al menos ya le debo dos al mocoso y el me debe una, así que ya casi estamos a manos.

Entonces Seto toma el rostro del cachorro y lo besa. Pero se da cuenta que el cachorro le ha amarrado las manos.

¿Qué es lo que vas a hacer?-

Has sido un gatito muy malo y es hora de que te castigue-

De la frente de Seto salen gotitas de sudor.

Espera cachorro-

Pero ya no puede decir nada más ya que la boca de Joey se lo impide y a pesar de que esta preocupado por lo que el cachorro planea hacerle, volver a tenerlo con él lo llena de felicidad. Ya no se preocupará por nada más. Lo único que le importa es que tiene a su cachorro y a su hermano con él. Después verá la forma de decírselo al mundo y de acallar cualquier cosa que intenten decir. Pero por el momento sólo quiere disfrutar a su rubio y pasar toda la vida con él.

Y así nuestra pareja favorita empieza una relación en la que habrá de todo, bueno, malo, mejor y superaran cualquier contratiempo por que cuentan siempre el uno con el otro. Y aunque el rubio le ocasione a Seto más de un dolor de cabeza, este no puede negar que es todo lo que necesita para ser feliz. Y aunque el castaño puede ser a veces terco, soberbio, obstinado y frió, el rubio sabe que le da estabilidad y orden a su siempre desastrosa vida. Y así los dos se complementan para encontrar la felicidad en su vida.