¡Ring, ring, ring!

Sonó la alarma de mi Iphone que indicaba que tenía que despertar. Suspiré frustrado, enojado y bastante molesto, estaba bastante agotado, había logrado dormir solo unas pocas horas, ayer tuve un día bastante agotador, ya que, cometí el peor error de mi vida, asistí al desfile de modas de mis padres en donde modelaron mis hermanos y debido a un corté de luz terminó súper tarde, finalmente logré descansar pocas horas antes de que sonara la alarma, nuevamente suspiré, nunca más dejaré que mi madre me convenza de ir a uno de sus desfiles.

Fruncí el ceño y abrí los ojos, luego giré hacia mi mesa de noche que estaba a mi lado izquierdo y presione el botón central de mi Iphone para apagar la molestosa alarma.

No demoré mucho en levantarme de mi cama y dirigirme al baño. Quería seguir durmiendo, pero, la única opción que tengo en este momento es levantarme, ya que debo ir al instituto. Luego de unas extensas vacaciones de verano, llegó el peor día en la vida de un estudiante...el primer día de clases.

Me lave la cara con agua fría y me miré al espejo, mi rostro solo decía una cosa: cansancio. Tenía unas ojeras gigantes y apenas podía mantener abiertos mis ojos. Pasé las manos por mi cabello para peinarlo rápidamente.

Salí del baño y me dirigí hacia mi armario tenía que elegir una ropa "decente" para el primer día de mi segundo año de secundaria.

Abrí una puerta que estaba a un costado de mi habitación, en ella había muchos estantes y colgadores con ropa de la marca "Agreste Dupain". Rodé los ojos, no necesito un armario tan grande con ropa que ni siquiera ocupo, no es común que un chico tenga tanta ropa, pero, debido a que mi padre es Adrien Agreste, el dueño de la mejor marca de ropa "Agreste Dupain"-además hijo de Gabriel Agreste, un antiguo diseñador de ropa- y mi madre es Marinette Agreste, la mejor diseñadora de todo París, debido a eso tengo un armario lleno de ropa con su marca.

Aunque siendo sincero, eso no tenía mucho sentido, ya que, mis hermanos son modelos, pero, yo no, porque no soporto las cámaras, firmar autógrafos y todas cosas que deben hacer Hugo y Emma.

Sin pensarlo dos veces tomé mi típica ropa una polera negra una camisa gris de mangas cortas, unos jeans negros y unos tenis blancos.

En menos de cinco minutos ya estaba listo para bajar a desayunar, aunque, siendo sincero no tengo ganas de comer, lo que más deseo en estos minutos es volver a dormir.

¡Toc, toc!

Alguien tocó la puerta.

-¿Quién es?- Pregunté sin interés mientras guardaba algunas cosas en mi bolso de esgrima.

La puerta se abrió dejando ver a una chica rubia de ojos azules- Soy yo, tu hermana menor.- Sonrió.

-Hola Emma.- Saludé a mi hermana.

-Buenos días Louis.- Mi hermana se acercó a mi y me abrazó.

Suspiré un poco frustrado por el abrazo, ella sabe que no me gustan los abrazos, pero, al ser mi hermana no le negaré uno. Sin más le correspondí el abrazo y me dio un beso en la mejilla- ¿Por qué vienes a mi habitación?

-Es que ando buscando mi portafolio de diseño, en donde guardo mis bocetos con diseños de ropa.- Contestó- Y como Anadelia acostumbra a confundir mi portafolio con los portafolios de estudio de Hugo y tuyo quería saber si por casualidad no dejó mi portafolio en tu habitación.

Me acerqué al escritorio de mi habitación en donde había un portafolio negro, lo abrí encontrando muchos papeles con números, letras, imágenes, pero, ninguno de ellos tenía los bocetos de Emma- Este portafolio es mío.- Volteé- Aparentemente aquí no está. Debe estar en la habitación de Hugo.

-Mmm...tienes razón lo más seguro es que esté ahí.- Contestó mi rubia hermana- Creo que no fue buena idea que el abuelo nos comprara el mismo portafolio a los tres.

-Aparentemente no.- Contesté sin interés.

-Bueno, entonces, iré a buscar mi portafolio a la habitación de Hugo.- La rubia se dirigió hacia la puerta- Nos vemos a bajo.- Dijo antes de salir de mi habitación.

Sin interés tomé mi mochila, guardé unos libros, luego salí de mi habitación y me dirigí a las escaleras, bajé por ellas y sin más me encaminé al comedor, el lugar en donde acostumbramos a desayunar, almorzar o cenar con mis padres y mis hermanos. No me demoré más de diez segundo en llegar a aquel lugar donde había una mesa larga con doce sillas alrededor, pero, solamente dos de ellas estaban ocupadas por mi padre y mi madre, quienes estaban en sus puestos correspondientes.

-Buenos días Louis.- Me saludó mi padre cuando entré al salón.

-Buenos días.- Correspondí a su saludo y luego tomar asiento en mi respectivo puesto.

-Buenos días hijo.- Esta vez me saludó mi madre con una sonrisa en el rostro.

-Buenos días mamá.- Respondí a su saludo con una media-sonrisa.

-¿Dormiste bien Louis?- Me preguntó mi madre mirándome atentamente.

-Si.- Asentí con la cabeza y sin más bajé la mirada hacia mi desayuno que consistía en una taza con café, un vaso con jugo, un plato con un croissant y dos macarones Franceses. Suspiré, no tenía ganas de comer y no soy fanático de los dulces franceses, como lo es mi padre, quién a diferencia de mi ama este tipo de cosas.

Nuevamente suspiré, tomé la taza y sin más le dí un sorbo a la taza al café.

-Buenos días familia.- Mi hermana Emma entró al salón llamando la atención de los presentes en el salón.

-Buenos días Emma.- Mis padres saludaron a mi hermana menor.

-Buenos días.- Mi hermano mayor, Hugo, un chico de cabello azabache -o negro azulado- de ojos azules de aparentemente quince años, se hizo presente en el lugar.

-Buenos días Hugo.- Mis padres me correspondieron a su saludo.

Ambos tomaron asiento en sus respectivos puestos, Hugo se sentó a mi lado derecho, frente a mi madre, y Emma se sentó frente a mí.

Yo sin prestarles más atención dejé la taza en su lugar y observé el plato con macarones y croissant, sin intención de comer.

-¿Durmieron bien?- Escuché que mi madre les preguntaba a mis hermanos.

Emma asintió con la cabeza- Si, aunque, si soy sincera creo que me faltaron horas de sueño. Ayer el desfile terminó muy tarde.

-No queríamos que terminara tarde, pero, ustedes ya conocen el problema que tuvimos con las luces.- Mi padre contestó- No teníamos considerado que se cortara la luz.

Suspiré frustrado, si no hubiera sido por el corte de luz hubiera estado menos tiempo en ese lugar lleno de personas que ni siquiera conocía y que no tenía interés de conocer.

-En cualquier otro momento hubiéramos lo hubiéramos cancelado, pero, este desfile era importante para la marca "Agreste-Dupain".- Mi madre le dio un sorbo a su café-Y hablando de la marcar y el desfile. Emma y Hugo tienen una sesión de fotos a las cinco en el Le Grand Paris.

-Mamá ¿podríamos adelantar la sesión de fotos a las tres?- Preguntó mi hermana oji-azul.

-¿Por qué?- Preguntó mi joven madre sorprendida.

-Es que Layla y yo queremos ir a un concierto en la torre Eiffel a las cuatro.- Contestó Emma. Levanté la mirada hacia mi hermana sin ninguna expresión en el rostro, ya que, no me sorprende que Layla y ella vayan al concierto de Luka Couffaine, ya que, mi mejor amigo les había regalado entradas en primera fila.

-Bueno, la adelantaré.- Mi madre volteo hacia mi hermano- ¿No te molesta si adelantamos la sesión de fotos, Hugo?

-No me molesta.- Contestó Hugo.

-Está bien, entonces, la sesión de fotos será a las tres.- Contestó Marinette.

-¿Y tu que harás Louis?- Me preguntó mi padre.

-Hoy tengo entrenamiento de esgrima, luego saldré a dar unas vueltas con mis amigos.- Contesté mirando mi taza.

Luck nos invitó a Dylan y a mí al concierto que hará su padre, Luka Couffaine, frente a la torre Eiffel -el concierto al cual asistirá Emma- la verdad es que yo no soy de estar en lugares con muchas personas, pero, me gusta la música del padre de mi mejor amigo, así que, había aceptado ir. Además, pasar un rato con mis amigos, Luck y Dylan, es bastante divertido.

-¿Seguro que quieres estar en entrenamiento de esgrima? ¿No te gustaría venir con nosotros a la sesión de fotos?- Me preguntó Emma.

Rodeé los ojos, Emma siempre me invita a las sesiones de fotos que tienen Hugo y ella, pero, sabe que a mi no me gustan las cosas que tengan que ver con la moda o la empresa de nuestros padres, ya que, me gusta tener una vida calmada, yo no sirvo para vivir frente a una cámara fotográfica como mi padre y mis hermanos y tampoco para estar frente a miles de diseños de ropa como lo hace mi madre.

Cuando era pequeño mi madre me usó para modelar algunos de sus diseños, al igual que Hugo, pero, cuando cumplí cinco años mi padre me dio la opción de dejar ese mundo y que yo pudiera tener la vida normal que él siempre quiso tener, pero, que nunca tuvo por su padre. Y yo acepté, ya que, no me sentía cómodo posando frente a las cámaras fingiendo ser un chico perfecto, con una vida vida perfecta, sin problemas.

Quizás, Emma y Hugo quisieron seguir con el modelaje, porque, ambos se sentían cómodos con eso, pero, yo soy diferente a ellos.

Tomé mi taza con café-Seguro.- Contesté y luego le di otro sorbo al café.


Luego de terminar el desayuno, Hugo, Emma y yo nos despedimos de nuestros padres, salimos de la mansión y nos subimos al auto que nos llevaría al instituto.

Como es de costumbre, yo iba observando la ventana, sin prestar atención ni al Gorila, ni a mis hermanos, solamente pensando en que quería dormir, no soporto levantarme tan temprano.

-No quería perderme la primera clase de esgrima del año, pero, debido a la sesión de fotos no voy a poder ir.- Me habló Hugo sacándome de mis pensamientos- Y tampoco voy a poder ir a la junta con Dylan y Luck.

-Me lo imaginaba.- Contesté seriamente, no me sorprende que Hugo no vaya a la salida que tenemos con nuestros amigos o que falte al primer entrenamiento de esgrima, ya que, el deja cosas de lado por sesiones de fotos o desfiles, ya que, acostumbra a detener su vida por su carrera de modelo, algo totalmente contrario a mí, porque, prefiero mil veces salir con Luck y Dylan o tneer un entrenamiento de esgrima antes de una sesión de fotos o de asistir a un desfile de modas- Creo que hoy no tendré a quien ganarle en esgrima.- En mi rostro formé una media sonrisa.

Hugo sonrió- Ya te gustaría vencerme.- Contestó- Creeme este año no volveremos a empatar en esgrima.

Eso espero, ya que, no me gusta empatar. Desde pequeños Hugo y yo empezamos a practicar esgrima, ambos resultamos siendo buenos para dicho deporte y luego de un tiempo el entrenador nos empezó a enfrentar en pequeños duelos de esgrima, pero, nuestro abuelo, Gabriel, empezó a hacer comparaciones entre nosotros por quien era mejor en esgrima y ambos al ser competitivos comenzamos a tomarnos estos enfrentamientos en serio, así que, cada año nos enfrentamos en cada clase de esgrima y a fin de año contamos quien tuvo más victorias. El año pasado ambos empatamos tuvimos el mismo número de victorias, pero, este año no dejaré que eso ocurra, estoy dispuesto a demostrar que yo soy el mejor en esgrima.

-Sigue soñando hermano.- Y dicho esto ultimo ambos lanzamos una carcajada.

Acostumbramos a bromear con eso, pero, al momento de competir las cosas se ponen rudas, ya que, ninguno da su brazo a torser.

-Llegamos.- Habló Emma y volteé a ver la ventana, descubriendo que efectivamente estábamos frente a la cárcel.

Emma abrió la puerta del lado derecho y junto a Hugo bajaron del auto, pero, apenas hicieron esto.

Una chica gritó- ¡A! Son Hugo y Emma Agreste.- Y como es de costumbre miles de adolescentes se amontonaron al rededor de mis hermanos para pedirnos un autógrafo o una foto con ellos.

Miré la escena y solamente suspiré aliviado al no haber bajado del auto junto a ellos. Una de las razones por las cuales no quiero ser modelo es por que no soporto estar rodeado de muchas personas y ser modelo implicaba que multitudes se amontonaran al rededor mío, en donde fuera y en cualquier momento, solo para pedirle un autógrafo y eso no me llama la atención.

Rápidamente salí por la puerta izquierda, para no tener que pasar entre medio de esa multitud de adolescentes.

Rodeé el auto y pasé por el lado de la multitud sin ser visto, ingresé al instituto tranquilamente sin prisa, ya que, aún faltaban algunos minutos para que tocara el timbre. Al entrar al lugar como todos los años me encontré con adolescentes que estaban en el patio hablando con sus respectivos amigos o compañeros.

-Louis por fin llegas.- Reconcí al instante la voz de mi mejor amigo,volteé hacia la izquierda y efectivamente me encontré con mi mejor amigo Luck Couffaine, un chico de cabello negro con las puntas celestes y ojos azul claro.

-Luck.- Chocamos puños en señal de saludo.

-Veo que llegaste sin Hugo y sin Emma.- Habló el chico- Supongo que sus fans los atacaron en la entrada.

-Como siempre.- Contesté sin interés.

-¿Vamos al salón?- Preguntó Luck y asentí con la cabeza.

Ambos nos dirigimos a la escalera que se encontraba a mano izquierda llegando a una puerta la cual estaba abierto.


Aquí está el nuevo capítulo espero que les haya gustado.

ACLARACIONES:

Dije que los capitulos de Emma y Louis son los más complicados y aparentemente este capítulo no aparenta ser tan complicado de escribir, pero, la explicación es que tuve que acortar o mejor dicho tuve que dividir las ideas principales de este primer capitulo en dos, ya que, aunque no lo crean Louis tendrá muchos enredados en este Fanfic.

Por cierto igual corregí algunas cosas de capítulos anteriores y de la presentación, ya que, son detalles mínimos que van a tener mucho relevancia en el desarrolo de la historia.

Sin mas que decir yo me despido nos vemos en el siguiente capítulo

Chapter 3: Emma Agreste

Los quiere mucho

Emma Agreste Dupain