Muchísimas muchísimas muchísimas gracias por los comentarios gente!! Me animaron un montón. Después de hacer recuento de las proposiciones de menú, he contabilizado que la gran mayoría de vosotros quiere que se lance severus; quiere que haya algo con lupin y quiere que la historia sea un poco más lenta.
Weno, después de considerarlo todo y daros las gracias por vuestras ideas, en especial a Cloe y a Shemaine S B Snape por darme ideas de cómo seguir la historia, este capítulo os lo dedico.
Mis ojos siguen atentos a todas vuestras sugerencias.
Y ahora a leer!!
Draco estaba en el despacho del profesor de pociones, intentando que escuchara algo de lo que decía, pero el muchacho era plenamente consciente de que Severus no le hacía el menor caso.
Por decimoquinta vez intento hacerle la misma pregunta:
"Profesor, por favor, creo que…" el chico se interrumpió al ver que Snape susurraba algo.
"¿Perdón?" preguntó el rubio sorprendido de que por fin le hiciera caso.
"He dicho que te retires Malfoy".
"Pero…"
"ERES SORDO O ESTÚPIDO, HE DICHO QUE TE RETIRES MALFOY"
El joven se retiró desconcertado, sin saber muy bien en que había errado para que su profesor preferido le tratara de semejante manera. Quizá tuviera algo que ver con… sacudió la cabeza y continuó andando hacia su casa.
Severus decidió irse a la cama. Se desvistió lentamente con la cabeza en otra cosa, se puso el pantalón del pijama y se metió entre las sábanas. No consiguió cerrar los ojos ni por un momento, la voz de Hermione repitiendo "Creo que no tengo porque darte explicaciones de mi vida Severus" se le clavaba una y otra vez en el cerebro. Después de unas cuantas vueltas en la cama, de haberse levantado y haberse vuelto a tumbar, decidió que tendría que hacer algo.
Hermione estaba enroscada en una manta junto a la ventana, cuando oyó que algo golpeaba la misma. Se asomó y vio a una pequeña lechuza con las alas moteadas de negro. Abrió la ventana y el animal revoloteó por la habitación hasta posarse a sus pies. Le ofreció una pata y ella, después de darle un par de palmaditas en le cabeza agradecida, desenrolló el mensaje.
Te espero dentro de media hora en el patio oeste.
S.S.
Media hora después, como un clavo, Hermione esperaba entre las sombras. No se había encontrado a nadie en los pasillos, cosa extraña a las dos de la mañana, cuando siempre solían patrullar. A pesar de todo, empezaba a inquietarse. ¿y si todo era una broma?. A los pocos segundos, una figura oscura apareció en el patio (para que os hagáis una idea, desde donde sale volando Black, donde ron y harry intentan pedir a unas chicas de Francia que vayan con ellos al baile… ahí vale? Ósea que está al aire libre y tal, para los que no se hayan echo a la idea) observó unos segundos a su alrededor y entonces se dirigió con paso seguro hacia donde se encontraba Hermione.
"Hola profesor Snape" dijo Hermione con frialdad.
"Me alegra que hayas venido" contestó Snape sin hacer caso del tono de la muchacha.
"No tenía otra opción, ¿no?".
"Creo que deberíamos hablar de lo que ha ocurrido antes".
"¿de qué? ¿de cómo eres capaz de inmiscuirte en mi vida privada?"
"No, yo no me inmiscuyó querida, yo simplemente… yo quería… yo… YO NO TENGO PORQUE DARTE EXPLICACIONES" Contestó el profesor a la defensiva.
"¿ah no? ¿Y entonces porque tengo que darte explicaciones yo a ti? Tú no eres nada mío" Las palabras de la chica se clavaron como cuchillos en el corazón de Severus.
"Sí, es cierto, tienes toda la razón, yo, no soy nada tuyo, no sé…" se llevó un segundo las manos a la cabeza intentando poner sus pensamientos en orden "no sé que demonios estoy haciendo". Se dio la vuelta y se alejó. Entonces Hermione, arrepentida por su pésima actuación corrió tras él "No, yo, Severus, espera, lo siento, espera" y se interpuso y su camino "Yo siento haber sido tan hostil, es que no me esperaba…."
"Olvídalo, lo mejor es que lo olvidemos"
"Pero Severus"
"Pero nada, eres una niña consentida y asustada y yo en estos momentos no tengo tiempo para invertir en ti, ¿quieres más detalles o con eso es suficiente?"
"No" dijo Hermione con lágrimas en los ojos "es suficiente".
Y en ese momento se dio la vuelta y echó a correr, perdiéndose en la noche.
Corría sin ver por donde iba y a toda velocidad. Bajó las escaleras principales sin plantearse si la podían ver o no, e intentó abrir la puerta, por supuesto estaba cerrada. Así que, ciega de dolor se dirigió hacia el Gran Comedor. Estaba vacío, ni un alma. Todas las mesas estaban en su sitio y el cielo estrellado le daba un aspecto desolador. Hermione se sentó en un rincón y se tapó la cara con las manos, estallando en llanto. Los sollozos la sacudían todo el cuerpo y no podía parar de llorar. De pronto, oyó unos pasos, y notó como unas cálidas manos la abrazaban, levantó el rostro y vio los amables ojos de Lupin ofreciéndola consuelo:
"Vamos preciosa, no pasa nada, sea lo que sea no será tan malo"
Hermione se refugió en los brazos de lobo durante mucho rato, soltando, con el llanto, todas las emociones que había reprimido durante tanto tiempo. Estaba enamorada del profesor de pociones, eso estaba claro, pero había intentado ser tan fría con él, como él lo había sido con ella, y había resultado un claro error, porque lo único que había conseguido es que Severus la considerara aún más niña después de lo que había pasado.
Cuando ya pensaba que se le habían acabado las lágrimas y se había recostado un rato en el cómodo pecho de Remus, él le hizo la pregunta pertinente:
"¿quieres contarme qué es lo qué ha pasado?" Ella negó con la cabeza. "Está bien, pero de todas maneras, va a ser mejor que te vayas a la cama, ya es muy tarde".
"Está bien" Se levantaron del suelo, Lupin le tendió la mano a Hermione y pasándole la mano por los hombros se dirigieron hasta la sala común de Gryffindor.
Hermione tuvo que gritarle tres veces a la Señora Gorda la contraseña del día "guisantes con huevos".
"Bien, hasta mañana Remus, gracias por todo, la verdad es que necesitaba desahogarme"
"De nada, ha sido un placer". El ex profesor sonrió y se inclinó sobre la muchacha, besándola con naturalidad en los labios. Hermione anonada, no respondió al beso (un simple pico) pero sonrió y dijo
"Hasta mañana, Remus"
"Hasta mañana Hermione".
Hermione entró en la sala común de Gryffindor y se sentó frente a la chimenea, sin ninguna gana de irse a dormir. ¡Tenía un lío tremendo en la cabeza! Primero se enamoraba de Severus, que la rechazaba, pero ella seguía sintiendo algo por él, y luego Lupin, que la besaba casi sin que se diera cuenta, y la verdad… ¡había sido muy agradable!
Con esos pensamientos, se arrebujó en el sillón y se fue adormilando.
Mientras, en su habitación, Severus volvía a estar tumbado sobre la cama. No se había cubierto con las sábanas, simplemente se había quitado la camisa y se había tendido boca arriba, mirando al techo, sintiéndose la persona más estúpida del mundo.
¿cómo había podido tratarla así? ¿cómo había podido hacerla llorar de esa manera? ¿y si la mandaba otra lechuza para intentar quedar con ella?.
Bueno, mañana sería otro día, y ya intentaría hablar con ella y arreglar las cosas.
El día siguiente…
La noche siguiente…
Nadie había recaído en un pequeño detalle… la luna llena.
Hola, holita, amiguitos!! ¿qué tal este capitulo? ¿les gusto?.
La ración de celos no ha hecho nada más que comenzar.
Se me había ocurrido una idea, haber que les parece, introducir a Draco por ahí, no sé si para liarse con Hermione, celoso por Severus o algo ¿Qué les parece?.
Espero ansiosa.
Besotes
Aura.
